El S&P 500 cae por tercera sesión consecutiva mientras los rendimientos de los bonos soberanos tocan máximos de décadas y el petróleo sube por tensiones geopolíticas. Las acciones de semiconductores lideran las pérdidas, pero la salud y la biotecnología marcan récords. Analistas advierten de una posible liquidación.
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- Wall Street en rojo: El S&P 500 perdió 0,69% y el Nasdaq 1,33% por el alza de los rendimientos de bonos y del petróleo, que tocó máximos de 19 años.
- Bonos globales en máximos: El rendimiento del Tesoro a 30 años marcó su nivel más alto desde 2007 (5,32%), contagio a Alemania, Francia y Japón.
- Sectores refugio: Salud y biotecnología alcanzaron récords, mientras gigantes tecnológicos como Western Digital y Sandisk cayeron hasta 9%.
Wall Street cae por rendimientos y petróleo
El S&P 500 bajó un 0,69% hasta 7.691,76 puntos, encadenando su tercera sesión consecutiva de pérdidas, presionado por la subida de los rendimientos de los bonos soberanos y el avance del petróleo. El Nasdaq Composite retrocedió un 1,33% hasta 26.289,71, mientras que el Dow Jones Industrial Average restó 116,38 puntos, equivalentes a un 0,22%, para cerrar en 53.343,40.
La jornada estuvo marcada por el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años, que alcanzó un nuevo máximo de 19 años, cerca del 5,32%. Este movimiento se dio en un contexto de preocupación por la persistente inflación y los elevados precios del crudo, que escalaron otro 0,5% hasta USD $84,94 por barril, detalla CNBC.
Las acciones de semiconductores lastraron al mercado: Western Digital cayó un 7%, Sandisk se desplomó un 9%, Marvell Technology perdió casi un 8% y Seagate Technology más de un 9%. El retroceso se propagó a otros fabricantes de chips, como Micron Technology y SK Hynix, que operaron con pérdidas superiores al 4%.
Bonos globales en máximos de décadas
La venta de bonos gubernamentales se extendió por todo el mundo. El rendimiento del bono japonés a 10 años tocó su nivel más alto en tres décadas, mientras que el bund alemán a 30 años marcó un máximo desde 2011. El rendimiento del bono francés a 30 años alcanzó su punto más alto desde 2008, según datos recopilados por la fuente.
El estratega técnico de Fundstrat, Mark Newton, estimó que “los rendimientos a largo plazo parecen que probablemente subirán hasta 5,60-5,70% y probablemente se muevan a un ritmo más rápido de lo normal”. El movimiento se alimentó de los datos económicos de Japón, que mostraron un deflactor del PIB más caliente de lo esperado, lo que elevó los rendimientos de los bonos nipones y se contagió a los del Tesoro.
Los estrategas de renta fija atribuyen la racha alcista de los rendimientos, iniciada en junio, a varios factores: el déficit presupuestario que parece destinado a superar su nivel de 2025, la inflación que se mantiene por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, y una gran cantidad de emisiones de deuda corporativa que compiten con los bonos del Tesoro. Todo ello se refleja en una prima de plazo creciente, que es el rendimiento adicional que exigen los inversores por mantener deuda estadounidense.
El presidente de Yardeni Research, Ed Yardeni, quien acuñó el término “Vigilantes de Bonos”, no está “pulsando el botón de pánico” todavía. Advirtió que eso podría cambiar si el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años sube mucho más allá de los niveles actuales.
Petróleo al alza por tensiones geopolíticas
El crudo subió el martes por el temor a interrupciones del suministro y una posible reanudación de las hostilidades en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en su red Truth Social que el país no está involucrado en “charlas o conversaciones” con Irán y que el bloqueo naval “sigue en plena vigencia”. Además, amenazó con atacar Omán “si se interpone” en las negociaciones, según reportó la fuente.
Los futuros del Brent para entrega en octubre ganaron un 0,48% hasta USD $91,31 por barril, mientras que el West Texas Intermediate para septiembre avanzó un 0,62% hasta USD $85,02. José Torres, economista senior de Interactive Brokers, señaló que “los precios del crudo están subiendo por renovadas tensiones geopolíticas desencadenadas por el presidente Trump que amenaza a Omán con ataques militares y comunica que no tiene prisa por terminar la guerra con Irán”.
Las esperanzas de un alto el fuego se desvanecieron después de que Trump declarara a Fox News que las conversaciones con Irán eran informales y que “no tenía prisa” por llegar a un acuerdo. La posibilidad de una escalada en el Líbano también contribuyó a la incertidumbre.
Salud y biotecnología, el refugio del mercado
Mientras los índices principales caían, los sectores de salud y biotecnología alcanzaban máximos históricos. El ETF State Street Health Care Select Sector SPDR, que agrupa 62 acciones, subió a un récord, con un rendimiento total del 15,6% en los últimos tres meses frente al 4,8% del S&P 500. Eli Lilly y Johnson & Johnson representan el 26% de la cartera.
El Vanguard Health Care Index Fund, con 415 acciones, también marcó un máximo, elevando su rendimiento a tres meses al 16,6%. El iShares Biotechnology ETF avanzó un 21,1% en el mismo período, mientras que el índice Nasdaq Biotechnology ganó un 18,5% y el S&P 500 Health Care un 15,7%.
Johnson & Johnson se encaminaba a un cierre récord, con una subida de más del 3%. La acción acumula un avance de aproximadamente el 31% en lo que va del año, más del doble que el S&P 500. El movimiento refleja la búsqueda de los inversores por refugios ante la turbulencia en tecnología.
Resultados corporativos y movimientos destacados
Home Depot reportó ganancias e ingresos del segundo trimestre que superaron las expectativas, pero la acción solo subió alrededor de un 1% después de que la compañía mantuviera sin cambios su guía anual por segundo trimestre consecutivo. El CFO Richard McPhail dijo a la fuente que la compañía continúa operando en condiciones de “mercado inmobiliario congelado” pero que está ganando participación. La empresa citó obstáculos como la “presión no planificada sobre los costos de combustible, energía y otros insumos de productos”.
En otros movimientos, UGI subió un 12% después de que The Wall Street Journal informara que KKR hizo una oferta de adquisición de USD $9 mil millones. Carvana cayó más de un 3% por ventas de información privilegiada de dos directores. L3Harris Technologies destituyó a su CEO Chris Kubasik por “conducta inconsistente con los valores de la compañía”, lo que provocó una caída de más del 4,5%.
Duolingo fue mejorada a comprar por D.A. Davidson, que elevó su precio objetivo a USD $160, con un potencial de subida del 23%. Bath & Body Works recibió una mejora de Citi a comprar antes de sus ganancias del segundo trimestre.
Mercados asiáticos y europeos en terreno negativo
En Asia, el Nikkei 225 de Japón lideró las pérdidas con una caída del 2,54%, mientras que el Topix bajó un 1,05%. El Kospi coreano perdió un 1,55% y el Kosdaq un 3,5%. El S&P/ASX 200 de Australia se mantuvo plano y el CSI 300 de China bajó un 0,32%.
Los mercados europeos también operaron a la baja: el DAX alemán cayó un 0,4% y el CAC 40 francés un 0,24%, aunque el FTSE 100 británico subió un 0,1%. La tasa de desempleo del Reino Unido se mantuvo estable en el 4,9%, ligeramente por encima del consenso.
El diferencial de rendimiento entre el bono gubernamental chino a 10 años y el Tesoro estadounidense se amplió a 303 puntos básicos, un nivel no visto desde enero de 2025. Esto refleja la divergencia entre la economía china, con débil demanda interna, y la estadounidense, con inflación persistente y alta deuda gubernamental.
Perspectivas y advertencias de analistas
Bill Fitzpatrick, administrador de cartera de Logan Capital Management, comentó a la fuente que “el mercado está pasando por alto el desafío del lado de los rendimientos de los bonos y prefiere centrarse en las sólidas ganancias y las mejoras en la inteligencia artificial”. Advirtió que “en algún momento, probablemente seremos vulnerables a una pequeña liquidación”, y agregó que “los factores que están elevando los rendimientos de los bonos no se van a aliviar mañana”.
En el plano cambiario, el yen japonés se mantuvo estable en 159 por dólar, tras la intervención coordinada de Estados Unidos y Japón. Macquarie estimó que Washington tiene un amplio poder de fuego para más intervenciones, con reservas en euros por USD $25.900 millones que podrían desplegarse.
Los datos económicos de China, más débiles de lo esperado, aumentaron las expectativas de flexibilización de políticas, lo que podría ampliar aún más el diferencial de rendimiento con Estados Unidos. Mientras tanto, la venta de bonos del Tesoro continuó por las preocupaciones fiscales y la fuerte oferta de deuda.
La jornada dejó un mensaje claro: los rendimientos de los bonos soberanos están en máximos de décadas y ejercen presión sobre las acciones. La salud y la biotecnología emergen como refugio, pero los analistas advierten que la corrección podría profundizarse si los rendimientos siguen subiendo. El mercado estará atento a los datos de inflación y a la evolución del petróleo, que marcarán el rumbo en los próximos días.
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