Por Canuto  

Plume presentó ante la Fuerza de Tarea Cripto de la SEC un modelo que distingue cuatro funciones en las bóvedas en cadena y propone supervisar solo a administradores y emisores de tokens. La iniciativa coincide con el crecimiento de su producto Nest, pero la comisión publicó los materiales sin respaldar la propuesta.
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  • El marco de Plume divide el trabajo de las bóvedas en desarrolladores, curadores, administradores y emisores de tokens.
  • La empresa sostiene que solo la administración y la emisión deberían quedar bajo supervisión regulatoria directa.
  • Plume también pide aclaraciones sobre custodia y mercados secundarios de participaciones en fondos tokenizados.

 


La red centrada en activos del mundo real plantea que la regulación se concentre en quienes operan las bóvedas y emiten sus tokens, y no en quienes desarrollan la infraestructura o seleccionan activos.

Plume Network llevó a la Grupo de Trabajo Cripto de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) una propuesta para clasificar las funciones de las bóvedas en cadena. Su asesor general, Salman Banaei, presentó el marco el 21 de septiembre de 2026; según la compañía, dos de los cuatro roles definidos deberían quedar fuera del perímetro regulatorio.

La propuesta llega mientras el protocolo de bóvedas Nest ocupa un lugar relevante en la actividad de Plume, aunque la SEC no ha expresado su respaldo al modelo. La comisión hizo públicos los materiales presentados, un trámite que permite consultar la posición de un tercero, pero que no equivale a aceptar sus recomendaciones ni a establecer una norma, informa CryptoBriefing.

Cuatro funciones, dos bajo supervisión

El esquema distingue primero a los desarrolladores del protocolo, responsables de construir y mantener la infraestructura técnica, y a los curadores, que deciden qué activos incorpora una bóveda y qué estrategia de inversión sigue. Plume considera que esas tareas se relacionan principalmente con el funcionamiento de la infraestructura y la configuración de la cartera, no con la administración directa de los recursos de los inversionistas.

Los otros dos roles son el administrador de la bóveda y el emisor de sus tokens. El administrador gestiona operaciones como los depósitos y los retiros, mientras que el emisor crea y distribuye los tokens que representan la participación de cada depositante; para Plume, esas actividades justifican una mayor atención regulatoria porque establecen contacto directo con los inversionistas y con los mecanismos de entrada y salida del capital.

La distinción no elimina las responsabilidades de quienes desarrollan tecnología o diseñan estrategias, sino que propone no tratarlos igual que a quienes gestionan operaciones y distribuyen participaciones. En la lógica de la empresa, una clasificación por funciones permitiría a los reguladores enfocar sus exigencias en los puntos donde se produce la interacción con el inversionista y se mueve el capital, en vez de aplicar un único criterio a todos los participantes.

El planteamiento sigue siendo una posición de Plume, no una clasificación oficial de la SEC. Esa diferencia es importante para los proyectos que operan bóvedas, ya que el documento describe cómo la compañía quisiera que se delimitaran las obligaciones, pero no confirma qué criterios adoptará el organismo ni si aceptará que desarrolladores y curadores queden fuera de su supervisión.

El modelo tiene impacto en el negocio de Plume

La discusión regulatoria es especialmente relevante para Plume porque su producto de rendimiento Nest ya registra una actividad considerable, según las cifras incluidas en el material de origen. El protocolo cuenta con más de 213.000 titulares de tokens y supera los USD $250 millones en valor total bloqueado, indicadores que sitúan la propuesta en un contexto operativo concreto y no solo en un debate teórico.

Al 21 de octubre de 2026, Plume Vaults registraba USD $227,56 millones en valor total bloqueado, mientras que las tarifas acumuladas durante los 30 días recientes en las bóvedas Nest rondaban los USD $1,02 millones. Estas cifras describen la escala reportada para las bóvedas y sus ingresos recientes, pero no determinan por sí mismas cómo debería clasificar la SEC a cada participante.

La presentación también se inscribe en una relación más amplia con las autoridades estadounidenses durante 2026. En marzo, Banaei testificó ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos; en septiembre presentó sus aportes escritos a la Fuerza de Tarea Cripto de la SEC. La secuencia muestra que Plume ha buscado participar en las discusiones regulatorias, aunque no permite concluir que el organismo haya adoptado sus planteamientos.

Fuera de Estados Unidos, Plume obtuvo en mayo de 2026 una Licencia de Negocios de Activos Digitales Clase M de la Autoridad Monetaria de Bermudas, que cubre específicamente operaciones de bóvedas reguladas. La empresa está estructurada como una subsidiaria de Kimber Labs Inc., y esa licencia le ofrece un ámbito operativo regulado en Bermudas mientras el marco nacional estadounidense sigue sin resolverse.

Custodia y negociación secundaria, otros puntos de la solicitud

Además de proponer una taxonomía para los participantes, Plume solicita que los reguladores aclaren cómo deben aplicarse las normas de custodia a las bóvedas en cadena mantenidas por fondos registrados. La cuestión conecta la infraestructura de una bóveda con las obligaciones de custodia de un fondo, pero el documento no plantea que esas reglas ya hayan cambiado ni detalla una respuesta de la SEC.

La segunda petición se refiere a habilitar mercados secundarios para las participaciones de fondos tokenizados. Plume sostiene que esa posibilidad permitiría a los inversionistas negociar sus posiciones en bóvedas sin tener que esperar una ventana de rescate, lo que modificaría la forma en que podrían transferir o liquidar sus participaciones.

La diferencia entre un rescate y una operación secundaria es central para entender la petición: el primero depende de los mecanismos previstos por el fondo, mientras que la negociación permitiría buscar una contraparte para la participación tokenizada. La propuesta no informa que esos mercados ya estén autorizados ni garantiza que los tokens puedan negociarse; pide una aclaración regulatoria para abrir esa posibilidad.

En conjunto, las solicitudes de Plume abarcan tanto quién debe quedar bajo supervisión como la manera en que se custodian y transfieren participaciones asociadas a fondos tokenizados. Por ahora, la publicación de los materiales permite conocer la postura de la empresa, pero la SEC no ha respaldado el marco; el alcance que finalmente tengan estas ideas dependerá de las decisiones regulatorias posteriores.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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