Por Canuto  

Bitcoin y el oro registran una correlación de varios años mientras los inversores buscan activos duros frente al temor de una devaluación monetaria. La mejora del sentimiento hacia BTC y las fuertes entradas en ETF refuerzan una narrativa que, según datos históricos, podría anticipar nuevas ganancias si ambos activos vuelven a separarse.
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  • La correlación de 90 días entre BTC y el oro superó el 50%, mientras la métrica de 30 días llegó a 0,8, según el análisis citado.
  • Los ETF de bitcoin recibieron casi USD $1.000 millones durante la semana pasada, aunque acumulan USD $1.890 millones en entradas durante 2026.
  • El Índice de Miedo y Codicia subió desde 5 puntos, considerado miedo extremo, hasta una zona de codicia con una lectura de 68.


Bitcoin y el oro están avanzando cada vez más al mismo ritmo, una señal que refleja el renovado interés de los inversores por activos considerados resistentes a la pérdida de valor del dinero. El coeficiente de correlación de Pearson a 90 días entre ambos superó el 50% y alcanzó un máximo de varios años, mientras que la medición a 30 días llegó a 0,8, su nivel más alto del año, según un análisis publicado el 1 de septiembre de 2026 por The Block.

La coincidencia ocurre después de un periodo en el que BTC mostró una relación menos favorable con el oro y las acciones. Durante buena parte de 2026, bitcoin cayó junto con los mercados bursátiles cuando aumentaba la presión vendedora, pero no consiguió capturar con la misma intensidad los avances de la renta variable, una dinámica que ahora empieza a cambiar junto con el repunte de la narrativa de devaluación monetaria.

La operación de devaluación gana fuerza

La llamada operación de devaluación parte de una premisa macroeconómica: el dólar y, en general, los activos respaldados por gobiernos podrían perder poder adquisitivo con el tiempo. Bajo esa lectura, los inversores buscan exposición a activos duros, una categoría que tradicionalmente ha estado dominada por el oro, pero que en los últimos años también comenzó a incluir a bitcoin.

El aumento simultáneo de BTC y del metal precioso no demuestra por sí solo que exista una causa única detrás de los movimientos, pero sí muestra que ambos están siendo tratados como posibles coberturas frente a un deterioro monetario. Algunos analistas macroeconómicos sostienen que Estados Unidos enfrenta un conjunto de desafíos que haría inevitable una devaluación, aunque esa conclusión pertenece al terreno de la interpretación y no constituye una predicción garantizada para los precios.

La búsqueda de activos duros también aparece en los flujos de los fondos cotizados en bolsa. Los ETF de oro y de bitcoin se ubicaron entre los productos con mejor desempeño por entradas de capital, y los ETF de bitcoin recibieron casi USD $1.000 millones durante la semana pasada, una cifra que revela un repunte importante de la demanda institucional y minorista canalizada a través de vehículos regulados.

Aun con esas semanas de entradas, los ETF de bitcoin acumulan USD $1.890 millones en lo que va de 2026, de acuerdo con los datos citados en el análisis. La cifra agregada convive con resultados más sólidos en algunos productos individuales: IBIT, el ETF de BlackRock, registra USD $1.200 millones en entradas durante el año, lo que concentra una parte sustancial de los flujos positivos en un solo fondo.

Una correlación que el mercado observa con cautela

La correlación de Pearson sirve para estimar cuánto se mueven dos precios en la misma dirección durante un periodo determinado. Cuanto más se acerca el coeficiente a 1, mayor es la coincidencia entre los movimientos, mientras que un valor cercano a 0 indica una relación débil; por eso, el nivel de 0,8 en la ventana de 30 días destaca dentro de la evolución reciente de BTC y el oro.

El historial citado por The Block añade una dimensión relevante: la correlación entre bitcoin y oro también aumentó durante el cuarto trimestre de 2020 y el cuarto trimestre de 2022. En ambos casos, el repunte de bitcoin se produjo después de que la relación alcanzara su punto máximo y comenzara a disminuir, lo que convierte a la posterior descorrelación, más que al pico de coincidencia, en una señal observada por algunos analistas.

