Por Canuto  

El crecimiento de la inteligencia artificial podría dejar una montaña de residuos electrónicos muy superior a las estimaciones previas. Un informe de Basel Action Network advierte que, al contabilizar servidores, energía, refrigeración, redes y equipos obsoletos, la basura asociada con la IA podría alcanzar hasta 617 millones de toneladas entre 2025 y 2050.
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  • Basel Action Network calcula entre 395 y 617 millones de toneladas métricas de residuos electrónicos relacionados con la IA entre 2025 y 2050.
  • La estimación incluye infraestructura que suele quedar fuera de los cálculos, como refrigeración, energía de respaldo, distribución eléctrica y redes.
  • La mayoría de los residuos electrónicos globales no se recicla formalmente, lo que aumenta los riesgos de contaminación y exposición a materiales tóxicos.

 


Una huella material mucho mayor

La expansión de la inteligencia artificial está asociada con una cantidad de residuos electrónicos que podría superar ampliamente las previsiones centradas únicamente en servidores y procesadores. Un informe de Basel Action Network estima que, entre 2025 y 2050, la basura vinculada con esta industria podría alcanzar un volumen suficiente para llenar hasta 23 millones de contenedores marítimos de 40 pies, equivalentes a contenedores alineados seis veces alrededor del mundo.

La estimación fue difundida por Basel Action Network, una organización sin fines de lucro que amplió el perímetro habitual del cálculo para incluir la infraestructura electromecánica de los centros de datos. Su análisis considera que los sistemas de IA no dependen solamente de GPU y servidores, sino también de redes eléctricas, refrigeración, energía de respaldo, equipos de comunicación y otros componentes necesarios para mantenerlos operativos.

Jim Puckett, fundador y director de dirección estratégica de Basel Action Network, afirmó que la IA puede parecer inmaterial, aunque cada modelo requiere grandes volúmenes de hardware especializado y de última generación. Según su advertencia, si empresas y gobiernos no planifican esta nueva ola de desechos, la construcción actual de centros de datos podría convertirse en una crisis de residuos tóxicos todavía más grave que la que ya enfrenta el mundo.

El problema adquiere mayor dimensión porque los equipos tecnológicos suelen retirarse antes de agotar completamente su utilidad cuando aparecen generaciones más rápidas y eficientes. Por esa razón, el informe también incorpora una categoría denominada “AI Waste Contagion”, que abarca desde infraestructura de telecomunicaciones hasta dispositivos personales que podrían quedar obsoletos y ser reemplazados como consecuencia de los avances de la IA.

Las cifras del crecimiento proyectado

Basel Action Network calcula que los residuos electrónicos generados a escala mundial podrían triplicarse y llegar a 211 millones de toneladas métricas anuales para 2050. Dentro de ese total, la organización atribuye entre 15% y 20% de la basura a la expansión de la inteligencia artificial, una proporción que refleja tanto los equipos instalados en los centros de datos como los efectos indirectos de su desarrollo.

El informe estima que cada gigavatio de capacidad en centros de datos puede representar unos 70.000 toneladas métricas de residuos electrónicos relacionados con la infraestructura de IA. Para dimensionar el posible crecimiento, el análisis utiliza una proyección de McKinsey según la cual la capacidad total de los centros de datos podría alcanzar 219 GW para 2030. McKinsey desglosa esa capacidad proyectada en 156 GW para cargas de trabajo de IA y 64 GW para cargas no relacionadas con IA.

Al considerar los equipos vinculados con la IA que serían retirados entre 2025 y 2050, la organización proyecta un acumulado de entre 395 y 617 millones de toneladas métricas de residuos electrónicos a mediados de siglo. Esa cantidad equivale a un promedio anual de entre 8,6 y 13,1 millones de toneladas métricas de equipos desechados como resultado de la expansión de esta tecnología.

Las cifras son considerablemente superiores a cálculos anteriores porque esos estudios se concentraron principalmente en servidores y aceleradores. Según el informe, ese enfoque deja fuera cerca de 87% de la infraestructura electromecánica de un centro de datos, incluidos sistemas esenciales para distribuir energía, extraer calor, mantener la operación durante cortes y conectar los equipos con otras redes.

Un problema de reciclaje y contaminación

El crecimiento de los residuos asociados con la IA se suma a una crisis electrónica que ya existe antes de la expansión de los grandes modelos. De los 68,3 millones de toneladas de residuos electrónicos que se generan cada año en todo el mundo, menos de una cuarta parte se recolecta y recicla mediante sistemas formales, mientras el resto ingresa con frecuencia a circuitos informales y difíciles de supervisar.

En esos canales, la quema o el enterramiento de equipos puede liberar materiales peligrosos, como plomo y cromo, y exponer a trabajadores y comunidades cercanas. La falta de trazabilidad también dificulta saber dónde terminan los componentes, quién los manipula y si los materiales valiosos se recuperan mediante procesos que reduzcan el impacto ambiental.

Estados Unidos, el país con más centros de datos del mundo, todavía no ha ratificado el Convenio de Basilea, un acuerdo internacional diseñado para limitar el comercio transfronterizo de residuos peligrosos. Investigaciones citadas en el informe han encontrado que recicladores estadounidenses envían residuos electrónicos al extranjero, donde una parte puede terminar en operaciones informales conocidas como reciclaje de patio trasero.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que millones de niños obligados a trabajar o vivir cerca de actividades de reciclaje informal enfrentan riesgos para su salud. La exposición a contaminantes no afecta únicamente a quienes desmontan los dispositivos, porque también puede alcanzar el aire, el suelo y el agua de las comunidades donde se queman, entierran o procesan los equipos.

Por qué las estimaciones siguen aumentando

Los cálculos previos describían una huella menor al limitarse a los servidores y aceleradores utilizados para entrenar o ejecutar modelos. Un estudio publicado en 2024 proyectó que los residuos electrónicos de la IA podrían situarse entre 1,2 y 5 millones de toneladas para 2030, una cifra que el nuevo análisis considera insuficiente para representar toda la infraestructura requerida.

Otra investigación publicada en febrero calculó que los servidores de IA podrían generar entre 131.000 y 225.000 toneladas de residuos electrónicos anuales hacia el final de la década. Aunque esa cantidad es inferior a la proyección de Basel Action Network, todavía sería comparable con todos los residuos electrónicos producidos por un país del tamaño de Dinamarca.

La diferencia entre los estudios no necesariamente implica que una sola cifra describa con certeza el futuro, sino que muestra cómo cambia el resultado cuando se incorporan más componentes al inventario. La distribución eléctrica, los sistemas de refrigeración, las baterías y generadores de respaldo, los equipos de red y la sustitución acelerada de dispositivos amplían considerablemente la huella atribuida a la IA.

Para las empresas y los gobiernos, el desafío será evitar que la rapidez de la innovación tecnológica determine por sí sola el destino de los equipos retirados. La construcción de capacidad informática puede continuar, pero las proyecciones del informe sugieren que las políticas de reutilización, reparación, recuperación de materiales y gestión segura de residuos tendrán que avanzar al mismo ritmo que los centros de datos.

La discusión también plantea una contradicción central del auge de la IA: una tecnología presentada como digital y aparentemente intangible depende de cadenas físicas intensivas en hardware. Si esas cadenas no incorporan desde el comienzo mecanismos verificables para recuperar y procesar los equipos, el aumento de la capacidad informática podría trasladar una parte creciente de sus costos hacia trabajadores, comunidades y ecosistemas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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