Por Canuto  

El CEO de United Airlines considera que el avión supersónico Overture de Boom no estará listo en 2029, mientras la compañía acelera la fabricación de turbinas de gas para centros de datos de IA y afronta la pérdida de un acuerdo millonario.
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  • Scott Kirby, CEO de United Airlines, dijo que Boom no cumplirá su calendario oficial para entregar el Overture en 2029 y advirtió que el proyecto aún enfrenta obstáculos de desarrollo y certificación.
  • Boom presentó en Colorado una fábrica para turbinas de gas natural de 42 megavatios destinadas a centros de datos, con primeras entregas previstas para 2027.
  • La empresa perdió un acuerdo de USD $1.250 millones por 29 turbinas con Crusoe, aunque su CEO afirmó que espera entregar alrededor de 250 megavatios a otros sitios en 2027.


Boom Supersonic enfrenta dudas sobre su promesa de poner en servicio el avión Overture en 2029, justo cuando amplía su apuesta por las turbinas de gas para centros de datos de inteligencia artificial. Scott Kirby, CEO de United Airlines y uno de los primeros clientes de la compañía, afirmó que Boom no cumplirá el calendario anunciado y que el proyecto todavía debe superar obstáculos técnicos y regulatorios.

La compañía, que hizo noticia con vuelos de prueba de su demostrador XB-1, también presentó una fábrica en Colorado para producir equipos de generación eléctrica. Esa expansión coincide con la pérdida de un acuerdo importante para vender turbinas y deja a Boom ante dos retos paralelos: demostrar que puede desarrollar un avión comercial supersónico y convertir su negocio energético en una fuente concreta de ingresos.

United pone en duda la fecha de 2029

Kirby dijo que 2029 es el plazo oficial que maneja Boom, pero descartó que la empresa pueda cumplirlo. El ejecutivo sostuvo que la entrega ocurrirá más tarde; aun así, elogió a Blake Scholl y a la compañía en términos generales.

El CEO de United añadió que Boom tiene muchos obstáculos por delante mientras desarrolla el Overture y busca la certificación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, conocida como FAA. También advirtió que no hay garantía de que la empresa logre superarlos, una cautela relevante para una aerolínea que mantiene un acuerdo condicional para comprar aeronaves cuando estén disponibles comercialmente.

United figura junto con American Airlines y Japan Airlines entre las aerolíneas que han alcanzado acuerdos condicionales con Boom. Esos compromisos permitirían a las compañías comprar los aviones Overture una vez que puedan operar comercialmente; no equivalen, por sí solos, a una garantía de entrega ni a una aprobación regulatoria.

La duda de Kirby no es nueva: en marzo había descrito como de 50-50 las probabilidades de que el Overture llegara al servicio comercial. Su evaluación más reciente endurece la advertencia sobre el calendario, aunque no representa una cancelación pública del acuerdo de United ni una renuncia de la aerolínea a la posibilidad de comprar el avión.

El proyecto también depende de avances técnicos que Boom aún debe demostrar. La empresa voló su demostrador XB-1 en 2024 y 2025 para probar un concepto de vuelo supersónico que busca reducir el estruendo en tierra mediante el llamado Mach cutoff: bajo condiciones atmosféricas específicas y a gran altitud, las ondas de choque se refractan hacia arriba y limitan su impacto en la superficie.

Regulación y fábricas añaden incertidumbre

El plan de Boom se desarrolla en un contexto de posibles cambios regulatorios en Estados Unidos. En junio de 2026, la FAA propuso una norma para derogar la prohibición de larga data de vuelos supersónicos comerciales sobre el país, después de una orden ejecutiva del presidente Donald Trump; la propuesta, sin embargo, no reemplaza la certificación que cada aeronave necesita para operar.

Los comunicados anteriores de Boom habían planteado como objetivo obtener la certificación y transportar a sus primeros clientes de pago en 2029. La distancia entre esa meta y la evaluación de Kirby muestra que el calendario depende de varios hitos aún pendientes, desde el desarrollo del avión hasta la revisión de seguridad y desempeño por parte de las autoridades.

La compañía completó en 2024 la construcción de una fábrica para producir el Overture en el Aeropuerto Internacional Piedmont Triad, en Greensboro, Carolina del Norte. La instalación ha permanecido mayormente inactiva desde entonces, una situación que generó preguntas entre dirigentes estatales, después de que Carolina del Norte aportara más de USD $50 millones de fondos de los contribuyentes para ayudar a construirla.

El programa de Boom tampoco es el único esfuerzo estadounidense para abordar el problema del ruido supersónico, aunque utiliza una estrategia distinta. Desde octubre de 2025, la NASA realiza vuelos de prueba con el X-59, un avión experimental de morro largo y afilado diseñado para reducir los estruendos sónicos; ese enfoque no es el método de Mach cutoff que Boom probó con el XB-1.

La apuesta por turbinas para centros de datos

En paralelo con el desarrollo del avión, Boom busca ingresos mediante turbinas de gas natural para alimentar centros de datos de inteligencia artificial. El 22 de octubre presentó una fábrica en Centennial, Colorado, enfocada en producir la turbina Superpower, de 42 megavatios, y contó con la participación de Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, y Jared Polis, gobernador de Colorado.

Boom describió la instalación como una fábrica que ya produce piezas de turbina mientras continúa su construcción. La empresa apunta a entregar las primeras unidades a clientes de centros de datos de IA a mediados de 2027, elevar la producción anual a 25 turbinas en 2028 y alcanzar 50 en 2029, metas que dependen de que pueda ampliar sus operaciones y cerrar ventas.

La iniciativa responde a la búsqueda de nuevas fuentes de electricidad por parte de empresas tecnológicas que necesitan poner en marcha grandes centros de datos. Según la plataforma de inteligencia de mercado Cleanview, algunos desarrolladores recurren a generadores de gas móviles montados en camiones semirremolque o a turbinas aeroderivadas concebidas originalmente para aviones y buques de guerra; ese contexto abre una oportunidad, pero no demuestra por sí mismo que Boom vaya a capturar una porción concreta de la demanda.

La oportunidad comercial sufrió un revés cuando Crusoe se retiró de un acuerdo de USD $1.250 millones que contemplaba la compra de 29 turbinas de Boom. Scholl reconoció la pérdida el 25 de septiembre en una publicación en redes sociales y señaló que la compañía esperaba entregar alrededor de 250 megavatios de Superpower el próximo año a otros sitios, sin identificar a los clientes de centros de datos que recibirían esos equipos.

Un núcleo común para dos negocios

Boom presenta la fabricación de turbinas eléctricas como un desarrollo relacionado con su trabajo en el motor Symphony, previsto para el Overture. Durante el anuncio de octubre, la compañía dijo que había completado un núcleo de turbina prototipo llamado Sprint Core, pensado para alimentar tanto las turbinas Superpower como el motor del avión supersónico.

La empresa planea probar ese núcleo en el Colorado Air & Space Port y encenderlo por primera vez antes del Día de Acción de Gracias, según el calendario que comunicó. Una prueba exitosa marcaría un avance técnico concreto, aunque no demostraría por sí sola que el motor Symphony está listo para impulsar un avión de pasajeros ni que la turbina Superpower pueda fabricarse al ritmo previsto.

La relación entre ambos proyectos puede ofrecer a Boom una base tecnológica compartida, pero también implica que la compañía debe ejecutar dos programas con exigencias distintas. El negocio de energía necesita validar sus equipos y convertir los anuncios de producción en entregas a clientes, mientras que el avión requiere desarrollo, pruebas y certificación antes de que las aerolíneas puedan incorporarlo a sus operaciones.

Por ahora, las señales son desiguales: Boom cuenta con una fábrica de turbinas en marcha y un núcleo prototipo anunciado, pero perdió un contrato destacado y no ha despejado las dudas sobre el plazo del Overture. Las declaraciones de Kirby no cierran la puerta al avión, aunque dejan claro que la meta de 2029 y los acuerdos con aerolíneas siguen sujetos a hitos que la compañía todavía debe cumplir.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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