Ingenieros del MIT desarrollaron una formulación oral similar a un gel capaz de recubrir el esófago y facilitar el paso de medicamentos a través de su barrera tisular. El avance apunta a tratamientos más dirigidos para enfermedades inflamatorias como la esofagitis eosinofílica y la enfermedad de Crohn, con la promesa de reducir efectos secundarios asociados a terapias sistémicas.
***
- El sistema combina un hidrogel viscoso con dos sales biliares que aumentan temporalmente la permeabilidad del tejido esofágico.
- En pruebas con animales, la formulación permitió administrar infliximab directamente al esófago de forma efectiva.
- Los investigadores del MIT buscan optimizar el gel para futuros ensayos en humanos y ampliar su uso a otros fármacos.
🚨 Avance médico del MIT: crean gel oral para dirigir fármacos al esófago 🚨
Investigadores desarrollaron un hidrogel que permite la administración localizada de medicamentos como infliximab.
El gel podría tratar inflamaciones esofágicas como la esofagitis eosinofílica y la… pic.twitter.com/5GC7G0ahw1
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) June 12, 2026
El tratamiento de enfermedades del esófago sigue siendo un área con opciones limitadas, pese a que estas afecciones pueden alterar de forma severa la capacidad de una persona para tragar y alimentarse con normalidad.
Ahora, ingenieros del MIT presentaron una formulación oral similar a un gel que puede adherirse al revestimiento esofágico tras ser ingerida y liberar medicamentos directamente en esa zona del cuerpo.
La propuesta busca resolver un problema médico concreto. Muchos fármacos administrados por vía oral atraviesan el esófago demasiado rápido, mientras que los tratamientos sistémicos pueden exponer al paciente a efectos no deseados fuera del área afectada.
Según reportó MIT News, el nuevo sistema podría utilizarse para administrar anticuerpos como infliximab, empleado contra varias enfermedades autoinmunes, así como otros anticuerpos o fármacos de molécula pequeña.
Giovanni Traverso, profesor asociado de ingeniería mecánica en el MIT, gastroenterólogo en Brigham and Women’s Hospital y miembro asociado del Broad Institute de MIT y Harvard, afirmó que esperan que esta plataforma facilite el desarrollo de sistemas capaces de ayudar a pacientes con este tipo de trastornos.
Una barrera difícil para la medicina
Una de las enfermedades esofágicas más comunes es la esofagitis eosinofílica, un proceso inflamatorio provocado por alergias alimentarias que puede estrechar el esófago hasta hacer imposible el paso de los alimentos.
La enfermedad de Crohn también puede inflamar esta parte del tracto digestivo. En ambos casos, la práctica clínica suele apoyarse en medicamentos sistémicos, entre ellos infliximab, un anticuerpo que neutraliza la proteína inflamatoria TNF-alfa.
Ese enfoque tiene un costo potencial. Infliximab actúa como inmunosupresor, por lo que puede elevar el riesgo de infecciones y de otros problemas de salud en pacientes expuestos al medicamento de manera generalizada.
Por eso, llevar el fármaco solo al tejido esofágico resulta una meta atractiva. Sin embargo, el reto es doble, porque el contenido ingerido permanece poco tiempo en el esófago y, además, su superficie está protegida por un epitelio escamoso estratificado muy impermeable.
La inyección directa en el tejido representa otra alternativa, pero es incómoda para el paciente y poco práctica, ya que debe realizarse en la consulta médica. También existe al menos un esteroide antiinflamatorio formulado como mezcla espesa para prolongar su contacto con el esófago, aunque todavía encuentra dificultades para atravesar esa barrera celular.
Cómo funciona la formulación diseñada por el MIT
Con ese contexto, los investigadores se propusieron crear formulaciones que incluyeran moléculas capaces de aumentar la permeabilidad de las células esofágicas. La idea era permitir que una mayor cantidad del fármaco cruzara el tejido y alcanzara su objetivo local.
Para encontrar esos compuestos, el equipo diseñó un sistema de cribado que imita la estructura del esófago. El modelo contiene tejido esofágico prensado entre dos placas verticales, de modo que las formulaciones pueden verterse desde la parte superior para simular la ingestión oral.
Ese montaje permitió medir cuánto medicamento atravesaba el tejido y era recolectado en pozos situados en una de las placas. Con esa herramienta, los científicos evaluaron cómo distintos excipientes, es decir, ingredientes inactivos que potencian el desempeño del fármaco, afectaban la permeabilidad del tejido.
Primero analizaron cerca de 100 compuestos diferentes y seleccionaron varios candidatos principales. Después probaron combinaciones por pares y hallaron que la mezcla más eficaz estaba formada por dos sales biliares: chenodeoxicólico de sodio y colato de sodio.
De acuerdo con los investigadores, ambas sales parecen actuar juntas para aflojar las uniones entre células que normalmente funcionan como barrera frente al ingreso de moléculas terapéuticas. Esa acción no destruye de forma permanente el tejido, sino que abre una ventana temporal para mejorar el transporte del medicamento.
El siguiente paso fue incorporar esas sales biliares a un hidrogel derivado de polisacáridos. Gracias a su consistencia viscosa, el material puede recubrir suavemente la superficie interna del esófago y permanecer allí el tiempo suficiente para cumplir su función.
Christina Karavasili, exbecaria postdoctoral del MIT y hoy profesora asistente en la Universidad Aristóteles de Tesalónica, explicó que el hidrogel ayuda a mantener la formulación sobre la superficie esofágica por más tiempo, mientras las sales biliares aumentan el transporte a través del tejido.
Karavasili añadió que los datos sugieren que estas sales aflojan temporalmente las uniones entre células, principalmente al interactuar con los iones de calcio que ayudan a mantener la integridad de esas uniones. Eso crea una vía más permisiva entre células y favorece el paso de moléculas grandes a través del tejido mucoso.
Resultados iniciales y posible impacto clínico
En pruebas con animales, el equipo mostró que la formulación podía utilizarse para administrar infliximab de manera efectiva al esófago. El resultado es relevante porque apunta a una terapia localizada para un medicamento que suele aplicarse de forma sistémica.
Los investigadores también observaron que el aflojamiento de las uniones célula a célula era temporal. Las células regresaron a la normalidad en un plazo de tres días, un punto importante para evaluar la seguridad biológica de la estrategia.
Traverso señaló que estaban interesados en administrar anti-TNFs como fármaco modelo, pero también en ayudar a personas con enfermedades como Crohn a contar con opciones que pudieran aplicarse directamente en el sitio afectado.
El valor potencial de esa administración localizada está en la reducción de daños colaterales. Si el fármaco actúa donde se necesita, podría disminuir la exposición sistémica y, con ello, mitigar algunos efectos adversos de estos agentes inmunosupresores.
Desde una perspectiva más amplia, este tipo de plataformas encaja en una tendencia creciente de medicina de precisión. En lugar de aumentar la dosis general en todo el organismo, la innovación apunta a mejorar la eficiencia de entrega en un órgano concreto.
Ese enfoque resulta especialmente relevante en enfermedades inflamatorias crónicas, donde los pacientes pueden requerir terapias prolongadas. Reducir efectos secundarios sin perder eficacia es una de las metas más buscadas en el desarrollo farmacéutico actual.
Lo que viene: optimización y camino hacia humanos
El equipo ya trabaja en optimizar aún más la formulación con miras a futuras pruebas en humanos. Uno de los objetivos centrales es ajustar el tiempo de adhesión del gel para que permanezca lo suficiente como para liberar el medicamento, pero no tanto como para causar incomodidad.
Ese equilibrio no es menor. Un gel demasiado fugaz perdería eficacia, mientras que uno demasiado persistente podría afectar la sensación al tragar o la tolerancia del paciente en uso repetido.
Los investigadores también exploran la posibilidad de adaptar la plataforma a otros tipos de fármacos. La tecnología no se limita a infliximab, por lo que podría servir como base para nuevas terapias dirigidas al esófago.
Traverso sostuvo que esta es una plataforma para permitir el desarrollo de sistemas de administración de medicamentos para el esófago, algo que antes no había sido posible porque no existían las herramientas necesarias.
La investigación fue financiada por la Cátedra de Desarrollo Profesional Karl van Tassel, el Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT, la División de Gastroenterología de Brigham and Women’s Hospital y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud de Estados Unidos, ARPA-H.
El artículo científico apareció este 12 de junio de 2026 en Nature Biomedical Engineering. El trabajo fue liderado por Traverso como autor principal y por Karavasili como autora principal del estudio.
Más allá del hallazgo puntual, el avance sugiere un cambio de enfoque en el tratamiento de zonas anatómicas que históricamente han sido difíciles de alcanzar con fármacos. En el caso del esófago, esa limitación ha frenado durante años el desarrollo de terapias realmente dirigidas.
Si las siguientes etapas confirman seguridad, tolerabilidad y eficacia en humanos, el gel del MIT podría abrir una vía nueva para tratar inflamaciones esofágicas con mayor precisión. Para muchos pacientes, eso significaría menos exposición sistémica y un manejo más directo de la enfermedad.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
SpaceX abrirá por debajo del precio inicial a USD $165 ante enorme demanda por su IPO
Bancos y Pagos
Reguladores de EE. UU. vigilan el uso de IA en cada examen bancario rutinario
Empresas
SpaceX apunta a una IPO de USD $1,8 billones mientras la IA empuja la carrera por energía y datos
Bitcoin