Por Canuto  

Los mineros públicos de Bitcoin entran a la temporada de resultados del primer trimestre de 2026 con una presión doble: la rentabilidad sigue golpeada por el halving de 2024 y la apuesta por el alojamiento de inteligencia artificial enfrentará ahora su primera prueba pública. Empresas como Hut 8, Core Scientific, TeraWulf y Cipher Mining deberán mostrar si los contratos de IA ya generan ingresos reales o si, por ahora, solo sostienen expectativas en bolsa.
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  • El costo promedio de producción se ubicó cerca de USD $79.995 por bitcoin, dejando poco margen con BTC alrededor de USD $80.000.
  • Los mineros públicos acumulan más de USD $70.000 millones en acuerdos vinculados a IA y computación de alto rendimiento.
  • MicroStrategy y Coinbase también reportan esta semana, pero sus resultados responden a dinámicas distintas a la tesis minera de IA.


Los mineros de Bitcoin llegan a la semana de resultados del primer trimestre de 2026 bajo una presión creciente. El recorte de ingresos que dejó el halving de abril de 2024 sigue afectando sus cuentas, y el reciente giro del sector hacia la inteligencia artificial ahora enfrentará su primer examen real ante el mercado.

Con BTC cotizando cerca de USD $80.000, la pregunta central para inversionistas y analistas es si los nuevos contratos de alojamiento de IA y computación de alto rendimiento pueden compensar una economía minera que sigue debilitada. Esa duda será clave entre el 5 y el 8 de mayo, cuando reporten Strategy, Cipher Mining, Hut 8, Core Scientific, Coinbase Global, Block y TeraWulf.

La revisión de resultados no será homogénea. En algunos casos, el foco estará puesto en la capacidad de monetizar infraestructura energética y de centros de datos fuera de la minería tradicional. En otros, el mercado observará señales sobre tesorerías en BTC, volúmenes de trading o exposición a la demanda minorista.

Según reportó Yahoo Finance al reseñar un análisis de BeInCrypto, esta ronda de balances no resolverá por completo el debate posterior al halving. Sin embargo, sí ofrecerá las primeras cifras concretas para medir si la narrativa de la IA ya se traduce en ingresos tangibles.

El golpe del halving sigue presente en la economía minera

El halving de abril de 2024 redujo la recompensa por bloque de BTC de 6,25 BTC a 3,125 BTC. En términos prácticos, eso recortó a la mitad el nuevo suministro que los mineros reciben por validar bloques, alterando de forma estructural su modelo de ingresos.

Uno de los indicadores más observados desde entonces es el hashprice, que mide el ingreso diario por unidad de poder computacional. Durante los peores tramos de 2025, este indicador cayó hasta mínimos cercanos a USD $29 por PH/s, y aún permanece por debajo del nivel de referencia previo al halving.

A esa presión se suma el aumento del costo unitario. El costo promedio de producción por bitcoin se ubicó cerca de USD $79.995 el trimestre pasado, de acuerdo con datos citados del rastreador de acciones mineras. Con BTC alrededor de USD $80.000, el espacio para obtener márgenes cómodos sigue siendo muy reducido.

La carga financiera del sector tampoco es menor. Los pasivos de los mineros públicos ya superan los USD $4.000 millones, una cifra que ha obligado a muchas compañías a actualizar sus flotas, vender BTC de tesorería o redirigir su energía e infraestructura hacia nuevos clientes.

Core Scientific es uno de los ejemplos más visibles de esa tensión. La empresa vendió USD $175 millones en BTC solo en marzo, sumándose a una ola de ventas de tesorería en toda la industria. Esa conducta refuerza la idea de que, para buena parte del sector, sostener operaciones mineras puras se ha vuelto más difícil.

La IA y el HPC se convierten en la nueva apuesta

Frente a ese contexto, varios mineros han intentado transformar su negocio. En lugar de depender únicamente del hashprice y del precio spot de BTC, buscan rentabilizar sus activos físicos mediante alojamiento para inteligencia artificial y computación de alto rendimiento, también conocida como HPC.

Los cuatro mineros puros que presentarán resultados esta semana han anunciado en conjunto más de USD $30.000 millones en contratos de IA y HPC. A nivel de toda la industria, los mineros públicos acumulan ahora más de USD $70.000 millones en acuerdos relacionados con estas áreas.

Hut 8 consolidó ese giro en diciembre con un arrendamiento de 15 años y 245 MW para un centro de datos de IA ubicado en su campus River Bend, en Louisiana. Anthropic figura como cliente de la carga de trabajo a través del socio de cómputo Fluidstack, mientras Google respalda el arrendamiento durante el plazo base.

