Por Canuto  

Brian Armstrong, CEO de Coinbase, sostiene que la economía creada por agentes autónomos de inteligencia artificial terminará siendo mayor que la humana. Su pronóstico llega mientras Base, la red respaldada por Coinbase, gana terreno como infraestructura de pagos para máquinas, con millones de transacciones, dominio en volumen y una fuerte preferencia por USDC.

***

  • Brian Armstrong afirmó que la economía agéntica será más grande que la economía humana y dijo que ya está ocurriendo en Base.
  • El protocolo x402 ha procesado más de 169 millones de transacciones por un valor de USD $50.338.035,60, según los datos citados en la cobertura original.
  • Base concentra 82,1% del volumen de pagos de agentes, mientras 99,8% de las operaciones de máquinas se realizan en USDC.

 


Brian Armstrong, CEO de Coinbase, lanzó una predicción ambiciosa sobre el futuro de internet y de los pagos digitales. Según su planteamiento, la economía formada por agentes autónomos de inteligencia artificial terminará superando en escala a la economía humana, una idea que presentó como un proceso ya en marcha sobre Base, la red blockchain respaldada por Coinbase.

La declaración de Armstrong fue difundida el 18 de mayo de 2026 en su cuenta de X, cuando sostuvo que “la economía agéntica será más grande que la economía humana” y añadió que ese proceso “está sucediendo en Base”.

El comentario no quedó aislado. Se apoya en una expansión visible de infraestructura para pagos automatizados entre sistemas de IA, impulsada por grandes empresas tecnológicas y actores del ecosistema cripto.

Para entender la relevancia del planteamiento, conviene recordar qué son los agentes de IA. Se trata de programas capaces de ejecutar tareas por cuenta propia, tomar decisiones dentro de ciertos parámetros y contratar recursos digitales sin intervención humana directa. En ese contexto, la capacidad de pagar por servicios, cómputo o acceso a APIs se vuelve una pieza crítica para su funcionamiento.

Armstrong ya había planteado antes que las criptomonedas representan la única forma viable de dinero para máquinas. Su argumento parte de una limitación práctica: los agentes de IA no tienen pasaporte, tarjetas ni cuentas bancarias tradicionales. Por eso, redes blockchain y stablecoins aparecen como una vía nativa para liquidar pagos automáticos, globales y de bajo monto.

Base, x402 y el intento de Coinbase por liderar el dinero de máquinas

Dentro de esa visión, Coinbase busca ocupar un lugar central con Base. La compañía también ha impulsado herramientas específicas para esta nueva capa económica, entre ellas el mercado Agentic.market y el protocolo abierto de pagos x402. La idea es ofrecer no solo un canal para transferir valor, sino también una capa de descubrimiento de servicios para que agentes de IA puedan encontrarse, probar herramientas y pagarse entre sí.

Ese punto es importante porque una economía entre agentes no depende únicamente del dinero. También necesita una forma eficiente de localizar recursos digitales y contratarlos en tiempo real. Según la cobertura original, Coinbase considera que esa combinación de descubrimiento y pagos es lo que permitiría escalar el comercio automatizado entre máquinas.

Los datos citados muestran que el protocolo x402 ya ha procesado más de 169 millones de transacciones, con un valor total de USD $50.338.035,60. Esa cifra sugiere que, aunque el sector todavía es emergente frente a la economía global, ya existe actividad concreta y medible en torno a pagos ejecutados por agentes autónomos.

Además, Base concentra 82,1% de todo el volumen de pagos de agentes, de acuerdo con datos de Artemis y plataformas internas mencionados en la información original. La red soporta 250.000 agentes de IA activos por día y registra un crecimiento de infraestructura de 400% interanual, un ritmo que Coinbase presenta como señal de consolidación temprana.

Amazon, Circle y Google aceleran la infraestructura

La tesis de Armstrong también se apoya en el hecho de que otras grandes compañías ya trabajan en infraestructura enfocada en agentes de IA. Amazon Web Services, por ejemplo, automatizó la facturación para permitir que agentes de terceros compren capacidad adicional de nube mediante microtransacciones. Ese detalle ilustra cómo la automatización comercial ya no se limita a consultas o recomendaciones, sino que incluye compra directa de recursos computacionales.

Circle, emisora de USDC, también aparece como actor relevante en esta tendencia. Según la información reseñada, su solución Agent Stack registró más de USD $100.000.000 en volumen en apenas cuatro meses. Esto sugiere que el uso de stablecoins para flujos automáticos de pago entre software no es una hipótesis teórica, sino un nicho que ya empieza a mover cifras significativas.

Por su parte, Google Cloud y Solana lanzaron Pay.sh, un mercado donde agentes de IA, incluido Google Gemini, pueden descubrir, probar y pagar APIs de forma autónoma usando stablecoins y sin procesos de registro tradicionales. Ese desarrollo muestra que la competencia por construir la infraestructura base de la economía agéntica no se limita a Coinbase.

En conjunto, estos movimientos dibujan un escenario donde varias plataformas compiten por convertirse en la capa transaccional de una internet operada cada vez más por software autónomo. Para los defensores de esta tendencia, el cambio puede ser tan profundo como el paso del comercio físico al electrónico, pero ahora con máquinas actuando como compradoras y vendedoras.

USDC domina las operaciones y perfila el tipo de dinero usado por agentes

Uno de los datos más llamativos del reporte es la clara preferencia de las máquinas por activos estables. Según las cifras citadas, 99,8% de las transacciones de estos agentes se realiza estrictamente en USDC. El patrón apunta a una conducta conservadora por parte de los algoritmos, que priorizan previsibilidad antes que volatilidad.

Ese detalle es clave dentro de la discusión sobre qué criptomonedas podrían ganar terreno en economías automatizadas. Aunque bitcoin y otros criptoactivos tienen amplio peso en el mercado, los pagos máquina a máquina parecen favorecer instrumentos cuyo valor permanezca estable. En entornos donde miles de microoperaciones deben ejecutarse por segundo, la volatilidad puede introducir fricción o riesgo innecesario.

La preferencia por USDC también refuerza el papel de las stablecoins como puente entre infraestructura financiera tradicional y nuevos sistemas blockchain. En el caso de agentes de IA, su utilidad práctica parece aún más clara: permiten liquidar pagos con rapidez, operar a escala global y mantener una unidad de cuenta relativamente estable para servicios digitales de bajo costo.

En este contexto, Base se beneficia no solo por su cercanía con Coinbase, sino por estar bien posicionada para captar actividad sustentada en stablecoins. Si la economía agéntica efectivamente se expande, las redes con mejor integración de pagos, liquidez y herramientas para desarrolladores podrían concentrar buena parte del flujo transaccional inicial.

Más que una predicción, una transformación del modelo de internet

La idea de Armstrong va más allá de anticipar un nuevo mercado. Su planteamiento sugiere un cambio en la naturaleza misma de internet. En lugar de modelos tradicionales de empresa a empresa o de empresa a consumidor, estaría surgiendo una economía donde un script de IA compra un microservicio de otro script de IA por una fracción de centavo, y repite esa operación miles de veces por segundo.

Desde esa perspectiva, el comercio digital dejaría de depender exclusivamente de decisiones humanas y empezaría a moverse por automatismos coordinados entre sistemas. El resultado sería una capa económica menos visible para el usuario final, pero potencialmente enorme en volumen, frecuencia y velocidad. Ahí radica la base de la apuesta estratégica de Coinbase.

Armstrong resumió esa visión al sostener que la economía agéntica será más grande que la economía humana. La cobertura publicada por U.Today detalló después los datos de actividad, integración corporativa y preferencia por stablecoins que hoy alimentan esa narrativa.

Aun así, el pronóstico sigue siendo una apuesta de largo alcance. Los números actuales son relevantes para un sector emergente, pero todavía distan del tamaño de la economía tradicional. Lo que sí parece claro es que el desarrollo de pagos programables entre agentes de IA ya dejó de ser un experimento marginal y empieza a convertirse en un frente competitivo para empresas de tecnología, infraestructura cloud y redes blockchain.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín