Meta inicia esta semana una nueva ronda de despidos que afectará a unos 8.000 empleados, al tiempo que incrementa de forma agresiva su inversión en inteligencia artificial. El viraje de Mark Zuckerberg, ahora mucho menos conciliador que en 2022, refleja cómo la gran tecnología está reordenando costos, cultura corporativa y prioridades de negocio en plena carrera por dominar la IA.
***
- Meta comenzará una reducción de plantilla cercana al 10%, equivalente a unos 8.000 puestos, y además canceló planes para cubrir 6.000 vacantes.
- La empresa elevó su previsión de gasto de capital para 2026 hasta un máximo de USD $145.000 millones, con la IA como prioridad estratégica.
- Dentro de la compañía crecen el temor y el descontento, mientras se esperan más recortes este año y surgen críticas a nuevas herramientas internas de seguimiento de empleados.
Meta comenzará esta semana una nueva ronda de despidos que profundiza el cambio de tono de Mark Zuckerberg frente a la plantilla. La empresa reducirá su fuerza laboral en cerca de un 10%, lo que equivale a unos 8.000 puestos, en una señal clara de que su prioridad ya no es corregir excesos del pasado, sino rediseñar la compañía alrededor de la inteligencia artificial.
El giro no ocurre en el vacío. En el sector tecnológico, las empresas intentan convencer a Wall Street de que pueden ganar la carrera de la IA con estructuras más livianas, mayor automatización y un gasto cada vez más elevado en infraestructura. En ese contexto, Meta está combinando recortes de personal con un fuerte aumento de inversión en cómputo y capacidades relacionadas con modelos avanzados.
Según reportó CNBC, la empresa también desechó planes para cubrir 6.000 vacantes, una decisión comunicada en un memorando interno de abril. La medida se suma a recortes previos dentro de Reality Labs y a otras reducciones que ya habían afectado a cientos de trabajadores este mismo año.
La magnitud del ajuste contrasta con el mensaje que Zuckerberg dio a finales de 2022, cuando anunció el despido de 11.000 empleados y luego amplió esa cifra hasta 21.000. En aquel momento, el ejecutivo admitió que había contratado en exceso durante el auge posterior al Covid y dijo al personal: “Me equivoqué en esto, y asumo la responsabilidad”.
Más de tres años después, el tono es muy distinto. Al comunicar la actual reducción de plantilla, Meta la describió como parte de un esfuerzo continuo por gestionar la empresa de forma más eficiente y compensar otras inversiones en curso. Esta vez no hubo disculpas públicas por parte del CEO.
Una empresa más pequeña para financiar una apuesta mayor en IA
La nueva ronda de despidos comenzará a partir del miércoles. Llega después de que Meta recortara cerca de 1.000 puestos en enero dentro de su unidad Reality Labs y aplicara nuevas reducciones en marzo, además de alejarse de proveedores externos y contratistas dedicados a tareas de moderación de contenido.
Al mismo tiempo, la compañía está elevando de forma sustancial su gasto. El mes pasado aumentó su guía de gasto de capital para 2026 en hasta USD $10.000 millones, llevando el máximo proyectado a USD $145.000 millones. Ese dinero apunta, sobre todo, a sostener su expansión en inteligencia artificial.
Durante la conferencia de resultados del primer trimestre, la directora financiera Susan Li admitió que los ejecutivos aún no saben cuál será el tamaño óptimo de Meta en el futuro. Esa declaración resume el momento actual de muchas grandes tecnológicas: reducen personal en áreas tradicionales mientras expanden agresivamente la infraestructura que consideran esencial para competir en la siguiente fase del negocio digital.
Li también explicó que la experiencia reciente de la compañía muestra una subestimación continua de sus necesidades de cómputo. Afirmó que, incluso con incrementos significativos de capacidad, los avances en IA y la aparición de nuevos proyectos siguen elevando la demanda interna por recursos.
Para los mercados, esa narrativa tiene lógica financiera. Para muchos trabajadores, en cambio, plantea una realidad más cruda: los ahorros laborales ayudan a sostener inversiones multimillonarias en automatización, centros de datos y modelos que podrían redefinir qué puestos siguen siendo necesarios.
El miedo crece dentro de Meta
Empleados actuales y anteriores consultados por CNBC describieron un ambiente de temor en amplias zonas de la compañía. Parte de esa ansiedad se debe a que se esperan más despidos durante este mismo año, incluida una posible ronda en agosto y otra adicional hacia el otoño.
La inquietud también está relacionada con la percepción de que la dirección aún no tiene un mapa claro del punto de equilibrio entre personal humano, automatización y nuevas áreas de crecimiento. Esa incertidumbre golpea con más fuerza en un entorno donde el discurso corporativo insiste en eficiencia, urgencia y reasignación de recursos.
El malestar interno aparece también en métricas externas. Datos agregados por Blind, una red profesional anónima que verifica el empleo de los usuarios mediante correo corporativo, muestran que la valoración general de Meta por parte de sus empleados cayó 25% desde un máximo registrado en el segundo trimestre de 2024 hasta el período actual.
