Por Canuto  

Al menos R 2.200 millones en operaciones de empresas cripto de Sudáfrica quedaron en pausa por una propuesta que sometería los activos digitales a controles cambiarios más estrictos. La industria advierte que el marco podría encarecer las transferencias transfronterizas, desviar actividad legítima hacia el extranjero y abrir la puerta a disputas legales.

***

  • Empresas cripto sudafricanas pausaron al menos tres operaciones vinculadas con inversión, financiamiento empresarial y tesorería.
  • La propuesta sometería las transferencias digitales transfronterizas a reportes, permisos y controles aplicables a los flujos de capital.
  • Los ejecutivos temen que las reglas incentiven canales informales y reduzcan la actividad fiscalmente visible del sector.

 


 

Empresas de activos digitales en Sudáfrica han puesto en pausa operaciones por al menos R 2.200 millones (aproximadamente USD $135 millones), mientras el Gobierno evalúa reglas que incorporarían las criptomonedas al régimen de control de cambios.

Personas familiarizadas con las transacciones indicaron que la propuesta podría limitar el uso de activos digitales en operaciones transfronterizas, especialmente cuando intervienen proveedores extranjeros o billeteras privadas.

La pausa alcanza al menos tres negocios que, según esas personas, se detuvieron directamente por la incertidumbre regulatoria. Entre ellos figura una inversión de una firma de capital privado, además de operaciones destinadas a respaldar la formación de capital de pequeñas empresas y la administración de tesorerías corporativas.

El debate ocurre en un mercado que ocupa el segundo lugar entre los mayores mercados de activos cripto de África y donde las stablecoins cumplen una función creciente para mover fondos entre operaciones regionales. Los participantes de la industria sostienen que un marco demasiado restrictivo podría trasladar actividades legítimas al extranjero o hacia canales informales, con consecuencias para la supervisión y la recaudación tributaria.

Una propuesta que cambia el tratamiento de los activos digitales

El Tesoro Nacional y el Banco de la Reserva de Sudáfrica buscan incorporar los activos cripto a un sistema de flujos de capital construido alrededor de la Ley de Moneda y Cambios. Esa legislación tiene aproximadamente nueve décadas y fue diseñada para supervisar movimientos de capital en un entorno financiero muy distinto al de las redes blockchain y los tokens vinculados a monedas fiduciarias.

El Tesoro publicó por primera vez el marco propuesto en abril, como parte de una revisión general del régimen de gestión de flujos de capital. De aprobarse, los activos cripto quedarían clasificados formalmente como capital bajo las reglas cambiarias sudafricanas, lo que extendería a las transacciones digitales las obligaciones de declaración, aprobación y cumplimiento que ya aplican a otras operaciones internacionales.

Crypto.news reportó que la iniciativa pretende mejorar la visibilidad de las transacciones transfronterizas, reducir oportunidades de arbitraje regulatorio y enfrentar posibles flujos financieros ilícitos. El objetivo oficial no equivale a reconocer las criptomonedas como moneda de curso legal, una categoría que Sudáfrica no les concede.

Para las empresas, el problema central está en cómo se aplicarán esas obligaciones a tecnologías que suelen reducir tiempos y costos de liquidación. Ejecutivos del sector consideran que el borrador no refleja adecuadamente las presentaciones realizadas durante la consulta y advierten que algunas disposiciones podrían afectar modelos empresariales que utilizan activos digitales para gestionar liquidez regional.

Transferencias transfronterizas bajo una supervisión más amplia

Las reglas más detalladas, publicadas en agosto, describen cómo funcionarían las transferencias de activos digitales dentro del sistema propuesto. En términos generales, las operaciones tendrían que pasar por proveedores autorizados y ser reportadas al Banco de la Reserva de Sudáfrica, incluso cuando el movimiento se ejecute mediante infraestructura digital en lugar de una transferencia bancaria tradicional.

La definición prevista también abarcaría transacciones con proveedores cripto ubicados en el extranjero o con billeteras privadas. Esta cobertura ampliaría el alcance práctico del régimen, porque una empresa podría quedar sujeta a requisitos de información aunque no utilice directamente una plataforma extranjera para custodiar sus activos.

Los proveedores autorizados de servicios de activos cripto tendrían que recopilar la identidad del remitente y del destinatario, el activo involucrado, el valor de la operación y la información de la billetera de destino. Esos datos permitirían a las autoridades reconstruir el recorrido de los fondos, pero también elevarían los costos operativos y de cumplimiento para las compañías que procesan grandes volúmenes.

Las personas que saquen criptoactivos de Sudáfrica continuarían sujetas a los permisos cambiarios vigentes. El permiso discrecional individual anual permite transferir hasta R 1 millón sin certificación fiscal, mientras que el permiso de capital extranjero alcanza hasta R 10 millones, sujeto a requisitos de cumplimiento tributario.

El papel de las stablecoins en las empresas

Las stablecoins se han convertido en un foco particular de la discusión porque permiten representar valor en dólares u otras monedas dentro de redes blockchain. Empresas sudafricanas las han utilizado para repatriar ganancias y recibir dividendos de subsidiarias en otros mercados africanos, donde el acceso a monedas fuertes puede ser limitado o más costoso.

USDT, la stablecoin emitida por Tether, se ha consolidado como el activo preferido para esas actividades en Sudáfrica. Las transacciones de USDT en cadena realizadas a través de tres de las mayores plataformas cripto con licencia del país sumaron cerca de R 27.000 millones durante el año terminado en abril, según datos del Banco de la Reserva de Sudáfrica.

Ese volumen muestra que una parte relevante de la actividad ya ocurre mediante plataformas nacionales reguladas, en lugar de operar exclusivamente fuera del sistema supervisado. Por ello, los participantes del mercado sostienen que reglas excesivamente rígidas podrían no eliminar la demanda, sino desplazarla hacia jurisdicciones extranjeras o mecanismos menos transparentes.

Un análisis del Fondo Monetario Internacional publicado en agosto concluyó que las stablecoins denominadas en dólares habían obtenido una adopción limitada en Sudáfrica, mientras que las alternativas denominadas en rand habían atraído todavía menos demanda. El organismo advirtió que aún es demasiado pronto para determinar si ese patrón será permanente, en un mercado global donde casi el 99% de las stablecoins están denominadas en dólares estadounidenses.

Impuestos, reportes internacionales y próximos pasos

El control de capitales no es el único frente regulatorio abierto para la industria sudafricana. El Servicio de Rentas de Sudáfrica publicó en julio una guía preliminar sobre la aplicación de las normas fiscales existentes a las operaciones cripto, en lugar de plantear un régimen tributario separado para los activos digitales.

La guía sostiene que los activos cripto no son moneda para fines fiscales y que distintas actividades pueden producir obligaciones bajo las reglas de ingresos y ganancias de capital. Comprar, vender, intercambiar, gastar, minar, hacer staking o recibir activos digitales puede generar consecuencias tributarias, dependiendo de la naturaleza concreta de la operación y de la actividad realizada.

Sudáfrica también comenzó a implementar el Marco de Reporte de Activos Cripto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El primer período de reporte se extenderá del 1 de marzo de 2026 al 28 de febrero de 2027, y los proveedores de servicios cripto deberán recopilar información para respaldar el intercambio automático de datos fiscales entre jurisdicciones participantes.

El Tesoro Nacional y el Banco de la Reserva aclararon que el manual detallado publicado en agosto todavía no incorpora los comentarios recibidos durante la consulta anterior. Ambos organismos atribuyeron la brecha al momento de publicación y al volumen de respuestas, por lo que el marco definitivo aún depende de una revisión adicional antes de que pueda conocerse su alcance final.

Los ejecutivos consultados consideran que, si las reglas avanzan sin cambios significativos, podrían poner en riesgo miles de millones de rands en ingresos fiscales generados por el sector y provocar impugnaciones legales. Mientras el Gobierno sopesa sus siguientes pasos, las empresas deberán decidir si mantienen operaciones en pausa, buscan estructuras en otras jurisdicciones o esperan una versión revisada que preserve la supervisión sin bloquear el uso empresarial de los activos digitales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín