Por Canuto  

El representante Steven Horsford defendió en Consensus Miami la PARITY Act como una vía bipartidista e incremental para ordenar el tratamiento fiscal de las criptomonedas, en momentos en que las conversaciones del Senado sobre la CLARITY Act parecen haberse frenado.
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  • Steven Horsford presentó la PARITY Act como un “piso duradero” para avanzar en impuestos sobre criptoactivos.
  • La propuesta incluye reglas sobre pagos con stablecoins, diferimiento fiscal para staking y minería, y wash sale para activos digitales.
  • El legislador advirtió que una reforma integral mal redactada puede generar consecuencias no deseadas difíciles de corregir.

 


El representante Steven Horsford, demócrata por Nevada, defendió esta semana la PARITY Act como una fórmula de avance gradual para la política fiscal sobre criptomonedas en Estados Unidos. Durante una intervención en Consensus Miami, el legislador sostuvo que el Congreso necesita construir una base estable y bipartidista, en lugar de intentar resolver todo el marco regulatorio en una sola pieza legislativa.

La discusión llega en un momento sensible para la industria. Mientras en Washington continúan los esfuerzos por definir reglas más claras para los activos digitales, varias de las conversaciones más amplias sobre estructura de mercado parecen haberse ralentizado. En ese contexto, Horsford presentó su iniciativa tributaria como una pieza más acotada, pero con posibilidades más realistas de sobrevivir al proceso político.

De acuerdo con lo expuesto por el congresista, la PARITY Act no pretende ser la última palabra sobre impuestos cripto. Su objetivo, dijo, es establecer un marco duradero que permita resolver de forma clara cómo deben tratarse ciertos activos y actividades dentro del código tributario, con foco en la protección del consumidor, las pequeñas empresas y los tenedores de estos instrumentos.

La propuesta fue coescrita junto al representante republicano Max Miller, de Ohio, en un borrador de discusión publicado inicialmente en diciembre y revisado el 26 de marzo. Ese detalle es relevante, porque Horsford insistió en Miami en que el camino viable para este tipo de legislación pasa por reformas limitadas, técnicamente precisas y con apoyo de ambos partidos.

Según reportó CoinDesk, Horsford dijo durante la conversación moderada por la profesora Yesha Yadav que la PARITY Act está diseñada para funcionar como un “piso duradero”, no como una solución total. En su planteamiento, los problemas fiscales más inmediatos deben resolverse primero dentro de la jurisdicción tributaria, antes de intentar aprobar una reorganización completa del ecosistema legal de los activos digitales.

Ese enfoque contrasta con propuestas más amplias que buscan abarcar de una vez impuestos, estructura de mercado y definiciones jurídicas. Horsford afirmó que prefiere una vía limitada frente a alternativas integrales, incluida la propuesta de la senadora Cynthia Lummis. A su juicio, el principal riesgo de esos proyectos es que mezclan disposiciones útiles con definiciones demasiado amplias, capaces de abrir nuevos problemas regulatorios.

Para lectores menos familiarizados con el debate, la cuestión fiscal cripto en Estados Unidos sigue siendo una de las áreas más confusas del sector. Operaciones cotidianas, como pagos con stablecoins, recompensas por staking o ingresos derivados de minería, pueden generar dudas sobre cuándo ocurre un evento imponible y bajo qué categoría debe tributar. Esa incertidumbre también afecta a usuarios minoristas, empresas y asesores fiscales.

Horsford intentó situar su propuesta precisamente en ese terreno práctico. En lugar de rediseñar toda la arquitectura de supervisión del mercado, la PARITY Act se enfoca en varios puntos técnicos que hoy generan fricción. El legislador planteó que, si el Congreso quiere ofrecer certezas y evitar efectos adversos, necesita normas más acotadas y redactadas con precisión.

Qué incluye la PARITY Act

Entre las disposiciones centrales del proyecto figura una prueba de base de costo para pagos realizados con stablecoins. Aunque el texto comentado en el evento no entra en detalles operativos adicionales, la inclusión de este punto indica un intento por clarificar cómo calcular el costo fiscal cuando estos activos digitales se usan como medio de pago.

La iniciativa también contempla una opción de diferimiento fiscal de cinco años sobre las recompensas obtenidas por staking y minería. Este punto toca uno de los debates más seguidos por la industria, ya que ambos mecanismos han sido objeto de discusión sobre el momento exacto en que deben reconocerse como ingresos para fines tributarios.

Además, la PARITY Act busca extender a los activos digitales las reglas de wash sale. En términos generales, estas reglas intentan evitar que un inversor venda un activo con pérdidas para obtener un beneficio fiscal y luego lo recompre casi de inmediato. La eventual aplicación de ese criterio a criptomonedas marcaría un cambio importante en el tratamiento del sector.

El proyecto, sin embargo, no incluye en sus borradores actuales disposiciones sobre acceso a cuentas de jubilación para exposición a activos digitales. Horsford reconoció esa ausencia, aunque dejó claro que se trata de un tema que le gustaría ver incorporado en el futuro. Dijo que, si realmente se quiere cerrar la brecha de riqueza, hay que ayudar a las personas a planificar su retiro, y los activos digitales pueden formar parte de esa estrategia.

El congresista agregó que percibe un apetito bipartidista genuino para trabajar en esa dirección. No obstante, insistió en que apresurar el proceso e insertar lenguaje en un proyecto sin resolver bien sus implicaciones puede terminar generando consecuencias no deseadas. Esa fue una de las ideas más repetidas de su intervención.

La pausa en el Senado y el choque con enfoques más amplios

Otro de los elementos centrales del mensaje de Horsford fue el estado de las negociaciones más amplias en el Senado. El legislador afirmó que las conversaciones para avanzar la CLARITY Act entre los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks parecen estar “en pausa”. Esa situación, de confirmarse, enfría temporalmente uno de los vehículos más visibles para una reforma bipartidista de estructura de mercado.

La mención no es menor. En el ecosistema cripto estadounidense, los proyectos de estructura de mercado suelen atraer más atención pública porque pueden redefinir competencias entre reguladores, criterios de clasificación de activos y obligaciones para emisores e intermediarios. Sin embargo, su complejidad política también los vuelve más vulnerables al estancamiento.

En ese contexto, la estrategia de Horsford busca separar lo urgente de lo total. Su argumento es que un Congreso dividido tiene más posibilidades de aprobar piezas acotadas que un gran paquete regulatorio. Desde esa perspectiva, la política fiscal aparece como un punto de entrada concreto para producir certezas sin empantanar todo el debate en definiciones generales demasiado extensas.

Cuando se le preguntó si la legislación cripto bipartidista podría aprobarse antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, Horsford evitó comprometerse con un cronograma. Dijo que la prioridad no es el calendario, sino hacerlo bien. Añadió que el Congreso puede apresurarse y aprobar un proyecto que luego genere efectos no previstos imposibles de corregir fácilmente después.

Ese razonamiento refleja una tensión habitual en Washington. Por un lado, la industria y los legisladores favorables a la innovación reclaman mayor velocidad para eliminar zonas grises. Por otro, varios actores advierten que una mala definición legal puede producir costos duraderos para consumidores, empresas y supervisores. Horsford se alineó claramente con esta segunda cautela.

Cripto, riqueza y disputa política

Horsford también encuadró el debate sobre criptomonedas dentro de una conversación más amplia sobre acceso financiero y creación de riqueza. Durante su participación, sostuvo que la política pública sobre activos digitales puede ayudar a cerrar la brecha de riqueza. En esa línea, remarcó que “ningún partido debería adueñarse de las criptomonedas”, una frase dirigida tanto a demócratas como a republicanos.

El comentario tiene lectura política. En Estados Unidos, el debate cripto ha sido utilizado cada vez más como un campo de disputa partidista, aun cuando varias de las propuestas con mayor tracción han surgido de alianzas transversales. Al subrayar que el tema no pertenece a una sola fuerza, Horsford intentó presentarlo como una agenda de innovación económica con impacto social más amplio.

Ese énfasis también ayuda a entender por qué el legislador mencionó las cuentas de retiro. Más allá del detalle técnico, su argumento es que los activos digitales no deben verse solo como instrumentos especulativos. En su visión, también pueden integrarse a estrategias de ahorro y planificación financiera, siempre que existan reglas claras y adecuadamente diseñadas.

Por ahora, la PARITY Act sigue siendo un proyecto en discusión y no una norma aprobada. Aun así, su protagonismo en Consensus Miami revela algo importante: ante el freno de iniciativas más ambiciosas, los esfuerzos legislativos limitados y bipartidistas podrían ganar terreno en la agenda cripto de Estados Unidos. Si eso ocurre, la batalla por la claridad regulatoria podría comenzar por el terreno fiscal antes que por una reforma total del mercado.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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