La caída en cultura corporativa es aún más severa. Según esos datos, esa categoría retrocedió 39%, y Meta quedó rezagada frente a competidores como Amazon, Google y Netflix en casi todos los apartados salvo compensación. Para una firma que compite por talento de élite en IA, esa erosión cultural puede convertirse en un problema estratégico.
Algunos empleados veteranos incluso están cuestionando las apuestas de Meta en IA bajo el liderazgo de Alexandr Wang, jefe del área. A la vez, varios evalúan si este es el momento de irse a otras compañías involucradas en la carrera por desarrollar productos y plataformas de inteligencia artificial.
La lógica de Wall Street y el costo laboral de la automatización
El caso de Meta refleja una tendencia más amplia. En lo que va de 2026, se han registrado casi 110.000 despidos en 137 empresas tecnológicas, según Layoffs.fyi. Esa cifra llega después de unos 125.000 recortes en todo el año pasado y acerca el ritmo actual al pico de 2023, cuando el sector superó 260.000 despidos.
La lectura de varios analistas y reclutadores es directa: el mercado premia a las compañías que demuestran disciplina de costos mientras prometen liderazgo en IA. Umesh Ramakrishnan, director de estrategia de la firma de búsqueda de ejecutivos Kingsley Gate, dijo que la tendencia resulta dura para los trabajadores, pero bienvenida por los inversores.
En sus palabras, antes era más sencillo justificar recortes diciendo que hubo exceso de contratación. Ahora, sostuvo, el mundo entiende que algunos empleos están siendo reemplazados por máquinas, y que los accionistas pueden molestarse si una empresa no actúa en consecuencia.
Cisco ofreció un ejemplo reciente. La semana pasada informó a los inversores que eliminaría menos de 4.000 empleos. Su CEO, Chuck Robbins, escribió que las empresas ganadoras en la era de la IA serán aquellas con enfoque, urgencia y disciplina para mover inversión hacia las áreas de mayor demanda y creación de valor a largo plazo.
El mercado respondió con entusiasmo. Las acciones de Cisco subieron más de 13% el jueves, su mejor jornada desde 2011, después de que la compañía publicara resultados mejores de lo esperado y mejorara su perspectiva alrededor de infraestructura para IA.
En Meta, sin embargo, Wall Street todavía no compra del todo la historia. La acción acumula una caída cercana al 7% en lo que va de año y de casi 5% en los últimos 12 meses, con un desempeño inferior al de todos sus pares megacap salvo Microsoft. Parte de ese escepticismo responde a que la estrategia de IA de la empresa sigue viéndose dispersa y en evolución.
Vigilancia interna y choque cultural
La ofensiva de Meta en IA no solo pasa por chips, centros de datos o reorganización de presupuesto. También incluye nuevas herramientas internas orientadas a recopilar datos sobre la actividad de los empleados, como movimientos del mouse y pulsaciones de teclado en sus computadoras de trabajo.
Ese proyecto, llamado Model Capability Initiative, busca alimentar el entrenamiento de modelos de IA para agentes digitales capaces de ejecutar distintas tareas de programación y oficina. La idea encaja con una ambición más amplia de automatizar funciones internas y mejorar capacidades de software basadas en aprendizaje automático.
Pero la reacción dentro de la empresa ha sido muy negativa. Algunos empleados calificaron la herramienta como “distópica”, según mensajes vistos por CNBC, y expresaron temor ante una posible filtración de información personal. Otros señalaron que sus equipos de trabajo se han vuelto más lentos desde que comenzó la implementación del proyecto.
En respuesta, trabajadores de Meta impulsaron una petición en línea para pedir a Zuckerberg y a la dirección que cierren la iniciativa. El texto advierte que la recopilación y reutilización de esos datos genera serias preocupaciones sobre privacidad, consentimiento y confianza en el lugar de trabajo.
Leo Boussioux, profesor asistente de sistemas de información en la Foster School of Business de la Universidad de Washington, describió a Meta como una de muchas empresas que están reformando su fuerza laboral y sus operaciones para adaptarse al hecho de que la IA ya está cambiando la manera en que se trabaja.
Boussioux planteó dos posibles interpretaciones. Una es que la empresa esté usando amenazas ligadas a la IA y los despidos como herramienta de presión para forzar un cambio cultural. La otra es más simple y también más incómoda: podría tratarse de una mala gestión que no sabe cómo ejecutar esta transición de una manera menos agresiva para los empleados.
Más allá de cuál explicación pese más, la señal es contundente. Meta está avanzando hacia una estructura más austera y más automatizada, mientras intenta convencer a inversores y al mercado de que su futuro depende de gastar más en IA aunque eso implique eliminar miles de puestos y tensionar su propia cultura corporativa.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
Giro monetario de Japón podría desatar nueva presión sobre los bonos de EE. UU.
Empresas
Bitmine eleva sus reservas Ethereum tras adquirir 71.672 ETH la semana pasada
Educación
Ex CEO de Google, Eric Schmidt, fue abucheado por universitarios al defender la IA
Bitcoin