Por Canuto  

Los críticos han declarado muerto a Bitcoin 21 veces en lo que va de 2026, pero la criptomoneda sigue por encima de los USD $60.000. La historia de los obituarios muestra que comprar tras cada llamado de muerte habría generado ganancias, mientras Peter Schiff y Paul Krugman repiten sus profecías.

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  • 21 obituarios en 2026: los críticos han enterrado a Bitcoin 21 veces este año, con más de 19 semanas por delante.
  • Comprar en cada ‘muerte’ rinde: invertir $100 tras cada llamado desde 2010 habría convertido $47.500 en $65.606.
  • Peter Schiff y Paul Krugman siguen liderando los avisos de defunción, pero la historia muestra que pocas veces aciertan.

 


Los críticos de Bitcoin (BTC) han vuelto a sacar sus palas en 2026, y es que el sitio bitcoindeaths.com ya contabiliza 21 avisos de defunción para la criptomoneda en lo que va del año.

Con Bitcoin cotizando por encima de los USD $60.000 y con 19 semanas completas restantes, los sepultureros no muestran señales de aflojar. Esta cifra, sin embargo, queda por debajo del promedio anual de 27,9 obituarios que se ha registrado desde 2010.

El más reciente epitafio provino del crítico de siempre y defensor del oro, Peter Schiff, quien el 16 de junio de 2026 aseguró que bitcoin perderá más del 99% de su valor de mercado. Sus declaraciones no son nuevas para los seguidores de la criptomoneda, pues ya había hecho llamados similares en años anteriores. La lista de muertes incluye también a economistas como Paul Krugman, que en diciembre de 2024 afirmó que bitcoin “no es oro digital, es Benjamins digitales“.

El fenómeno de los obituarios no es exclusivo de este año; desde 2010, bitcoindeaths.com ha rastreado al menos 475 avisos de muerte de la criptomoneda. Los años más activos fueron 2017 y 2018, con 93 y 74 obituarios respectivamente, mientras que 2012 registró un sorprendente cero. Esta persistencia de los críticos ha creado una especie de tradición en la comunidad, que guarda cada predicción como una prueba de la resiliencia de bitcoin.

El comportamiento de las búsquedas en Google Trends refleja el interés público: la frase “bitcoin está muerto” alcanzó una puntuación perfecta de 100 durante la semana del 31 de enero al 7 de febrero de 2026. Sin embargo, el fervor ha disminuido, y esta semana la puntuación apenas llegó a 12, lo que sugiere que el tema pierde fuerza entre los usuarios. Aun así, los críticos como Schiff y Krugman no se cansan de repetir sus profecías.

La historia económica de los obituarios: comprar tras cada muerte rinde

Una de las curiosidades más llamativas de esta tradición es el rendimiento que habría obtenido un inversor que siguiera al pie de la letra la estrategia de comprar después de cada llamado de muerte. Según los datos de bitcoindeaths.com, si alguien hubiera comprado USD $100 en bitcoin cada vez que se declaró su muerte, habría invertido en total USD $47.500. Esa inversión, sin embargo, valdría hoy aproximadamente USD $65.606, lo que representa una ganancia de USD $18.106.

Este cálculo, aunque hipotético, ilustra la ironía de los obituarios: mientras los críticos auguran el fin, los precios históricamente han tendido a recuperarse. Bitcoin ha pasado por caídas drásticas, como el desplome de 2018 tras el máximo histórico de 2017, pero siempre ha logrado sobreponerse. El año 2026 no es la excepción, aunque la criptomoneda se encuentre un 50% por debajo de su máximo histórico de USD $126.000 alcanzado en octubre de 2025.

Los partidarios de bitcoin ven en estos datos una confirmación de su tesis: la volatilidad es parte del juego, pero la tendencia de largo plazo es alcista. Por ello, cada nuevo obituario es recibido con una mezcla de resignación y humor por parte de la comunidad. Muchos incluso celebran la llegada de un nuevo epitafio como una oportunidad de compra.

El caso de 2024, con solo 10 obituarios, contrasta con los 21 de este año y muestra que la intensidad de las críticas varía según el contexto del mercado. La caída actual desde los máximos históricos ha avivado los ánimos de los escépticos, que ven en la corrección una señal de un colapso inminente. Sin embargo, la historia de los últimos 17 años sugiere que estos vaticinios rara vez se cumplen.

Los críticos más activos: de Peter Schiff a Paul Krugman

Entre los críticos que han ganado un lugar en la lista de obituarios, destaca Peter Schiff, quien ha hecho de la predicción de la caída de bitcoin una auténtica cruzada personal.

Su más reciente llamado de muerte, emitido el 16 de junio de 2026, no difiere mucho de los anteriores: “Pero para todos los fines prácticos, para la mayoría de los inversores, se sentirá como cero… Bitcoin perderá más del 99% de su valor de mercado, incluso si aún cotiza por encima de cero“. Estas declaraciones, sin embargo, no han impedido que bitcoin siga operando por encima de los USD $60.000.

Otro nombre recurrente es el del economista Paul Krugman, premio Nobel, quien ha sido un crítico férreo desde los albores de la criptomoneda. Su frase de diciembre de 2024, en la que comparaba a bitcoin con los billetes digitales, se ha convertido en una de las citas más citadas por los escépticos. La lista también incluye a figuras como David Tait, Steve Keen, George Noble y Ulrich Bindseil, cada uno con su propio pronóstico fatalista.

Es interesante notar que muchos de estos críticos provienen del mundo de las finanzas tradicionales y la economía ortodoxa, donde el oro y las monedas fiduciarias ocupan un lugar central. Su defensa del oro como activo refugio contrasta con su rechazo a bitcoin, al que consideran una burbuja sin valor intrínseco. Esta postura, sin embargo, no ha impedido que bitcoin gane terreno como reserva de valor, especialmente en contextos de incertidumbre económica.

A pesar de los reiterados intentos de enterrar a bitcoin, la criptomoneda sigue viva y coleando, y los datos de bitcoindeaths.com son una prueba de ello. Con 475 obituarios en 17 años, la lista parece más un homenaje a la resiliencia de la moneda que un registro de su defunción. Mientras tanto, los partidarios continúan acumulando, convencidos de que las profecías de los críticos terminarán por ser olvidadas, como ha ocurrido en el pasado.

La deuda nacional de EE. UU., que se acerca a los USD $40 billones, es un recordatorio de los problemas estructurales del sistema financiero actual. En este contexto, algunos analistas sostienen que bitcoin, con su oferta limitada, podría desempeñar un papel cada vez más relevante como cobertura. Sin embargo, la volatilidad sigue siendo un obstáculo para su adopción masiva, y los críticos no pierden oportunidad de señalarlo.

Lo cierto es que, mientras los obituarios sigan apareciendo, la comunidad bitcoin tendrá razones para celebrar. Cada nuevo epitafio es una oportunidad para comprar a precios más bajos y para demostrar que la criptomoneda, como el Ave Fénix, renace de sus cenizas. La historia, al menos por ahora, parece darles la razón a los optimistas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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