Por Canuto  

La CEO de Citigroup, Jane Fraser, dijo que le gustaría que se aprobara la Ley Clarity para regular las criptomonedas, pero sigue preocupada por el impacto de las recompensas de stablecoins en los depósitos bancarios. El debate enfrenta a bancos y criptoempresas, con un compromiso en el Senado que aún no satisface a los grandes actores.
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  • Jane Fraser, CEO de Citigroup, expresó su deseo de que se apruebe la Ley Clarity, pero busca cambios en el tratamiento de las recompensas de stablecoins por su posible efecto en los depósitos.
  • Un compromiso en el Senado, promovido por los senadores Angela Alsobrooks y Thom Tillis, permitiría recompensas solo por transacciones, no por mantener el activo, lo que sigue sin convencer a los bancos.
  • El CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, adoptó una postura dura contra la ley y criticó al CEO de Coinbase, Brian Armstrong, en mayo, aumentando la tensión entre la banca y el sector cripto.

 


La CEO de Citigroup, Jane Fraser, dijo que le gustaría que se aprobara una legislación histórica sobre criptomonedas, incluso mientras ella y otros continúan luchando por cambios, en medio del debate sobre cómo tratar los rendimientos de las stablecoins antes de una votación de procedimiento del proyecto de ley el próximo mes. Durante una entrevista con Fox Business el jueves por la mañana, Fraser señaló que, aunque le preocupa el tratamiento que el proyecto de ley da a las recompensas de las stablecoins, cree que la legislación sería beneficiosa en general. “Entonces, no hemos renunciado a luchar para que se hagan algunas mejoras al proyecto de ley, pero nos gustaría que se aprobara un buen proyecto de ley”, afirmó, y añadió que “sería excelente para el sistema”.

El tema de las recompensas de stablecoins —que permiten a los usuarios ganar intereses sobre los fondos depositados— ha resurgido repetidamente durante el último año en las negociaciones del proyecto de ley. Los bancos han advertido que las recompensas podrían sacar depósitos de los bancos tradicionales, mientras que las empresas de criptomonedas dicen que restringir esas recompensas obstaculizaría la innovación, preparando un enfrentamiento entre dos grandes actores ahora en Washington.

El compromiso en el Senado y sus límites

El problema pareció resolverse después de que las senadoras y senadores Angela Alsobrooks, demócrata de Maryland, y Thom Tillis, republicano de Carolina del Norte, finalizaran un compromiso en el proyecto de ley, llamado Ley Clarity. Ese acuerdo establece que las plataformas no pueden pagar recompensas solo por mantener el activo, pero que sí podrían otorgarse recompensas por transacciones y pagos. Se trata de una solución intermedia que busca distinguir entre el mero holding y el uso del stablecoin como medio de pago.

Sin embargo, Fraser dijo que sigue preocupada por el impacto potencial en los depósitos. “Si tienes un sistema de recompensas sobre los depósitos, podría tener un impacto perjudicial en sus depósitos y, por lo tanto, en su capacidad para otorgar préstamos y acceso al crédito en partes de EE. UU. a las que las criptomonedas no llegarán y, francamente, los grandes bancos no llegan”, explicó. Ese argumento subraya la preocupación de la banca tradicional por la desintermediación que podrían causar las stablecoins si ofrecen rendimientos atractivos.

El compromiso también ha generado escepticismo entre los criptoempresarios, que consideran que restringir las recompensas solo a transacciones y pagos limita la utilidad de las stablecoins como instrumento de ahorro. La falta de claridad sobre qué actividades califican como “pago” podría generar vacíos legales, advierten algunos analistas. La tensión se mantiene a pesar de que el acuerdo fue diseñado para calmar las aguas entre bancos y el sector cripto.

La postura de Fraser y los bancos

Fraser no es la única que busca ajustes. Otros líderes bancarios, como el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, han adoptado una postura dura contra la Ley Clarity. En mayo, Dimon dijo que estaba descontento con la redacción de la ley y calificó al CEO de Coinbase, Brian Armstrong, como “lleno de mierda” en una entrevista con Fox Business. Esa declaración refleja la profundidad del choque: mientras los bancos quieren proteger su modelo de depósitos, los exchanges como Coinbase ven en las recompensas una forma de atraer usuarios y competir con los productos financieros tradicionales.

