Por Canuto  

Los agentes de IA ya tienen rieles de dinero programable, pero aún se topan con una barrera: la mayoría de los exchanges cripto no están diseñados para que el software opere, gestione riesgo y gaste capital sin intervención humana. Un análisis de Federico Variola, CEO de Phemex, detalla qué infraestructura falta y por qué el sector podría perder la carrera frente a bancos y grandes procesadores de pagos.
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  • Coinbase presentó Agentic Wallets y su protocolo x402 ya superó 50 millones de transacciones máquina a máquina, mientras Stripe impulsa pagos automáticos con USDC.
  • La oferta de stablecoins supera USD $300.000 millones y, según Circle, miles de millones de agentes de IA podrían transaccionar con stablecoins en 3 a 5 años.
  • El debate CEX vs DEX pierde relevancia: el nuevo diferenciador sería margen unificado, ejecución inteligente y marcos para identidad y control de gasto de agentes.

 


El dinero para software deja de ser una idea y se vuelve agenda corporativa

En pocos días, varias de las compañías más grandes del ecosistema financiero dieron señales claras de un cambio de era: el software quiere operar con dinero propio. El 11 de febrero, Coinbase lanzó Agentic Wallets, descrita como la primera infraestructura de billetera diseñada específicamente para agentes de IA. Esa misma semana, Stripe introdujo pagos automáticos con la stablecoin USDC, mientras que Visa, PayPal y Mastercard anunciaron o ampliaron iniciativas vinculadas al comercio agentico.

La tesis de fondo es directa: los agentes de IA no solo van a recomendar decisiones, también van a ejecutar transacciones y a mover capital sin supervisión constante. De acuerdo con el análisis, “en cuestión de días, las compañías de pagos más grandes del mundo decidieron que el software necesita su propio dinero”. Esa frase resume la premura con la que se reacomodan las prioridades, tanto en cripto como en pagos tradicionales.

El contexto técnico ya existe. La oferta de stablecoins supera los USD $300.000 millones, con liquidación en segundos y contratos inteligentes capaces de mantener, mover y asignar capital. A diferencia de sistemas bancarios con horarios y capas de autorización, los rieles cripto operan de forma continua. Para un agente que ejecuta miles de microdecisiones, esa continuidad es una ventaja estructural.

Para los exchanges, el cambio no se limita a un nuevo tipo de usuario. Según el texto, modifica la conversación competitiva: la pregunta ya no es si los agentes de IA participarán en los mercados, sino si las plataformas se están construyendo para esa participación o si quedarán como espectadores. En otras palabras, el reto es de arquitectura y de producto, no solo de marketing.

La convergencia entre CEX y DEX acelera el “acceso a todo”

El artículo describe cómo los exchanges centralizados evolucionaron desde simples libros de órdenes para Bitcoin hacia algo más cercano a una interfaz financiera completa. Primero llegaron los futuros perpetuos, luego préstamos, staking, copy trading, acceso a tokens en cadena y, más recientemente, activos financieros tradicionales. En algunos exchanges, un usuario ya puede operar futuros de acciones, metales preciosos y derivados cripto desde una misma cuenta de margen, liquidada en la misma stablecoin y en cualquier horario.

Esto cambia el mapa de competencia. Si una plataforma ya permite mover capital entre clases de activos con fricción mínima, el punto de referencia deja de ser “otro exchange” y pasa a ser cualquier sistema que logre eficiencia en movimiento de capital. En ese marco, la etiqueta “exchange” se vuelve insuficiente para describir lo que se está construyendo.

En paralelo, el lado descentralizado avanzó con fuerza. Se menciona que Hyperliquid procesa miles de millones en volumen diario de perpetuos en su propia Capa 1, con una ejecución que “rivaliza” con lugares centralizados. También se cita a Lighter, que lanzó perpetuos en cadena para acciones de Samsung y Hyundai con apalancamiento de 10x. Y se destaca que Jupiter integró Polymarket directamente en su DEX, llevando mercados de predicción a usuarios de Solana sin que deban transferir activos o salir de la aplicación.

Un dato apunta a la magnitud del cambio: la relación de volumen de perpetuos entre DEX y CEX se habría triplicado en 2025, pasando de alrededor de 6% a casi 19%. En conjunto, la lectura es que ambos mundos convergen hacia el mismo resultado: acceso a cualquier mercado y activo, en cualquier momento. Por eso, el texto sostiene que el debate “centralizado vs descentralizado” ya no organiza bien el futuro cercano.

El muro: agentes capaces, pero sin rieles para operar sin un humano

La paradoja, según el autor, es evidente. Existe infraestructura global programable, rieles de stablecoins y contratos inteligentes que ejecutan estrategias complejas. Sin embargo, “los agentes de IA más capaces hoy en día” todavía no pueden ejecutar una operación de forma independiente, pagar por cómputo o rebalancear un portafolio sin que alguien presione “confirmar”. Para el trading, esa fricción es suficiente para dejar a los agentes fuera de los flujos más rápidos.

Coinbase aparece como un paso relevante con Agentic Wallets. Además, el texto afirma que su protocolo x402 ya procesó más de 50 millones de transacciones máquina a máquina, lo que habilitaría a agentes a retener fondos, negociar tokens y transaccionar en cadena de forma autónoma. Aun así, el diagnóstico es que, fuera de Coinbase, la infraestructura “apenas existe” y la mayoría de los exchanges no ofrece un marco de ejecución impulsada por agentes.

