Por Canuto  

El bufete Fenwick & West acordó pagar USD $54 millones para resolver reclamos de clientes de FTX, quienes sostienen que la firma ayudó a estructurar mecanismos que facilitaron uno de los mayores fraudes financieros en Estados Unidos. El pacto, aún sujeto a aprobación judicial, suma otro capítulo al prolongado frente legal tras la caída del exchange.
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  • Fenwick & West aceptó un acuerdo preliminar por USD $54 millones en un tribunal federal de Miami.
  • Demandantes alegan que el bufete ayudó a diseñar e implementar estrategias que facilitaron el fraude de FTX.
  • La firma negó haber conocido el fraude y rechazó haber cometido irregularidades de cualquier tipo.

 


El bufete estadounidense Fenwick & West, uno de los principales asesores externos de FTX antes de la quiebra de la plataforma en 2022, acordó pagar USD $54 millones para resolver reclamos presentados por clientes del exchange. La disputa forma parte del amplio frente judicial abierto tras el colapso de una de las mayores empresas del mercado cripto.

El acuerdo preliminar fue presentado el viernes ante un tribunal federal en Miami, Florida. Aun así, el pacto no está cerrado de forma definitiva, ya que todavía necesita la aprobación de un juez para entrar en vigor.

La controversia gira en torno al papel que desempeñó Fenwick durante los años de expansión de FTX. Los demandantes sostienen que la firma legal ayudó a crear e implementar estrategias que facilitaron el fraude que terminó afectando de forma masiva a los clientes de la plataforma.

En términos más amplios, el caso vuelve a poner el foco sobre los actores que rodearon a FTX durante su auge. Además de ejecutivos y operadores, el desplome del exchange ha derivado en preguntas sobre la responsabilidad potencial de asesores, firmas de servicios profesionales y otros intermediarios vinculados a la empresa.

Un acuerdo en medio de una segunda ola de litigios

Según la información reportada por Reuters, reseñada por Yahoo Finance, los abogados principales de los demandantes dijeron al tribunal que el acuerdo con Fenwick era razonable. También señalaron que el pacto permitiría evitar los riesgos asociados a un litigio largo y complejo, un factor habitual en procesos de esta escala.

Entre los representantes legales de los demandantes figura el reconocido litigante David Boies. Su equipo defendió ante la corte que la propuesta ofrece una salida práctica frente a un proceso que podría extenderse durante años y consumir recursos significativos.

El acuerdo con Fenwick se enmarca en lo que ya se describe como una segunda ola de arreglos dentro del litigio vinculado a FTX. Antes de este pacto, ya se habían alcanzado acuerdos con dos exejecutivos de la empresa, lo que muestra cómo el frente judicial ha ido avanzando por capas.

Ese punto es relevante porque el caso FTX no se ha limitado al juicio penal contra su fundador. En paralelo, continúa una amplia red de acciones civiles impulsadas por clientes y acreedores que buscan recuperar fondos o atribuir responsabilidades a quienes participaron, directa o indirectamente, en el funcionamiento del negocio.

Qué alegan los clientes de FTX contra Fenwick

Los demandantes afirman que Fenwick “ayudó a diseñar e implementar estrategias que facilitaron el fraude de FTX”. La acusación es especialmente delicada porque no se limita a un error de supervisión o a una asesoría deficiente, sino que plantea una presunta contribución a estructuras que habrían permitido el esquema fraudulento.

Fenwick fue uno de los principales bufetes externos de FTX durante la etapa de crecimiento del exchange. Fundado en Silicon Valley y ampliamente conocido por su trabajo con clientes tecnológicos, el despacho tuvo un vínculo relevante con la compañía a medida que esta alcanzaba notoriedad como una de las plataformas de criptomonedas más grandes del mundo.

En este tipo de litigios, la línea entre asesoría profesional y participación en actos irregulares suele ser uno de los puntos más debatidos. Por eso, el alcance de las funciones cumplidas por los asesores externos se ha convertido en un tema central en las demandas posteriores al colapso de FTX.

Para lectores menos familiarizados con el caso, FTX pasó en pocos años de ser una empresa estrella del sector cripto a protagonizar una de las caídas más severas de la industria. Su bancarrota, declarada en 2022, desató investigaciones penales, demandas civiles y un proceso de recuperación de activos todavía seguido de cerca por el mercado.

La respuesta de Fenwick y su postura pública

Fenwick afirmó el viernes que “no tenía conocimiento del fraude en FTX, respalda la integridad de su trabajo legal y rechaza haber cometido irregularidades de cualquier tipo, como hemos afirmado consistentemente a lo largo de este asunto”. Con esa declaración, la firma dejó clara su posición pese a aceptar el acuerdo económico.

El bufete, que emplea a más de 500 abogados, también dijo que espera dejar este asunto atrás y concentrarse en su negocio. Esa frase sugiere un intento de contener el impacto reputacional de un caso que ha golpeado a múltiples actores relacionados con el ecosistema de FTX.

Es importante subrayar que un acuerdo de este tipo no equivale necesariamente a una admisión de culpabilidad. En disputas corporativas complejas, muchas empresas optan por pactar pagos para evitar años de litigio, costos adicionales e incertidumbre jurídica, incluso mientras siguen negando responsabilidad.

Aun así, el tamaño del pago da cuenta de la magnitud del conflicto. También refleja la presión legal y reputacional que continúa pesando sobre organizaciones que prestaron servicios a FTX durante su etapa de expansión y posterior derrumbe.

El trasfondo del colapso de FTX

El caso de Fenwick se entiende mejor a la luz del desenlace judicial contra Sam Bankman-Fried, fundador de FTX. En 2024, Bankman-Fried fue condenado a 25 años de prisión por robar USD $8.000 millones a clientes en un enorme esquema de fraude.

Bankman-Fried se declaró no culpable y apeló su condena. Sin embargo, su sentencia marcó un punto de inflexión para el sector, no solo por la escala de las pérdidas, sino también por el alcance simbólico del caso en una industria que durante años defendió su capacidad de autorregulación e innovación.

La caída de FTX también dejó lecciones más amplias para el mercado de criptomonedas. Entre ellas destacan la importancia de la custodia de activos, la transparencia financiera, la gobernanza corporativa y el control de conflictos de interés entre entidades relacionadas.

En ese contexto, cada nuevo acuerdo dentro del entramado legal posterior al colapso ayuda a dimensionar el impacto duradero del caso. El pacto por USD $54 millones con Fenwick no cierra la historia de FTX, pero sí añade otra pieza importante al mapa de responsabilidades y reparaciones que sigue construyéndose en los tribunales de Estados Unidos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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