Por Hannah Pérez  


El protocolo experimental de DeFi Yam Finance (YAM) ganó popularidad y perdió todo en unas horas. Un total de USD $ 750.000 en tokens quedaron bloqueados después del desplome de 99% de capitalización del proyecto.

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Una nueva moneda experimental del ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi), denominada Yam Finance (YAM), vivió una corta pero controversial historia esta semana después de caer 99% a tan solo dos días de su lanzamiento.

Lanzado el día martes de esta semana, el proyecto Yam anunciaba ser un “protocolo experimental que combina algunas de las innovaciones más interesantes en dinero programable y gobernanza“, según escribió el equipo en una publicación de blog.

En medio del auge DeFi, Yam surgió como un protocolo de combinación de algo llamado «agricultura de rendimiento» o yield farming, la cual se ha convertido en el centro de atención, y es, esencialmente, la última moda de ingresos pasivos en el mundo cripto. Lo novedoso del protocolo es que combinaba una serie de aplicaciones DeFi como un suministro elástico inspirado en Ampleforth, una distribución justa similar a Yearn Finance (YFI) y una gobernanza en cadena que es comparable a Compound.

Hemos construido Yam para que sea un experimento monetario mínimamente viable, y en el lanzamiento habrá un valor cero en el token YAM”, explicó el equipo. El valor de los yams estaba vinculado a USD $1, lo que significa que el suministro total de tokens de Yam aumentaría o disminuiría en respuesta a precios superiores o inferiores a un dólar en eventos de “rebase“.

Aunque muchos se mostraron escépticos al proyecto, y denominaron a Yam (que en español significa ñame) el ‘meme’ de DeFi, el token ganó popularidad rápidamente bloqueando más de USD $ 460 millones en la plataforma durante sus primeras 17 horas el martes.

Una falla en los contratos causó la muerte prematura de YAM

En sus primeras horas, el proyecto de Yam Finance tuvo mucha demanda y una multitud de inversores se apresuraron hacia la nueva plataforma.

Sin embargo, también atrajo mucha controversia e incluso muchos la calificaron de estafa, incluyendo el CEO de Shapeshift, Erik Voorhees, quien admitió que no entendía su funcionamiento. Muchas de las críticas que recibió el proyecto se respaldaban en la falta de auditoria del mismo.

Pero como dice el refrán lo que fácil viene, fácil se va. En un desafortunado cambio de eventos, el día miércoles el equipo detrás del proyecto anunció que había encontrado “un error en el contrato de reajuste“. Rápidamente el equipo buscó solventar la falla, sin embargo, el problema era más grave de lo que inicialmente pensaron.

Como resultado de que los contratos de rompieran permanentemente, un total de por valor de USD $ 750.000 quedaron bloqueados dentro de la plataforma anunciando la muerte inminente del proyecto, (o al menos sus contratos inteligentes y tokens existentes).

YAM – fuente: Coingecko

El token Yam, que se había lanzado con valor cero y rápidamente había subido a un máximo de USD $ 165, según Coingecko, cayó a cero en cuestión de minutos. De hecho, a los pocos minutos de la publicación sobre la falla, la capitalización de mercado de YAM se desplomó a aproximadamente USD$ 19,5 millones, desde casi USD $ 475 millones. El precio de Yam se cotiza actualmente a alrededor de  USD $ 0,8.

YAM 2.0, ¿la resurrección?

El protocolo Yam ganó fuerza en el espacio DeFi como el segundo proyecto DeFi puramente descentralizado después de Yearn Finance, y su repentino desplome terminó afectando a los principales tokens DeFi, incluidos YFI, Compound Balancer.

Después de lo ocurrido el cofundador de Yam, Brock Elmore, escribió un tuit para lamentarse, no sin dejar de agradecerle a la comunidad por respaldar el proyecto: “Lo siento a todos, he fallado. Gracias por el loco apoyo de hoy. Estoy enfermo de dolor“.

A pesar de los desafortunados eventos, el equipo de Yam no parece querer darse por vencido con el proyecto. En la publicación de blog, el equipo de Yam informó que están elaborando planes para lanzar una nueva versión del protocolo de cultivo de rendimiento, presumiblemente sin el error de rebase en el código base. Para ello, esperan poder coordinar una auditoría financiada por la comunidad de los contratos de Yam.

Si se alcanza el objetivo de financiación, una vez finalizada la auditoría, planeamos respaldar el lanzamiento de YAM 2.0 a través del contrato de migración de YAM.

En la actualidad, Defi está creciendo a un ritmo acelerado. El nuevo auge del ecosistema recuerda al apogeo de las ofertas iniciales de moneda (ICO) en 2018, y, como fue lección en ese momento, esa rápida popularidad puede atraer también atención no deseada al espacio cripto. El caso de Yam es apenas un ejemplo de cómo el desarrollo apresurado y sin auditoria de protocolos puede correr riesgos significativos.


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Fuentes: Cointelegraph (2), News.Bitcoin, Coindesk, TheBlock,

Nota de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de Ulrike Mai en Pixabay