JPMorgan considera que el margen político para aprobar una reforma integral del mercado cripto en Estados Unidos se está reduciendo. En el centro del debate está la Clarity Act y, en especial, la disputa sobre si las stablecoins deben poder ofrecer rendimiento pasivo a sus usuarios.
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- JPMorgan dijo que la ventana legislativa para aprobar la Clarity Act este año se está estrechando antes de las elecciones intermedias en EE. UU.
- El mayor punto de fricción sigue siendo el tratamiento del rendimiento de las stablecoins, con bancos y empresas cripto en posiciones opuestas.
- Si se limita el rendimiento pasivo, el banco espera más flujos hacia Tesorerías tokenizados, fondos del mercado monetario digitales y depósitos tokenizados.
La posibilidad de que Estados Unidos apruebe este año una ley integral para ordenar el mercado de criptoactivos enfrenta un calendario cada vez más ajustado. JPMorgan advirtió que la llamada Clarity Act aún debe superar varios pasos legislativos importantes, mientras la cercanía de las elecciones intermedias reduce el espacio político para negociar una reforma de amplio alcance.
Para la industria, esta propuesta es una de las piezas regulatorias más relevantes en años. Su objetivo es establecer un marco federal más claro para los activos digitales y reducir la incertidumbre que ha marcado el sector, especialmente en torno a qué autoridad debe supervisar distintos segmentos del mercado.
Según un informe publicado el miércoles por analistas liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, el tiempo juega en contra. La entidad señaló que, a medida que el Congreso entra en una fase más condicionada por la agenda electoral, disminuyen las probabilidades de que el proyecto se convierta en ley antes del cierre del año.
De acuerdo con CoinDesk, JPMorgan sostuvo que la ventana legislativa para avanzar con la reforma de estructura de mercado se ha estrechado. El banco también destacó que cualquier compromiso alcanzado antes de las elecciones intermedias podría ser materialmente distinto de uno negociado después, cuando cambian los incentivos políticos y las prioridades de los legisladores.
Un proyecto clave, pero aún lejos de la meta
La Clarity Act ya logró un avance importante en mayo. El 14 de ese mes, el Comité Bancario del Senado aprobó el texto, pero eso no garantiza su adopción definitiva. El proyecto todavía necesita reunir 60 votos en el pleno del Senado, conciliarse con la versión que avance en la Cámara de Representantes y, finalmente, recibir la firma del presidente.
Ese recorrido pendiente explica parte del escepticismo actual. JPMorgan considera que esos pasos, sumados a la creciente resistencia desde el sector bancario tradicional, reducen las expectativas de que la medida sea promulgada durante 2026.
En términos prácticos, la ley es vista por muchos actores del ecosistema como el primer intento serio de crear un marco federal integral para los activos digitales. Sus defensores sostienen que ayudaría a poner fin a años de ambigüedad sobre si determinados criptoactivos caen bajo la jurisdicción de la Comisión de Bolsa y Valores, o SEC, o de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, o CFTC.
La relevancia del debate no es menor. Durante años, una de las críticas más repetidas por empresas e inversionistas ha sido que la regulación en EE. UU. se ha desarrollado más por la vía de acciones de cumplimiento que mediante reglas claras y predecibles.
Bajo esa lógica, una legislación como la Clarity Act podría redefinir las reglas para emisores, exchanges e inversionistas. También podría abrir la puerta a una mayor participación institucional, incentivar más inversión y ayudar a retener empresas y capital dentro de Estados Unidos, en vez de empujarlos hacia otras jurisdicciones con marcos más desarrollados para activos digitales.
La disputa por el rendimiento de las stablecoins
El principal foco de fricción no está solo en la arquitectura regulatoria general, sino en un punto muy específico: si las stablecoins deben poder ofrecer rendimiento pasivo. Ese debate se ha convertido, según JPMorgan, en uno de los mayores obstáculos políticos para que avance la legislación.
Las stablecoins son tokens diseñados para mantener una paridad estable, normalmente con el dólar estadounidense. Se utilizan ampliamente para pagos, trading y liquidación entre plataformas. Sin embargo, una parte del sector cripto también ha impulsado modelos en los que estos activos generen rendimiento para quienes los mantienen en balance.
Los analistas del banco explicaron que la intención de la legislación sería prohibir el rendimiento “pasivo”, es decir, el interés pagado directamente sobre los saldos de stablecoins. Al mismo tiempo, el proyecto permitiría recompensas vinculadas a actividades concretas como pagos, transacciones, programas de lealtad e incentivos de trading.
Ese matiz es importante porque define hasta qué punto una stablecoin puede parecerse a un depósito bancario. Si un emisor puede ofrecer interés sobre los saldos, el producto comienza a competir más directamente con las cuentas tradicionales de ahorro o depósito, sin estar sometido al mismo marco de supervisión prudencial, seguro y regulación bancaria.
Los bancos han presionado para imponer límites más estrictos. Su postura parte de que los emisores de stablecoins no enfrentan las mismas exigencias que las instituciones de depósito reguladas. Desde esa óptica, permitir rendimiento pasivo crearía una competencia desigual y ampliaría riesgos fuera del perímetro bancario tradicional.
Por su parte, las empresas cripto han defendido una mayor flexibilidad para diseñar productos que ofrezcan retorno a los usuarios. Para muchas de ellas, restringir esa posibilidad recortaría una de las ventajas más atractivas de las stablecoins dentro de un ecosistema financiero programable y global.
JPMorgan añadió que el texto actual de la ley deja margen para la interpretación. Aunque los responsables políticos habrían sugerido una prohibición al interés sobre saldos, la redacción vigente no lo establece de forma explícita. Esa falta de precisión aumenta la sensibilidad política del asunto y dificulta cerrar un consenso.
Qué podría pasar si se limita el interés pasivo
El banco planteó un escenario claro si los legisladores terminan imponiendo restricciones efectivas al rendimiento pasivo de las stablecoins. En ese caso, podría acelerarse una tendencia ya visible: que el capital cripto inactivo migre hacia instrumentos alternativos con rendimiento.
Entre esos destinos potenciales figuran los Tesorerías tokenizados, los fondos del mercado monetario digitales y los depósitos tokenizados. Todos esos productos buscan combinar exposición a activos de bajo riesgo o estructuras conocidas del sistema financiero con un envoltorio blockchain más eficiente o programable.
Ese desplazamiento de capital tendría implicaciones relevantes para el mapa competitivo del sector. Podría restar atractivo a las stablecoins como vehículo de ahorro o reserva con retorno, pero al mismo tiempo impulsaría otros segmentos emergentes del mercado de activos tokenizados.
Para algunas empresas nativas de cripto, ese resultado sería decepcionante. Varias han apostado por stablecoins con rendimiento como una evolución lógica del dinero digital. Aun así, la legislación conservaría cierto espacio para recompensas basadas en actividad, lo que significa que no eliminaría por completo todos los incentivos económicos asociados a estos tokens.
En el fondo, el debate refleja una tensión más amplia entre innovación y regulación. Estados Unidos intenta definir hasta dónde puede integrarse la lógica de los activos digitales en el sistema financiero sin alterar, de forma abrupta, el papel de la banca tradicional.
Según CoinDesk, JPMorgan considera que esa disputa sigue siendo políticamente sensible y decisiva para el destino de la Clarity Act. Con el reloj electoral avanzando, la ley podría terminar convertida en un acuerdo más limitado, aplazado o reconfigurado según el nuevo equilibrio político que deje la próxima etapa del calendario legislativo.
Por ahora, el mensaje del banco es directo: la reforma todavía está viva, pero el margen para aprobarla este año es cada vez menor. Y si no hay definiciones rápidas sobre stablecoins y rendimiento, el mercado podría entrar en otra fase de espera regulatoria en el mayor centro financiero del mundo.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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