Por Canuto  

La disputa entre GameStop y eBay entró en una fase más agresiva luego de que Ryan Cohen atacara públicamente a la cúpula de la plataforma tras el rechazo de una oferta de compra por USD $55.000 millones. El episodio mezcla memestocks, gobierno corporativo, deuda, activismo accionarial y dudas crecientes del mercado sobre la viabilidad real del acuerdo.
***

  • Ryan Cohen calificó a la directiva de eBay como “un grupo de perdedores” tras el rechazo a su oferta.
  • La propuesta de GameStop ascendía a USD $55.000 millones, combinando efectivo, acciones y hasta USD $20.000 millones en deuda.
  • El mercado ve remota la operación, mientras crecen las dudas por la financiación y la ejecución del plan.


La confrontación entre GameStop y eBay escaló con fuerza esta semana, luego de que el CEO de GameStop, Ryan Cohen, desatara una nueva andanada de críticas contra la dirección de eBay. El detonante fue el rechazo de una propuesta de adquisición valorada en USD $55.000 millones, una cifra que de inmediato llamó la atención del mercado por su tamaño y por la complejidad financiera que implicaba.

Lejos de bajar el tono, Cohen calificó al liderazgo de eBay como “un grupo de perdedores” y acusó tanto al consejo como a la gerencia de actuar como empleados atrincherados. Según su visión, la compañía opera bajo “incentivos financieros perversos” y ha sido incapaz de modernizar un activo que, en su opinión, sigue teniendo mucho más potencial del que hoy refleja.

El choque tiene especial resonancia entre inversores que siguen de cerca el fenómeno de las memestocks, donde GameStop ocupa un lugar central desde hace años. También reabre un debate clásico en los mercados: hasta qué punto un equipo directivo está alineado con los accionistas cuando debe evaluar una oferta de compra que pondría fin a su independencia corporativa.

De acuerdo con la información publicada por Yahoo Finance, la oferta fue descartada por eBay al considerar que no era “ni creíble ni atractiva”. La respuesta formal vino de Paul Pressler, presidente de eBay, quien trasladó por carta las objeciones de la empresa y subrayó dos focos de preocupación: los riesgos de financiación y el nivel de apalancamiento que habría requerido cerrar la operación.

Una oferta multimillonaria bajo escrutinio

La propuesta presentada por GameStop contemplaba una estructura de mitad efectivo y mitad acciones. Para sostenerla, Cohen se apoyaba en el balance de GameStop, que contaría con USD $9.400 millones, además de hasta USD $20.000 millones en deuda de TD Securities. Sobre el papel, el esquema buscaba mostrar capacidad para abordar una transacción de gran envergadura.

Sin embargo, esa arquitectura financiera no convenció a eBay. Desde la óptica del consejo, el nivel de riesgo asociado al endeudamiento y la incertidumbre sobre la financiación reducían el atractivo del planteamiento. En operaciones de esta magnitud, no basta con ofrecer una prima elevada. También importa la credibilidad del cierre, la solidez de los recursos y la confianza en que la empresa compradora pueda absorber el impacto posterior.

Cohen, por su parte, sostiene que el consejo ignoró una prima de 46% ofrecida a los accionistas de eBay. Para él, esa mejora debería haber obligado al menos a abrir una negociación más seria. También aseguró que los directores, que cobraron USD $4 millones en honorarios el año pasado, bloquearon la operación para proteger su propia compensación y no para cumplir con su deber fiduciario.

Ese señalamiento toca un punto delicado del gobierno corporativo. Cuando un comprador acusa a un consejo de anteponer sus incentivos personales al interés económico de los accionistas, la discusión deja de ser solo financiera. Pasa a ser también una disputa sobre legitimidad, responsabilidad y control estratégico de la compañía.

Las críticas de Cohen al negocio de eBay

Más allá de la oferta, Cohen intentó reforzar su caso atacando el desempeño operativo de eBay. Afirmó que el sitio web de la empresa “todavía parece de 1995”, pese a que, según dijo, la compañía gasta más de la mitad de sus ingresos en gastos operativos. El comentario apunta a una vieja crítica del mercado: que eBay conserva una marca poderosa, pero no siempre ha sabido traducirla en una experiencia digital tan ágil como la de rivales más recientes.

El CEO de GameStop también planteó que la plataforma podría recortar USD $2.000 millones en costos. Además, argumentó que eBay tiene margen para expandirse en categorías de comercio en vivo, un segmento en el que, a su juicio, se ha quedado rezagada. Ese enfoque intenta presentar a Cohen no solo como comprador, sino como potencial reestructurador de un activo maduro con espacio para una nueva etapa.

En una de las frases más citadas del episodio, Cohen sostuvo que eBay “puede tener mucho más éxito si estuviera dirigida por un propietario”. El mensaje encaja con una narrativa frecuente entre activistas corporativos e inversores de perfil concentrado: la idea de que una empresa mejora cuando el control efectivo recae en alguien con una apuesta directa, fuerte y personal sobre el resultado del negocio.

Ese tipo de argumento puede resultar atractivo para ciertos accionistas frustrados con años de crecimiento moderado o de falta de innovación visible. Aun así, no despeja por sí solo las dudas sobre la factibilidad del acuerdo. El mercado suele separar con bastante claridad una crítica razonable a la gestión de una empresa de la capacidad real de un oferente para ejecutar una compra de esta escala.

Escepticismo del mercado y ruido alrededor de GameStop

La incredulidad en torno al acuerdo aumentó después de que el inversor Michael Burry vendiera toda su posición en GameStop. Ese movimiento coincidió con una aparición viral de Cohen en CNBC, donde, según el reporte original, tuvo dificultades para explicar las cifras vinculadas a la operación. La secuencia alimentó dudas sobre el nivel de preparación financiera detrás del intento de compra.

Burry resumió su escepticismo con una frase que circuló ampliamente: “Nunca confundas deuda con creatividad”. La cita condensó en pocas palabras la principal objeción de los críticos. Usar apalancamiento para adquirir una empresa no es inusual en Wall Street, pero el mercado exige que la lógica del financiamiento sea consistente, defendible y creíble bajo escenarios adversos.

A pesar de ello, las acciones de GameStop subieron después de que la compañía revelara la oferta. Esa reacción sugiere que una parte de los inversores vio valor en la agresividad estratégica de Cohen o, al menos, en la posibilidad de que la presión pública forzara alguna clase de diálogo. En compañías de alta volatilidad y fuerte componente narrativo, la percepción puede mover precios incluso cuando la probabilidad de cierre es baja.

Los mercados de predicción también reflejan esa cautela. Los apostadores de Polymarket asignan a la adquisición una probabilidad cercana a 16%. Cohen comparó esa cifra con las probabilidades que alguna vez se otorgaron a la primera candidatura presidencial de Donald Trump, en un intento de presentar el escepticismo actual como una oportunidad para sorprender a los observadores.

La tensión se extiende más allá del consejo

El enfrentamiento no quedó limitado al intercambio entre ejecutivos y directores. Cohen aseguró que su cuenta personal de eBay fue restablecida después de haber sido suspendida en medio de la oferta. No obstante, afirmó que todavía no puede poner a la venta ningún artículo. Aunque el hecho luce menor frente al tamaño de la disputa corporativa, añade una capa simbólica al conflicto.

En la práctica, ese episodio refuerza la narrativa de hostilidad que Cohen quiere instalar en torno a la respuesta de eBay. También ayuda a mantener viva la atención pública sobre el caso, algo que puede ser útil si su estrategia pasa por movilizar a accionistas descontentos o aumentar la presión reputacional sobre la directiva de la compañía.

Por ahora, el punto central sigue siendo si esa presión logrará traducirse en una negociación vinculante. Los inversores permanecen divididos respecto a la capacidad de Cohen para obligar al consejo de eBay a sentarse a conversar. Una parte del mercado considera que el tono confrontacional podría cerrar puertas. Otra entiende que es precisamente esa confrontación la que busca alterar una postura inicial de rechazo.

Las próximas semanas serán clave para determinar si la ofensiva pública de GameStop gana tracción o si termina diluyéndose como un episodio más de alto voltaje mediático. De momento, la historia reúne varios ingredientes que suelen cautivar a Wall Street y a las comunidades minoristas: un CEO combativo, una empresa símbolo de las memestocks, una oferta gigantesca, dudas sobre la deuda y una batalla abierta por el control de una plataforma histórica del comercio digital.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín