Por Canuto  

Mike McGlone de Bloomberg Intelligence insiste en que Bitcoin podría caer a $10,000 si la debilidad relativa frente a las acciones persiste y los catalizadores alcistas se agotan, aunque la entrada de capital en ETF institucionales podría contradecir el pronóstico.

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  • Reiteración bajista: Mike McGlone de Bloomberg Intelligence vuelve a advertir que Bitcoin podría desplomarse hasta los $10,000, ahora argumentando que la debilidad de la criptomoneda frente a las acciones estadounidenses confirma un cambio estructural de mercado.
  • El ‘pacto fáustico’ roto: McGlone sostiene que los estímulos monetarios masivos y el auge de los ETF fueron los principales impulsores alcistas, y que su agotamiento podría desencadenar una caída de más del 80% desde los niveles actuales.
  • Dos visiones opuestas: Mientras analistas como Steve Keen prevén un colapso total del activo, los flujos de los ETF al contado siguen marcando ingresos netos, y el mercado divisa entre los que ven una oportunidad de compra y los que anticipan una corrección histórica.

 


Mike McGlone, estratega senior de materias primas en Bloomberg Intelligence, volvió a encender las alarmas sobre el futuro del precio de Bitcoin (BTC).

En su análisis más reciente, el veterano observador del mercado sostiene que la persistente debilidad de Bitcoin (BTC) por debajo de los USD $69.000, mientras las acciones estadounidenses cotizan cerca de máximos históricos, es una señal de que la tendencia a largo plazo podría estar quebrándose de forma definitiva. Para McGlone, este comportamiento refuerza su pronóstico de que la criptomoneda podría regresar a los USD $10.000.

Lo que diferencia esta advertencia de anteriores es que el analista ya no basa su tesis únicamente en el agotamiento de los catalizadores criptoespecíficos. McGlone ahora argumenta que el llamado “pacto fáustico” que impulsó los mercados financieros durante años —las inyecciones masivas de liquidez por parte de los bancos centrales— se está deshaciendo. Y en ese escenario, Bitcoin, al ser uno de los activos más sensibles a la liquidez global, sería uno de los más perjudicados.

El precio de Bitcoin ronda los USD $64.100, un 49% por debajo de su máximo histórico de USD $126.198 alcanzado en octubre de 2025. A pesar de esa caída significativa, los principales índices bursátiles estadounidenses se han mantenido comparativamente resistentes, lo que genera una divergencia que McGlone interpreta como la confirmación de que “los catalizadores estructurales” que impulsaron a Bitcoin a niveles récord se están agotando.

El llamado ‘pacto fáustico’ de Bitcoin se estaría desmoronando

El analista de Bloomberg Intelligence describió esta fase como el desmoronamiento de un “pacto fáustico”: un acuerdo implícito entre los mercados financieros y la política monetaria expansiva que durante años sostuvo la valoración de activos de alto riesgo como Bitcoin. Según su lectura, los estímulos monetarios masivos de la era postpandemia inflaron artificialmente el precio del activo digital, y ahora que la liquidez se retira, el mercado debería ajustarse a una realidad mucho más modesta.

La postura de McGlone coincide con la de otros escépticos de renombre, como el economista Steve Keen, quien ha llegado a afirmar que Bitcoin podría eventualmente volverse completamente inútil. Sin embargo, los argumentos de Keen difieren sustancialmente: mientras McGlone se centra en dinámicas macroeconómicas y de liquidez, Keen cuestiona la sostenibilidad misma del modelo de prueba de trabajo de la red Bitcoin, argumentando que el consumo energético requerido podría volverse insostenible a medida que los gobiernos prioricen la electricidad para actividades económicas esenciales.

En contraste con estas visiones pesimistas, el flujo de capital hacia los fondos cotizados al contado de Bitcoin en Estados Unidos no se ha detenido por completo. Según datos de Farside Investors, entre el 3 y el 17 de agosto se registraron aproximadamente $617 millones en entradas netas, mientras que las entradas netas acumuladas desde su lanzamiento se mantienen cerca de $52 mil millones. Esa persistente demanda institucional matiza, al menos parcialmente, el escenario apocalíptico que dibuja McGlone.

El argumento de McGlone: la liquidez se evapora

En un mensaje difundido el 17 de agosto, McGlone fue contundente: “Bitcoin mostrando comodidad por debajo de $69,000 puede señalar una continuación hacia los $10,000″. El analista considera que la extraordinaria expansión monetaria posterior a la crisis de 2020, que inundó los mercados con liquidez, fue el principal motor que llevó a Bitcoin a sus máximos históricos. Superado ese estímulo extraordinario, el precio ahora carecería de soporte fundamental suficiente para sostenerse en los niveles actuales.

El analista de Bloomberg Intelligence no es el único que ha planteado escenarios drásticos para el precio de Bitcoin. Steve Keen, profesor de economía y reconocido por haber anticipado la crisis financiera de 2008, también ha señalado que el consumo energético de la red Bitcoin podría convertirla en un blanco para los reguladores, a medida que la competencia por los recursos humanos y la energía se intensifique. “Las dos cosas más fáciles de recortar son el consumo de electricidad para criptomonedas y los viajes internacionales”, dijo Keen en una entrevista reciente, argumentando que los gobiernos podrían priorizar el suministro eléctrico para actividades económicas esenciales.

Por su parte, el inversor Michael Burry, famoso por haber anticipado la crisis hipotecaria de 2008, ha comparado repetidamente el fenómeno Bitcoin con una manía especulativa. Su escepticismo se ha centrado en la falta de valor intrínseco del activo. El defensor del oro, Peter Schiff, ha sido aún más explícito: desde hace meses proyecta que Bitcoin podría cerrar este año en los $10,000, una cifra que coincide con el pronóstico de McGlone.

Sin embargo, no todos los indicadores respaldan la tesis bajista. Los flujos hacia los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin al contado de Estados Unidos se han mantenido positivos, lo que sugiere que la demanda institucional no ha desaparecido. El analista Willy Woo, reconocido por su enfoque cuantitativo, advierte que “si la tendencia de acumulación continúa, los niveles de $10,000 requerirían un evento de magnitud catastrófica, no una simple corrección”.

El argumento de McGlone sobre el “pacto fáustico” se refiere al entorno de políticas monetarias ultra expansivas que impulsaron los precios de todos los activos de riesgo después de la crisis de 2020. Según su análisis, Bitcoin —como activo de mayor volatilidad y beta más alta— fue uno de los principales beneficiarios. Pero si la Reserva Federal mantiene su postura restrictiva y el estímulo fiscal desaparece, McGlone cree que la criptomoneda podría perder gran parte del valor acumulado en los últimos años.

Para que Bitcoin caiga a $10,000 desde los niveles actuales, la criptomoneda tendría que desplomarse en torno al 84%. Los analistas, sin embargo, están divididos. Los que se oponen a la tesis de McGlone argumentan que el activo ha pasado por correcciones severas varias veces en su historia y siempre ha logrado recuperarse. También señalan que la creciente adopción de ETF al contado y el interés de los inversores institucionales ofrecen una red de soporte que no existía en ciclos anteriores.

La pregunta que divide al mercado es si los factores estructurales que impulsaron a Bitcoin a sus máximos históricos —liquidez monetaria, adopción institucional y narrativa de reserva de valor— están realmente revertidos o simplemente atraviesan una fase de consolidación temporal. El propio McGlone reconoce en sus escritos que el “pacto” que impulsó a Bitcoin podría no estar completamente roto, pero su tesis central es que el entorno actual de normalización monetaria hace cada vez más difícil sostener los valores actuales.

Para que Bitcoin alcance los $10,000 desde los niveles actuales, necesitaría desplomarse aproximadamente un 84%. Medido desde el máximo histórico de $126,198, la caída sería superior al 92%. Escenarios de ese calibre no son desconocidos en la historia de Bitcoin, que ha registrado retrocesos de más del 80% en ciclos anteriores, como en 2018 y 2022. Sin embargo, en ambos casos el activo logró recuperarse para marcar nuevos máximos históricos en ciclos posteriores, impulsado por la adopción creciente y la reducción de la oferta.

