Por Canuto  

Los precios del petróleo retrocedieron cerca de 20% desde sus máximos de 2026, mientras los operadores evalúan un posible alto el fuego de 60 días entre EE.UU. e Irán. Sin embargo, los ataques en el Golfo y el tráfico limitado por el estrecho de Ormuz mantienen la cautela en los mercados.

***

  • El Brent cotizaba en USD $92,56 y acumula una caída cercana a 19% en mayo, su peor mes desde la pandemia de covid-19.
  • EE.UU. e Irán habrían acordado en su mayoría un memorando de entendimiento de 60 días, pendiente de aprobación por Donald Trump.
  • UBS advirtió que aún hay poca evidencia de una mejora inmediata en el tráfico de buques o en los flujos energéticos por la región.

 


Los precios mundiales del petróleo profundizaron su caída desde los máximos de 2026, mientras los operadores incorporan una posibilidad que hace pocas semanas parecía distante: un alto el fuego más duradero entre EE.UU. e Irán. El movimiento refleja alivio en los mercados de energía, pero no elimina los riesgos que siguen concentrados alrededor del estrecho de Ormuz.

Según informó CNBC, el crudo Brent, referencia internacional del mercado petrolero, bajaba 1,2% en el último día de negociación de mayo y se ubicaba en USD $92,56 a las 11:18 a.m. en Londres, 6:35 a.m. hora del este de EE.UU. Con ese nivel, el Brent acumula una caída cercana a 19% durante mayo y se sitúa alrededor de 20% por debajo de sus máximos de 2026.

El retroceso también golpeó al West Texas Intermediate, el contrato de referencia en EE.UU. Los futuros del WTI caían casi 1,9% el viernes, hasta USD $87,18, y acumulaban un descenso de 16,5% en lo que va del mes.

La magnitud del ajuste convierte a mayo en el peor mes para el Brent desde la pandemia de covid-19. La caída llega después de semanas de fuerte presión sobre los precios de la energía, impulsada por la guerra iniciada el 28 de febrero y por las restricciones al tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más relevantes del mundo.

El estrecho de Ormuz sigue en el centro del riesgo

Para lectores nuevos en el tema, el estrecho de Ormuz es una vía marítima crítica ubicada entre Irán y Omán. Antes del conflicto, por esa ruta pasaba alrededor de 20% del suministro mundial de energía, una proporción suficiente para mover precios, expectativas inflacionarias y decisiones de inversión globales.

Desde el inicio de la guerra, el crudo transportado por mar ha enfrentado severas limitaciones para atravesar esa zona. Esa interrupción explica parte del salto previo en los precios de la energía y también la sensibilidad extrema del mercado ante cualquier señal diplomática.

La nueva caída del petróleo responde a la expectativa de que un acuerdo político permita desbloquear, aunque sea parcialmente, el transporte marítimo por el estrecho. Para los mercados financieros, una reducción del riesgo energético suele traducirse en menor presión sobre costos de producción, transporte y expectativas de inflación.

Ese punto resulta relevante también para los inversionistas de activos de riesgo, incluidas acciones tecnológicas, criptoactivos y mercados emergentes. La energía cara puede endurecer las condiciones macroeconómicas, mientras que una caída del petróleo puede aliviar parte de esa presión, aunque no garantiza por sí sola un cambio en la política monetaria.

Un posible memorando de 60 días

EE.UU. e Irán habrían “acordado en su mayoría” los términos de un memorando de entendimiento de 60 días. El documento extendería el alto el fuego, aunque todavía necesita la aprobación del presidente Donald Trump.

El detalle de los 60 días es clave porque no describe una paz definitiva. Más bien, apunta a una pausa temporal de las hostilidades, en un contexto donde los mercados intentan medir si el comercio energético puede normalizarse con rapidez.

La reacción de los operadores sugiere que una parte importante del premio de riesgo geopolítico ya empezó a salir del precio del crudo. Aun así, esa lectura convive con señales de tensión militar que todavía pesan sobre las navieras, aseguradoras y compañías energéticas.

El jueves, fuerzas iraníes dispararon misiles balísticos contra Kuwait y enviaron drones de ataque hacia el estrecho. Estos eventos muestran que el entorno operativo en el Golfo sigue siendo inestable, incluso mientras avanzan conversaciones sobre una tregua.

La cobertura original también destacó un segmento de Europe Early Edition titulado “El petróleo vive su peor mes desde el Covid: todo lo que necesitas saber”, con una duración de 3:30. Ese contexto audiovisual subraya la relevancia del movimiento mensual para los mercados energéticos globales.

UBS advierte que los flujos siguen muy deprimidos

El optimismo de precios no implica una recuperación inmediata del tránsito marítimo. UBS señaló que todavía hay “poca evidencia” de una mejora de corto plazo en el tráfico de buques o en los flujos de energía a través de la región.

Los analistas de UBS, encabezados por Henri Patricot, director ejecutivo de investigación de renta variable del sector de petróleo y gas, indicaron que las cargas de crudo dentro del Golfo siguen siendo “extremadamente bajas”. Esa evaluación modera la lectura alcista sobre una normalización rápida.

Según el banco, las cargas de crudo de Irán para mayo siguen por debajo de 0,3 millones de barriles diarios. La cifra contrasta con el promedio de abril, ubicado en 1,5 millones de barriles diarios, y con los 1,7 millones de barriles diarios registrados en marzo.

La comparación mensual muestra un deterioro severo en los volúmenes exportados. Aunque el precio del petróleo retrocedió con fuerza, la infraestructura logística y la confianza operativa aún no muestran una recuperación equivalente.

Este desfase entre precio y flujo físico es importante para los mercados. Los futuros pueden reaccionar de inmediato a una noticia diplomática, pero los buques, aseguradoras y compradores suelen requerir garantías de seguridad más concretas antes de retomar operaciones normales.

Analistas esperan precios entre USD $90 y USD $100

Bob Parker, asesor sénior de la International Capital Markets Association, dijo que es probable que los precios del petróleo permanezcan entre USD $90 y USD $100 al menos durante los próximos dos meses. Su visión se basa en la falta de claridad sobre un acuerdo de paz duradero.

Parker también advirtió que existe un escepticismo “inevitable” entre los inversionistas hacia las negociaciones. En su opinión, incluso si el estrecho de Ormuz se abre, esa apertura probablemente será solo parcial.

“Incluso si se abre el estrecho de Ormuz, creo que es justo decir que esa apertura solo será parcial“, dijo Parker a Squawk Box Europe el viernes. La frase resume el dilema actual del mercado: los precios descuentan alivio, pero la logística aún enfrenta riesgos reales.

El analista también destacó daños “significativos” a infraestructuras, refinerías y oleoductos en todo el Golfo como resultado de la guerra. A eso se suman desafíos de seguridad para el tráfico de petroleros e inventarios agotados.

Estos factores explican por qué la caída de casi 20% no necesariamente marca el final de la volatilidad. El petróleo puede seguir moviéndose con fuerza ante cualquier avance diplomático, ataque militar o señal de reapertura en el transporte marítimo.

Impacto para mercados financieros y activos de riesgo

La energía ocupa un lugar central en las expectativas de inflación global. Cuando el petróleo sube con rapidez, empresas y consumidores enfrentan mayores costos, y los bancos centrales pueden mantener posturas más restrictivas por más tiempo.

Por eso, una caída relevante del Brent y del WTI puede mejorar el ánimo de los inversionistas. Sin embargo, en este caso el alivio depende de una negociación frágil, de la aprobación de Donald Trump y de una reducción verificable de las amenazas en el Golfo.

Para quienes siguen criptomonedas, tecnología e inteligencia artificial, el dato energético no es aislado. Los mercados de activos de riesgo suelen reaccionar a cambios en inflación, liquidez y apetito por riesgo, aunque cada sector mantiene dinámicas propias.

La señal principal es que el mercado petrolero pasó de un escenario dominado por temor a interrupciones severas a otro donde gana peso la esperanza de una tregua. Esa esperanza todavía debe confirmarse en los hechos, sobre todo en el tránsito por Ormuz y en la recuperación de las cargas de crudo.

Hasta entonces, los operadores seguirán observando tres variables: la aprobación del memorando de 60 días, la seguridad de los buques en el estrecho y la evolución de las exportaciones iraníes. Cada una puede cambiar la dirección del precio del petróleo en cuestión de horas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín