Por Canuto  

DoorDash acordó comprar Instacart por USD $17.000 millones, una operación que ampliaría el acceso a comercios y unificaría beneficios de sus membresías. La integración promete más alcance, pero llega cuando los clientes cuestionan el precio de las entregas y ambas plataformas afrontan presión por costos y escrutinio sobre el trato a repartidores.
***

  • La operación permitiría a los clientes de Instacart acceder a más de 50.000 tiendas adicionales y conservaría la marca y la tecnología de la plataforma.
  • DoorDash e Instacart+ y DashPass pasarían a ofrecer una sola cuota de membresía, aunque las compañías seguirán separadas hasta el cierre de la transacción.
  • El acuerdo busca consolidar el sector, pero se produce entre costos crecientes, competencia de Amazon y Walmart y cuestionamientos sobre tarifas y condiciones laborales.


DoorDash apuesta por Instacart para ampliar su dominio en las entregas

Una compra que suma comercios y membresías

DoorDash anunció que comprará Instacart por USD $17.000 millones, en una operación que unirá a dos de las principales plataformas estadounidenses de entrega de alimentos y comestibles. El acuerdo permitiría a los usuarios pedir productos de supermercados y otros comercios a través de la red de reparto de DoorDash, mientras que la compañía prevé conservar tanto la marca Instacart como su tecnología.

El cambio más inmediato para los clientes de Instacart será el acceso a más de 50.000 tiendas adicionales, además de los cerca de 100.000 comercios que ya aparecen en su plataforma. Las empresas también anunciaron que quienes tengan DashPass o Instacart+ podrán pagar una sola membresía en vez de mantener dos suscripciones, aunque no detallaron en el anuncio las condiciones específicas de ese esquema.

La integración no será instantánea: hasta que la transacción se cierre, DoorDash e Instacart continuarán operando como compañías separadas e independientes. Por tanto, el anuncio describe una combinación futura de redes y servicios, no un cambio inmediato en la manera en que funcionan las aplicaciones o en las operaciones cotidianas de sus negocios.

Chris Rogers, director ejecutivo de Instacart, afirmó que la empresa transformó durante 14 años la compra de comestibles por internet al ayudar a minoristas de distintos tamaños a competir y crecer. En su declaración, sostuvo que la unión con DoorDash permitirá ampliar ese trabajo; la operación, sin embargo, también plantea el desafío de integrar dos plataformas sin perder las características que hoy atraen a sus respectivos clientes.

Consolidación en un mercado bajo presión

La adquisición representa un nuevo capítulo de consolidación en el sector de las entregas, donde varias compañías han ampliado sus operaciones mediante compras. El año pasado, DoorDash adquirió Deliveroo, con sede en el Reino Unido, mientras que Uber es propietaria de Postmates y Delivery Hero también figura entre los actores que han participado en la concentración del mercado.

DoorDash llega a esta operación desde una posición destacada en Estados Unidos: según datos de Bloomberg citados por NBC News, en 2024 concentraba cerca de dos tercios del volumen de entregas de comida y era la plataforma independiente más exitosa del país. Esa escala puede darle una amplia red para distribuir pedidos, pero no elimina la presión que afronta la empresa por el aumento de sus costos.

Durante el último año, el precio de las acciones de DoorDash cayó aproximadamente un tercio, una baja que la información atribuye en gran medida al encarecimiento de sus operaciones. Instacart, por su parte, alcanzó su auge durante la pandemia de Covid-19, cuando los confinamientos llevaron a millones de consumidores a usar sus teléfonos para pedir la entrega de comestibles.

Desde entonces, las acciones de Instacart no han avanzado durante los últimos dos años, mientras la compañía busca nuevas fuentes de crecimiento y enfrenta una competencia creciente de las ofertas de entrega de comestibles de Amazon y Walmart. Para DoorDash, sumar la plataforma supone ampliar su alcance en ese segmento; para Instacart, la compra abre la posibilidad de apoyarse en una red más grande en un momento de dificultades para encontrar nuevas vías de expansión.

El reto de ahorrar sin encarecer el servicio

La combinación podría generar ahorros si la compañía resultante reduce parte de su plantilla corporativa y comparte ciertos gastos, aunque no se precisó cuánto podrían representar esas eficiencias. La posibilidad de recortar costos es uno de los argumentos económicos de una fusión, pero no aclara por sí sola cuánto margen existe para mejorar el negocio sin trasladar nuevas cargas a quienes hacen pedidos.

La pregunta es relevante porque algunos estadounidenses que comen en casa se quejan del precio de pedir comida a domicilio, y la presión se ha intensificado este año con el aumento de los costos del combustible. Ese encarecimiento ha impulsado nuevas tarifas y recargos, que pueden elevar el total que paga el cliente incluso cuando el precio del alimento parece inicialmente razonable.

Un debate reciente sobre el costo de recibir un burrito se volvió viral en redes sociales, con usuarios enfrentados sobre si USD $20 es un precio razonable por la entrega de ese plato tex-mex. La discusión ilustra el dilema comercial para estas plataformas: ampliar la oferta y combinar membresías puede resultar atractivo, pero el valor percibido por el consumidor también depende de cuánto termina pagando por cada pedido.

Las plataformas de DoorDash e Instacart también han enfrentado escrutinio legal por el trato que reciben quienes realizan entregas. El mes pasado, DoorDash llegó a un acuerdo por USD $131,5 millones con reguladores de la ciudad de Nueva York para resolver acusaciones de que privó a trabajadores de millones de dólares en propinas; la compañía reconoció que algunos repartidores recibieron pagos insuficientes o tardíos, aunque dijo que los errores no fueron intencionales.

Una operación pendiente y con interrogantes

En una declaración sobre el acuerdo con las autoridades neoyorquinas, DoorDash dijo: «En pocas palabras, cometimos errores». La empresa añadió que eso no hacía aceptable que algunos repartidores cobraran menos de lo debido o recibieran sus pagos tarde, una admisión que mantiene el foco sobre las prácticas laborales justo cuando busca integrar una plataforma con su propia red de trabajadores y comercios.

La transacción propuesta fue reportada primero por el sitio tecnológico The Information y por The Wall Street Journal, antes del anuncio de las compañías. El material divulgado sobre el acuerdo no especifica una fecha de cierre ni ofrece detalles sobre cómo se implementará la integración de las aplicaciones, las membresías o las operaciones de reparto.

Hasta que la operación se concrete, los clientes seguirán usando servicios que funcionan por separado, y las compañías conservarán sus estructuras independientes. Solo después del cierre podrán materializarse los cambios anunciados en la disponibilidad de tiendas y en la cuota de membresía, mientras que la conservación de la marca y la tecnología de Instacart apunta a una integración que no implica necesariamente borrar su identidad comercial.

La compra ofrece a DoorDash una vía para reforzar su presencia en la entrega de comestibles y a Instacart la oportunidad de ganar alcance, pero también reúne a empresas que operan en un mercado sensible a los costos y a la competencia. El resultado dependerá de si la expansión de la red y los ahorros posibles compensan las presiones sobre precios, trabajadores y crecimiento que ya afectan al sector.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín