Por Canuto  

Terawulf e IREN están trasladando capacidad desde la minería de bitcoin hacia centros de datos y servicios de inteligencia artificial. El cambio aumenta los ingresos vinculados a HPC y nube de IA, pero llega acompañado de pérdidas, altos costos y volatilidad bursátil.

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  • Terawulf obtuvo USD $76,2 millones en ingresos durante el tercer trimestre de 2026, de los cuales USD $63 millones provinieron del alquiler de infraestructura HPC.
  • Las pérdidas operativas de Terawulf subieron a USD $88,2 millones, mientras la compañía amplía sus centros de datos y su campus Muskie.
  • IREN reportó una caída interanual de 88% en sus ingresos mineros, pero elevó su facturación trimestral a USD $228 millones con el impulso de la nube de IA.

 


 

El deterioro de los ingresos asociados a la minería de Bitcoin (BTC) está empujando a Terawulf e IREN hacia negocios de centros de datos y computación para inteligencia artificial. La reconversión ya cambia la composición de sus ventas, aunque también exige inversiones elevadas y no ha evitado pérdidas operativas ni episodios de volatilidad bursátil.

Terawulf registró un fuerte avance de sus ingresos en el tercer trimestre de 2026 gracias al alquiler de infraestructura de computación de alto rendimiento, mientras sus pérdidas operativas aumentaron frente al mismo periodo de 2025. IREN, por su parte, informó un desplome interanual de 88% en sus ingresos por minería de BTC y un crecimiento de su facturación apoyado en servicios de nube de IA, según el reporte publicado por Bitcoin News el 6 de noviembre.

Los ingresos de HPC crecen, pero las pérdidas de Terawulf se amplían

Terawulf generó ingresos totales por USD $76,2 millones entre julio y septiembre de 2026, un resultado impulsado principalmente por el alquiler de centros de datos para computación de alto rendimiento, conocida como HPC. Ese segmento aportó USD $63 millones, cerca de 83% de la facturación trimestral, mientras la minería de bitcoin y otros activos digitales tradicionales representaron una proporción cada vez menor de las ventas.

El cambio en la mezcla de ingresos confirma que la compañía está dando prioridad al alojamiento de infraestructura informática para clientes de IA, en lugar de depender exclusivamente de la minería. Sin embargo, la expansión de ese negocio todavía no se tradujo en una mejora de las pérdidas operativas: estas llegaron a USD $88,2 millones, frente a USD $24,7 millones en el tercer trimestre de 2025.

Los costos y gastos totales superaron los USD $164,5 millones en el periodo, más del doble de los USD $75,3 millones registrados un año antes. Terawulf atribuyó el aumento, de acuerdo con la información de sus resultados, al crecimiento de los gastos generales y administrativos, la contratación de personal técnico y eléctrico y el avance de una cartera de desarrollo de varios gigavatios.

La presión también provino de mayores gastos por intereses, relacionados con una carga de deuda más alta y el uso de bonos convertibles para financiar proyectos intensivos en capital. La diferencia entre el crecimiento de los ingresos y el aumento de los costos muestra el desafío central de la estrategia: ampliar rápidamente la capacidad de centros de datos mientras la empresa absorbe gastos de construcción, operación y financiamiento.

Contratos y nuevos campus respaldan la expansión de Terawulf

Al 30 de septiembre, la instalación Lake Mariner contaba con 102 megavatios de capacidad informática operativa y otros 336 megavatios estaban en construcción. La compañía estimó que esa nueva capacidad requeriría una inversión de entre USD $8 millones y USD $10 millones por megavatio, una escala que ayuda a explicar tanto el potencial de crecimiento como la necesidad de capital que enfrenta.

En el campus Justified, Terawulf firmó un contrato de arrendamiento de 20 años con Anthropic, que representa aproximadamente USD $19.000 millones en ingresos contratados. El acuerdo cuenta con una garantía de crédito de Google para el financiamiento del proyecto, un respaldo que vincula el desarrollo de la instalación con compromisos comerciales de largo plazo y con la demanda de capacidad informática para IA.

La empresa también amplió su campus Muskie, en Kentucky, hasta alcanzar 1 gigavatio de capacidad energética contratada. Según el reporte, Terawulf espera comenzar a entregar a finales de 2027 los centros de datos vinculados con Anthropic, por lo que parte del beneficio comercial de estos proyectos depende de completar obras y poner en servicio la infraestructura prevista.

Terawulf cerró el trimestre con cerca de USD $2.400 millones en efectivo, equivalentes de efectivo y efectivo restringido. Además, completó la venta de su participación de 50,1% en la empresa conjunta Abernathy, por la que recibió USD $250 millones por adelantado y espera pagos adicionales, y elevó a USD $400 millones los compromisos de su línea de crédito renovable.

IREN cambia el peso de sus ingresos y reduce la minería

IREN también está reorientando sus operaciones, pero las cifras de su trimestre muestran con claridad el retroceso de la actividad minera. La compañía reportó USD $28 millones en ingresos por minería de BTC en el periodo terminado el 30 de septiembre, una caída de 58% frente a los USD $67 millones del trimestre anterior y de 88% respecto a los USD $233 millones del mismo trimestre del año previo.

La producción bajó a BTC 402 desde BTC 2.039 un año antes, mientras la tasa de hash operativa promedio descendió de 45,3 exahashes por segundo a 8,8 EH/s. IREN no mantenía BTC en su balance al cierre de septiembre, pues vende diariamente los bitcoins que extrae, una práctica que hace que la producción y los ingresos mineros tengan un efecto directo en sus resultados del periodo.

La empresa prevé completar en gran medida la transición desde la minería hacia las operaciones de nube de IA para el 31 de diciembre de 2026 y conservar una actividad minera mínima hasta 2027. Ese viraje ya modificó su estructura de ingresos: la facturación trimestral aumentó 66% frente al periodo anterior, hasta USD $228 millones, con cerca de USD $200 millones provenientes de servicios de nube de IA, un avance secuencial de 182%.

IREN redujo su pérdida neta de USD $684 millones a USD $263 millones y elevó su EBITDA ajustado de USD $19 millones a USD $66 millones. La compañía declaró activos totales por USD $20.600 millones, incluidos USD $6.000 millones en activos de centros de datos, y señaló que cuenta con acuerdos con Nvidia, Microsoft y otros 13 clientes.

El cambio estratégico no aisló a IREN de los movimientos del mercado: sus acciones cayeron 17% el 5 de noviembre y cerraron en USD $18,03, en medio de una ola de ventas de títulos vinculados con IA y tecnología. Pese a ese retroceso, los analistas mantenían un precio objetivo de USD $55, una referencia que refleja expectativas favorables, pero no elimina la exposición de la acción a la volatilidad del sector.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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