Por Andrés David Martinez   @Andres_M14

El avance de la dolarización en Venezuela genera dudas sobre el futuro de la comunidad cripto en el país. Un mayor acceso a divisas podría afectar el volumen de comercio de criptomonedas. Sin embargo, los problemas que enfrenta la comunidad van mas allá de este aspecto. Así lo explica el economista Aarón Olmos para DiarioBitcoin.

***

La crisis en Venezuela está lejos de terminar. El país está cerca de cumplir tres años en hiperinflación y la devaluación del bolívar parece no tener techo. Mientras tanto, ante la incesante pérdida de valor de la moneda local, los venezolanos recurren a otro tipo de divisas para poder proteger lo poco o mucho que puedan producir.

Esta práctica se ha traducido poco a poco en una dolarización informal de la economía en la que no solo se recurre directamente al dólar estadounidense, sino básicamente a cualquier elemento que almacene valor y sirva como método de intercambio.

Dependiendo de la región del país que se visite, una persona puede ver cómo se transa con euros, dólares, pesos colombianos, trueques e incluso oro artesanal -e ilegalmente- extraído del arco minero. Y claro, Bitcoin y el resto de las criptomonedas también entran en este paquete.

No obstante, el mayor uso que le dan los venezolanos a las criptomonedas tiene que ver más con las remesas y con la incapacidad de acceder directamente a divisas a través de una casa de cambio o banco que con el entusiasmo per se de la población ante una nueva tecnología.

En los últimos días, el avance de la dolarización pareció más inminente cuando se anunció la llegada de los primeros cajeros automáticos disponibles para retirar dólares estadounidenses. Ante el hecho, DiarioBitcoin habló con el economista, profesor universitario y experto en criptomonedas Aarón Olmos, quién ofreció su análisis para explicar las posibles implicaciones de este nuevo suceso en la comunidad cripto venezolana.

Aarón Olmos
Aarón Olmos, economista, profesor y experto cripto. Imagen de Twitter

Venezuela no es un país cripto

Un reciente informe de Chainalysis ubicó al país caribeño como el tercero del mundo con mayor adopción, solamente superado por Ucrania y Rusia. Sin embargo, para el experto, Venezuela está lejos de ser una criptonación.

Olmos explica que el uso de las criptomonedas en Venezuela se debe principalmente a la crisis y al hecho de que no todos pueden acceder directamente dólares, euros u otras monedas fiat.

“Si los venezolanos tuviéramos una economía diferente, abierta, donde la oferta de métodos de pago sea más variada, quizás no estaríamos tan interesados en el tema cripto“, aclaró. “Muchas personas empezaron a conectarse con las criptomonedas ante la dificultad de acceder a divisas por la vía oficial“.

Cuando se le preguntó a Olmos si un avance de la dolarización y una mayor facilidad para acceder a divisas afectaría al mercado cripto este dijo que sí.

El hecho de que hayan empezado a circular más divisas en el mercado nacional ha afectado los volúmenes de demanda de algunos criptoactivos. Si bien la relación es positiva no es igual a la de antes.

Hasta el año pasado Venezuela tenía impuesto un control de cambio a través del cual se regulaba la circulación de divisas en el país. Luego, las sanciones impuestas por el Departamento de Estado obligaron a Maduro a liberar este régimen cambiario que había implementado el difunto Hugo Chávez años atrás. Desde entonces, dólares, euros, pesos y demás monedas se mueven con más libertad en el mercado lo cual hace que sea un poco menos engorroso acceder a ellos.

Las criptos son una alternativa, no una preferencia

“Sí hay un mercado cripto en Venezuela y con él una cantidad de personas que ya aprendimos a usar criptomonedas y entendemos su importancia pero si pones a la gente a escoger, probablemente la mayoría prefiera dólares obtenidos en una casa de cambio”, sentencia Olmos.

Por otro lado, la llegada de los cajeros es un indicio de una mayor preocupación. Por más que el bolívar sea la moneda menos usada, el Estado ha aclarado en repetidas ocasiones que no va a aplicar una dolarización formal de la economía. Para esto, en términos oficiales, habría que reformar la Constitución.

Además, el panorama regulatorio en el que se anuncia la llegada de estos cajeros es bastante particular ya que apenas unas semanas atrás el Banco Central de Venezuela emitió un comunicado prohibiendo servicios que faciliten el uso de divisas en el país. Dice así:

El Banco Central de Venezuela no ha autorizado a ninguna empresa para operar como Proveedor no Bancario de Servicios de Pago en moneda extranjera. En consecuencia, se ordena el cese inmediato de cualquier producto o servicio que los bancos universales y microfinancieros se encuentren ofreciendo a sus clientes y/o usuarios, para facilitar con cargo a las cuentas en moneda extranjera.

La medida afectó directamente a los bancos nacionales los cuales desde hace meses están buscando alternativas para facilitar las transacciones con divisas ante el avance de esta dolarización informal en el país. Sin embargo, con estos cajeros que pertenecen a una pasarela de pagos con sede en el exterior parece no haber problemas.

La dolarización no es un problema, la educación sí

Para el experto, el mayor problema que enfrenta el uso de cripto en Venezuela no es el avance de la dolarización, sino la educación. “En el contexto actual, de prohibiciones e intervenciones, se impulsa el uso de los criptoactivos como ya hemos visto, pero si las personas no vencen el miedo a entender qué es un criptoactivo, es poco probable que tengamos un mayor proceso de adopción”.

Olmos relata que existe un sesgo negativo en muchos venezolanos acerca de las criptomonedas y que mientras no se pueda mover esta barrera el uso de cripto estará siempre limitado a los que ya entienden el ecosistema. El experto asevera que incluso el propio gobierno ha colaborado con este sesgo debido a todas las irregularidades que han habido con el petro.

Un ejemplo de varios podría ser cuando en diciembre se pagaron pensiones a través del petro y muchos de los usuarios (adultos mayores en este caso) se quedaron con las monedas digitales porque no tuvieron oportunidad o no supieron cambiarlas.

Además, hay otros obstáculos que parten de la falta de infraestructura y los costos de los equipos necesarios para hacer transacciones de criptomonedas.

Muchas piedras en el camino

Un país con mala conexión a Internet y con constantes interrupciones en el suministro de energía eléctrica dificulta en todo sentido el uso de las criptomonedas y de cualquier medio electrónico. Además también hay que lidiar con el costo de los dispositivos que se necesitan para transar con criptomonedas (smartphones, computadoras y demás).

“La toma de decisión de una familia para adquirir uno de estos dispositivos podría incluso significar dejar de comer”, relata el experto.

Por otro lado, las regulaciones del ecosistema cripto por parte del Ejecutivo tampoco ayudan a que la comunidad prospere. Desde el principio, las autoridades venezolanas han sido agresivas con las criptomonedas y desde que empezaron a regular el espacio han emitido normas no para impulsar el mercado ni crear condiciones sino para intervenir y confiscar.

El ejemplo más reciente de esto es la publicación de una providencia que obliga a los mineros venezolanos a unirse a un pool gubernamental para seguir ejerciendo la práctica y quien no lo haga puede terminar preso. En otra oportunidad el Ejecutivo intentó centralizar la entrada de remesas al país para convertirlas a petros posteriormente.

En un contexto así, donde además hay una tajante falta de confianza hacia el Estado, es muy difícil que el ecosistema prospere. Mientras en otros países los gobiernos intentan abrirse a las criptomonedas con regulaciones que protejan a los inversores, en Venezuela se busca imponer la autoridad ante cualquier elemento que ofrezca el más mínimo indicio de libertad, como lo es en el caso de los criptoactivos.

¿Qué pasará con el mercado cripto venezolano?

Basado en la evolución del volumen en dólares por transacciones en plataformas como Paxful y LocalBitcoins, Olmos predice que en Venezuela “hay mercado cripto para rato”. Aún si mañana se liberara por completo el mercado de divisas, el experto insiste en que siempre habrá un porcentaje de personas usando cripto en el país.

El economista menciona que esto no necesariamente se traduce en adopción y revela que la mayoría de las transacciones en criptomonedas están centralizadas en la parte central del país que es donde hay mayor concentración del poder político, lo cual desmiente la idea de una adopción generalizada.

Sin embargo, ante el entorno actual no hay razones para pensar que el mercado cripto venezolano se vaya a reducir significativamente. Aún así, Olmos insiste en que mientras no se puedan superar todos los obstáculos que enfrenta el país será muy difícil hablar de una adopción generalizada o una mayor penetración de las criptomonedas en la sociedad venezolana. Asegura:

Hay que educar a la gente. Si educamos a las personas esto va a crecer a gran velocidad.


Lecturas recomendadas


Artículo de Andrés Martínez /DiarioBitcoin

Imagen: archivo de DiarioBitcoin, cortesía de Olmos