Por Editor DiarioBitcoin  

Hay una narrativa sostenida por algunos medios de que Venezuela es una “criptonación”, ¿pero lo es de verdad? Hablan los venezolanos, cuentan cuáles son medios principales de pago y ahorro. Muestran que, incluso, el trueque -como en la antigüedad- es una forma de pagar en el país.
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Tengo siete años sin ir a Venezuela, tengo 83 meses sin tocar un billete denominado en bolívares, tengo 2.555 días fuera del país y cada uno de esos días entiendo menos el valor del dinero y cómo hace la gente para sobrevivir en una nación con una hiperinflación tan extrema.  Sé, por las remesas que envío, que cada mes, por la misma cantidad de dólares, mis beneficiarios reciben una cantidad mucho mayor de bolívares, pero que a la vez equivale a muchos menos productos cuando van a comprar al supermercado o la farmacia.

40 dólares enviados el 8 de marzo de 2021 representaron 70 millones de bolívares soberanos (BsS). Para marzo de 2020, la misma cantidad fue de 2,4 millones de BsS y un año antes de 136.400 BsS. Incomprensible ¿no? Y eso que hablamos de “bolívares soberanos”, producto de la reconversión monetaria de 2018 que le quitó 5 ceros al “bolívar fuerte”, y que se suman a los 3 ceros que le había eliminado el bolívar fuerte al bolívar en la reconversión de 2008. ¿Entenderlo? ¡Casi imposible incluso para quienes habitan en el país!

Vamos con un ejemplo muy claro de lo que significan todas estas reconversiones:  1 dólar vale hoy en día alrededor de 1.800.000 bolívares soberanos, que son en realidad 180.000.000.000 bolívares de los de 2008 ¡180 mil millones de bolívares que sirven, quizás, ahora para comprar un solo kilo de harina!

Ante una inflación que se comía (y se come) el bolívar día a día, desde hace varios años de forma subrepticia (estaba prohibida por el gobierno) el dólar se fue convirtiendo en la base de cálculo de precios y medio de compra. Desde fines de 2018, y especialmente en los últimos meses, ya la moneda norteamericana es utilizada de una forma completamente abierta. De hecho, el 1ero de enero de 2021, el propio mandatario Nicolás Maduro declaró: “Se está autorizando las cuentas de ahorros, cuentas corrientes en divisas y la gente podrá pagar al precio de la moneda en bolívares”.

Ahora todo, absolutamente todo, desde un automóvil a un helado o un kilo de fruta, tiene precio en dólares. Y no solo en los comercios establecidos, también en el mercado informal: los buhoneros, con sus manteles en la calle, también venden en la moneda estadounidense.

Sin embargo, paralelamente al aumento de la presencia del dólar en Venezuela, han abundado los voceros y medios que sostienen que es el país más empapado en cripto de toda América Latina. Si bien algunas cifras, como las operaciones en Localbitcoins, dan cuenta de que hay un movimiento de transacciones importante y superior al de muchos países del continente, esta actividad en la práctica parece estar reducida a una pequeña élite y en nada podría generalizarse como una práctica que realice una cantidad importante de la población. Eso lo reconocen los propios usuarios cripto.

Esta reseña busca aclarar un poco el panorama del dinero fiat y las cripto en Venezuela (especialmente en Caracas y el centro del país, porque la situación de la frontera difiere), relatado por los propios ciudadanos que día a día sobreviven en una política económica fallida. Va dirigido especialmente a venezolanos en el exterior o a ciudadanos de cualquier país interesados en qué está pasando en la nación caribeña. Va dirigido también a mí misma que, como venezolana migrante, cada día entiendo menos.

Supremacía del dólar

dolarización
Imagen de DiarioBitcoin

Pregunté a un grupo de periodistas sobre los medios de pago más usados actualmente en Venezuela.

La gran mayoría habló, en primer lugar, de dólares en efectivo, seguidos de bolívares a través de pago móvil, tarjetas de débito, Zelle, tarjetas de cuentas custodia, tarjetas internacionales, Paypal y muy por debajo (sobre todo para uso en transporte público), bolívares en efectivo.

(Vale señalar que esta semana comienzan a circular los nuevos billetes de 100 mil, 200 mil y 1 millón de bolívares. Juntos los tres no alcanzan a valer un dólar, juntos los tres no sirven para comprar un kilo de papas).

Entre el grupo de periodistas, ninguno nombró a las criptomonedas entre los principales medios de pago.  Entonces me centré con ellos a conocer más sobre el uso de los dólares (de las criptomonedas me hablarán después algunos miembros de la comunidad cripto venezolana):

Cuentan que los dólares llegan a la ciudadanía a través de remesas, en mayor parte, de empresas que pagan un bono a los trabajadores o también de dólares que el propio gobierno inyecta en el mercado. Explican que quienes se dedican al comercio o servicios profesionales (médicos, psicólogos, odontólogos, abogados, por ejemplo) ganan y pagan en dólares. Mientras, las grandes empresas tienen esquemas mixtos: pagan una parte del salario en bolívares y otra en dólares.