En 2020, bitcoin ganó 172% después de que su correlación con el oro alcanzara 0,6 y posteriormente descendiera. Durante el cuarto trimestre de 2022, el coeficiente pasó de aproximadamente 0 a 0,5, y BTC se revalorizó casi 350% en los 14 meses siguientes, aunque esos episodios históricos no aseguran que el mercado vaya a repetir el mismo patrón.

La lectura más prudente es que el comportamiento conjunto puede estar describiendo un régimen de mercado, no una señal automática de compra. Si bitcoin vuelve a diferenciarse del oro mientras conserva el impulso, algunos participantes podrían interpretarlo como una confirmación de mayor fortaleza; si ambos activos pierden terreno simultáneamente, la narrativa de refugio quedaría sometida a una prueba más exigente.

Del miedo extremo a la codicia

El cambio en la correlación coincide con una transformación abrupta del sentimiento. El Índice de Miedo y Codicia, que mide el ánimo alrededor de bitcoin en una escala de 0 a 100, marcaba 68 al momento del análisis, una lectura ubicada en la zona de codicia después de haber tocado un mínimo anual de 5, considerado miedo extremo.

La métrica combina factores como la volatilidad, el impulso y el volumen del mercado, el sentimiento en redes sociales, el dominio de bitcoin y las tendencias de búsqueda. Su objetivo es capturar el tono general de los participantes, por lo que una lectura elevada no equivale necesariamente a una valoración fundamental del activo ni permite establecer por sí sola cuándo terminará un movimiento alcista.

El giro más intenso ocurrió entre el 17 y el 21 de agosto, cuando el índice avanzó verticalmente y sumó más de 10 puntos por día. Ese desplazamiento se convirtió en el cuarto mayor movimiento semanal registrado por la métrica, un cambio especialmente brusco para un mercado del tamaño de bitcoin, que pasó buena parte del año avanzando con dificultad dentro de la zona de miedo.

Pese al regreso de la codicia, varios participantes no observan todavía el nivel de volatilidad o exuberancia que suele asociarse con un techo de mercado o con un episodio de subida descontrolada, conocido como “blow-off”. El análisis señala que 2026 aún no rompió récords de volatilidad en el Índice de Miedo y Codicia ni se acercó a los años con mayores rangos, una diferencia que mantiene abierta la discusión sobre la madurez del movimiento.

Un repunte fuerte, pero todavía incompleto

Durante 2026, el índice pasó de un mínimo de 5 a un máximo de 74, con un rango de 69 puntos. Ese resultado lo ubica en el sexto lugar entre los últimos nueve años, por debajo de periodos en los que el sentimiento atravesó oscilaciones mucho más amplias y dejó señales de euforia o temor más extremos.

El mayor rango correspondió a 2019, cuando el indicador también cayó hasta 5 y posteriormente alcanzó 95, para una amplitud total de 90 puntos. La comparación no pretende anticipar un precio específico para BTC, pero sí muestra que una lectura de 68 todavía puede convivir con un mercado que no ha alcanzado los extremos históricos de optimismo.

La combinación de entradas en ETF, la recuperación del sentimiento y el movimiento paralelo con el oro refuerza la tesis de que los inversores están buscando protección ante la posible erosión del valor monetario. Sin embargo, esos elementos también pueden reflejar una rotación temporal hacia activos de mayor demanda, por lo que será necesario observar si los flujos persisten y si la correlación comienza a disminuir después de este máximo de varios años.

Para el mercado de bitcoin, el siguiente punto de atención será la relación entre estos indicadores y la acción del precio, no únicamente el nivel aislado de cada métrica. Si el sentimiento continúa mejorando sin una explosión de volatilidad y BTC logra separarse del oro con avances propios, algunos operadores podrían ver una estructura parecida a la de 2020 o 2022; de lo contrario, la correlación elevada podría quedar como una fotografía de refugio compartido y no como el inicio de otro ciclo alcista.

La información analizada procede de un extracto del boletín semanal de Datos e Ideas de The Block, elaborado por Ivan Wu y Bryan Samsoedin. El medio también advierte que ofrece información, investigación y datos con fines informativos, y que su contenido no constituye asesoría legal, fiscal, de inversión ni financiera.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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