Por Canuto  

Corea del Sur inició un proyecto de 9.600 millones de wones para llevar los tokens de depósito basados en CBDC desde el piloto institucional del Banco de Corea hacia los pagos comerciales cotidianos.

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  • Nueve bancos, ocho proveedores de pagos y dos grandes comerciantes probarán el sistema con la infraestructura existente.
  • Los consumidores podrán pagar mediante billeteras bancarias de tokens de depósito sin que los comercios reemplacen sus terminales.
  • Las autoridades también analizan usos en subsidios públicos, tesorería estatal y futuros servicios financieros programables.

 


Corea del Sur inició una iniciativa nacional para ampliar el uso de tokens de depósito basados en una moneda digital de banco central. El proyecto busca trasladar la experiencia del piloto del Banco de Corea, conocido como Proyecto Hangang, hacia pagos comerciales utilizados por empresas y consumidores.

La Agencia de Internet y Seguridad de Corea, KISA, y el Ministerio de Ciencia y TIC anunciaron el comienzo del programa el 22 de julio. Ambas instituciones realizaron una ceremonia conjunta en la sede de KISA, ubicada en Seúl, para presentar formalmente la nueva etapa.

La iniciativa fue seleccionada dentro del programa gubernamental de 2026 destinado a impulsar la innovación en blockchain. Este programa respalda demostraciones de gran escala enfocadas en servicios públicos y nuevos casos de uso para empresas.

La propuesta ganadora pretende reducir los costos de procesamiento de pagos para pequeñas empresas. Para lograrlo, utilizará tokens de depósito emitidos sobre la infraestructura mayorista de CBDC operada por el Banco de Corea.

El presupuesto del proyecto alcanza KRW 9.600 millones, equivalentes a USD $6,9 millones según la información divulgada. El Instituto de Telecomunicaciones y Liquidaciones Financieras de Corea, KFTC, liderará el desarrollo y las pruebas.

Los tokens de depósito representan depósitos bancarios comerciales registrados mediante una infraestructura vinculada a una CBDC mayorista. Este diseño los diferencia de las stablecoins, que funcionan como activos digitales separados y respaldados por reservas bajo otra estructura regulatoria.

Bancos y comercios utilizarán la infraestructura existente

El consorcio incluye nueve bancos comerciales, ocho proveedores de pasarelas de pago y dos grandes comerciantes. Todos participarán en el desarrollo y la evaluación de servicios basados en tokens de depósito.

KFTC conectará la red de pagos existente de Corea del Sur con la infraestructura del Proyecto Hangang. De esta manera, las instituciones podrán procesar transacciones mediante los canales bancarios actuales, sin construir desde cero un sistema nacional paralelo.

La propuesta también evita que los comercios deban sustituir sus terminales de punto de venta. Los establecimientos podrán conservar el hardware que ya utilizan para cobrar a sus clientes.

Los consumidores realizarán los pagos a través de aplicaciones de billetera emitidas por los bancos participantes. Las autoridades revisan además la posibilidad de lanzar tarjetas físicas vinculadas a esas billeteras.

La integración busca facilitar una transición gradual entre los pagos tradicionales y los activos digitales emitidos dentro del sistema bancario. Para los pequeños comerciantes, el objetivo central consiste en reducir la carga asociada con las tarifas y la liquidación de pagos.

Según KISA, el proyecto convertirá los resultados obtenidos durante el piloto institucional del Proyecto Hangang en servicios disponibles para el público general. La agencia considera que esa experiencia puede ayudar a mejorar la seguridad y la eficiencia de la implementación.

Shin Dae-gyu, director de la División de Infraestructura Digital de KISA, afirmó que la iniciativa representa la primera etapa para establecer un entorno de pagos con tokens de depósito. También señaló que el modelo podría abrir oportunidades para startups y compañías de tecnología de la información.

El programa apunta a la tesorería pública y a la comercialización

Las autoridades surcoreanas planean probar los tokens de depósito en programas de gasto gubernamental. En una fase posterior, la tecnología podría conectarse con dBrain, la plataforma de finanzas públicas digitales del país.

La conexión con dBrain permitiría explorar funciones relacionadas con la gestión del tesoro y otros procesos de gasto público. El uso de blockchain programable podría establecer por adelantado las condiciones que deben cumplir determinadas erogaciones.

Los funcionarios también esperan mejorar la transparencia durante el ciclo de los pagos públicos. La programación de reglas podría facilitar el seguimiento de los fondos y la verificación de que los recursos se utilicen de acuerdo con sus objetivos.

Del presupuesto total, aproximadamente KRW 3.000 millones se destinarán al desarrollo, las operaciones y las actividades de promoción con pequeñas y medianas empresas, startups y compañías tecnológicas. Los bancos participantes invertirán por separado cerca de KRW 4.500 millones en proyectos relacionados con la infraestructura de pagos.

El Ministerio de Ciencia y TIC considera que el programa puede fortalecer la industria blockchain nacional. El plan no se limita a operar una red de pagos, pues también pretende estimular servicios construidos sobre la infraestructura pública y bancaria.

KISA indicó que apoyará una implementación segura aprovechando su experiencia en blockchain y ciberseguridad. Esta prioridad responde a los nuevos riesgos operativos que aparecen cuando una plataforma de pagos digitales amplía su número de usuarios y comercios.

Documentos revisados por la Federación de Bancos de Corea muestran que el Banco de Corea y las entidades participantes ya discutían la operación continua de los tokens de depósito. Las conversaciones buscaban preparar las condiciones necesarias para una futura comercialización.

La segunda fase exigirá más controles y nuevos servicios

La próxima fase del Proyecto Hangang podría ampliar el número de usuarios y comerciantes. También contempla transferencias entre personas y la posibilidad de que cada banco diseñe sus propios servicios de tokens de depósito.

Entre los casos de uso propuestos aparecen los pagos de tesorería entre empresas. Los subsidios gubernamentales relacionados con la infraestructura de carga para vehículos eléctricos figuran como una aplicación potencial del sistema.

Los bancos comerciales advirtieron que esta expansión requerirá una inversión mucho mayor que la simple extensión del primer piloto. Los nuevos servicios demandarán sistemas de prevención de lavado de dinero y herramientas de detección de fraude.

La infraestructura también deberá incorporar funciones para reportar transacciones sospechosas. A ello se suman nuevas capacidades operativas para administrar billeteras, pagos minoristas, controles regulatorios y atención a un volumen más amplio de participantes.

Después de conversar con las instituciones involucradas, el Banco de Corea ajustó el calendario del proyecto. La entidad también ofreció apoyo de consultoría para acompañar el proceso de comercialización.

El modelo surcoreano mantiene una separación clara entre los tokens de depósito y las stablecoins. Los primeros corresponden a depósitos de bancos comerciales tokenizados mediante una infraestructura mayorista de CBDC, mientras que las segundas son emitidas como activos digitales independientes.

La expansión coincide con una estrategia más amplia de finanzas digitales impulsada por el Gobierno de Corea del Sur. A comienzos de julio, el país presentó una hoja de ruta para convertir el won en una moneda de libre conversión y establecer reglas legales para stablecoins respaldadas por la moneda nacional.

La propuesta de Ley Básica de Activos Digitales forma parte de ese proceso regulatorio. La hoja de ruta incluye además el desarrollo de infraestructura mayorista de CBDC, pilotos de bonos gubernamentales tokenizados y participación en el Proyecto Agora del Banco de Pagos Internacionales.

Stablecoins y CBDC avanzan por vías diferentes

Las instituciones financieras surcoreanas también exploran modelos de pago blockchain que operan fuera del marco de la CBDC. HashKey Group, Kbank y BPMG firmaron un acuerdo para estudiar stablecoins respaldadas por won destinadas a pagos transfronterizos y liquidaciones comerciales.

Toss Bank, por su parte, se asoció con la Fundación Solana para analizar remesas internacionales basadas en stablecoins. Estas iniciativas reflejan el interés del sector privado por desarrollar soluciones digitales con características distintas a las del Proyecto Hangang.

La principal diferencia está en el emisor y en la estructura de respaldo. El programa del Banco de Corea utiliza depósitos de bancos comerciales tokenizados dentro de una infraestructura vinculada a la autoridad monetaria.

Las stablecoins estudiadas por las empresas privadas funcionarían como activos digitales respaldados por reservas. Por ello, sus reglas de emisión, supervisión y operación podrían quedar sujetas a marcos regulatorios específicos para emisores privados.

El avance simultáneo de ambos modelos podría ofrecer a Corea del Sur un laboratorio amplio para comparar pagos nacionales, remesas y liquidaciones internacionales. Sin embargo, cada solución enfrentará exigencias diferentes en materia de cumplimiento, interoperabilidad y gestión de riesgos.

La iniciativa nacional marca un cambio importante en el alcance del Proyecto Hangang. El programa deja de concentrarse únicamente en validar una infraestructura institucional y comienza a probar cómo funcionaría en transacciones cercanas a la vida cotidiana.

Su éxito dependerá de que los bancos, los proveedores de pagos y los comercios logren integrar el sistema sin aumentar la complejidad para los usuarios. La conservación de los terminales actuales busca reducir una de las principales barreras para la adopción.

Corea del Sur también tendrá que demostrar que los tokens de depósito pueden cumplir con estándares exigentes de seguridad y control financiero. La inclusión de mecanismos contra el lavado de dinero, el fraude y las operaciones sospechosas será central para su expansión.

El proyecto combina objetivos comerciales, tecnológicos y públicos dentro de una misma infraestructura. Si las pruebas avanzan según lo previsto, los tokens de depósito podrían convertirse en una pieza relevante de la estrategia surcoreana para modernizar los pagos y la gestión estatal.

Por ahora, el programa representa una prueba nacional con participación de actores bancarios, tecnológicos y comerciales. Sus resultados servirán para definir el ritmo de una eventual adopción pública más amplia y la relación futura entre CBDC, tokens bancarios y stablecoins.


Imagen de Unsplash.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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