Por Canuto  

El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos se dispone a revisar la Ley Clarity, una propuesta que podría redefinir la supervisión del mercado cripto y destrabar años de disputas entre reguladores, bancos y empresas del sector.
***

  • El comité del Senado evaluará la Ley Clarity, una propuesta que busca aclarar qué regulador supervisa a la industria cripto en EE. UU.
  • Los demócratas críticos alegan que el proyecto es débil en prevención de lavado de dinero y no limita beneficios cripto para funcionarios políticos.
  • Los bancos presionan para endurecer las reglas sobre stablecoins, mientras la industria considera la votación un momento histórico.


El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos, controlado por los republicanos, tenía previsto considerar este jueves una legislación largamente esperada que crearía reglas específicas para las criptomonedas. La revisión marca un punto decisivo para una propuesta que llevaba tiempo estancada por desacuerdos entre empresas del sector y la banca tradicional.

La iniciativa, conocida como Ley Clarity, busca aclarar la jurisdicción de los reguladores sobre el ecosistema de activos digitales. En la práctica, esto implicaría definir con mayor precisión cuándo un token debe tratarse como valor, como materia prima o bajo otra categoría legal.

Para el mercado, ese punto es clave. Durante años, buena parte de la industria cripto en Estados Unidos ha sostenido que la falta de claridad jurídica ha frenado la innovación, elevado los riesgos legales y dificultado la adopción institucional de nuevos productos.

La sesión del jueves corresponde al proceso conocido como mark-up, en el que los senadores debaten, enmiendan y votan si un proyecto debe avanzar. Ese paso servirá también como señal política sobre si la propuesta puede reunir los al menos siete votos demócratas que necesitaría para superar el pleno del Senado.

Una votación que medirá el apoyo bipartidista

El resultado en comité es visto como una prueba inmediata de viabilidad. Brian Gardner, estratega jefe de política en Washington de Stifel, explicó en una nota que si el proyecto sale adelante únicamente con votos partidistas, sus perspectivas serían débiles.

En cambio, si uno o dos demócratas deciden apoyarlo, Gardner considera que la propuesta tendría una posibilidad real de aprobarse este mismo año. Ese cálculo refleja el delicado equilibrio político que rodea hoy a la regulación de las criptomonedas en Washington.

Entre los demócratas persisten objeciones relevantes. Varios legisladores sostienen que el texto contiene disposiciones demasiado débiles contra el lavado de dinero y que, además, debería prohibir que funcionarios políticos se beneficien de emprendimientos vinculados con criptomonedas.

La senadora Elizabeth Warren, la principal demócrata del Comité Bancario, ha sido una de las voces más duras contra la iniciativa. Según sus críticas, la Ley Clarity pondría en riesgo tanto la seguridad nacional como el conjunto del sistema financiero estadounidense.

Ese choque muestra que el debate no gira solo en torno a innovación o competitividad. También enfrenta dos visiones regulatorias distintas sobre cómo integrar a los activos digitales dentro del sistema financiero sin abrir espacios a abusos, conflictos de interés o riesgos de cumplimiento.

La industria cripto presiona por una definición legal más clara

El sector cripto ha promovido agresivamente esta legislación. Para sus defensores, el proyecto es fundamental para el futuro de los activos digitales en Estados Unidos y necesario para resolver problemas estructurales que enfrentan muchas empresas del ramo.

Uno de los puntos más importantes es la clasificación legal de los tokens. La propuesta definiría cuándo un activo digital debe considerarse valor, materia prima u otra categoría, una distinción que puede determinar qué agencia supervisa su emisión, comercialización y cumplimiento normativo.

Esa certeza regulatoria es presentada por la industria como una condición necesaria para atraer inversión, facilitar el desarrollo de plataformas y evitar litigios prolongados. También podría incidir en la expansión de productos financieros asociados con blockchain y pagos digitales.

El respaldo político del sector no ha sido menor. De acuerdo con Reuters, la industria gastó más de USD $119.000.000 apoyando a candidatos favorables a las criptomonedas en 2024, con la expectativa de impulsar la Ley Clarity y otro proyecto separado sobre stablecoins.

Esa segunda propuesta, orientada a facilitar una adopción más amplia de tokens respaldados por dólares, se convirtió en ley el año pasado. Su aprobación reforzó la percepción de que la ventana política para una reforma más amplia del mercado cripto seguía abierta.

Miller Whitehouse-Levine, CEO del Solana Policy Institute, afirmó que llegar a este punto ha tomado años de trabajo. Su organización promueve políticas destinadas a impulsar la tecnología de activos digitales, y considera esta etapa como un avance largamente esperado.

Los bancos intentan endurecer el lenguaje sobre stablecoins

Mientras la industria cripto busca que el proyecto avance, los bancos libran su propia batalla. El foco de su objeción está en una disposición que, a su juicio, daría a las empresas de criptomonedas demasiado margen para ofrecer recompensas sobre stablecoins.

La preocupación del sector bancario es directa. Los bancos argumentan que esa posibilidad crearía competencia por los depósitos, un tema sensible porque las stablecoins vinculadas al dólar podrían captar fondos que de otro modo permanecerían dentro del sistema bancario tradicional.

Por ello, grupos comerciales de la banca lanzaron un esfuerzo de última hora para intentar apartar a los republicanos del comité de la versión actual del proyecto. La presión incluyó llamados para endurecer el lenguaje relacionado con los tokens estables.

La American Bankers Association pidió públicamente el domingo a los directores ejecutivos de sus miembros que presionaran a los senadores del comité. El objetivo era claro: reforzar las restricciones sobre stablecoins antes de que el texto avanzara a la siguiente fase legislativa.

No obstante, no estaba claro si ese esfuerzo tendría éxito. Un alto funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato al referirse a deliberaciones privadas, dijo que esperan que todos los republicanos del comité voten a favor de impulsar la iniciativa.

La Casa Blanca y el factor Trump

El debate ocurre además en un contexto político especialmente cargado. Donald Trump, quien durante la campaña buscó financiamiento del sector cripto y cuya familia se ha beneficiado de su propio token, ha priorizado la reforma cripto durante su segunda administración.

La Casa Blanca ha estado presionando con fuerza a favor del proyecto, según Reuters. Ese respaldo agrega peso institucional a una propuesta que no solo tiene impacto regulatorio, sino también implicaciones electorales y económicas para una industria que busca consolidarse en territorio estadounidense.

El involucramiento del Ejecutivo también alimenta críticas entre quienes ven posibles conflictos de interés o consideran que el texto debería incluir barreras más estrictas para evitar beneficios privados por parte de figuras políticas con vínculos con emprendimientos cripto.

Aun así, para los partidarios del proyecto el respaldo presidencial puede ser un factor decisivo. En un Senado dividido y con una agenda legislativa apretada, la coordinación entre la Casa Blanca, el liderazgo republicano y parte de la industria podría inclinar la balanza.

Qué está en juego si el Senado no actúa este año

La Cámara de Representantes ya aprobó su propia versión de la Ley Clarity el año pasado. Eso significa que, si el Senado logra avanzar con su texto, el Congreso tendría una base más concreta para negociar una versión final y acercar la propuesta a su promulgación.

Sin embargo, el tiempo político es limitado. Analistas citados en la cobertura consideran que si el Senado no aprueba la iniciativa este año, es poco probable que se convierta en ley en un futuro previsible.

La razón principal es electoral. Las elecciones de mitad de mandato de noviembre podrían permitir que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes, lo que alteraría de forma importante el margen de maniobra para aprobar una reforma regulatoria favorable al sector cripto.

En ese sentido, la votación del comité no es un simple trámite técnico. Es una señal sobre si el Congreso de Estados Unidos está realmente preparado para construir un marco legal más definido para las criptomonedas o si el tema seguirá atrapado entre intereses cruzados.

Para empresas, inversores y observadores del mercado, la discusión de la Ley Clarity representa un hito. Más allá de su resultado inmediato, pone de relieve que la regulación cripto en Estados Unidos ya no se discute en los márgenes, sino en el centro del poder legislativo y financiero del país.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín