Por Hannah Pérez  


Conversamos con Gus Grillasca, un pionero en la tokenización de arte Blockchain, para conocer más sobre la historia y la vida de un artista digital.

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Gustavo Grillasca (aka, “Gus Grillasca” o “Gus GG“) es un pionero en el arte digital basado en Blockchain. Un aficionado de la ilustración desde que era un niño y entusiasta de Bitcoin, Grillasca es un referente en América Latina en materia de arte tokenizado, cripto-coleccionables, memes en Blockchain y prácticamente cualquier forma de expresión artística en formato digital.

En esta entrevista con DiarioBitcoin, Grillasca comparte su experiencia, proyectos y visión del criptoespacio. Además, revela datos interesantes sobre el origen del arte digital y sobre cómo viven algunos artistas que integran este creciente ecosistema.

Gus Grillasca
Parte de la colección de obras de arte de Gus Grillasca – cortesía del artista

La historia de Gus Grillasca

De origen mexicano, viajero, libertario y polifacético, Gus Grillasca es ingeniero químico de profesión con amplios estudios en diversas áreas, incluyendo bioquímica, filosofía y ciencias políticas. De un espíritu curioso, los intereses de Grillasca por la tecnología y su estrecha relación con lo social, lo guiaron en 2015 al encuentro con las criptomonedas, un camino que le abriría posteriormente las puertas a un espacio artístico casi inexplorado.

En la entrevista, el artista contó que comenzó a involucrarse con Bitcoin a partir de la información que compartían algunos grupos de anarquistas en Internet. Posteriormente, empezó a asistir a meet ups de comunidades de hackers en España para formar parte de proyectos basados en esa tecnología. Sin embargo, fue en en 2016 cuando advirtió las posibilidades de fusionar a Bitcoin con el arte.

Durante un viaje que tuvo como paradas Nueva York, Toronto y Montrreal, Grillasca aprovechó la oportunidad para asistir a reuniones de las comunidades emergentes de Bitcoin. Fue así como, en Toronto, conoció al programador Antoine De V., organizador de Bitcoin Bay, una de las comunidades cripto más importantes del país en ese momento, quien le presentó por primera vez el “juego de los Rares Pepes. Sin saberlo, ese descubrimiento sería definitorio en su futuro como criptoartista.

Al principio no lo entendí, no tenía muy claro cómo funcionaban esos tokens. ¿Esta gente está intercambiando memes a cambio de cripto? Sí, eran diseños que las personas estaban vendiendo a cambio de bitcoins.

El arte tokenizado surgió con memes en Bitcoin

En noviembre de 2017 un proyecto llamado CryptoKitties, basado en la Blockchain de Ethereum, revolucionó el arte digital al crear gatitos tokenizados que se vendían hasta por varios miles de dólares. Lo que en un inicio pareció un juego sin utilidad, en realidad representaba mucha ingeniería e innovación tecnológica.

Estos curiosos gatitos popularizaron algo llamado token no fungible o NFT, también conocidos como cripto-coleccionables, activos escasos, indivisibles y únicos. Es decir: un objeto que comparte las mismas propiedades de un coleccionable del mundo físico, pero en formato digital.

Pero lo que quizás pocos saben de la historia del arte en Blockchain es que, un año antes, una tendencia similar ya había surgido dentro de la red de Bitcoin. En vez de tiernos gatitos, la corriente estaba protagonizada por la rana antropomórfica ‘Pepe The Frog‘ (un meme muy popular de Internet que surgió inicialmente por un cómic en el 2005).

Nacido como “un movimiento orgánico” dentro de la comunidad criptográfica, un grupo de personas estaba comercializando memes a cambio de bitcoins. “A un grupo de ñoños se les ocurrió hacer un directorio de memes basado en la plataforma Counterparty“, (un protologo de código abierto en Bitcoin que permitía crear tokens sobre esa red), Grillasca relató entre risas en un podcast.

Inesperadamente, Pepe la Rana, un meme corriente, estaba marcando un antes y un después en la historia del arte y las monedas digitales. Por primera vez, se estaban vendiendo memes en Internet, todo gracias a que Blockchain permitía resguardar su autenticidad y comerciarlos en un mercado peer-to-peer entre ilustradores y usuarios.

Siempre he estado haciendo dibujitos, toda mi vida, y esto me impactó. Pensé: esta es una forma inmediata de monetizar mis diseños. Entendí que esto iba a tener mucha relevancia para los diseñadores, con un impacto importante en el mundo del arte.

Cambio de paradigma: arte, política y Blockchain

Este movimiento cambió completamente el paradigma del arte y el valor a Grillasca, quien pronto se percató de que los artistas se iban a sentir muy atraidos ante la posibilidad de vender su arte a cambio de monedas digitales a través de Internet. Ese mismo año (2016), Grillasca diseñó su primera ilustración-meme: una barajita digital de Pepe zombie que empezó a comercializar con éxito en la Blockchain de Bitcoin por algunos centavos de dólar.

