Por Canuto  

Un organismo asesor del Congreso de EE.UU. advierte que China está monetizando los datos como un activo nacional estratégico para impulsar su inteligencia artificial, dándole una ventaja potencial sobre Estados Unidos en sectores como la robótica y el uso militar.
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  • La Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre EE.UU. y China afirma que Pekín moviliza datos para aumentar su productividad y capacidades militares.
  • China recopila datos del mundo físico (empresariales, operativos) que no se pueden extraer de internet, cruciales para entrenar IA en vehículos autónomos y robots humanoides.
  • El informe recomienda al Congreso de EE.UU. crear una estrategia nacional de datos para tratar este recurso como un activo económico prioritario.


Pekín convierte los datos en un activo nacional estratégico

Un organismo asesor del Congreso de Estados Unidos advirtió que China está comercializando y monetizando los datos como un activo nacional estratégico para impulsar sus objetivos de inteligencia artificial y tecnología, lo que podría darle una ventaja sobre Washington en la carrera global de la IA. La Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre EE.UU. y China publicó un informe en el que sostiene que Pekín está “movilizando datos para impulsar la productividad” y mejorar su recopilación de inteligencia y sus capacidades militares.

El documento subraya que, mientras las principales empresas estadounidenses de IA han agotado en gran medida el internet abierto para entrenar sus modelos de lenguaje, China está recopilando sistemáticamente datos nacionales “empresariales, operativos y del mundo físico” que no pueden extraerse de la red. Estos datos son cruciales para entrenar herramientas de IA destinadas al uso empresarial, vehículos autónomos y robots humanoides, un símbolo importante del impulso innovador de arriba hacia abajo que promueve el gobierno chino desde hace años.

Mike Kuiken, vicepresidente de la comisión, explicó en una entrevista que China ha logrado durante los últimos cinco años consolidar datos, encontrar formas de etiquetarlos y refinarlos, y acaparar nuevos datos para ponerlos rápidamente a disposición de las entidades. “Tiene el beneficio de avanzar en su ecosistema de innovación, y tiene el beneficio de mejorar el control del Partido”, afirmó Kuiken, destacando la doble utilidad que Pekín extrae de su estrategia de datos.

El papel de los datos del mundo físico y la robótica

El informe destaca que los ecosistemas avanzados de fabricación y robótica industrial de China proporcionan un vasto grupo de datos de alta calidad para aplicaciones de IA encarnada, es decir, sistemas que operan en el mundo físico como los robots humanoides o autónomos. Este acervo de datos le confiere a Pekín una ventaja potencial sobre EE.UU. en el desarrollo de software robótico tanto para usos comerciales como militares, un área en la que la industria estadounidense aún no cuenta con una fuente comparable de información proveniente del entorno físico.

La recolección de datos del mundo físico no se limita a las líneas de producción; también abarca operaciones logísticas, redes de transporte y sistemas energéticos, todos ellos sectores en los que China ha integrado sensores y dispositivos conectados a gran escala. Esa ventaja de datos se vuelve un insumo crítico para entrenar algoritmos que deben operar en entornos cambiantes y con información en tiempo real, algo que el internet público no puede proveer con el mismo nivel de detalle.

Los analistas consultados por el comité señalan que esta ventaja no solo es cuantitativa, sino cualitativa: los datos de operaciones industriales reales son difíciles de replicar en un laboratorio o mediante simulaciones. El informe advierte que, de no tomarse medidas, esta brecha podría ampliarse en los próximos años a medida que China continúe expandiendo su infraestructura de recolección de datos.

Regulaciones de datos transfronterizos: un arma de doble filo

China ha endurecido en los últimos años su supervisión regulatoria sobre la transferencia transfronteriza de datos, lo que ha generado problemas de cumplimiento generalizados para las empresas multinacionales extranjeras que operan en su territorio. Para adecuarse a las regulaciones chinas, las compañías se han visto obligadas a localizar aún más sus subsidiarias y a separar los datos de sus clientes chinos del resto de sus operaciones globales, un proceso costoso y complejo.

El informe de la comisión estadounidense señala que las empresas de EE.UU. que operan en China “corren el riesgo de violar los estrictos regímenes de datos y gobernanza cibernética” del país asiático. Aunque Pekín ha introducido exenciones limitadas para algunas compañías, la incertidumbre regulatoria sigue pesando sobre las operaciones de las multinacionales y podría llevarlas a reducir su presencia en el mercado chino.

Esta política de control de datos no solo tiene un impacto económico, sino también estratégico, porque limita el acceso de competidores extranjeros a los datos generados dentro de las fronteras de China. La administración del presidente Xi Jinping ha convertido la gestión de datos en un pilar de su plan de desarrollo tecnológico autónomo, al tiempo que refuerza la vigilancia interna del Partido Comunista sobre la información digital de sus ciudadanos.

Una estrategia nacional de datos para EE.UU.

El informe concluye con una recomendación clara al Congreso de Estados Unidos: que piense en una estrategia nacional de datos y en cómo el gobierno federal podría tratar los datos como un activo económico prioritario. “Recomendamos que el Congreso de EE.UU. piense en una estrategia nacional de datos y en cómo el gobierno de EE.UU. podría tratar los datos como un activo económico como nuestra recomendación número uno”, declaró Mike Kuiken a Reuters.

La falta de una política federal unificada de datos contrasta con la centralización china, que ha elevado los datos a un “factor de producción” central junto con la tierra, el trabajo, el capital y la tecnología. Pekín estableció en 2023 la Administración Nacional de Datos, un organismo encargado de supervisar la estandarización y clasificación de los datos a nivel nacional, además de construir un mercado unificado para el comercio de datos.

Pekín también ha impulsado la comercialización de datos en su economía digital, junto con un esfuerzo más amplio para implementar IA en todas las industrias. Su objetivo es estandarizar los activos de datos en sectores críticos como la fabricación, el transporte, las finanzas y la atención médica, mientras que las empresas chinas ya comienzan a listar sus conjuntos de datos propietarios en bolsas regionales de datos ubicadas en Shanghái, Shenzhen y Pekín.

La contundencia del informe y la urgencia de su recomendación reflejan una preocupación creciente en Washington por la capacidad de China para transformar sus datos en una ventaja competitiva tangible en IA. El debate sobre cómo responder a esta situación apenas comienza, pero lo que está claro es que la carrera por la supremacía en inteligencia artificial se juega también en el terreno de la gestión de datos a nivel nacional.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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