Por Hannah Pérez  

El proyecto caritativo ‘Adopta una Familia’ surgió entre miembros de la comunidad de Banano y hoy ha distribuido alimentos a más de 1.500 venezolanos. 

***

Son muchas las criptomonedas que existen en el mundo digital. Algunas más conocidas o más valiosas, y otras que vienen en forma de memes o bromas. Pero la mayoría tiene algo en común: una comunidad de entusiastas comprometidos.

Originada en los chats de un grupo de fanáticos de la criptomoneda Banano (BAN), el proyecto ‘Adopta una Familia‘ es un ejemplo de que cuando una comunidad se organiza puede alcanzar grandes hazañas, no importa si sus miembros coexisten en el espacio físico o virtual. Hoy, esta iniciativa benéfica ha logrado alimentar a más de 1.500 personas de escasos recursos en la ciudad de Caracas, Venezuela. 

El venezolano y líder fundador del proyecto, Simón Cuberos, compartió en una entrevista exclusiva a DiarioBitcoin la historia de esta iniciativa, la labor que llevan a cabo en el país caribeño y los planes que tienen para el futuro.

Bienvenido a la comunidad Banano

Fundado en 2018, el proyecto venezolano ‘Adopta una Familia‘ nació del esfuerzo de un grupo de compañeros cibernéticos que compartía en los chats de Discord un tema común: Banano (BAN), una criptomoneda bifurcada de Nano (NANO) caracterizada por la imagen de un plátano. 

Sin conocimiento previo sobre las monedas digitales, Cuberos llegó a la comunidad de Banano alrededor de 2017, después de recibir la invitación de un amigo cercano. Un nuevo espectro de posibilidades se abrió para el joven venezolano, aunque pronto descubriría que compartía otros intereses con algunos de los miembros del grupo. Más allá de la pasión por el token meme de temática frutal, Cuberos forjó lazos de amistad con un ciudadano alemán que estaba dispuesto a brindarle una mano a venezolanos afectados por la realidad del país. 

En ese momento ni siquiera sabía que [Banano] se trataba de una criptomoneda de broma. Ahí empecé a conocer a un montón de gente. Haciendo amigos en esa comunidad conocí a Fabien, quien me manifestó su preocupación por la situación en Venezuela.

Cuberos relata que era un momento “tenso” en Venezuela, en el que la inflación apremiaba y la crisis energética amenazaba con apagar hasta las últimas esperanzas de aquellos que aún permanecían en el país. En un gesto solidario, Fabien le propuso a Cuberos enviarle mensualmente donaciones en Banano o en Nano para la compra de alimentos a cambio de un registro fotográfico de lo que esos fondos podían cubrir. 

Lo empezamos a hacer mes a mes. En ese momento nos enviaba como USD $10, y yo le mandaba fotos de lo que podía comprar con eso“, comenta el venezolano.

Un germen de solidaridad

Inicialmente, las donaciones en criptomoneda habían prestado apoyo económico a los allegados de Cuberos en Venezuela, incluyendo su familia. Pero pronto, el gesto solidario se esparciría como un germen contagioso dentro de la comunidad de Banano

En diciembre de 2018 se me ocurre comprar pan, jamón y queso para preparar y repartir sanduchitos por Caracas. Entonces, tras compartir mis planes, la comunidad de Banano empezó a donar para expandir la distribución a más personas.

Esa primera distribución improvista de alimentos a personas en situación de calle marcaría el inicio de la fundación ‘Adopta una Familia‘. El proyecto tomó forma en enero del año siguiente, cuando Cuberos se organizó con un grupo de amigos para continuar la iniciativa. Esta vez, con mayor organización y logística, decidieron que tendrían “familias adoptadas”, así como una distribución de alimentos a niños y ancianos de escasos recursos.

Las familias adoptadas recibirían alrededor de USD $10 mensuales para comprar alimentos, con la condición de retribuir a la comunidad con fotos de los productos que compraran. Mientras, también organizaron una distribución mensual de alimentos a diferentes comunidades vulnerables. Se centraron principalmente en organizaciones y casas hogar para niños y adultos mayores ubicadas en la ciudad capital.

Para alcanzar esa meta, los miembros de la comunidad de Banano -conformada por usuarios ubicados en varios países del mundo- aportan con donaciones en la criptomoneda. Luego, Cuberos y un equipo de voluntarios se encargaban de transformarlo en acciones.  

Era como hacer realidad el hecho de que con criptomonedas, no importa dónde estés, siempre se pueden utilizar.

Más de 1.500 venezolanos beneficiados

Cuberos relató al medio que durante 2019 el proyecto repartió alimentos a un total de mil venezolanos, así como también lograron financiar mensualmente a cuatro familias adoptadas, que incluyeron a su programa. Asimismo, el equipo también logró financiar, a través de criptomonedas, la compra de vestimenta para niños, que se donaron a la organización sin fines de lucro Hogar Bambi

Cada vez que hacemos una distribución es una experiencia muy gratificante y siento que esa palabra se queda corta. Es el agradecimiento de las personas y de los niños. Durante la última, por ejemplo, los niños estaban vacilando porque el sándwich que les entregamos tenía jamón y queso. Decían que era el pan más rico que se habían comido.

Detalla al respecto que la mayoría de las donaciones que reciben son en Banano y Nano, precisamente porque es la comunidad que ha estado respaldando la iniciativa desde sus comienzos. Por su parte, para la adquisición de comida, ropa y otros implementos, el equipo del proyecto opta por cambiar las monedas digitales por bolívares, ya que nunca han encontrado un comercio que acepte esos tokens

Este año, a pesar de que la iniciativa benéfica se ha topado con varios desafíos para seguir adelante, el proyecto ha alcanzado a alimentar un total de 600 personas. La retirada de Fabien, así como el propio proceso de migración de Cuberos y la situación en Venezuela, obligaron a poner en pausa la iniciativa durante varios meses de 2020. No obstante, este año, después de las palabras de aliento de algunos miembros de la comunidad de Banano, han estado reactivando el proyecto para continuar apoyando a los más necesitados del país.

Metas a futuro

Entre los objetivos que se ha trazado la fundación para este 2021, destaca el de lograr distribuir alimentos a más de 1.000 personas. Para la próxima jornada de distribución esperan brindar comida a un total de 90 niños de la comunidad La Dolorita, donde, en alianza con otras fundaciones, como Fundarindia, también llevarán a cabo actividades recreativas como talleres de yoga, taekwondo, cursos de nutrición, y otros. 

Esa unión fortalece las actividades que cada una de las organizaciones está llevando a cabo por sí misma“, comentó Cuberos con respecto del evento que se llevará a cabo el próximo 22 de agosto.

Entre las metas, el fundador adelantó que el proyecto espera continuar impulsando actividades culturales y educativas entre comunidades vulnerables, por lo que continuarán trabajando para fortalecer lazos con otras fundaciones. También destaca la reactivación de la página web oficial. El grupo perdió parte importante de su financiamiento para mantener la página web con la retirada de Fabien, quien salió del proyecto por razones personales. 

Por su parte, el líder de la iniciativa adelantó a DiarioBitcoin que el proyecto está considerando la posibilidad de empezar a aceptar otras criptomonedas con la oportunidad de llegar a otras -y más numerosas- comunidades del criptoespacio. 

Ciertamente sería bueno ampliarnos para recibir donaciones en más monedas. Eso también puede dar a conocer otras criptomonedas, así como el hecho de que estos activos digitales pueden llegar a tener un valor social importante.

***

Para donaciones a Proyecto Adopta una Familia

  • Banano (BAN): ban_1yus5q18w9eq7q6d7bwrcy56fw485h4441n73trtwhbfuikmc1udncioauk9
  • Nano (NANO): nano_3dz1ujj8j6r3wdgbrzc4cqsdhwuzuzcf7o7n1xcdfa5byuqhwyrydw8tgf4h
  • Bitcoin (BTC): bc1qef7xvtlepfsuf8xkwdfg8kjc3kyxnpkxhq4h6j

Síguelos en redes sociales:
Instagram: @adoptafamilyvenezuela / canal de Discord / blog de Medium (actual) / blog de Medium (antiguo)


Lecturas recomendadas


Artículo de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de portada de Unsplash. Imágenes del artículo cortesía de Proyecto Adopta una Familia