El autor enumera carencias específicas: falta una capa de identidad para actores no humanos, faltan controles de gasto diseñados para software que opera continuamente, y no hay mecanismos que distingan actividad humana de actividad agentica sin añadir fricción a ninguno de los dos grupos. Para un exchange, estos puntos importan tanto por riesgo operativo como por cumplimiento interno y controles, incluso antes de hablar de crecimiento.

El texto también sitúa el tema en una carrera mayor. El CEO de Circle habría predicho que miles de millones de agentes de IA transaccionarán con stablecoins en un horizonte de 3 a 5 años. Se menciona además que Google lanzó un Protocolo de Comercio Universal para transacciones agenticas, y que proyectos como Kite construyen blockchains alrededor de identidad y gobernanza criptográfica para sistemas autónomos. La advertencia es clara: la financiación tradicional no esperará a que cripto lo resuelva.

Por qué cripto podría ser el estándar, y por qué puede perder esa ventaja

El argumento a favor de cripto como base para agentes de IA parte de una inversión de intuición. Lo que resulta incómodo para muchos usuarios minoristas, como operar sin permisos, lidiar con llaves o aceptar irreversibilidad, suele ser ideal para software. Un agente no necesita soporte humano ni una interfaz bonita; necesita liquidación continua, dinero programable y rieles que no cierren. Según el texto, “cripto ya construyó eso”.

El problema, entonces, no sería de capacidad técnica sino de enfoque de producto. El autor sostiene que muchos exchanges todavía diseñan pensando en traders humanos que entran, operan y salen. El “próximo ciclo”, en su visión, lo definirán plataformas que sirvan tanto a humanos como a agentes autónomos en el mismo entorno, con exposición a cripto y a activos tradicionales de manera simultánea.

Para reforzar el punto, se recuerda un patrón histórico: cuando las stablecoins ganaron tracción, varios exchanges las trataron como instrumentos de nicho. El mercado terminó dominado por USDT y USDC, pero la industria fue lenta en reconocerlas como infraestructura. Esa demora abrió espacio para que bancos lanzaran sus propios productos de stablecoins y compitieran por los mismos rieles. El texto sugiere que la ventana para infraestructura agentica es más estrecha, porque ahora la financiación tradicional se mueve “desde el principio”.

La consecuencia estratégica, según esta lectura, es de difícil reversión. Si el capital institucional fluye a través de sistemas propietarios diseñados por bancos y procesadores de pago, “no vuelve” con facilidad. En ese escenario, cripto no perdería solo volumen, sino también la oportunidad de definir estándares de identidad, ejecución y control de riesgo para el dinero programable del software.

Qué deberían construir los exchanges para un mercado dominado por agentes

El texto plantea que las plataformas relevantes en cinco años no se distinguirán por listados de tokens ni por cronogramas de tarifas. Los diferenciadores serían estructurales, es decir, decisiones de diseño que afectan cómo se enruta capital, cómo se administra margen y cómo se ejecutan órdenes bajo condiciones cambiantes. Esta idea busca mover la discusión desde “qué se ofrece” hacia “cómo opera” la infraestructura.

El primer eje es la liquidación unificada a través de clases de activos. Traders y agentes necesitarían un marco de margen que cubra cripto, acciones, materias primas y lo que siga. Los sistemas fragmentados, con cuentas separadas por clase de activo, no soportarían la velocidad ni la componibilidad de una ejecución impulsada por agentes. En esa línea, el autor afirma que en Phemex se expandieron a futuros de Finanzas Tradicionales, integrando acciones y metales preciosos en la misma infraestructura liquidada en USDT.

El segundo eje es la infraestructura de ejecución inteligente. Libros de órdenes estáticos y controles de riesgo manuales se diseñaron para un mundo en el que humanos tomaban cada decisión. Pero, a medida que los mercados se vuelven más complejos, el autor propone gestión de riesgo impulsada por IA y ejecución adaptativa que responda en tiempo real. La meta no es solo automatizar, sino evitar que las herramientas queden rezagadas frente a condiciones que cambian minuto a minuto.

El tercer eje es tratar a los agentes como participantes reales. Eso implica controles de gasto programables, APIs legibles por máquinas para interacción autónoma y marcos de identidad que distingan entre actividad humana y de agentes sin añadir fricción. El texto admite que ningún exchange lo ha resuelto por completo todavía, pero sostiene que quienes empiecen a construir ahora podrían fijar el estándar. Quienes esperen, advierte, “heredarán la arquitectura de otra persona”.

Qué viene después: menos ideología, más interoperabilidad operativa

El cierre del análisis afirma que la industria pasó una década discutiendo ideología: centralizado vs descentralizado, cripto vs TradFi. Para el autor, esos debates fueron necesarios, pero ya no organizan lo que viene. La siguiente etapa sería construir infraestructura que haga funcionar todos estos sistemas juntos y que, además, sea accesible tanto para humanos como para agentes que operarán a su lado.

En ese marco, Phemex presenta su postura como un compromiso con tres prioridades: liquidación unificada en lugar de cuentas fragmentadas, ejecución predictiva en lugar de controles estáticos, y arquitectura lista para agentes en lugar de diseño pensado solo para humanos. Es una declaración de producto, pero también una advertencia competitiva: la industria puede esperar a que finanzas tradicionales definan la próxima arquitectura, o puede construirla primero.

El mensaje central que queda es que la infraestructura de agentes ya se está definiendo en tiempo real. Entre billeteras para agentes, pagos automáticos con stablecoins y protocolos para transacciones máquina a máquina, el mercado se prepara para una demanda que no viene de traders tradicionales, sino de software autónomo. Para exchanges y protocolos, el costo de llegar tarde podría ser más alto que en ciclos anteriores.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

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