Por Canuto  

Underdog acudió a un tribunal federal para impedir que Connecticut trate sus contratos de eventos deportivos como apuestas ilegales, en una disputa que refleja el choque nacional entre la regulación estatal y la supervisión federal de los mercados de predicción.

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  • Underdog sostiene que la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías tiene jurisdicción exclusiva sobre sus operaciones como mercado de contratos designado.
  • Connecticut emitió órdenes de cese y desista contra nueve plataformas, entre ellas Underdog, Polymarket, Coinbase, Crypto.com y Robinhood.
  • La empresa también demandó a Ohio, Massachusetts, Wisconsin, Nuevo México y Washington por contratos de eventos deportivos.

 


Underdog busca una orden judicial que le permita continuar ofreciendo contratos de eventos deportivos en Connecticut, mientras el estado sostiene que ese tipo de producto constituye una apuesta deportiva sujeta a licencia.

La disputa enfrenta la supervisión federal de los mercados de contratos con las normas estatales sobre juegos y apuestas, en un momento en que varias plataformas intentan ampliar este modelo en Estados Unidos.

La empresa de juegos deportivos presentó esta semana una demanda ante un tribunal federal contra funcionarios de Connecticut. En el escrito, pidió una declaración judicial y una orden que le permitan operar en el estado sin que sus contratos sean tratados como apuestas ilegales, una estrategia que ya extendió a otros territorios estadounidenses.

El argumento federal de Underdog

Underdog sostiene que funciona como un mercado de contratos designado, conocido por las siglas DCM, bajo regulación federal. Según la empresa, la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías tiene jurisdicción exclusiva sobre las operaciones de esas plataformas, por lo que cualquier intento de Connecticut de aplicar sus propias reglas contra los contratos deportivos carecería de fundamento.

La compañía también afirma que las órdenes estatales para bloquear la oferta de contratos de eventos están desplazadas por el marco de la Ley de Intercambio de Mercancías. Su posición consiste en que las normas de Connecticut entran en conflicto directo con una estructura federal que, de acuerdo con la demanda, ya determina quién puede supervisar las operaciones de un mercado de contratos designado.

El planteamiento no elimina la controversia sobre la naturaleza económica de los productos, pero sí cambia el centro de la discusión. En lugar de limitarse a debatir si un contrato sobre un partido se parece a una apuesta tradicional, el caso obliga a examinar si un estado puede intervenir cuando una plataforma afirma operar dentro de una categoría regulada por autoridades federales.

La solicitud de Underdog busca proteger específicamente su capacidad de ofrecer contratos vinculados con eventos deportivos en Connecticut. La empresa no presentó la demanda como una simple disputa comercial, sino como un conflicto de competencias entre dos niveles de gobierno, cuya resolución podría influir en otras plataformas que ofrecen productos similares.

The Block reportó que la acción judicial llegó después de que Connecticut intensificara sus medidas contra los mercados de predicción. El medio también señaló que Underdog había demandado a otros cinco estados a principios de septiembre, una expansión del frente legal que muestra que la empresa pretende defender su modelo de operación en varias jurisdicciones al mismo tiempo.

La respuesta de Connecticut y la batalla nacional

La demanda se produjo después de que el Departamento de Protección al Consumidor de Connecticut emitiera órdenes de cese y desista contra nueve plataformas de mercados de predicción. La lista incluyó a Underdog, Polymarket, Coinbase, Crypto.com y Robinhood, además de otras empresas que, según la autoridad estatal, ofrecían contratos relacionados con eventos deportivos.

El comisionado del Departamento de Protección al Consumidor, Bryan Cafferelli, defendió la intervención estatal con una declaración tajante: “Nuestras leyes son claras: las apuestas deportivas solo pueden ofrecerse por casas de apuestas legales y con licencia que cumplan con nuestras regulaciones y estándares técnicos”. Sus palabras resumen la posición de Connecticut, que considera insuficiente la referencia a una estructura federal cuando el producto se relaciona directamente con resultados deportivos.

Connecticut está entre más de una docena de estados que han adoptado medidas de cumplimiento o presentado demandas contra plataformas de mercados de predicción por contratos deportivos. El estado también demandó a Kalshi el mes pasado para impedir que ofreciera contratos de eventos, con lo que elevó una batalla legal que llevaba meses desarrollándose entre las autoridades locales y esa plataforma.

Underdog presentó a principios de este mes demandas contra Ohio, Massachusetts, Wisconsin, Nuevo México y Washington para buscar protección frente a la aplicación de leyes estatales sobre sus contratos deportivos. La repetición del mismo argumento en distintos tribunales indica que la empresa intenta obtener una definición judicial más amplia sobre los límites de la intervención estatal, aunque cada proceso podría avanzar con ritmos y argumentos propios.

El conflicto se desarrolla mientras crece el interés empresarial por los mercados de predicción, que permiten tomar posiciones sobre resultados de eventos mediante contratos negociables. Kalshi y Polymarket superan a Underdog en ese sector, pero la compañía mantiene relevancia estratégica: el grupo británico IG Group anunció en julio un acuerdo para adquirirla por hasta USD $1.300 millones.

Underdog recaudó USD $70 millones en una ronda Serie C realizada en marzo de 2025, con una valoración de USD $1.230 millones. La operación anunciada por IG Group y la disputa regulatoria ocurren, por tanto, en un contexto en el que la definición legal de los contratos deportivos puede afectar tanto la expansión comercial de la empresa como el valor de un negocio que busca competir en un mercado en crecimiento.

La controversia también involucra a compañías vinculadas con activos digitales y servicios financieros, debido a la presencia de Polymarket, Coinbase y Crypto.com entre las plataformas alcanzadas por las órdenes estatales. Sin embargo, el caso de Underdog se centra en su condición alegada de mercado de contratos designado y en la relación entre la Ley de Intercambio de Mercancías y las reglas de Connecticut, no en una acusación específica sobre una criptomoneda.

El siguiente paso dependerá de cómo responda el tribunal federal a la petición de Underdog y de si Connecticut mantiene sus acciones mientras avanza el litigio. Una decisión sobre la jurisdicción podría establecer un precedente relevante para la industria, pero la información disponible no permite anticipar si el tribunal aceptará la interpretación de la empresa ni cuándo resolverá el fondo del caso.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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