Por Canuto  

Michael Saylor sostiene que Strategy y Strive pueden disputarse inversores y, al mismo tiempo, ampliar el mercado de valores preferentes vinculados a Bitcoin. La tesis busca atraer capital institucional, aunque las diferencias entre STRC y SATA y los riesgos de estos instrumentos mantienen viva la competencia.

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  • Saylor considera que múltiples emisores pueden ampliar la liquidez y el interés por el llamado crédito digital, una categoría propia de su marco conceptual.
  • Strive tenía 505.000 acciones de STRC, valoradas en cerca de USD $49,76 millones, y reportó una posición de 27.462 BTC.
  • STRC ofrece una tasa anualizada de 12% y SATA de 13%, mientras Strategy evalúa cambios en el calendario de registro de dividendos.

 


Michael Saylor argumenta que Strategy y Strive pueden competir por el capital de los inversores sin limitarse a disputarse un mercado fijo. En su planteamiento, la llegada de más emisores bien gestionados de valores preferentes vinculados a Bitcoin podría ampliar la categoría, atraer nuevos participantes y familiarizar a más inversores con estos instrumentos.

La idea convive con una competencia concreta entre las dos empresas: Strategy emite STRC y Strive ofrece SATA, cada uno con condiciones y tasas distintas. Además, Strive no solo vende su propio valor preferente, sino que mantiene acciones de STRC en su balance, una exposición cruzada que ilustra la relación entre colaboración sectorial y rivalidad comercial.

Una categoría pequeña frente a los mercados tradicionales

El razonamiento de Saylor parte de la dimensión de los mercados financieros convencionales. La Asociación de la Industria de Valores y Mercados Financieros, conocida como SIFMA, cifra la capitalización global de renta variable en USD $157,8 billones al cierre de 2025 y el saldo mundial de renta fija en USD $160,7 billones, magnitudes que sirven como referencia para su argumento.

Según esa comparación, captar apenas 0,1% de cualquiera de esos mercados equivaldría a unos USD $160.000 millones. Saylor utiliza ese cálculo para sostener que las compañías de tesorería en Bitcoin compiten por capital frente a enormes alternativas tradicionales, y no únicamente entre ellas, aunque la proporción es una ilustración de escala, no una proyección de inversión garantizada.

En una publicación del 30 de septiembre de 2026, Saylor dijo que desea que Strive y otros emisores confiables de lo que denomina “crédito digital” tengan éxito. Su tesis es que un inversor que aprende a evaluar un preferente vinculado a Bitcoin podría sentirse más cómodo examinando otros productos de la misma categoría, mientras más emisores aportan investigación, negociación y atención institucional.

Las expresiones “capital digital”, “crédito digital” y “renta variable digital” pertenecen al marco conceptual de Saylor, no son categorías formales de activos reconocidas por los reguladores. En esa clasificación, Bitcoin representa el capital digital; STRC y SATA son crédito digital; y MSTR, junto con ASST, se ubican en la renta variable digital, etiquetas que describen su visión y no sustituyen el análisis de las estructuras financieras de cada empresa.

Strive combina SATA, Bitcoin y acciones de STRC

La conexión entre Strategy y Strive va más allá del argumento público de Saylor. Strive informó el 11 de marzo que había invertido USD $50 millones en acciones preferentes STRC de Strategy, con una compra inicial de 500.000 acciones; la empresa explicó que la posición formaba parte de una reserva destinada a respaldar los dividendos de SATA.

En ese momento, Strive describió su reserva de dividendos como equivalente a 18 meses: 12 meses en efectivo y otros seis representados por STRC a precios de mercado vigentes. Esa estimación dependía del valor de mercado de las acciones, por lo que no constituía una cantidad fija ni eliminaba la exposición a cambios de precio.

La presentación de Strive ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, fechada el 28 de septiembre, registró 505.000 acciones de STRC al 25 de septiembre, con un valor razonable aproximado de USD $49,76 millones. El mismo documento indicó que la firma poseía 27.462 BTC después de sumar otros 1.107 BTC durante la semana anterior, una combinación de activos que muestra cómo mantiene su propio producto y, a la vez, exposición al instrumento de Strategy.

