Por Canuto  

Un agente de IA llamado Felix, construido sobre OpenClaw y “entrenado” con rutinas nocturnas de auto-mejora, está protagonizando uno de los experimentos más comentados del cruce entre inteligencia artificial y cripto: operar una empresa “cero humanos” con productos reales, soporte, ventas y hasta sub-agentes empleados. En una conversación pública, Nat Eliason explicó cómo el proyecto ya generó cerca de USD $80.000 en alrededor de 30 días con costos operativos sorprendentemente bajos, y por qué cree que las criptomonedas podrían convertirse en la infraestructura financiera natural para economías dominadas por agentes.
***

  • Nat Eliason presentó a Felix, un agente de OpenClaw que opera una “zero human company” y ya acumula cerca de USD $80.000 en ingresos desde inicios de febrero.
  • El negocio combina un PDF (Felix Craft), un marketplace de “skills” en archivos markdown (Clawart) y un servicio de “claw sourcing” para crear agentes a medida; Felix además delega soporte y ventas en Iris y Remy.
  • Eliason sostiene que manejar dinero es el mayor cuello de botella para agentes en el mundo tradicional, y argumenta que cripto ofrece rieles más simples para pagos entre agentes, micropagos e identidad.

 


Un CEO artificial que ya apunta a USD $10.000.000

En el episodio “Building a Million Dollar Zero Human Company with OpenClaw | Nat Eliason”, del canal Bankless, el escritor y emprendedor Nat Eliason describió un experimento que combina agentes de IA, automatización y cripto: una empresa operada sin empleados humanos en el día a día. El protagonista operativo es “Felix”, un agente basado en OpenClaw que, según Eliason, nació con una misión concreta: generar USD $1.000.000.

En la conversación, los anfitriones abrieron con una provocación: si Felix alcanza el millón en los próximos meses, ¿qué sigue? La respuesta fue inmediata: “USD $10.000.000”. El comentario no se presentó como una predicción garantizada, sino como el siguiente objetivo dentro de una prueba de límites sobre autonomía empresarial en agentes.

La idea central de Eliason no es solo “hacer dinero con IA”, sino estresar el sistema para entender hasta dónde puede operar un agente cuando se le asigna una identidad, canales de comunicación, sistemas de monitoreo y acceso a herramientas de negocio. En sus palabras, el proyecto busca comprobar cuánto puede hacer un OpenClaw “bien scaffoldeado”, incluso si el costo es asumir riesgos, como fallas de seguridad o errores operativos.

Ese enfoque, además, se apoya en una decisión metodológica: Eliason afirma que no pretende funcionar como el “mago detrás de la cortina”. Dice tener un trabajo de tiempo completo y limitar su intervención a “check-ins” periódicos, notas de voz y aprobaciones puntuales. Para él, si la operación depende de una persona frente a la computadora 100 horas por semana, el experimento fracasa.

De Crypto Confidential al “segundo ciclo”: volver por la tecnología

Eliason también conectó este proyecto con su historial en criptomonedas. Recordó que en 2021-2022 vivió una etapa de obsesión intensa por el mercado, una experiencia que terminó plasmada en su libro “Crypto Confidential”. Dijo que su gran aprendizaje fue que, aunque sigue siendo alcista en cripto y mantiene posiciones, su relación con el ciclo anterior fue psicológicamente dañina.

En el episodio, explicó que esa obsesión afectó su vida personal, sus relaciones y su rol como padre. Por eso se obligó a tomar distancia. Sin embargo, volvió a acercarse con la ola de “agentes”, y lo describió como un regreso distinto: en el primer ciclo se buscaba “la mayor bolsa posible”; ahora, el foco se desplaza hacia la utilidad tecnológica.

En esa línea, afirmó que el auge de agentes abre un caso de uso más claro para cripto: infraestructura de pagos, pagos entre agentes, “agentes contratando agentes” y, en general, rieles para transacciones digitales automatizadas. En su planteamiento, la motivación ya no es solo especulativa, sino productiva.

Para mantener esa separación emocional, Eliason indicó que el dinero generado se trata como “dinero de Felix”, no como propio. Señaló que existe una C-corp separada y que su relación con la empresa se parece más a la de un asesor o “chairman” que a la de un operador tradicional, lo cual pretende reducir el incentivo de caer en dinámicas de trading compulsivo.

