Por Canuto  

Black Hills acordó suministrar energía a un campus de centros de datos de Google en Cheyenne mediante generación a gas y una microred de gran escala. El contrato se extiende hasta 2048 y contempla que Google cubra los costos del proyecto.
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  • Black Hills prevé entregar hasta 590 MW conectados a la red y gestionar otros 2,1 GW de recursos mediante una microred.
  • La empresa planea invertir USD $1.800 millones entre 2027 y 2029, mientras Google cubrirá los gastos asociados al proyecto.
  • El suministro comenzaría a aumentar a finales de 2027 y la carga alcanzaría su máximo previsto en 2030.


Black Hills Corp. firmó acuerdos con Google para suministrar energía a un campus de centros de datos en Cheyenne, Wyoming, con compromisos que se extienden hasta 2048. El modelo combina electricidad conectada a la red, nueva generación a gas natural y recursos administrados mediante una microred, en un conjunto que suma cerca de 2,7 GW de capacidad.

Un esquema eléctrico de dos componentes

Black Hills planea entregar hasta 590 MW de energía conectada a la red, una porción que provendrá principalmente de nuevas plantas de gas natural. A eso se sumará la gestión de cerca de 2,1 GW de recursos adicionales por medio de una microred, con lo que la capacidad total asociada al campus rondaría los 2,7 GW.

Una microred es una red eléctrica localizada que puede operar junto al sistema principal o, bajo determinadas condiciones, de manera independiente. En este acuerdo, su función es integrar recursos adicionales para atender la demanda del campus, mientras Black Hills mantiene también un componente de suministro conectado a la red convencional.

La escala del proyecto concentra una cantidad considerable de capacidad eléctrica en torno a un solo campus de centros de datos. Esa estructura híbrida no significa que toda la electricidad provenga de una única instalación: la empresa prevé combinar producción propia, compras en el mercado y tarifas minoristas para cubrir las necesidades que no abastezca la nueva planta.

Según informó Crypto Briefing, Black Hills anunció el acuerdo el 6 de octubre de 2026 y estableció que los pactos entraron en vigor el 30 de septiembre. La duración hasta 2048 convierte el suministro en un compromiso de largo plazo para una empresa de servicios públicos, mientras Google asegura una relación energética vinculada a su campus de Cheyenne.

Inversión, generación y calendario

Black Hills estima invertir USD $1.800 millones entre 2027 y 2029 para desarrollar la infraestructura que respaldará el proyecto. Una parte central de ese plan será incorporar 564 MW de capacidad a gas natural en la Cheyenne Prairie Generating Station, una instalación ubicada en Wyoming.

La cifra de 564 MW corresponde a la nueva capacidad de gas que la compañía planea financiar en esa estación, mientras que el compromiso de hasta 590 MW se refiere al suministro conectado a la red previsto para Google. Son medidas relacionadas, pero describen componentes distintos del diseño y no conviene tratarlas como cantidades equivalentes.

La nueva generación no cubriría por sí sola todas las necesidades del campus. Black Hills contempla completar el suministro mediante compras de energía en el mercado y tarifas minoristas, de modo que la combinación de recursos pueda responder a la demanda prevista sin atribuir toda la capacidad a una sola planta.

El servicio eléctrico empezaría a aumentar a finales de 2027, de acuerdo con el calendario divulgado por la empresa, y la carga del campus alcanzaría su máximo esperado en 2030. Ese despliegue gradual enlaza la entrada en operación de la infraestructura con un crecimiento previsto de las necesidades energéticas, aunque la información disponible no detalla fases intermedias ni un cronograma de construcción más preciso.

Google asumiría los gastos del proyecto

Uno de los elementos centrales del acuerdo es la asignación de los costos: Google cubrirá todos los gastos asociados al proyecto, según los términos descritos por Black Hills. La compañía de servicios públicos plantea esa condición como una protección para que sus demás clientes no reciban el impacto financiero de la inversión destinada al campus.

Google ya adelantó USD $399 millones para que Black Hills pueda adquirir equipos de entrega prolongada. La fuente menciona turbinas y otros componentes que requieren pedidos con anticipación, por lo que ese adelanto permite iniciar compras antes de que la infraestructura entre en funcionamiento.

La empresa calcula que el acuerdo aportará alrededor de USD $150 millones en ingresos netos adicionales para 2030. También proyecta unos USD $2.400 millones de flujo de caja libre sin apalancamiento acumulado hasta 2048, una cifra que, según la compañía, considera netos los gastos de capital en generación.

Estas proyecciones describen los beneficios financieros que Black Hills espera obtener, no resultados ya realizados ni garantías de rentabilidad. La magnitud final dependerá de la ejecución de las inversiones y de las condiciones del suministro contemplado en los acuerdos, mientras que el compromiso de Google de cubrir los costos busca separar el proyecto de la carga económica de otros clientes.

La energía detrás de los centros de datos

El convenio sitúa a Black Hills dentro de la expansión de infraestructura energética vinculada a grandes campus de centros de datos. La disponibilidad de electricidad aparece como una pieza operativa del proyecto: en Cheyenne, la empresa combinará generación a gas, recursos administrados por una microred y energía adquirida en el mercado para atender la carga prevista.

La publicación The Motley Fool describió la operación como la entrada de una empresa estable de dividendos en el auge energético asociado a la inteligencia artificial. Esa caracterización corresponde al análisis de la publicación; el acuerdo divulgado por Black Hills, por su parte, establece el suministro a Google y sus condiciones económicas, sin detallar una previsión específica sobre el consumo de aplicaciones de IA.

Black Hills también atraviesa un proceso de fusión con NorthWestern Energy. La operación busca crear una empresa regulada de mayor tamaño y, según la información divulgada, podría posicionarla mejor para atender a grandes clientes como Google; no se ofrecieron en el material detalles adicionales sobre el calendario o las condiciones de esa fusión.

El contrato de Cheyenne combina así una relación de suministro de varias décadas con una inversión inicial considerable y una previsión de demanda cuyo máximo se ubicaría en 2030. Para Black Hills, los resultados dependerán de poner en marcha la nueva capacidad y coordinar las distintas fuentes previstas; para Google, el acuerdo establece que asumirá los gastos asociados al desarrollo energético del campus.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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