Por Canuto  

Las acciones globales subieron impulsadas por la demanda de chips vinculada con la inteligencia artificial, mientras el retroceso del petróleo permitió una recuperación de los bonos pese a las expectativas de nuevas alzas de tasas y las tensiones geopolíticas.
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  • El índice mundial de MSCI avanzó 1,03%, mientras el Nasdaq ganó 1,62% y el S&P 500 subió 1,05%.
  • Intel saltó 13% y AMD ganó 9,2%, con lo que esta última alcanzó una valoración de mercado de USD $1 billón.
  • El crudo estadounidense cayó 4,8% hasta USD $95,49 por barril y el Brent bajó 3,56% hasta USD $100,17.


Las acciones globales comenzaron la semana con avances firmes, impulsadas por nuevas señales de que la demanda asociada con la inteligencia artificial continúa favoreciendo a los fabricantes de chips. El retroceso de los precios del petróleo también ayudó a mejorar el ánimo de los inversionistas, porque redujo parcialmente la presión que el encarecimiento de la energía ejerce sobre la inflación y las tasas de interés.

El índice All-World de MSCI ganó 1,03%, mientras las acciones europeas subieron 1,12% y los principales índices de Wall Street ampliaron la recuperación. El Nasdaq Composite avanzó 1,62%, el S&P 500 aumentó 1,05% y el Promedio Industrial Dow Jones sumó 0,49%, en una sesión donde el mercado volvió a privilegiar el crecimiento tecnológico pese a la perspectiva de un endurecimiento monetario adicional.

La inteligencia artificial vuelve a dominar el mercado

El movimiento más contundente se concentró en las compañías de semiconductores, cuyos productos resultan esenciales para entrenar y operar sistemas de inteligencia artificial. Intel subió 13%, Advanced Micro Devices ganó 9,2% y Micron avanzó 2,3%, con AMD convertida en la más reciente empresa del sector en alcanzar una valoración bursátil de USD $1 billón.

El desempeño de estas acciones reflejó una expectativa concreta del mercado: que el gasto relacionado con centros de datos, aceleradores y procesadores mantendrá una trayectoria expansiva. La sesión no estuvo impulsada únicamente por entusiasmo especulativo, ya que nuevos datos comerciales de Corea del Sur ofrecieron una señal adicional sobre la fortaleza de la demanda mundial de chips.

Las exportaciones surcoreanas de los primeros 20 días del mes alcanzaron un récord, según los datos citados en el reporte, debido principalmente al crecimiento de los envíos de semiconductores. Para los inversionistas, esa información funciona como un indicador temprano de la actividad tecnológica global, porque Corea del Sur ocupa un lugar central en las cadenas de producción y comercialización de memoria y otros componentes.

Seema Shah, estratega global jefe de Principal Asset Management, sostuvo que las acciones permanecen cerca de máximos históricos a pesar de las preocupaciones provocadas por las subidas sincronizadas de tasas. A su juicio, el fuerte crecimiento de las ganancias ha respaldado a los activos de riesgo, mientras los bancos centrales parecen concentrados en contener la inflación y no en frenar deliberadamente la actividad económica.

Shah añadió que el endurecimiento monetario probablemente será gradual y limitado, una perspectiva que ayuda a explicar por qué los operadores continúan comprando acciones tecnológicas aun cuando los rendimientos de los bonos son elevados. También advirtió que las tasas más altas pueden impedir una nueva expansión de los múltiplos de valoración, aunque consideró poco probable que presionen de forma material las ganancias o descarrilen el mercado alcista en general.

Los bonos encuentran alivio tras seis semanas de ventas

El mercado de deuda también mostró señales de estabilización después de soportar seis semanas consecutivas de ventas, una racha atribuida al aumento de las tasas y a los precios persistentemente altos del petróleo. La recuperación estuvo liderada por la deuda europea, aunque los bonos del Tesoro estadounidense también registraron una mejora al cierre de la jornada.

El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a dos años, especialmente sensible a las expectativas de política monetaria, cayó 1,18 puntos básicos hasta 4,731%. Durante la sesión había alcanzado 4,772%, su nivel más alto desde julio de 2024, una señal de que los operadores siguen incorporando un escenario de tasas elevadas durante más tiempo.

El rendimiento del bono estadounidense a 10 años descendió 3,68 puntos básicos hasta 4,959%, mientras que la deuda alemana equivalente bajó 7,08 puntos básicos hasta 3,451%. El rendimiento francés a 10 años también disminuyó 10 puntos básicos, hasta 4,465%, después de que la preocupación por las finanzas públicas y la inflación hubiera golpeado a los bonos de Francia la semana anterior.

Las expectativas de política monetaria siguen siendo un factor de riesgo para las bolsas y los mercados de deuda. Los futuros reflejaban una probabilidad de 53% de que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas en octubre y una posibilidad de 89% de que ocurra al menos un incremento antes de terminar el año, después de las señales restrictivas ofrecidas por el banco central la semana anterior.

La tensión política europea también influyó en el comportamiento de los bonos, aunque el descenso del petróleo terminó imponiéndose como el principal apoyo para la deuda regional. En Francia, la prima de riesgo había alcanzado el viernes su nivel más alto desde la crisis de deuda de la eurozona de 2012, mientras que en Alemania el partido conservador moderado del canciller Friedrich Merz registró sus peores resultados electorales desde 1949.

El petróleo cae pese a la tensión geopolítica

Los precios del crudo retrocedieron pese a las nuevas amenazas entre Irán y Estados Unidos y a los ataques contra infraestructura petrolera saudita. El petróleo estadounidense cayó 4,8%, hasta USD $95,49 por barril, y el Brent llegó a cotizar en USD $100,17, con una pérdida diaria de 3,56%.

La caída contrastó con el riesgo geopolítico, pero los operadores se enfocaron en la posibilidad de que una mayor oferta llegue al mercado en las próximas semanas. Estrategas de materias primas de ING, Ewa Manthey y Warren Patterson, atribuyeron parte del movimiento a la toma de ganancias después de los avances recientes y a las expectativas de conversaciones constructivas durante la Asamblea General de las Naciones Unidas y la próxima reunión entre Estados Unidos y China.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto asistir esta semana a la Asamblea General de las Naciones Unidas antes de reunirse el jueves con el presidente chino, Xi Jinping. La posibilidad de que esos encuentros reduzcan temporalmente la tensión comercial o geopolítica contribuyó a mejorar el sentimiento, aunque los acontecimientos en Oriente Medio mantienen elevado el riesgo de nuevos saltos en la energía.

Arabia Saudita cerró preventivamente el oleoducto Este-Oeste después de varios ataques durante la semana anterior. La infraestructura, que permite transportar petróleo evitando el estrecho de Ormuz, resultó afectada en un momento de elevada tensión regional. La persistencia del cierre limitaba la visibilidad sobre la recuperación de los flujos, aunque el mercado también valoraba la posibilidad de que parte del suministro saudita volviera gradualmente.

Los datos de Kpler mostraron que las exportaciones de Arabia Saudita se habían recuperado a poco más de 4 millones de barriles diarios durante septiembre, después de caer a 2,4 millones de barriles diarios en agosto. El nivel de agosto fue el más bajo registrado por la firma desde al menos 2013, de modo que el repunte de los envíos ofreció al mercado una señal concreta de mayor disponibilidad, incluso en medio del conflicto.

El dólar gana terreno frente al yen

En el mercado cambiario, el dólar avanzó 0,36% frente al yen, hasta 157,43 unidades por dólar. Los inversionistas actuaron con cautela ante la posibilidad de que el Banco de Japón aproveche la menor liquidez durante las festividades de tres días de la Semana Plateada para intervenir y respaldar a la moneda japonesa.

El yen había registrado un salto el viernes después de que las autoridades japonesas realizaran verificaciones de tasas en el mercado de divisas, según informó el diario Nikkei. Ese tipo de señal suele aumentar la sensibilidad de los operadores, porque una intervención oficial puede provocar movimientos bruscos en un mercado donde las posiciones especulativas dependen ampliamente de las diferencias entre las tasas de Japón y Estados Unidos.

El comportamiento del dólar y de los bonos mostró que el alivio de la sesión no eliminó las tensiones que dominan los mercados. Los operadores deben equilibrar el impulso de las ganancias tecnológicas y la menor presión del petróleo con el riesgo de nuevas alzas de tasas, la fragilidad de las finanzas públicas europeas y la posibilidad de una escalada en Oriente Medio.

El reporte de Reuters señaló que el apetito por el riesgo permaneció fuerte a pesar de esas amenazas, apoyado por las expectativas de crecimiento empresarial. La jornada dejó así una imagen dividida: los chips vinculados con la inteligencia artificial llevaron a las bolsas hacia arriba, mientras la caída del petróleo permitió que los bonos respiraran, pero ningún movimiento resolvió las dudas sobre inflación, política monetaria o estabilidad geopolítica.


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