Por Canuto  

El debut de Open USD encendió las alarmas sobre Circle no tanto por una pérdida inmediata de usuarios para USDC, sino por un riesgo más delicado: la compresión de márgenes en un negocio que depende de repartir ingresos de reservas con sus socios de distribución.
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  • Open USD fue presentado por un consorcio que reúne a pesos pesados de pagos, criptomonedas y finanzas tradicionales.
  • La presión clave sobre Circle estaría en su modelo económico, especialmente por el reparto de ingresos y la próxima revisión del acuerdo con Coinbase.
  • USDC conserva ventajas reales de adopción y liquidez, pero la llegada de Open USD refuerza la idea de que la emisión de stablecoins se está commoditizando.


Open USD debutó el martes como un próximo stablecoin denominado en dólares, respaldado por un consorcio con nombres de gran peso en pagos, criptomonedas y finanzas. Su entrada en funcionamiento está prevista para más adelante este año.

La reacción del mercado fue inmediata para Circle, emisora de USDC. Sus acciones cayeron casi 20% en la misma jornada, reflejando el temor de los inversionistas ante un posible golpe a la economía del negocio.

La lectura más extendida no apunta a una pérdida instantánea del liderazgo de USDC. Más bien, sugiere que Open USD amenaza primero los márgenes de Circle antes que su dominio efectivo en el mercado.

Según explicó Finance Yahoo al reseñar el anuncio, Open Standard, el organismo que regula Open USD, abrió su mensaje con una crítica directa al modelo actual. La tesis es que las empresas asumen los costos de acuñación y redención, mientras los emisores capturan la ganancia de las reservas.

Esa propuesta se traduce en un mensaje simple para distribuidores y plataformas. Si una empresa ya genera volumen con stablecoins, Open USD le ofrece una vía para quedarse con una porción mayor del rendimiento asociado.

Un consorcio grande y una propuesta económica agresiva

El grupo detrás de Open USD incluye a Stripe, Visa, Mastercard, Coinbase, BlackRock, BNY, Google, Shopify, Solana, MetaMask, Aave, MoneyGram, Western Union y Klarna. La sola combinación de esos nombres bastó para disparar las alertas sobre la competencia potencial para USDC.

Open Standard promete acuñación y redenciones gratuitas para los participantes. También plantea una participación directa en las ganancias generadas por las reservas, una vez descontada una comisión de gestión.

Además, el esquema contempla un rol en la gobernanza del sistema de OUSD. Aunque todavía faltan detalles, el incentivo central ya está claro para los socios potenciales.

La promesa implícita es que las empresas que hoy usan stablecoins podrían obtener un acuerdo económico mejor. Ese argumento toca uno de los puntos más sensibles del negocio de Circle.

El golpe, por tanto, no depende de que Open USD robe usuarios de inmediato. Basta con que eleve el precio de conservar la red de distribución que ya sostiene a USDC.

Por qué el mercado castigó a Circle

Las cuentas del primer trimestre ayudan a entender la magnitud de la preocupación. Circle obtuvo USD $653 millones de sus reservas durante ese período.

Al mismo tiempo, gastó USD $407 millones en distribución, transacciones y costos relacionados. Esa estructura ya muestra cuánto debe pagar la empresa para mantener a USDC circulando a través de exchanges, billeteras y plataformas.

Si Open USD ofrece mejores condiciones a esos mismos socios, Circle podría verse obligada a elevar su propio reparto económico. Eso comprimiría los márgenes incluso si USDC mantiene su crecimiento.

El punto es crucial porque la utilidad de un stablecoin no depende solo de su emisión. También requiere presencia en mercados, pares de trading, billeteras, integraciones de pagos y acceso fluido para usuarios institucionales y minoristas.

Por eso, la distribución vale tanto como la adopción on-chain. Una moneda estable puede conservar usuarios y aun así volverse menos rentable para su emisor si sus socios exigen una porción más grande del negocio.

Coinbase aparece en el centro de la presión

El frente más delicado para Circle parece ser Coinbase. La plataforma figura en el anuncio de Open USD pese a ser el socio más importante de USDC.

Coinbase recibe una gran parte de la economía de USDC. También administra el programa de recompensas que vuelve más atractivo mantener USDC dentro de su ecosistema.

Ese dato no pasó desapercibido porque en agosto se espera una revisión de los términos del acuerdo entre Coinbase y Circle. El convenio inicial cubría un período de tres años.

Con Open USD ya sobre la mesa, Coinbase podría tener mayor poder de negociación para reclamar una participación más alta. Si eso ocurre, la presión sobre los márgenes de Circle aumentaría todavía más.