El principal punto débil del pronóstico de McGlone es que el contexto actual difiere notablemente de esos episodios. En esta ocasión, Bitcoin cuenta con la participación de inversores institucionales, ETF regulados y una adopción corporativa que no existía en ciclos anteriores, como la que demuestra la persistente entrada de capital a los vehículos de inversión al contado estadounidenses incluso durante fases de debilidad del precio. El analista, sin embargo, sostiene que los compradores marginales que impulsaron el auge se han retirado y que los volúmenes de transacción ya no justifican las valoraciones actuales.

¿Qué tendría que pasar para que Bitcoin llegara a USD $10.000?

Una caída desde los $64,100 actuales hasta $10,000 implicaría una depreciación de aproximadamente el 84%. Si el cálculo se hace desde el máximo histórico de $126,198, el desplome acumulado superaría el 92%. Sería, por lejos, el mercado bajista más profundo en la historia de Bitcoin como activo institucional, y arrastraría consigo a decenas de empresas mineras, fondos de inversión y plataformas de préstamos que cotizan en bolsa y cuya valoración depende del precio de la criptomoneda.

Para que semejante escenario se materializara, tendrían que confluir varios factores adversos de manera simultánea. En primer lugar, un endurecimiento agresivo de la política monetaria por parte de la Reserva Federal, que retirara liquidez del sistema financiero de forma drástica. En segundo lugar, un evento regulatorio significativo que limite o prohíba el uso de Bitcoin en jurisdicciones relevantes como Estados Unidos o la Unión Europea. Y en tercer lugar, un debilitamiento de los flujos hacia ETF que obligara a los emisores a vender posiciones masivamente en el mercado, creando un ciclo de retroalimentación negativa.

Aunque McGlone reconoce que una caída a $10,000 es “posible”, también admite que necesitaría “una confluencia de catalizadores” que actualmente no están presentes en su totalidad. Esta postura contrasta con la firmeza de su advertencia inicial, cuando proyectaba el regreso al precio de $10,000 como un escenario casi inevitable. La persistencia de la debilidad relativa de Bitcoin frente a las acciones estadounidenses, que continúan renovando máximos, es la evidencia principal que McGlone presenta para sostener que su escenario no es una simple especulación apocalíptica.

Los escépticos del oro digital, por su parte, señalan que el crecimiento de la red Lightning, la adopción institucional y el desarrollo de protocolos DeFi sobre Bitcoin podrían haber cambiado las reglas del juego para siempre. Sin embargo, McGlone contraargumenta que la historia muestra que el precio de Bitcoin es extremadamente sensible a las condiciones de liquidez global, y que las crisis de liquidez en el pasado han provocado caídas superiores al 80% en cuestión de meses.

La correlación de Bitcoin con el Nasdaq, que históricamente ha rondado entre 0.7 y 0.9, es otro factor que respalda el análisis de Bloomberg Intelligence. Si las tasas de interés permanecen elevadas y la Reserva Federal de Estados Unidos se resiste a recortarlas, las valoraciones de activos de alto riesgo como Bitcoin podrían seguir bajo presión. A esto se suma el impacto potencial de un endurecimiento regulatorio en los Estados Unidos, que podría limitar la participación institucional y proteger a los inversores minoristas.

En definitiva, el escenario de $10,000 no es el pronóstico base de McGlone, pero tampoco es una mera provocación. El analista ha insistido en que la estructura del mercado ha cambiado y que los inversores que permanecen en Bitcoin deberían preguntarse si la narrativa de”oro digital” sobrevivirá al próximo ciclo de estrés financiero global. La respuesta podría definir el futuro inmediato del activo, ya sea que los toros reafirmen su control del mercado o que los osos finalmente tomen las riendas de una corrección histórica.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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