Eso sí, estos dólares que tiene la gente suelen ser en denominaciones mayores al billete de USD $20.  Billetes de 1 o 5 dólares son bastante difíciles de conseguir, por lo tanto es complicado su uso en pequeñas transacciones como el pago de transporte público o un café.  Tanto así que muchas veces para obtener billetes de dólar en denominaciones pequeñas los ciudadanos deben pagar más que su valor real en el mercado.

“Te venden 8 billetes de un dólar por un billete de USD $10. Eso puede ser lo más desquiciado que he visto”, expresa indignada una periodista.

Lo mismo pasa con los productos. Así lo explica una comunicadora:

“Como hay anarquía económica la gente pone el precio que cree en dólares…quieren vender cosas usadas como nuevas…. Una silla vieja como si fuera de Ikea”.

Cuentan que se puede pagar en transporte público con un dólar y los choferes le dan al usuario el vuelto en bolívares. “Como no hay casi dólares de baja denominación algunos supermercados y Beco idearon unos bonos en dólares: te dan un especie de tickets con el vuelto que te deben y lo usas en la próxima compra. En los mercados municipales y bodegas te dan un papelito sellado por lo que te deben y lo usas en la otra compra”, explica la periodista Ascensión Reyes.

Otro periodista añade:  “Ninguno de los esquemas es totalmente cómodo. Quien se maneja en dólares  en efectivo necesita cambiar a bolívares para pagar servicios y gastos menores que no permiten divisas. Además tienen el problema del pago exacto. Los camioneteros son una especie de mesa de cambio…pero cambian muy por debajo del mercado… Si el dolar vale 1.800.000 BsS ellos te lo cambian a 1.300.000. Muchas personas usan esto para tener bolívares, así pierdan”.

Pero hay venezolanos que solo cuentan con bolívares (por ejemplo, un empleado público o un profesor de universidad pública gana su salario en esa moneda). Estos tienen otro problema adicional: no pueden acceder a los servicios que solo se pueden pagar en dólares, como las consultas médicas.

“Quienes solo se manejan en bolívares tienen el problema de que hay profesionales o productos que solo quieren recibir dólares en efectivo y hacen recargos si se paga con una tarjeta internacional.  El pago con Zelle tiene un problema adicional: es un riesgo si recibes dinero de alguien que pueda estar siendo investigado”, explica un comunicador.

Economía adicional: la del trueque

Pero a veces no se pueden obtener bolívares en efectivo ni dólares de baja denominación. Ahí la gente recurre a la vieja práctica de hace siglos: el trueque.

“En las rutas interurbanas puedes pagar con un paquete de arroz, harina, lo que sea. El otro día vi que un señor pagó la camioneta aquí en Caracas con tres plátanos”, narra la periodista Reyes.  Otro comunicador comenta: “Yo pago con un paquete de arroz o harina pan cuando pongo aire a los cauchos”. Añade otro colega más: “Esto también pasa con los muchachos que embolsan en el supermercado. Los compradores les “pagan” con productos”.

Los cajeros automáticos solo dan 400.000 bolívares al día (al cambio en dólares sería el equivalente a menos de un cuarto de dólar estadounidense, que alcanza aproximadamente para un pasaje de bus ida y vuelta dentro de la ciudad -cada pasaje en 150 mil bolívares-). Debido a la necesidad de este efectivo, los periodistas reseñan que “hay grandes colas en los cajeros a diario” (bueno, cuando funcionan los cajeros).

Un periodista mexicano hizo el ejercicio de ver cómo funcionaba la economía dolarizada en Venezuela y se encontró con muchos de los problemas que mencionaron los colegas en las líneas anteriores. Puede verlo aquí:

Criptomonedas ¿se usan?

Como dijimos, los periodistas no nombraron las criptomonedas entre los medios más usados para las transacciones cotidianas. Una periodista reconoce que sí hay intercambio, pero no es masivo y, sobre todo, se usan “como forma de obtener divisas convencionales como el euro y el dólar”.  Es decir, salvo entre los conocedores del ecosistema cripto que pueden hacer trading o hodl, los que las usan eventualmente (porque cobran algunos honorarios internacionales con ellas o porque algún familiar las ha usado como medio de enviar remesas) suelen cambiarlas inmediatamente por dinero fiat y así comprar los productos que necesitan o ahorrar en dólares.

La comunidad de tuiteros del ecosistema cripto, seguidores de DiarioBitcoin, fueron un referente mayor para explicar si realmente esta supremacía del dólar le ha quitado un rol a Bitcoin como moneda refugio en Venezuela. Preguntamos en Twitter:

Javier Bastardo, @criptobastardo, bien conocido en el medio cripto venezolano, se apresuró a responder -con mucha ironía- “¡Venezuela Cryptonation!” (tuvo que aclarar que era sarcasmo, por si algún tuitero distraído no entendió).  Le pedimos que argumentara su postura:  Simplemente la narrativa de la criptonación habla con exacerbado optimismo/grandilocuencia la realidad “cripto” del país. Se mina, se transa y claro que pasan cosas; eso no se niega. El principal cuestionamiento es querer mostrar todo más grande de lo que es”.
Ejemplifica con los análisis de Chainalysis que habla de uso per/capita y toma referencias económicas “que excluyen a la amplísima mayoría de los venezolanos. Y sin embargo, se quiere mostrar una falsa equivalencia entre ese estudio y adopción masiva. +20k comercios aceptando cripto. En Venezuela la dolarización desaceleró la adopción de MoE alternativos, pero igual se insiste en hablar de esta narrativa obviando esa realidad”.
Añade: “NADIE niega que en Venezuela haya una actividad Bitcoin/cripto interesante, y una pequeña comunidad activa, pero de ahí a extrapolarlo y decir que es la solución, que es un ecosistema vivo, y todos esos nombres rimbombantes me parece irresponsable y contraproducente”.

Defensores a ultranza de cripto

Otros usuarios venezolanos aseguran que nada desplazará el rol de Bitcoin y demás cripto, sobre todo entre los conocedores del ecosistema. A continuación los argumentos de algunos: 

Por ejemplo, @buddhatrad3 dice que el problema en Venezuela es que los productos suben de precio en dólar también (es decir que también se devalúa). Por ello cree que en en el país, aunque sean pocos los que sepan de criptomonedas “el que conoce las cripto no va a querer dinero fiat”.

En eso apoya @RoraimaxLtda: “Jamas, los que conocemos el mercado cripto ya no confiamos en un banco. Mucho menos en Venezuela, la descentralizacion y el anonimato es lo que le da y le seguirá dando poder al mundo cripto. ¡Y con el USDT menos!”.
@Criptofinanzas añade: “En lo absoluto, el USD???????? pierde su papel él sólo. Y es la tendencia mundial”.
El usuario @gabrielgil5 dice, además: “Como dice el dicho: El no conoce a Dios a cualquier santo le reza. El que ya conoce las #Criptomonedas muy poco va a querer el Fiat, pero el que no las conoce de repente puede que acceder a $ le permita algun día conocerlas y cambiar $ a #Bitcoin”.

Por su parte, @RafaJai considera que contrario al dinero fiat “Bitcoin se mantendrá útil por mucho tiempo”

Otros usuarios alegan que las criptomonedas se pueden mover con mayor libertad (en un país donde la desconfianza hacia el gobierno está bastante generalizada).
@JulioHe32365765 lo deja claro:“La gran mayoría de los venezolanos saben que en el momento que el gobierno te dice que ahora sí puede hacer algo es muy probable que sea porque ya consiguió la manera de “jorobar” al que sea tan “crédulo” como para abrir una cuenta en dólares aquí”.
También lo apoya @JuanCalvino16: Para nada… En Venezuela de manera informal ya se transaban en dólares y no se tiene mucha confianza en los mecanismos estatales”. 
Y @tecnoimportccs añade:  “Siempre cripto será la mejor alternativa mientras exista un gobierno que no es gobierno y no garantiza los derechos económicos”.

Cada vez menos BTC en Localbitcoins

Los gráficos también pueden ser elocuentes.  Y un ejemplo es lo que ha pasado con la plataforma persona a persona Localbitcoins, cuyo monto de transacciones en bolívares crece cada semana más, no pasa lo mismo con el monto en bitcoins. En realidad cada vez se están comprando menos bitcoins en Venezuela, pero se está usando mayor cantidad de bolívares.  El aumento del valor de la principal criptomoneda, sumado a la depreciación del bolívar son factores que han llevado a este fenómeno.

El momento de mayor cantidad de transacciones calculadas en BTC fue la primera semana de febrero de 2019 cuando cambiaron de manos 2.487 bitcoins a un costo de 14,2 mil millones de bolívares (unos USD $4,4 millones en ese momento).  La semana pasada se transaron solo 71 BTC a un monto de 7,1 billones de bolívares (actualmente eso equivale a alrededor de USD $4,1 millones).  Como vemos, la cantidad en dólares permanece más o menos igual en ambas fechas pero el volumen de criptomonedas transadas es mucho más pequeño y mayor el de bolívares invertidos.

 

localbitcoins Venezuela
Gráfico de Coin.Dance que revela transacciones en Localbitcoins calculadas en Bitcoin.

 

localbitcoins
Gráfico de Coin.Dance que muestra transacciones en Localbitcoins calculadas en bolívares y en el mismo período anterior.

Este pequeño paneo está -como siempre que se escribe sobre Venezuela- colmado de preguntas y dudas que seguramente muchos lectores que habitan en el país puedan responder, estará también lleno de lagunas que quizás muchos puedan llenar.


Fuente: Entrevistas por Whatsapp y Twitter a periodistas económicos y usuarios venezolanos, Coin.Dance.

Artículo de MR Tabuas/ DiarioBitcoin

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