Por Canuto  

El director del BCRA Juan Curutchet anticipó que Mercado Pago y Revolut podrían recibir sus licencias bancarias antes de que termine 2026. De concretarse, ambas fintech ampliarían su margen para ofrecer servicios financieros en Argentina.
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  • Juan Curutchet, director del BCRA, dijo que Mercado Pago y Revolut tendrían sus licencias antes de finalizar 2026.
  • La autorización permitiría a Mercado Pago ampliar opciones de ahorro, crédito y captación de salarios, bajo regulación bancaria.
  • Revolut busca ingresar al mercado argentino tras anunciar la compra de Banco Cetelem, una operación sujeta a autorizaciones regulatorias.

 


Mercado Pago y Revolut podrían convertirse en bancos en Argentina antes de que termine 2026, de acuerdo con una previsión expresada por Juan Curutchet, director del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El funcionario hizo el anuncio durante la 12ª Conferencia Nuevo Dinero, según informó Bloomberg Línea.

La expectativa pone en primer plano dos estrategias distintas para ingresar al sistema bancario: Mercado Pago inició el trámite para obtener una autorización propia, mientras Revolut anunció la compra de una entidad con presencia local. En el caso de Revolut, la operación está sujeta a las autorizaciones regulatorias correspondientes, incluida la del BCRA. El pronóstico de Curutchet no equivale a una aprobación formal de ninguno de los trámites.

Dos caminos hacia una licencia bancaria

Curutchet afirmó que “antes de fin de año, Mercado Pago y Revolut tendrán su licencia bancaria”, una declaración que ubica la resolución de ambos trámites antes de terminar 2026. La frase expresa la previsión de un funcionario del BCRA, pero no detalla condiciones regulatorias pendientes, fechas de resolución ni eventuales requisitos adicionales para las empresas. Por eso, el anuncio debe leerse como una expectativa sobre el proceso, no como confirmación de que las autorizaciones ya fueron concedidas.

Mercado Pago, la división fintech de MercadoLibre, comunicó a fines de mayo de 2025 que pediría una licencia bancaria para ampliar su oferta dentro de un modelo totalmente digital. En ese momento, Juan Martín de la Serna, presidente de MercadoLibre Argentina, describió la iniciativa como la construcción del mayor banco digital de América Latina. La compañía aspira así a pasar de su operación como plataforma de pagos a un marco que le permita ofrecer servicios bancarios regulados.

El trámite de Mercado Pago destaca porque sería la primera licencia bancaria argentina obtenida desde cero en más de seis años, si llega a buen término. La última autorización de este tipo mencionada en la información fue la de Openbank, el banco digital de Santander, concedida en julio de 2020. La precisión importa porque otras entidades llegaron al sector mediante adquisiciones, una vía diferente a la solicitud de una licencia nueva ante el regulador.

Revolut, por su parte, comenzó sus gestiones ante el BCRA en junio de 2025, luego de anunciar la compra de Banco Cetelem, filial argentina de BNP Paribas. La operación está supeditada a las autorizaciones regulatorias habituales, incluida la aprobación del Banco Central argentino. El caso de Revolut combina así un plan de expansión regional con la búsqueda de acceso a una estructura bancaria local existente.

Además de Mercado Pago y Revolut, iProUP reportó que Cocos también obtendría una licencia bancaria antes de fin de año. Esa información amplía el grupo de firmas fintech que buscan operar bajo autorización bancaria en Argentina.

Qué podría cambiar para los clientes de Mercado Pago

Una licencia bancaria daría a Mercado Pago la posibilidad de profundizar su actividad financiera y competir de forma más directa con los bancos tradicionales. Entre los cambios potenciales, la empresa podría captar depósitos de clientes y emplearlos como fuente de financiamiento para otorgar créditos. Eso ampliaría las opciones de fondeo de la plataforma, aunque el alcance concreto de sus productos dependería de la autorización y de las normas aplicables.

La firma también podría acceder a cuentas sueldo y captar los salarios de trabajadores en relación de dependencia y de monotributistas, una actividad que enfrenta límites bajo el marco actual de las Proveedoras de Servicios de Pago (PSP). Esa posibilidad ampliaría el vínculo cotidiano con usuarios que hoy emplean la aplicación principalmente para pagos y transferencias. También intensificaría la competencia por clientes que reciben sus ingresos y administran sus gastos mediante servicios financieros digitales.

El cambio regulatorio abriría además espacio para una oferta más amplia de ahorro, inversión y crédito tradicional, siempre bajo el paraguas normativo del BCRA. La diferencia no consistiría únicamente en sumar funciones a una aplicación, sino en operar con facultades propias de una entidad bancaria y bajo las reglas correspondientes. Para los usuarios, la expansión podría reunir más servicios en una sola plataforma; para la compañía, implicaría asumir las obligaciones asociadas a ese estatus.

La transformación no convierte automáticamente cada función disponible en la aplicación en un producto bancario ni garantiza condiciones específicas para los clientes. La licencia habilitaría nuevas posibilidades, pero las características de las cuentas, los préstamos y las herramientas de inversión dependerían de las decisiones comerciales de la empresa y de la regulación. El anuncio de Curutchet ofrece una señal sobre el avance esperado del trámite, sin anticipar el detalle de esos futuros servicios.

El plan de Revolut y la competencia financiera

Para Revolut, el ingreso a Argentina podría convertir al país en su cuarto mercado latinoamericano. La compañía planea ofrecer cuentas multidivisa, transferencias sin comisiones, cambio de divisas y herramientas de presupuestación, además de productos de ahorro, inversión y líneas de crédito. Son servicios previstos dentro de su estrategia local, no una descripción de productos que ya estén disponibles para clientes argentinos.

La compra anunciada de Banco Cetelem sirve como vía prevista de entrada a un sistema en el que la entidad adquirida ya cuenta con presencia bancaria local, aunque la operación todavía requiere autorizaciones regulatorias. Esto distingue el recorrido de Revolut del de Mercado Pago, que anunció que solicitaría una licencia propia. Aunque ambos procesos podrían desembocar en autorizaciones antes del cierre de 2026, el punto de partida y la estructura de cada empresa son diferentes.

Revolut alcanzó en junio una valoración de USD $115.000 millones en una venta secundaria de acciones, según la información publicada. Un año antes había anunciado una inversión de USD $13.000 millones durante cinco años, con el objetivo de convertirse en una plataforma financiera de alcance global. Estas cifras describen la escala de sus planes y su valoración, pero no determinan por sí solas el resultado de su solicitud en Argentina.

La fintech británica opera en más de 40 mercados, la mayoría en Europa, y prevé llegar a más de 30 países hasta 2030, con América Latina entre sus prioridades de expansión. Su eventual operación bancaria en Argentina se integraría a ese despliegue internacional y le permitiría ampliar su presencia regional. El ritmo de crecimiento dependerá tanto de la ejecución de sus planes como de los procesos regulatorios de cada mercado.

El contexto financiero de MercadoLibre

La apuesta bancaria de Mercado Pago coincide con el crecimiento reciente de MercadoLibre, su empresa matriz, que reportó en el segundo trimestre ingresos por USD $10.200 millones. La cifra representó un aumento de 50% y superó las expectativas de analistas, que apuntaban a USD $9.780 millones. La compañía señaló que era su trigésimo trimestre consecutivo con un crecimiento de ventas superior a 30%, además del ritmo más rápido en cuatro años.

La ganancia neta del trimestre llegó a USD $466 millones, por encima del consenso de USD $447 millones recopilado por Bloomberg. Estos resultados ofrecen contexto sobre la dimensión del grupo que respalda a Mercado Pago, pero no deben confundirse con una garantía de aprobación regulatoria ni con resultados financieros propios de un banco argentino. La expansión de servicios financieros forma parte de una operación regional más amplia, que combina comercio electrónico y tecnología financiera.

MercadoLibre también regresó este mes a los mercados internacionales de deuda por tercera vez en su historia, en un momento en que aumenta sus inversiones en América Latina. La compañía colocó USD $1.000 millones en bonos denominados en dólares, con vencimiento en 2036 y un diferencial de 130 puntos básicos frente a bonos comparables del Tesoro estadounidense. El financiamiento muestra acceso a los mercados de deuda, aunque la información disponible no vincula directamente esa emisión con la solicitud bancaria.

La empresa opera en 18 países y la posible licencia argentina podría ampliar las herramientas con las que atiende a usuarios en uno de sus mercados. En conjunto, el avance de Mercado Pago y el plan de Revolut anticipan una competencia más intensa entre plataformas digitales y bancos tradicionales, si el regulador aprueba ambos expedientes. Por ahora, la señal concreta es la previsión de Curutchet: las licencias de Mercado Pago y Revolut antes de terminar 2026, mientras Cocos también figura entre las firmas que, según iProUP, obtendrían una autorización este año.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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