Bitcoin reaccionó al alza este martes después de que el dato de inflación de junio en Estados Unidos resultara mucho más suave de lo previsto, reduciendo las apuestas de una subida de tasas de la Reserva Federal en julio. BTC tocó un máximo local de USD $64.077 tras la publicación del informe, aunque luego retrocedió ligeramente hacia USD $63.700, mientras el mercado de derivados registró liquidaciones por unos USD $100 millones en apenas una hora.
***
- El IPC de junio en EE. UU. cayó 0,4% mensual, frente a una expectativa de descenso de apenas 0,1%.
- Bitcoin subió hasta un máximo local de USD $64.077 tras el dato de inflación.
- Las probabilidades de una subida de tasas en julio cayeron a 12%, desde casi 50% antes del informe.
- El rebote provocó liquidaciones por cerca de USD $100 millones en derivados cripto en 60 minutos.
Bitcoin (BTC) subió con fuerza después de que Estados Unidos publicara un dato de inflación de junio más débil de lo esperado, aliviando la presión sobre activos de riesgo y reduciendo las expectativas de una subida de tasas de la Reserva Federal este mismo mes.
BTC saltó brevemente hasta un máximo local de USD $64.077 a las 9:25 a. m., hora del Este, según datos de CoinMarketCap. Al momento de publicación, la principal criptomoneda se negocia alrededor de USD $63.700, con un avance de 2,35% en las últimas 24 horas.
El movimiento representa una recuperación importante para Bitcoin, que venía operando bajo presión por tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, flujos irregulares en fondos cotizados en bolsa (ETF) y dudas sobre el apetito institucional.
La reacción inicial del mercado fue clara: un dato de inflación más bajo reduce la urgencia de endurecimiento monetario y mejora el entorno para activos especulativos como criptomonedas y acciones tecnológicas.
IPC de EE. UU. cae más de lo esperado
El Índice de Precios al Consumidor, IPC, de junio cayó 0,4% mensual, según DiarioBitcoin reportó más temprano. El mercado esperaba una baja de apenas 0,1%, después de que mayo registrara un aumento de 0,5%.
La caída rompe una racha de tres meses consecutivos de incrementos y muestra una desaceleración más marcada de la inflación general.
En términos interanuales, el IPC subió 3,5%, por debajo del 3,8% esperado y del 4,2% registrado en mayo. El dato fue recibido como una señal de alivio por los operadores, especialmente porque las expectativas de inflación habían vuelto al centro del debate monetario por el repunte del petróleo y la tensión en Medio Oriente.
El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, también fue más favorable de lo previsto. Se mantuvo sin cambios en junio, frente a expectativas de un aumento de 0,2% y al avance de 0,2% registrado en mayo. En términos anuales, el IPC subyacente subió 2,6%, por debajo del 2,8% esperado y del 2,9% de mayo.
Apuestas de subida de tasas se desploman
El dato cambió rápidamente las expectativas sobre la Reserva Federal (FED).
Antes del informe, los operadores habían elevado agresivamente sus apuestas por una subida de tasas en julio. El impulso vino después de comentarios del gobernador de la Fed Chris Waller, quien dijo que estaría inclinado a apoyar un aumento de tasas en la reunión de este mes si la inflación subyacente no empezaba a retroceder de inmediato.
Esas declaraciones llevaron las probabilidades implícitas de una subida en julio a casi 50%. Tras el dato de inflación, esas probabilidades se desplomaron a 12%, según CoinDesk. La lectura sugiere que el mercado ahora ve menos probable que la Fed suba tasas en su próxima reunión, al menos si no aparecen nuevos datos que reaviven la preocupación inflacionaria.
Las expectativas para septiembre, sin embargo, se mantuvieron prácticamente sin cambios, alrededor de 51,2%. Esto indica que el mercado no descarta endurecimiento más adelante, pero considera que el dato de junio redujo la presión inmediata.
Warsh mantiene tono duro contra la inflación
El alivio llega en un momento de atención especial sobre la FED. El presidente Kevin Warsh ofrecía este martes su primer testimonio ante el Congreso desde que asumió el cargo. En sus comentarios preparados, Warsh dijo que la inflación elevada ha pesado sobre hogares y empresas, y afirmó que la Fed no tiene “tolerancia” frente a una inflación persistentemente alta.
La Fed mantuvo la tasa de fondos federales entre 3,5% y 3,75% en su reunión de junio, la primera bajo la presidencia de Warsh. Sin embargo, su tono restrictivo había llevado a los mercados a valorar la posibilidad de aumentos tan pronto como julio.
El dato de IPC suavizó esa lectura. Por ahora, la inflación dio al mercado una razón para frenar las apuestas de endurecimiento inmediato, aunque no elimina la cautela de la Fed.
Warsh también destacó que el crecimiento de productividad ha sido fuerte, incluso antes de posibles ganancias derivadas de la adopción de inteligencia artificial. Señaló que la inversión empresarial se acelera, liderada por centros de datos, equipos vinculados con IA y software. La Fed está monitoreando cómo estos desarrollos pueden afectar inflación y mercado laboral.
El petróleo explica parte del alivio
Aunque el dato fue celebrado por el mercado, una lectura más detallada exige cautela.
Buena parte de la caída del IPC frente al registro elevado de mayo se explica por la baja de los precios del petróleo en junio, cuando todavía estaba vigente el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Ese contexto ya cambió. La tregua terminó la semana pasada y la tensión entre ambos países escaló sustancialmente. Los precios del petróleo volvieron a subir, lo que puede presionar nuevamente la inflación en julio.
Esto limita la interpretación del dato de junio como una señal definitiva de desinflación. La inflación subyacente se mantuvo estable, lo cual es positivo, pero el alivio de la inflación general dependió en parte de un componente energético que podría revertirse rápidamente.
Para Bitcoin, esa distinción es importante. Si el petróleo vuelve a impulsar la inflación, las apuestas de subida de tasas podrían reaparecer, presionando otra vez a los activos de riesgo.
Liquidaciones golpean a posiciones cortas
El salto de Bitcoin también tuvo impacto inmediato en el mercado de derivados. El rebote posterior al informe de inflación provocó liquidaciones por alrededor de USD $100 millones en cripto en un lapso de 60 minutos. La mayor parte del golpe recayó sobre posiciones cortas apalancadas, que apostaban por una caída de precios.
Datos de Coinglass muestran que las liquidaciones totales superaron USD $400 millones en las últimas 24 horas.
Este tipo de dinámica puede amplificar movimientos. Cuando Bitcoin sube con fuerza y liquida posiciones cortas, los operadores obligados a cerrar esas apuestas pueden generar compras adicionales, acelerando el rebote. Pero el mismo apalancamiento también puede producir retrocesos bruscos si el mercado gira.
La volatilidad, por tanto, puede continuar mientras los operadores ajustan posiciones frente al nuevo escenario de tasas.
BTC recupera los USD $64.000, pero no confirma ruptura
El máximo local de USD $64.077 marca una recuperación relevante, aunque todavía no confirma una ruptura decisiva.
Bitcoin ha pasado las últimas semanas moviéndose dentro de un rango amplio, con soporte en la zona de USD $59.000 a USD $62.000 y resistencia cerca de USD $64.000 a USD $66.000. El salto por inflación devuelve a BTC a la parte alta de ese rango, pero el retroceso posterior hacia USD $63.700 muestra que los vendedores siguen activos.
Para confirmar mayor fortaleza, Bitcoin necesitaría sostenerse por encima de USD $64.000 y avanzar hacia la zona de USD $66.000. Una ruptura clara de ese nivel podría mejorar la estructura técnica de corto plazo.
Si falla, el mercado podría interpretar el movimiento como otro rebote dentro del rango, especialmente si vuelven presiones por petróleo, tensiones geopolíticas o flujos negativos en fondos cotizados en bolsa (ETF).
Inflación, Fed y Bitcoin vuelven a estar conectados
El movimiento de BTC muestra nuevamente la sensibilidad de Bitcoin a los datos macroeconómicos.
Aunque Bitcoin tiene narrativas propias vinculadas con escasez, adopción institucional y tesorerías corporativas, su precio sigue reaccionando con fuerza a expectativas de tasas. Una inflación más baja reduce el costo de oportunidad de mantener activos de riesgo y debilita la urgencia de política monetaria restrictiva.
La relación también funciona en sentido contrario. Analistas habían advertido que una lectura anual por encima de 4% podía reforzar expectativas de endurecimiento y afectar negativamente a BTC. El dato real de 3,5% produjo el efecto opuesto: alivio, caída de probabilidades de subida inmediata y rebote en el precio.
Ahora el mercado mirará la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, FOMC, y cualquier comentario adicional de Warsh o de otros funcionarios de la Fed.
Julio puede volver a complicar el panorama
El riesgo está en que el dato de junio sea transitorio. La caída de la inflación general estuvo influida por energía más barata durante el alto el fuego en Medio Oriente. Con el conflicto entre Estados Unidos e Irán nuevamente activo y el Estrecho de Ormuz bajo tensión, los precios del petróleo pueden volver a alimentar presiones inflacionarias.
Si julio muestra un repunte fuerte, la Fed podría recuperar un tono más agresivo. Eso afectaría el apetito por riesgo y pondría nuevamente bajo presión a Bitcoin, especialmente si los mercados empiezan a valorar subidas de tasas en septiembre o incluso antes.
Por eso, el mercado celebró el dato, pero no necesariamente declaró terminado el problema inflacionario.
Rebote con alivio, pero no sin riesgos
Bitcoin recibió el dato de inflación con una subida inmediata hacia USD $64.000, impulsado por la fuerte caída del IPC general, la estabilidad del IPC subyacente y el desplome de las apuestas por una subida de tasas en julio.
El movimiento liquidó posiciones cortas, elevó la volatilidad y devolvió a BTC a la parte alta de su rango reciente. Al momento de publicación, el precio ronda los USD $63.700, con ganancia diaria de 2,35%.
Pero el mercado todavía enfrenta un equilibrio frágil. La inflación de junio fue mejor de lo esperado, pero parte del alivio vino de precios de energía que podrían volver a subir tras el fin del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Para Bitcoin, el informe ofrece oxígeno. La confirmación dependerá de si el activo puede sostener los USD $64.000 y de si la Fed mantiene a raya las expectativas de nuevas subidas de tasas en un entorno geopolítico todavía inestable.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Demandan a Meta por usar IA para seleccionar a trabajadores con condiciones médicas
Empresas
IBM se desploma 23% en su peor día desde 1987 tras resultados trimestrales
Criptomonedas
Perpetuals.com abandona la adquisición de una firma cripto asociada a Trump
Empresas