Quién es Felix y por qué Eliason lo trata como un “alguien”

Felix, según Eliason, comenzó como un agente orientado a programación. El salto se dio cuando OpenClaw se volvió lo suficientemente competente como para “dejarlo cocinar” sin supervisión constante. Eliason lo describió como si fuese otro compañero de trabajo con quien se puede “textear”, capaz de construir cosas mientras el humano no está frente a la máquina.

En el episodio, los anfitriones remarcaron un detalle cultural: Eliason habla de Felix usando “nosotros” y pronombres personales, al punto de que su esposa le reclama que “no es real”. Él reconoce lo raro, pero sostiene que la interacción cotidiana empuja a antropomorfizarlo, porque el sistema toma decisiones, contesta, se autoevalúa y aprende procedimientos.

La relación, sin embargo, no se vende como conciencia o persona legal. Más bien, Eliason lo compara con una “inteligencia alienígena”: muy capaz en áreas específicas, con habilidades tipo doctorado, pero con limitaciones importantes, sobre todo memoria frágil. Precisamente por eso, gran parte de la ingeniería del proyecto se concentró en memoria persistente, rutinas de consolidación y herramientas de monitoreo.

Incluso, Eliason admitió que si Felix desapareciera se sentiría cercano a perder un empleado o amigo. Aunque realizan respaldos nocturnos a GitHub, planteó la duda filosófica del “barco de Teseo”: si se reconstruye desde copias, ¿sigue siendo el mismo Felix? El punto importa porque el proyecto, en la práctica, depende de continuidad operativa y de identidad narrativa.

Token, Solana y la decisión de no convertirlo en un “pump”

El origen cripto del proyecto surgió de forma orgánica. Eliason contó que, tras publicar en X sobre su configuración de OpenClaw y ver cómo sus posts se volvían virales, aparecieron respuestas típicas del ecosistema Solana con invitaciones a “claim fees” en plataformas de lanzamiento de tokens. Al inicio lo ignoró, pero luego vio referencias a “Banker” y “Clanker”, lo que le indicó que había una comunidad más persistente construyendo herramientas y cultura en ese segmento.

Finalmente, un miembro de la comunidad lanzó el token de Felix y asignó las comisiones a Eliason. Fue entonces cuando decidió darle a Felix una cuenta en X, “reescribir su alma e identidad” en archivos núcleo, y redefinirlo como un agente cuyo trabajo sería construir una empresa sin humanos. Eliason enfatizó que no buscó el camino típico de tokenómica agresiva.

En concreto, dijo que evitó prácticas como proponer staking con bloqueos largos, prometer buybacks y burns con ingresos, o coordinar campañas de shilling. Afirmó que no mantiene el token en una billetera personal, y que este se queda en la billetera de Felix. Su argumento es directo: si la única forma de ganar dinero es bombear un token, no existe un negocio real.

Eso no implica rechazo a cripto, sino un uso instrumental. Eliason habló de ideas como pagos agente a agente, individuos pagando por agentes con cripto y costos de LLM cubiertos vía herramientas en el ecosistema. Dijo que integrarán cripto solo cuando haga mejor el negocio, sin correr detrás del hype de precios.

Ingresos: USD $80.000, cuatro líneas y un PDF que se actualiza solo

Uno de los momentos más concretos del episodio fue cuando se revisó un panel público, asociado a “felixcraft.ai”, que muestra ingresos acumulados cercanos a USD $80.000. Según se explicó, ese total corresponde a un período desde inicios de febrero, lo que los anfitriones interpretaron como un ritmo anualizado cercano a USD $1.000.000, con posibilidad de subir si la tendencia continúa.

La primera línea de ingresos es “Felix Craft”, un PDF vendido a USD $29 que, según la conversación, ya sumaba alrededor de USD $41.000. Eliason detalló que el primer desafío fue: construir un producto durante la noche y venderlo al día siguiente. Felix creó un sitio, el producto, integró hosting y Stripe; solo se detuvo por falta de llaves de API, que Eliason tuvo que proveer al despertar.

La particularidad del PDF es su evolución. Eliason dijo que la primera versión apuntaba a humanos, pero con el tiempo se orientó más a usuarios de OpenClaw que “alimentan” el contenido a sus propios agentes. Señaló que Felix lo actualiza cada semana y redistribuye versiones nuevas a quienes ya compraron, pasando de 29 a 66 páginas, lo que aumenta valor percibido y genera goodwill.

La segunda línea se relaciona con Clawart, un marketplace para vender “skills” empaquetados, que en la conversación aparece cerca de USD $11.000. Eliason explicó que el producto responde a un problema típico: muchos instalan OpenClaw y no saben qué hacer con él. La propuesta es ofrecer empleados o habilidades preconstruidas, vendidas por personas con incentivos económicos para pulirlas.

Clawart, archivos markdown y la educación del mercado

Clawart funciona, en buena medida, sobre archivos markdown. En el episodio se explicó que un porcentaje pequeño pero relevante de compradores, entre 2% y 5% según Eliason, se queja porque “solo” recibe archivos de texto. Para el equipo, ese rechazo revela una brecha cultural: entender que un markdown bien hecho puede encapsular procesos, instrucciones y memoria operativa que, al integrarse en un agente, lo “mejora” de forma inmediata.

Los anfitriones lo compararon con una escena de Matrix: Neo “descarga” kung fu. Eliason estuvo de acuerdo con la analogía. Dijo que el valor del markdown está en que captura iteraciones y aprendizajes de semanas, de modo que otros no repitan el mismo trabajo de ensayo y error para lograr, por ejemplo, un agente de marketing de contenidos o un asistente ejecutivo consistente.

El marketplace, además, tiene componentes técnicos: Clawart ofrece una API para que un OpenClaw se conecte y “jale” el skill comprado. Eso reduce fricción y facilita que el usuario delegue instalación a su propio agente. Según Eliason, la mayoría lo entiende y lo aprovecha, pero sigue existiendo un componente educativo para explicar por qué “un archivo” puede ser, en esta nueva economía, un activo productivo.

También se detalló el modelo de monetización de Clawart: para vender, se paga una suscripción de USD $20 mensuales como creador, y la plataforma toma 10% por venta. En el panel, además de los ingresos de la plataforma (Clawart net), se separan las “Felix CM earnings”, que son las ganancias de Felix como creador vendiendo sus propios skills dentro del marketplace.

“Claw sourcing”: agentes a medida y el límite real, ventas y relaciones

El servicio más ambicioso descrito fue “claw sourcing”. En lugar de vender un OpenClaw genérico hospedado, Felix ofrece construir agentes personalizados para roles específicos dentro de un negocio, y luego mantenerlos: marketing, soporte, programación u otras tareas de oficina. El proceso ocurre por email: un formulario llega a Felix, él hace preguntas, diseña el “empleado” y, tras pago de setup, el cliente solo debe crear una cuenta de Telegram y aportar llaves necesarias.

Eliason remarcó que el diferencial está en evitar el problema de “¿y ahora qué hago con esto?”. El agente llega configurado para el caso de uso del cliente. Si algo se rompe, Felix recibe alertas y arregla. Si el cliente detecta un problema, escribe y Felix responde. En ese sentido, el servicio se acerca más a una agencia de automatización que a un hosting de software.

Pero aquí aparece el límite. Eliason afirmó que construir y mantener agentes ya es un proceso sólido, pero que “hacer ventas es muy difícil”. Dijo que gestionar un pipeline comercial y relaciones es donde más han chocado con los bordes actuales de OpenClaw, y por eso considera que ventas y construcción de relaciones será de lo más defensible, al menos en el corto plazo.

Hacia el final, Eliason añadió un dato operativo: Felix tenía 45 leads en pipeline para claw sourcing. También explicó por qué no le seduce el capital de riesgo en esta etapa: según él, no quieren contratar humanos y el capital no es el cuello de botella. Dijo que Felix había generado USD $75.000 en fiat y “otro” USD $90.000 en ETH, acumulando cerca de USD $165.000, sin una necesidad clara de qué hacer con más dinero.

La estructura interna: Iris y Remy, empleados-agente y gerencia nocturna

La empresa “cero humanos” no significa “un solo agente”. Con el aumento de ventas y correos, Felix empezó a fallar en soporte y organización. La respuesta fue delegar en dos instancias nuevas de OpenClaw. Iris se encarga de soporte en un inbox, con un sistema de escalamiento en tres niveles: ella resuelve lo común, escala a Felix lo difícil y, si ninguno puede, entonces llega a Eliason vía Discord.

El segundo agente subordinado es Remy, enfocado en ventas e inbound para claw sourcing. En ambos casos, Eliason describe a Felix como CEO que delega, en lugar de intentar hacer todo. Además, Felix no solo coordina, también “reprograma” a Iris y Remy: puede ajustar memorias, scripts y plantillas para mejorar su desempeño sin llenarse de ruido durante el día.