Fraser, por su parte, no llega al extremo de Dimon, pero dejó en claro que la industria bancaria no ha terminado de luchar por modificaciones. “No hemos renunciado a luchar para que se hagan algunas mejoras”, insistió en la entrevista. Esta posición conciliadora contrasta con la dureza de su colega, pero ambos coinciden en que las recompensas automáticas sobre stablecoins podrían erosionar la base de depósitos en los bancos, especialmente en comunidades rurales o desatendidas.

El riesgo de que las stablecoins con rendimiento desvíen depósitos es un tema recurrente en los análisis de la Reserva Federal y otros reguladores. Si los usuarios pueden obtener un 5% en una stablecoin en lugar de un 0,5% en una cuenta de ahorro tradicional, la fuga de capitales podría afectar la capacidad de los bancos para prestar. Fraser mencionó que esto perjudicaría el acceso al crédito en zonas donde los servicios financieros ya son limitados, un argumento que busca conectar con la misión social de la banca.

La industria cripto y la defensa de la innovación

En el otro lado del ring, las empresas de criptomonedas defienden que las recompensas son esenciales para el desarrollo de un ecosistema competitivo. Brian Armstrong, CEO de Coinbase, ha sido un defensor vocal de que las stablecoins deben ofrecer rendimientos para ser atractivas frente a los productos tradicionales. Su enfrentamiento con Dimon es solo la punta del iceberg de una pugna que se libra en los pasillos del Capitolio.

La CEO de la Blockchain Association, Summer Mersinger, dijo a The Block que el tema podría destacarse cuando el proyecto de ley vuelva a la Cámara para votación, si es aprobado por el Senado. “No hubo discusión sobre rendimientos en la Ley Clarity por parte de la Cámara”, señaló, indicando que la versión original de la Cámara no abordaba el tema, y que el compromiso del Senado podría ser un punto de fricción en la bicameralidad.

Los senadores republicanos, que históricamente han apoyado a los bancos, ahora enfrentan una elección entre las criptomonedas y la banca. El senador de Utah, John Curtis, dijo que le gustan las criptomonedas, pero también le gustan sus bancos, mientras que el senador de Dakota del Sur, Mike Rounds, aludió a sus vínculos con la industria bancaria, según un informe de Politico. Esta división interna podría retrasar el avance de la ley, incluso si el compromiso sobre recompensas se mantiene.

Perspectivas legislativas y próximos pasos

El proyecto de ley ahora se encamina a una votación de procedimiento en el Senado el próximo mes, y Fraser dijo que ella y otros continuarán presionando por cambios. La aprobación de una ley que regule las stablecoins y otros criptoactivos sería histórica, pero el diablo está en los detalles, especialmente en el tema de las recompensas. El hecho de que ni bancos ni criptoempresas estén plenamente satisfechos sugiere que la propuesta actual es un equilibrio frágil.

Si el Senado aprueba la versión con el compromiso, la Cámara deberá revisar si acepta esos cambios. Mersinger advirtió que la cuestión podría volver a ser un punto de conflicto en la conferencia bicameral. Mientras tanto, los lobistas de ambos sectores intensifican sus esfuerzos para influir en los legisladores indecisos. El tiempo para llegar a un consenso es corto, y el momentum podría perderse si no se alcanza un acuerdo.

La postura de Fraser, aunque conciliadora, refleja una realidad: la industria financiera tradicional sabe que la regulación es inevitable, pero quiere moldearla para minimizar el impacto en su modelo de negocio. Las declaraciones de Dimon y otros ejecutivos muestran que no están dispuestos a ceder terreno fácilmente. La Ley Clarity, si se aprueba, marcará un precedente global en la regulación de las finanzas descentralizadas, pero el debate sobre las recompensas de stablecoins podría dejar un sabor amargo en ambos bandos.

En resumen, el choque entre bancos y criptoempresas por las recompensas de stablecoins es el reflejo de una lucha mayor por el futuro del dinero. La aprobación de una ley que clarifique las reglas sería un paso adelante, pero la letra pequeña determinará quién gana la partida. La votación del próximo mes será observada de cerca, y los cambios que se introduzcan podrían redefinir el equilibrio de poder en el sistema financiero estadounidense.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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