Por Canuto  

El Reino Unido destinará GBP 500 millones y sumará 500 agentes para perseguir redes de lavado, con especial atención a los grupos que convierten efectivo criminal en criptomonedas.
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  • El Home Office anunció una inversión de GBP 500 millones durante tres años y la incorporación de 500 agentes a distintas instituciones.
  • La Operación Destabilise reporta 84 arrestos y el decomiso de más de GBP 20 millones en efectivo y criptoactivos.
  • La NCA busca ampliar su modelo contra redes vinculadas con ransomware, estados hostiles y tráfico de drogas de clase A.


El Reino Unido anunció una inversión de GBP 500 millones durante tres años y la incorporación de 500 agentes para intensificar la lucha contra el lavado de dinero y acelerar la recuperación de activos criminales. El anuncio, realizado por el Home Office, contempla distribuir el personal entre las fuerzas policiales, la National Crime Agency (NCA) y el Crown Prosecution Service, con una estrategia que coloca a las criptomonedas, la inteligencia artificial y las fintech dentro de las amenazas emergentes.

La financiación provendrá del gravamen por delitos económicos que pagan las empresas reguladas en el país, según la información difundida por el Ministerio del Interior británico. La NCA estima que cada año se lavan más de GBP 100.000 millones a través del Reino Unido o mediante estructuras corporativas británicas, una dimensión que explica por qué Londres busca combinar investigaciones financieras, decomisos y nuevas herramientas de inteligencia.

Una respuesta ampliada contra el crimen financiero

El plan pretende reforzar la capacidad estatal para seguir el rastro del dinero ilícito antes de que llegue a activos, empresas o redes internacionales difíciles de desmantelar. La distribución de los 500 agentes entre cuerpos policiales, la NCA y el servicio fiscal busca conectar las etapas de investigación, incautación y procesamiento, en lugar de tratar cada caso como un expediente aislado.

El Home Office vinculó el crecimiento de la amenaza con la expansión de las fintech, las criptomonedas y la inteligencia artificial, tecnologías que pueden facilitar transferencias rápidas, ocultar identidades operativas o automatizar actividades fraudulentas. Esa atribución no implica que los activos digitales sean ilegales, pero sí refleja la preocupación oficial por su uso dentro de circuitos dedicados a mover valor ilícito a gran escala.

La NCA calculó que durante el último año las autoridades británicas despojaron a los criminales de casi GBP 350 millones y evitaron que otros GBP 1.000 millones llegaran a sus manos. En el mismo periodo, las agencias reportaron GBP 26 millones devueltos a víctimas y casi 4.000 condenas por lavado de dinero, cifras que el gobierno utiliza para mostrar el alcance de sus operaciones recientes.

La nueva estrategia también busca mejorar la recuperación de activos, un proceso que puede resultar más complejo cuando el dinero se fragmenta entre cuentas, empresas, billeteras digitales y jurisdicciones diferentes. Para las autoridades, decomisar fondos no solo afecta las ganancias inmediatas, sino que también puede debilitar la infraestructura financiera que sostiene a organizaciones criminales y a quienes les prestan servicios.

La Operación Destabilise como modelo

Los nuevos agentes tomarán como referencia la Operación Destabilise, una investigación centrada en redes de habla rusa que convierten efectivo obtenido en la calle en criptomonedas para grupos de crimen organizado. De acuerdo con la NCA, la operación produjo 84 arrestos y permitió decomisar más de GBP 20 millones en efectivo y criptoactivos.

La NCA planea una nueva campaña de arrestos y decomisos dirigida contra redes que, según sus pesquisas, facilitan las actividades de grupos de ransomware, estados hostiles y operadores del mercado de drogas de clase A. La referencia a estas conexiones describe alegaciones de las autoridades sobre el papel de los lavadores, por lo que cada caso deberá avanzar mediante investigaciones y procesos judiciales antes de establecer responsabilidades definitivas.

El modelo de Destabilise parte de una relación práctica entre efectivo físico y activos digitales: una red puede recoger dinero en la calle y transformarlo en criptomonedas para transferir valor a otros participantes. Ese recorrido deja registros y vínculos que los investigadores pueden analizar, aunque también exige especialistas capaces de interpretar transacciones, identificar intermediarios y conectar la actividad en cadena con personas o entidades del mundo real.

La agencia había expresado públicamente la semana anterior su intención de replicar ese enfoque frente a otras redes que utilizan criptoactivos. En su informe anual, el centro de delitos económicos de la NCA afirmó que los criminales hacen un uso innovador de productos digitales para evadir la detección y mover valor ilícito a gran escala, y reclamó una capacidad cripto más proactiva e impulsada por inteligencia.

Criptomonedas entre las prioridades británicas

Los criptoactivos ocupan el tercer lugar entre las nueve prioridades de delitos económicos acordadas por la NCA con el Tesoro y la Financial Conduct Authority. Esa posición muestra que el regulador y los organismos de seguridad no consideran el fenómeno como un asunto separado del sistema financiero, sino como una dimensión que se cruza con empresas reguladas, mercados internacionales y mecanismos tradicionales de ocultamiento.

Sal Melki, director adjunto de delitos económicos de la NCA, sostuvo que combatir el crimen financiero se volvió más complejo a medida que los delincuentes adoptaron nuevas tecnologías. Según el funcionario, la inversión permitirá construir un servicio innovador de inteligencia financiera para el Reino Unido y ampliar la capacidad de las autoridades para atacar la arquitectura financiera de las organizaciones criminales.

La estrategia británica no se limita a perseguir billeteras o transacciones concretas, porque el objetivo declarado es identificar las redes que proporcionan liquidez, conversión de efectivo, infraestructura tecnológica y canales de transferencia. Esa perspectiva puede aumentar la presión sobre intermediarios y proveedores de servicios, aunque también exige preservar procedimientos de investigación sólidos para diferenciar entre actividad legítima y operaciones vinculadas con delitos.

Las agencias británicas ya han recurrido anteriormente a empresas del sector cripto para congelar fondos asociados con investigaciones internacionales. En marzo, la Operación Atlantic, realizada junto con el Servicio Secreto de Estados Unidos, identificó a 20.000 víctimas de una modalidad de phishing de aprobación y congeló USD $12 millones con la colaboración de Coinbase, Binance, Kraken y Tether durante una iniciativa de una semana en la sede de la NCA.

La ofensiva anunciada por Londres llega, por tanto, con dos frentes simultáneos: aumentar los recursos humanos para investigar y fortalecer la cooperación con compañías capaces de rastrear o bloquear activos. El desafío será convertir esos recursos en condenas, decomisos sostenibles y devoluciones a las víctimas sin confundir la innovación financiera con criminalidad, mientras las redes ilícitas continúan adaptando sus métodos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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