Pepe zombies
Pepe zombie creado por Gus Grillasca – fuente: Rare Pepe Directory

La idea de poder dedicarse laboralmente a un campo que balanceaba tecnología y Bitcoin, con un enfoque artístico, fascinó al joven entusiasta. En 2017 empiezó a construir Artolin, una plataforma de arte tokenizado basada en Blockchain, y de la cual es hoy cofundador. Esta plataforma, dedicada a artistas y amantes del arte, permite crear, vender, comprar e intercambiar obras digitales en forma de NFT sin intervención de un tercero.

Blockchain se convertía así en un museo abierto para todos, donde las obras de arte pueden vivir para siempre sin riesgos de falsificaciones.

Para el ingeniero, no resultaba extraño que este movimiento artístico se involucrara con las monedas digitales. A su parecer, ambas practicas guardan mucha relación con los ideales libertarios detrás de Bitcoin y la propuesta de descentralización financiera. Esta unión abría la posibilidad de que los artistas se adueñaran de su arte, prescindiendo de los intermediarios y de los con frecuencia exclusivos espacios de arte tradicional.

“Creo que todo movimiento cultural siempre genera un movimiento artístico“, comentó. “Desde los primeros años, Bitcoin ha inspirado la creación artística: ilustraciones, canciones y otras formas de arte“.

Si bien la creación que aludía a la tecnología siempre había estado presente, la tokenización como forma artísta abrió una nueva dimensión en esa unión entre el arte y la tecnología. No se trataba únicamente de que Blockchain estuviera revolucionando la industria del arte, sino de que los NFTs reafirmaban el funcionamiento de esta tecnología y ponían en acción un nuevo modelo de economía digital, abierta y accesible a los usuarios de Internet.

En este sentido, Grillasca señaló que el movimento había provocado el surgimiento de un mercado de arte más dinámico, que era resistente a la censura, internacional e instatáneo; un nuevo modelo de arte más adecuado al siglo XXI y que estaba abriendo paso al futuro.

¿Por qué la gente no le escribe canciones a JP Morgan o al Banco Central Europeo? Creo que es porque Bitcoin es un movimiento político de liberación y empoderamiento de las personas, cuyo objetivo es poner a disposición de todos una herramienta tecnológica que sea resistente al control de los gobiernos“.

La vida de un criptoartista

En el creciente mundo del cripto arte, una de las plataformas más populares es quizás Rarible, un marketplace donde los artistas pueden intercambiar sus creaciones digitales a cambio de monedas. Rarible interactúa con una billetera para que los artistas puedan cargar sus piezas digitales -que puede ser un meme, un gif, un dibujo, una ilustración, etc.- y convertirla al instante en un NFT.

Ilustración de Gus Grillasca
Imagen de Gus en Rarible

Las obras se almacenan en cada billetera y los creadores pueden decidir si comerciarla o subastarla en la plataforma. Similar a un exchange, pero de obras de arte, ellos pueden vender sus creaciones de forma peer-to-peer, directamente a los usuarios. Estas nuevas galerías de arte digital, abren espacios que facilitan a los artistas entrar en contacto con los coleccionistas de arte de manera fácil y descentralizada.

Grillasca, quien se considera un ilustrador habilidoso pero no se dedica al arte cripto a tiempo completo, sostiene que actualmente esta es una industria en crecimiento. En México, la comunidad de artistas criptográficos suma más de 20 creadores de diferentes nacionalidades, comenta y añade:

Conozco artistas que trabajaban en firmas de diseño que actualmente se han retirado para dedicarse a vender su arte desde estas plataformas.

Quizás en este punto muchos podrán preguntarse: ¿el arte tokenizado es rentable para los artistas? Al respecto, este año, famosos como Ashton Kutcher y Paris Hilton probaron vender su arte tokenizado usando la plataforma Cryptograph; el resultado fue que ambas piezas lograron recaudar más de USD $24.000. Por su parte, en plataformas como Rarible algunos de los diseñadores más cotizados pueden ganar semanalmente hasta USD $ 38.000 por vender sus creaciones.

Un horizonte de innovación

Con una creciente oleada de artistas digitales, Gus Grillasca destaca que el arte tokenizado está teniendo cada día más demanda. Además, la acelerada innovación no ha dejado de añadir elementos al espacio: tecnologías como la realidad virtual y la realidad aumentada están empezando a interactuar de forma amistosa con el universo del arte tokenizado.

Para el propio Grillasca, no son pocos los proyectos que le depara el futuro próximo. Este año planea lanzar un libro de su autoría que relata la historia de las criptomonedas y del movimiento cypherpunk, al que pertenecieron algunos de los pioneros más importantes de Bitcoin. Editado por Minerva, el libro incluirá ilustraciones de Grillasca y otros artistas que podrán verse animadas a través de una aplicación de realidad aumentada.

La iniciativa se produce en consonancia con la creación de una aplicación móvil denominada Lápiz, que está desarrollando Grillasca junto a otros programadores. La aplicación permitirá a los usuarios leer imagenes en formato de realidad aumentada. Por otro lado, el emprendedor también está creando el proyecto de galerías “Museo del Caos“, una alianza con José Rodriguez y Eloisa Cadenas, que se inaugurará este año.

Este 2020 estamos viendo el boom del arte digital, tal y como lo anticipamos en 2015. Lo interesante ahora es ver hacia dónde va a ir esta innovación.

Artículo de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen cortesía de Gus Grillasca