Por Canuto  

Microsoft empezó a retirar capacidad de IA alquilada a Oracle tras no renovar un acuerdo ligado a GPU de Nvidia que ya no encajaban con sus necesidades. El ajuste ocurre mientras la compañía revisa sus compromisos con proveedores externos y Oracle sostiene que encontró compradores dispuestos a pagar más por sus chips antiguos.
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  • Microsoft dejó de renovar un acuerdo iniciado en 2023 para usar capacidad de cómputo de Oracle en el buscador Bing con IA.
  • Oracle aseguró que renovó o revendió capacidad de GPU con contratos a largo plazo y precios 20% superiores a los anteriores.
  • La revisión se enmarca en compromisos con proveedores externos y coincide con cambios en proyectos de IREN.


Microsoft comenzó a reducir la capacidad de cómputo de inteligencia artificial que alquilaba a Oracle, después de decidir que no renovaría un acuerdo relacionado con GPU de generaciones anteriores de Nvidia. El cambio responde a una brecha entre los recursos contratados y las especificaciones que la compañía necesita ahora, según personas familiarizadas con el asunto citadas por Bloomberg. El tamaño total del contrato no se ha hecho público y Microsoft declinó comentar sobre la decisión.

El movimiento pone en primer plano una tensión central de la expansión de la IA: asegurar potencia de cálculo con rapidez puede implicar compromisos costosos y difíciles de ajustar cuando cambian los requisitos tecnológicos. Oracle, por su parte, sostiene que la demanda por su infraestructura sigue siendo robusta y que pudo colocar la capacidad que llegó a renovación en mejores condiciones económicas.

Microsoft reduce una capacidad que ya no encajaba con sus necesidades

El acuerdo entre las dos compañías se remonta a 2023, cuando Oracle aceptó suministrar servidores para respaldar el buscador Bing de Microsoft, que incorporaba funciones de inteligencia artificial. Con el paso del tiempo, las necesidades de cómputo de Microsoft cambiaron y los recursos alquilados perdieron utilidad para sus operaciones, de acuerdo con el reporte de Bloomberg. La empresa ya empezó a apagar esa capacidad y optó por no extender el contrato.

El informe no identifica un modelo concreto de GPU ni cuantifica el valor del acuerdo que Microsoft abandona. Solo señala que el equipo involucrado correspondía a chips de Nvidia de generaciones anteriores, un detalle que importa porque los requisitos de una carga de IA pueden evolucionar junto con las especificaciones de los sistemas que una empresa quiere desplegar. Sin una cifra contractual, no es posible determinar cuánto ahorro o costo de salida representa la decisión.

Microsoft ha comprometido sumas importantes para alquilar capacidad de cómputo a proveedores externos de nube, entre ellos CoreWeave, Nscale y Nebius. Un reporte de Bloomberg publicado en octubre de 2025 cifró en más de USD 33.000 millones los contratos con Nebius, CoreWeave, Nscale y Lambda. Esa cifra ofrece un antecedente sobre la escala de la estrategia de la compañía, pero no representa necesariamente el total de sus compromisos actuales. El ajuste con Oracle forma parte de una revisión más amplia, no de una retirada general de la computación alquilada.

La publicación también informó de frustración entre ejecutivos de Microsoft por los costos elevados y los retrasos en entregas de algunos proveedores. La compañía ha aumentado la supervisión de la construcción de centros de datos, se ha apartado de proyectos que considera riesgosos y ha debatido si debe firmar nuevos acuerdos externos. Esa evaluación sugiere una prioridad más marcada en controlar plazos y calidad, aunque Microsoft mantiene una combinación de instalaciones propias, espacios alquilados y asociaciones.

Oracle defiende la demanda por GPU de generaciones anteriores

Oracle respondió que la demanda de su infraestructura de IA, incluida la de GPU más antiguas, continúa siendo fuerte. En una declaración del 6 de noviembre, la empresa se refirió a comentarios de su última llamada de resultados sobre la capacidad que llegó a renovación durante el primer trimestre de su año fiscal. Según Oracle, esos recursos se renovaron o se vendieron a otros clientes mediante contratos de largo plazo.

La compañía afirmó que los nuevos contratos consiguieron precios 20% superiores a los acuerdos anteriores. También indicó que la mayoría de las GPU comprendidas en esas renovaciones tenían al menos cuatro años de antigüedad, y presentó el resultado como evidencia de que el hardware existente todavía atrae compradores, incluso cuando llegan al mercado chips más recientes. La afirmación de Oracle se refiere a la demanda de su división de infraestructura en conjunto.

La respuesta no especificó cuánto valía el contrato de Microsoft ni identificó a los clientes que habrían tomado la capacidad que la compañía dejó de utilizar. Por eso, el dato de la prima del 20% no permite concluir que Oracle haya reemplazado directamente a Microsoft con un comprador concreto o por el mismo volumen de recursos. Lo que la empresa sí comunicó es que la capacidad que llegó a renovación encontró salida en acuerdos a largo plazo.

El contraste entre ambas posiciones describe dos aspectos distintos del mercado: Microsoft considera que cierta capacidad ya no responde a sus requisitos, mientras Oracle sostiene que otros clientes todavía la demandan. Ninguna de esas afirmaciones, por sí sola, determina si las GPU antiguas son competitivas para todas las cargas de IA. El uso depende de las necesidades específicas del cliente y de las condiciones comerciales de cada contrato, cuyos términos completos no se divulgaron.

La revisión de proveedores alcanza a centros de datos y proyectos externos

La estrategia de infraestructura de Microsoft combina centros de datos propios con instalaciones alquiladas y acuerdos con empresas externas. Un portavoz de la compañía dijo a Reuters que esa combinación ofrece flexibilidad para poner capacidad de cómputo en operación de forma confiable y eficiente. La declaración muestra que el ajuste de un contrato no equivale necesariamente a abandonar el modelo de proveedores externos, aunque la empresa sí está examinando con más cuidado sus compromisos.

En un reporte separado, Bloomberg señaló que Microsoft envió empleados a las sedes de proveedores para revisar estándares de construcción y cumplimiento. Entre los proyectos que recibieron atención mencionó instalaciones desarrolladas por Nebius, IREN y Nscale. La supervisión resulta relevante porque los retrasos de obra o de entrega pueden afectar el momento en que la capacidad anunciada está realmente disponible para las cargas de IA.

Microsoft también declinó una opción para ampliar su acuerdo existente en Texas con Nscale. Reuters informó que esa decisión no modificó el contrato vigente. El matiz es importante: rechazar una expansión adicional no significa que la relación contractual actual haya terminado, ni que la capacidad ya acordada haya desaparecido.

En conjunto, estos movimientos describen una gestión más selectiva de la expansión, con revisiones de contratos, inspecciones de proyectos y decisiones sobre si sumar capacidad futura. La información disponible no detalla el ahorro que Microsoft espera obtener ni un calendario para completar la reducción del acuerdo con Oracle. Tampoco indica que la compañía haya dejado de depender de la infraestructura externa para sostener sus operaciones de IA.

Los cambios de Microsoft coinciden con ajustes en IREN

La revisión de proveedores ocurre mientras algunos mineros de Bitcoin invierten en centros de datos y servicios de IA para clientes tecnológicos. IREN, que desarrolla infraestructura para Microsoft, afrontó retrasos en su despliegue. Reportes sobre el proyecto mencionaron problemas de construcción en el campus de Texas, entre ellos fallas en el cableado que afectaron los plazos. La información disponible no permite atribuir esos contratiempos a cambios de red solicitados por Microsoft. IREN aplazó de diciembre a principios de 2027 su meta de superar USD 4.000 millones en ingresos recurrentes anuales.

En el trimestre cerrado en septiembre, los ingresos de nube de IA de IREN alcanzaron USD 200 millones, mientras que sus ingresos por minería de Bitcoin cayeron 58% frente al trimestre anterior, hasta USD 28 millones. Las acciones de la empresa cerraron con una baja cercana al 17% el 5 de noviembre. Estos datos muestran resultados divergentes entre sus actividades, pero no permiten atribuir por sí solos toda la caída bursátil a una causa única.

La evolución de IREN también aparece en medio de preguntas sobre cómo financiar la infraestructura de IA. Un informe de octubre sobre costos de endeudamiento citó una evaluación de BlocksBridge Consulting acerca de paquetes separados de financiamiento de IREN, con tasas de 6% y 9%. La consultora advirtió que los paquetes financiaban proyectos distintos y tenían exposiciones diferentes, por lo que compararlos directamente podía resultar engañoso.

Los cambios en el calendario de IREN y el recorte de capacidad con Oracle comparten un contexto de mayor escrutinio sobre plazos, costos y necesidades técnicas, pero corresponden a acuerdos diferentes. No hay información que indique que la decisión de Microsoft sobre Oracle haya causado los retrasos de IREN, ni que los contratos de ambas compañías tengan condiciones equivalentes. El vínculo relevante es que los grandes clientes tecnológicos están revisando cómo y cuándo incorporan capacidad de IA a sus operaciones.

Oracle y Microsoft conservan otras vías de colaboración

El ajuste del acuerdo asociado a Bing no elimina todas las relaciones entre Oracle y Microsoft. En junio de 2024, ambas compañías anunciaron junto con OpenAI una asociación para ofrecer capacidad adicional mediante Oracle Cloud Infrastructure. Según el anuncio, la colaboración ampliaría la plataforma Azure AI de Microsoft para respaldar el crecimiento de OpenAI.

Oracle también nombró a OpenAI entre los clientes que utilizan su infraestructura para cargas de trabajo de IA, junto con Nvidia, Together AI y xAI. Esa cooperación representa un acuerdo distinto del suministro de servidores para Bing iniciado en 2023, y la información disponible no afirma que las condiciones de una colaboración hayan cambiado por la decisión de Microsoft de no renovar la otra. Distinguir los acuerdos evita interpretar el recorte como una ruptura general entre las empresas.

El episodio refleja que la infraestructura de IA no depende únicamente de cuántos chips puede conseguir un proveedor, sino también de si el equipo, la red y los plazos coinciden con las necesidades de cada cliente. Microsoft puede reducir un recurso que dejó de ajustarse a sus requisitos mientras Oracle mantiene que encuentra demanda para esa capacidad en otros contratos. Los datos divulgados no permiten conocer el tamaño del impacto financiero para ninguna de las dos compañías.

Por ahora, los puntos confirmados son la reducción de capacidad alquilada, la falta de renovación del acuerdo y la defensa de Oracle sobre la demanda por GPU antiguas. Microsoft no reveló el valor del contrato ni comentó directamente la retirada, mientras Oracle no identificó quién tomó esos recursos. La evolución de los compromisos externos y de los proyectos de infraestructura mostrará si este ajuste queda limitado a ciertos acuerdos o anticipa una selección todavía más estricta de proveedores.


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