Los valores preferentes perpetuos de ambas compañías no son intercambiables por el solo hecho de estar vinculados a Bitcoin: tienen emisores, condiciones, pasivos y decisiones de gestión diferentes. Strive debe administrar tanto su compromiso con los dividendos de SATA como sus reservas, mientras los titulares de STRC dependen de la capacidad y las decisiones financieras de Strategy.

Tasas distintas y respaldo activo de STRC

STRC tiene una tasa de dividendo anualizada de 12% y contempla dos pagos en efectivo al mes; el historial publicado por Strategy registra dos pagos de USD $0,50 por acción asociados a fechas de registro de septiembre. SATA, por su parte, ofrecía una tasa anualizada de 13% para los períodos iniciados el 1 de octubre, con dividendos pagados cada día hábil, de acuerdo con una presentación de Strive ante la SEC.

La diferencia de tasas subraya que las empresas siguen compitiendo por el dinero de los inversores, incluso si la expansión de la categoría beneficia a ambas. Para comparar los productos también importan la liquidez, la exposición a Bitcoin, la estructura de capital y los riesgos propios del emisor; una tasa mayor, por sí sola, no garantiza un resultado superior ni elimina la posibilidad de pérdidas.

Strategy desplegó capital para respaldar STRC durante la semana que terminó el 27 de septiembre: recompró alrededor de 1,53 millones de acciones por USD $151,7 millones y adquirió 1.665 BTC por USD $142,7 millones. Tras esas compras, su posición llegó a 847.666 BTC, con un costo agregado de adquisición de USD $63.950 millones.

La firma había utilizado efectivo y recursos obtenidos mediante emisiones de MSTR para recomprar preferentes por debajo de su valor nominal declarado de USD $100. El argumento de que el éxito de más emisores podría reducir los costos de financiamiento sigue siendo una expectativa, no un hecho demostrado: durante 2026, Strategy también elevó dividendos y ejecutó recompras mientras intentaba acercar el precio de STRC a ese valor nominal.

Riesgos del modelo y próximos cambios para STRC

Saylor presenta a Bitcoin como el activo común que puede conectar a distintas compañías de tesorería: si las compras corporativas contribuyen a una adopción más amplia y el precio del activo sube, otros tenedores podrían beneficiarse aunque no hayan realizado esas compras específicas. Sin embargo, las adquisiciones de empresas no garantizan una apreciación de Bitcoin, y las dos compañías siguen expuestas a sus caídas.

Los preferentes añaden riesgos distintos a los del activo subyacente, incluidos los relacionados con el emisor, el pago de dividendos, la liquidez y la posición de cada título dentro de la estructura de capital. En junio, STRC y SATA sufrieron fuertes caídas de precio; el episodio puso de relieve que la baja liquidez, el apalancamiento y la volatilidad de Bitcoin pueden afectar a estos instrumentos.

Strategy ha aumentado sus reservas en dólares estadounidenses y ha recomprado STRC por debajo de la par, mientras Strive mantiene efectivo junto con sus BTC y su participación en STRC. Saylor reconoció que Bitcoin no genera un cupón y que cualquier margen entre la apreciación del activo y los costos de financiamiento requiere gestión activa; los precios más altos de Bitcoin, menores diferenciales de crédito y valoraciones bursátiles más sólidas son posibilidades, no resultados asegurados.

Strategy también propone modificar el calendario de registro de dividendos de STRC, STRF, STRK y STRD para que pueda realizarse cada día calendario, con pago el siguiente día hábil cuando se declare un dividendo. Si los accionistas aprueban la enmienda, STRC sería el primer preferente de la compañía en adoptar el cambio, con una primera fecha diaria de registro propuesta para el 1 de noviembre y pago el 2 de noviembre.

La empresa sostiene que el nuevo calendario podría acortar las demoras de reinversión y mejorar la liquidez de negociación, beneficios que todavía dependen de la implementación y de la respuesta del mercado. La junta especial de accionistas está programada para el 28 de octubre a las 10 a. m., hora del Este, y podrán votar los accionistas comunes registrados al 25 de septiembre; la decisión será otra prueba para el modelo de financiamiento que Saylor quiere expandir.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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