Por Canuto  

Getty Images presentó una solicitud de bancarrota bajo el Capítulo 11 en Delaware como parte de un plan para reducir su deuda y volver a operar como empresa privada. La familia Getty y Koch Equity Development aportarían hasta USD $533 millones, mientras los accionistas públicos no recibirían compensación.
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  • La reestructuración contempla que afiliados de la familia Getty y Koch Equity Development aporten hasta USD $533 millones y pasen a ser dueños de toda la compañía.
  • La firma espera completar el proceso a finales de año; los accionistas públicos no recibirían nada y las acciones podrían salir de la Bolsa de Nueva York.
  • La bancarrota llega tras la cancelación de la fusión con Shutterstock y en medio de la presión competitiva de las herramientas de generación de imágenes con IA.

 


Getty Images presentó una solicitud de bancarrota bajo el Capítulo 11 en Delaware, en un paso destinado a reducir su deuda y completar un plan para volver a ser una empresa privada. La propuesta contempla que afiliados de la familia Getty y Koch Equity Development aporten hasta USD $533 millones y, al concluir el proceso, sean dueños de toda la compañía, según informó The Next Web.

La empresa espera cerrar la reestructuración a finales de año y sostiene que sus operaciones continuarán con normalidad durante el procedimiento. Sin embargo, advirtió que quienes poseen acciones públicas no recibirían compensación, mientras que los títulos, que cotizan a centavos, podrían dejar de negociarse en la Bolsa de Nueva York.

Un proceso judicial para reorganizar las finanzas

La presentación en Delaware formaliza una reestructuración financiera que Getty Images había anunciado previamente; la compañía describió el trámite como un paso procesal para ejecutar ese plan. CNBC informó sobre la solicitud presentada el miércoles, mientras el director ejecutivo Craig Peters afirmó que el objetivo es poner en práctica los acuerdos financieros ya comunicados, no anunciar un cambio inmediato en el funcionamiento cotidiano de la agencia.

En términos generales, una solicitud bajo el Capítulo 11 permite a una empresa buscar una reorganización de sus obligaciones dentro de un proceso judicial, en lugar de limitarse a anunciar un acuerdo privado con sus acreedores. En este caso, Getty intenta modificar la carga de su deuda y reordenar quiénes controlarán el negocio, con un calendario que la propia compañía sitúa hacia el final del año.

La propuesta financiera combina capital nuevo con concesiones de los acreedores. Los tenedores de bonos aceptaron cancelar USD $270 millones de deuda, mientras otros prestamistas acordaron reducir las tasas de interés y conceder más tiempo para el pago; además, Koch proporcionará hasta USD $143 millones en financiación para facilitar la ejecución del plan.

Los documentos judiciales ubican tanto los activos como los pasivos de Getty Images en un rango de USD $1.000 millones a USD $10.000 millones. Ese intervalo, presentado en los documentos, no desglosa por sí solo el valor de cada activo ni la composición completa de las obligaciones, pero ofrece una medida de la escala financiera del procedimiento que la agencia busca resolver.

El regreso a manos privadas y el costo para los accionistas

Si la reestructuración concluye como está prevista, la familia Getty y Koch Equity Development pasarían a ser propietarios de la totalidad de la compañía. La operación supone que los actuales accionistas públicos no recibirían nada, una advertencia especialmente relevante porque las acciones cotizan a centavos y podrían ser retiradas de la Bolsa de Nueva York.

La eventual salida del mercado bursátil devolvería a Getty Images a una estructura privada, aunque no sería la primera vez que la empresa opera fuera de los mercados públicos. En 2012, la familia Getty se asoció con Carlyle para adquirir la compañía en una operación de USD $3.300 millones; después, Getty volvió a cotizar en 2022 mediante una fusión con una compañía de adquisición de propósito especial, conocida como SPAC.

El desenlace previsto también separa la suerte de la empresa de la de quienes compraron sus acciones en el mercado. El aporte de capital y los acuerdos con acreedores buscan sostener el negocio y reordenar su propiedad, pero la compañía indicó que los accionistas públicos no participarían de una compensación dentro del plan descrito.

Getty no ha planteado la solicitud como una interrupción de sus servicios, y dijo que fotógrafos, clientes y empleados no deberían verse afectados por el proceso. Esa continuidad operativa es central para una agencia cuyo negocio depende de mantener la relación entre quienes producen imágenes y quienes las licencian, aunque la reestructuración cambiaría quién posee la empresa y cómo se organiza su deuda.

La fusión fallida y la presión de las imágenes generadas con IA

La bancarrota llega después de que Getty cancelara en julio su fusión con Shutterstock, un acuerdo valorado en USD $3.700 millones. La operación se vino abajo tras las condiciones antimonopolio planteadas por el regulador británico, entre ellas la venta del negocio de fotografía de noticias de Shutterstock, según la información citada en el borrador.

Los resultados recientes también reflejan un entorno comercial exigente. Las ventas de Getty cayeron 2% interanual hasta USD $229,1 millones en el segundo trimestre, mientras las herramientas de inteligencia artificial capaces de generar imágenes aumentan la presión sobre las empresas que licencian fotografías y otros recursos visuales.

La competencia de la IA plantea una tensión directa para el modelo de Getty: la disponibilidad de imágenes generadas por herramientas digitales puede disputar parte de la demanda, pero los datos de entrenamiento y los contenidos licenciados también pueden convertirse en activos comerciales. La compañía ha buscado aprovechar esa segunda posibilidad, aunque sus acuerdos y litigios muestran que la discusión sobre el uso de imágenes sigue abierta.

En junio, las acciones de Getty subieron después de que la compañía firmara un acuerdo con OpenAI para mostrar fotografías licenciadas de Getty en ChatGPT. En paralelo, Getty demandó a Stability AI y alegó que millones de sus imágenes se utilizaron para entrenar el modelo de generación de imágenes de esa empresa; esa afirmación corresponde a la posición de Getty dentro del litigio.

Qué implica el plan para la compañía

La estrategia reúne varias respuestas a la vez: renegociar obligaciones, obtener financiación y cambiar la estructura de propiedad. El aporte de hasta USD $533 millones de los afiliados de la familia Getty y de Koch, junto con la financiación de hasta USD $143 millones que ofrecerá Koch, forma parte de un plan que también depende de las concesiones de prestamistas y tenedores de bonos.

La reducción de USD $270 millones en deuda mediante la cancelación acordada por los tenedores de bonos constituye una pieza concreta de ese esfuerzo. A esto se suman menores tasas de interés y plazos de pago más amplios negociados con otros prestamistas, medidas que buscan aliviar las obligaciones financieras sin que la empresa haya anunciado una pausa en su actividad.

El calendario dependerá del desarrollo del procedimiento judicial y de la implementación de los compromisos descritos. Getty estima que el proceso concluirá a finales de año, pero la información disponible no precisa una fecha exacta ni detalla condiciones adicionales para el cierre; por ello, el cambio de propiedad sigue siendo un resultado previsto del plan y no un hecho ya consumado.

La reorganización ocurre mientras Getty intenta defender el valor de su catálogo frente a la competencia de imágenes generadas con IA y, al mismo tiempo, explorar acuerdos de licenciamiento vinculados con esa tecnología. El acuerdo con OpenAI y la demanda contra Stability AI representan vías distintas de esa respuesta: una busca habilitar el uso licenciado de fotografías, mientras la otra cuestiona el uso de imágenes que Getty considera propias para entrenar modelos.

Por ahora, la compañía afirma que fotógrafos, clientes y empleados seguirán trabajando con normalidad, pero el futuro de sus accionistas públicos es distinto: la propuesta no contempla compensarlos y abre la posibilidad de que sus títulos abandonen la bolsa. El resultado final dependerá de que la reestructuración avance, los acuerdos financieros se apliquen y la empresa complete el regreso a manos privadas que espera concretar antes de terminar el año.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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