El valor estimado del contrato base de Hut 8 ronda los USD $7.000 millones. Si se ejercen las opciones de renovación, esa cifra podría escalar hasta USD $17.700 millones, lo que convertiría el acuerdo en uno de los más relevantes dentro del cruce entre minería, energía e infraestructura de IA.

TeraWulf también ha avanzado por esa vía. La empresa firmó un acuerdo por USD $9.500 millones, respaldado por Google y Fluidstack, para su sitio de Abernathy, Texas. Ese contrato se sumó a otros acuerdos previos valorados en USD $3.700 millones en Lake Mariner.

En el caso de Core Scientific, la empresa mantiene un acuerdo con CoreWeave que cubre alrededor de 590 MW. Ese convenio proyecta más de USD $10.000 millones en ingresos durante 12 años, y el vínculo ha escalado al punto de que CoreWeave ahora está adquiriendo por completo al minero.

Cipher Mining aparece más rezagada en esta transición. Su exposición a IA es más temprana y con contratos de menor escala, mientras su historia de crecimiento aún permanece más ligada al aumento de hashrate y a la minería de Bitcoin como actividad principal.

Qué esperar de los resultados y por qué no todas las empresas cuentan la misma historia

Wall Street llega a esta semana con expectativas contenidas para los mineros, y todavía más bajas para Coinbase si se compara con el mismo período del año anterior. Esa diferencia importa porque, aunque varias compañías del sector cripto reportarán en las mismas fechas, no todas responden al mismo marco analítico.

Strategy, anteriormente conocida como MicroStrategy, no encaja en la tesis de mineros de IA. Su caso se parece mucho más al de una tesorería corporativa apalancada en Bitcoin. La empresa posee 818.334 BTC y ya adelantó una pérdida no realizada en activos digitales de USD $14.460 millones para el primer trimestre de 2026.

El presidente ejecutivo Michael Saylor dijo que Strategy pausaría las compras semanales esta semana antes de la publicación del informe. Por ello, los inversionistas leerán sus resultados no por variables de infraestructura o alojamiento, sino por el ritmo de acumulación de BTC y por la prima de su capitalización bursátil frente al valor neto de activos, conocida como mNAV.

Coinbase tampoco forma parte de la narrativa minera de IA, pero sí funciona como un termómetro importante del lado de la demanda. El volumen de negociación del primer trimestre se desplomó después de que BTC cayera 22% y ETH retrocediera 41% durante ese período.

Los analistas proyectan ahora ingresos cercanos a USD $1.500 millones para Coinbase, lo que implicaría una baja de aproximadamente 26% interanual. En ese reporte, la señal más observada será la evolución del segmento de suscripciones y servicios, para el cual la compañía había guiado un rango de entre USD $550 millones y USD $630 millones.

Block ofrece una lectura más pequeña e indirecta de la demanda minorista de Bitcoin a través de Cash App. Aunque su exposición no es comparable a la de un exchange o un minero, su balance puede ayudar a entender si el interés del pequeño inversionista sigue enfriándose junto con la actividad del mercado.

El mercado ya anticipó parte del optimismo, pero la prueba sigue pendiente

El caso alcista para esta semana es relativamente claro. Si Hut 8, TeraWulf y Core Scientific reportan ingresos por IA por encima de lo esperado, el mercado podría interpretar que el giro estratégico posterior al halving sí tiene bases operativas y no solo valor promocional.

Una señal favorable adicional vendría desde Strategy. Si su presentación sugiriera una reanudación de compras de BTC, ese movimiento podría impulsar a MSTR y aportar impulso al sector más amplio de acciones vinculadas a Bitcoin.

Ese optimismo ya se refleja parcialmente en el desempeño bursátil. Las acciones mineras acumulan alzas de entre 25% y 73% en lo que va de año, mientras Bitcoin se ubica cerca de 12% por debajo desde enero. Esa divergencia sugiere que el mercado ha premiado, al menos en parte, la expectativa de diversificación hacia IA.

Pero el caso bajista es igual de evidente. Una aceleración lenta en IA pondría de relieve que la presión del halving sigue siendo la fuerza dominante en la economía minera. Si a eso se suma debilidad en Coinbase o un tono más cauteloso por parte de Saylor, la lectura de conjunto podría deteriorarse rápidamente.

Para quienes buscan una conclusión definitiva, probablemente esta temporada de balances no la ofrecerá. Lo que sí dejará será una base más concreta para separar contratos anunciados de ingresos efectivamente materializados, en un momento en que la minería de Bitcoin necesita demostrar que puede sobrevivir con algo más que expectativas.

En ese sentido, el primer trimestre de 2026 marca un punto de inflexión. Los mineros ya no solo compiten por eficiencia energética y capacidad de cómputo para asegurar la red de Bitcoin. Ahora también compiten por convencer al mercado de que sus centros de datos pueden convertirse en plataformas rentables para la economía de la inteligencia artificial.


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