Existe otra alternativa teórica para Circle. Rob Haddick, de Dragonfly, ha señalado que la empresa podría alejarse de Coinbase y distribuir USDC por su cuenta, lo que en papel duplicaría sus ingresos.

Sin embargo, esa salida también implicaría gastar mucho más para mover la moneda sin el alcance de Coinbase. El problema no es solo cuánto ingresa Circle, sino cuánto debe pagar para sostener el uso de USDC a gran escala.

Open USD tiene logos y alcance potencial, pero no adopción comprobada

Hasta ahora, Open USD exhibe ventajas de distribución sobre el papel. Aun así, eso no equivale a adopción real en un mercado donde la liquidez y los usos concretos pesan más que los anuncios.

Los stablecoins ganan tracción cuando los usuarios tienen razones inmediatas para mantenerlos. USDC y USDT ya cuentan con ese tipo de utilidad, apoyada por liquidez profunda, pares de negociación y soporte extendido en billeteras y aplicaciones.

USDT conserva el perfil de dólar global nativo del mercado cripto. USDC, por su parte, mantiene la imagen de opción regulada y apta para instituciones.

Además, USDC viene integrándose cada vez más en uno de los verticales de mayor crecimiento en criptomonedas: los perpetuos. Allí destacan acuerdos con Hyperliquid y Lighter.

Open USD tendrá que construir desde cero gran parte de ese entramado operativo. La presencia de patrocinadores relevantes ayuda, pero no sustituye el uso cotidiano que ya tienen sus rivales más consolidados.

El respaldo del consorcio todavía luce desigual

Otro matiz importante es el lenguaje usado por varias de las entidades mencionadas en el anuncio. No todos los nombres del consorcio expresaron un compromiso operativo concreto con el mismo nivel de claridad.

BlackRock calificó a Open USD como un “paso constructivo”. BNY, por su lado, dijo estar interesado en explorar maneras de respaldarlo.

Esos comentarios son valiosos para la narrativa del proyecto, pero no equivalen necesariamente a promesas de canalizar volumen. En un mercado como el de stablecoins, la diferencia entre apoyo institucional y uso efectivo es decisiva.

La observación fue destacada también por Lorenzo Valente, de Ark, al señalar que el propio anuncio matiza la fuerza visual de esa gran pared de logos. En otras palabras, el listado impresiona, pero aún no demuestra compromisos homogéneos.

Para Circle, esto ofrece un pequeño margen de tiempo. La empresa enfrenta una amenaza seria en términos económicos, pero no un desalojo inmediato de la posición que ya construyó USDC.

La superposición de stablecoins complica el panorama

También existe una cuestión de solapamiento entre varios miembros del grupo. Algunas de esas empresas ya impulsan sus propios proyectos de monedas estables.

MoneyGram lanzó MGUSD. Klarna anunció KlarnaUSD, mientras Western Union planea USDPT.

Esa situación abre preguntas relevantes sobre la estrategia real del consorcio. No está claro si esas firmas se comprometerán plenamente con Open USD, si solo están cubriendo riesgos o si eventualmente podrían fusionar sus iniciativas en un vehículo común.

La respuesta importa porque la escala de un stablecoin depende de concentración de liquidez y simplicidad para el usuario. Un ecosistema fragmentado puede diluir parte de la ventaja que hoy parece sugerir la lista de patrocinadores.

Por ahora, Open USD representa una apuesta con mucho peso político y comercial, pero todavía con interrogantes operativos. Esa distancia entre promesa y ejecución sigue siendo uno de los principales amortiguadores para Circle.

Lo que realmente deja en evidencia esta nueva competencia

Más allá del efecto inicial en bolsa, la aparición de Open USD deja una señal estructural para todo el sector. La emisión de stablecoins luce cada vez más commoditizada.

En ese entorno, los emisores compiten compartiendo una parte mayor de sus ganancias. Al mismo tiempo, las plataformas que distribuyen estas monedas compiten reduciendo comisiones y trasladando más rendimiento a sus usuarios o socios.

Circle ya venía gastando fuerte para defender la distribución de USDC. La novedad es que ahora podría verse obligada a ceder todavía más valor para seguir siendo competitiva tras la revisión de agosto.

La gran incógnita, entonces, no es la muerte de USDC. Tampoco parece probable un destronamiento de la noche a la mañana en una moneda que aún controla una porción importante de la economía on-chain.

La cuenta que impone Open USD es otra. Se trata de un posible reajuste en la economía de Circle y de cuánto beneficio podrá conservar para sí misma mientras pelea por mantener su posición en la industria.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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