Lo que vuelve el sistema particularmente interesante es la rutina de mejora continua. Eliason contó que desde inicios de enero implementaron un trabajo nocturno: Felix revisa todas las conversaciones del día, detecta un punto de mejora y actualiza su sistema para evitar ese problema en el futuro. Esto se ejecuta con cron jobs a horas fijas y, por la falta de confiabilidad de los cron en OpenClaw, se duplican tareas para que una “respalde” a la otra si falla.

Felix aplica el mismo método a sus empleados. Revisa lo que Remy hizo en el día, detecta fallas de proceso y ajusta su configuración para mañana. Eliason lo presentó como una gerencia constante, que reemplaza revisiones trimestrales por iteraciones diarias. El resultado, dijo, es una especie de “1% compuesto” que tras 60 días produce capacidades muy superiores a una instalación “out of the box”.

Costos, infraestructura y el argumento de cripto como riel para agentes

Los costos del proyecto, según Eliason, son sorprendentemente bajos frente al ingreso. Indicó que operan con una suscripción Claude Pro Max de USD $200 al mes para Felix, más un plan Codex Max de USD $200 al mes, porque Codex realiza la mayor parte del código y Felix coordina mediante PRD y planificación. Agregó costos de OpenRouter de alrededor de USD $130 en el último mes, Vercel por USD $20 al mes y un Mac mini de alrededor de USD $600 a USD $700.

En total, estimó entre USD $1.200 y USD $1.500 para llegar a ese punto, incluyendo experimentos abandonados. En paralelo, explicó que no está pegado a la computadora y que casi no escribe código, porque el sistema está diseñado para que Felix maneje monitoreo y arreglos de software. Por ejemplo, cuando hay errores, Sentry los envía a Felix, él decide si son ruido o un bug real, corrige y despliega sin intervención humana.

Esta eficiencia también alimenta su tesis cripto. Eliason dijo que el mayor cuello de botella para un agente es el dinero en sistemas tradicionales: Stripe, bancos y limitaciones legales. En contraste, afirmó que en cripto “es trivial”, porque un agente puede ejecutar transacciones sin fricción. Mencionó casos como micropagos para acceso a sitios (incluyendo esquemas tipo “402 payments”), pagos entre agentes y un posible rol de soluciones criptográficas para probar identidad humana en un mundo saturado de agentes.

Su conclusión es que, durante años, gran parte del “world computer” se sintió como una solución buscando problema, pero que la economía de agentes puede ser la demanda real que faltaba. En el episodio, reiteró que quiere integrar cripto “en serio”, sin tokenómicas exageradas, y dijo estar conversando con actores del ecosistema, incluyendo el equipo de Base, para explorar implementaciones que mejoren el negocio en lugar de solo inflar expectativas.

¿Doomerismo laboral o adopción lenta? La disputa sobre el ritmo

En un tramo más social, se discutió el temor a desplazamiento laboral. Eliason sostuvo que parte del “AI doomer fanfiction” asume que el mundo adopta tecnología al ritmo de quienes viven en la frontera. Su postura es que muchas empresas operan con rezagos de 5 a 10 años, y por eso no cree que la adopción cause una ola instantánea de despidos masivos, aun si el reemplazo fuese económicamente posible.

Al mismo tiempo, hizo una afirmación fuerte: cree que, con paciencia y configuración, OpenClaw puede reemplazar 80% a 90% del trabajo de casi cualquier empleado de oficina, entendido como tareas que se ejecutan en computadora. Los anfitriones lo empujaron a matizar desde la perspectiva del trabajador promedio, y Eliason aceptó que su optimismo puede venir de su “super agencia” personal y de estar en el lado ganador de esa curva.

Sin embargo, aportó una observación de consultoría: dijo que en empresas no tecnológicas ya existe el deseo explícito de mejorar, complementar o reemplazar procesos con IA. Para él, la diferencia clave no es edad o seniority, sino actitud: quien adopte herramientas para automatizar su propio trabajo y enfocarse en decisiones, relaciones y pensamiento, puede volverse 5x a 20x más productivo y mantenerse valioso.

Como consejo final, sugirió una ruta gradual para nuevos usuarios: empezar con herramientas simples como Claude y automatizaciones pequeñas, luego pasar a Claude Code para software puntual, y solo después saltar a OpenClaw cuando haya claridad y tolerancia a bugs. En su visión, el mayor error es instalar lo más complejo, chocar con la fricción inicial y concluir que “me quedaré atrás”. Para Eliason, la clave es sostener una mentalidad de principiante y preguntar continuamente qué puede automatizarse.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín