Por Canuto  

Un juez federal de Nueva York rechazó la solicitud conjunta de Gemini y la CFTC para anular el acuerdo de 2025: la multa de USD $5 millones y la orden judicial que limita declaraciones engañosas a la agencia siguen vigentes.
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  • El juez Alvin K. Hellerstein concluyó que Gemini y la CFTC no justificaron la anulación bajo la Regla 60.
  • La multa de USD $5 millones ya fue pagada y no hubo solicitud ni autorización de reembolso.
  • La revisión interna de la CFTC cuestionó el caso, pero no bastó para deshacer la orden de consentimiento.


Juez mantiene vigente el acuerdo de USD $5 millones entre Gemini y la CFTC

La sanción y la orden judicial que prohíbe a Gemini hacer declaraciones falsas o engañosas a la CFTC seguirán en vigor, luego de que un juez federal rechazara el intento conjunto de ambas partes por anular el acuerdo.

El juez Alvin K. Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, resolvió el 15 de octubre de 2026 que Gemini Trust Company y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos no presentaron motivos suficientes para dejar sin efecto la orden de consentimiento de enero de 2025. La decisión mantiene intacto un desenlace que ambas partes habían acordado, pese a que la propia agencia revisó posteriormente el fundamento de su demanda.

La orden de consentimiento se mantiene

La petición conjunta buscaba anular la orden que cerró la disputa entre Gemini y la CFTC, y que estableció una multa civil de USD $5 millones junto con una orden judicial permanente. Hellerstein concluyó que las partes no demostraron que correspondiera conceder ese alivio bajo la Regla 60 de las Reglas Federales de Procedimiento Civil, la disposición utilizada para solicitar que un tribunal deje sin efecto una sentencia final.

En su análisis, el juez dio importancia al momento en que Gemini aceptó resolver el caso: la empresa llegó a un acuerdo voluntario apenas tres semanas antes de la fecha prevista para el juicio. El tribunal consideró que ese antecedente pesaba frente a los argumentos posteriores de las partes, que apuntaban a cambios en las políticas de activos digitales y a una revisión interna de la CFTC.

El resultado práctico es que la multa sigue formando parte del acuerdo, aunque ese dinero ya había sido pagado. Según la información publicada por CryptoBriefing, ninguna de las partes pidió un reembolso y el juez tampoco ordenó devolver fondos; lo que estaba en discusión era la vigencia de la orden de consentimiento y de la medida judicial que la acompaña.

La orden permanente prohíbe a Gemini hacer declaraciones falsas o engañosas ante la CFTC. Por ello, el rechazo no reabre el juicio sobre los hechos que dieron origen a la disputa, pero sí deja vigente una obligación regulatoria concreta para la empresa, incluso después de que la agencia expresara reservas sobre la forma en que llevó adelante el caso.

Una disputa por declaraciones sobre futuros de Bitcoin

El origen del conflicto se remonta a declaraciones que, según la demanda de la CFTC, Gemini habría realizado en 2017 acerca de un contrato de futuros de Bitcoin. El contrato dependía de los precios de subasta de Gemini para su liquidación, y la agencia alegó que lo que el exchange le comunicó sobre esa estructura no coincidía con la realidad.

La CFTC presentó la demanda en 2022, varios años después de las declaraciones cuestionadas. La acusación se refería a información entregada a la agencia sobre el funcionamiento del contrato y no equivale, por sí sola, a una conclusión judicial de que cada alegación quedó probada en un juicio, que finalmente no llegó a celebrarse.

En enero de 2025, Gemini y la CFTC acordaron cerrar el litigio mediante la orden de consentimiento. El acuerdo incluyó la sanción monetaria y la prohibición permanente de realizar declaraciones falsas o engañosas ante el regulador, y evitó que el caso avanzara al juicio programado para tres semanas después.

Ese cierre negociado es central para entender la decisión posterior. Cuando las partes pidieron dejarlo sin efecto, no se trataba simplemente de actualizar una postura regulatoria, sino de convencer al mismo tribunal de que existían razones suficientes para retirar una orden final que ambas habían aceptado voluntariamente.

La revisión interna de la CFTC no cambió el desenlace

Después del acuerdo, la CFTC revisó internamente el trabajo que había respaldado la demanda. Esa evaluación indicó que el caso no debió haberse presentado y planteó que, bajo los estándares actuales de cumplimiento de la agencia, quizá no se habría impulsado en esos términos.

La revisión señaló dos problemas específicos: describió como poco confiable a un informante interno y mencionó un cambio en las prioridades de cumplimiento. También identificó a Gemini como una «víctima de fraude» en disputas relacionadas, un elemento que las partes incorporaron al argumento con el que intentaron obtener la anulación.

Sin embargo, el juez Hellerstein no consideró que esos elementos alcanzaran el umbral exigido por la Regla 60. El cambio de criterio de una agencia puede explicar por qué revisa sus prioridades o decide no iniciar casos similares en el futuro, pero la solicitud debía justificar algo distinto: deshacer una orden judicial ya acordada y dictada.

La diferencia entre revisar una política y retirar una sentencia resulta determinante en este caso. La CFTC podía cuestionar su actuación anterior, pero ese examen interno no anulaba por sí mismo la decisión del tribunal; por eso, la orden de consentimiento y sus condiciones permanecieron vigentes tras el fallo.

Consecuencias para Gemini y para el regulador

Para Gemini, la consecuencia inmediata es que sigue sometida a la prohibición de hacer declaraciones falsas o engañosas a la CFTC. La multa de USD $5 millones ya fue pagada, por lo que el fallo no implica un nuevo cobro ni una devolución, sino que confirma la continuidad de las condiciones establecidas en el acuerdo.

El caso también deja dos antecedentes documentales que apuntan en direcciones distintas: una revisión interna de la agencia que cuestionó el fundamento de la demanda y una orden judicial que sigue en vigor. La primera refleja el examen posterior de la CFTC; la segunda es la decisión vinculante que el juez se negó a retirar.

Para la CFTC, el fallo marca un límite entre ajustar el enfoque de cumplimiento hacia adelante y borrar una resolución judicial del pasado. Una agencia puede revisar sus prioridades y concluir que no presentaría casos semejantes bajo sus criterios actuales, pero esa reconsideración no sustituye la decisión que ya adoptó un tribunal.

La secuencia también subraya la importancia de los acuerdos alcanzados cerca de un juicio: Gemini aceptó resolver la disputa tres semanas antes de que comenzara el proceso y luego se sumó al regulador para pedir que se deshiciera ese resultado. Hellerstein consideró que esa decisión original de llegar a un acuerdo seguía siendo determinante, así que la multa y la orden permanente continúan vigentes.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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