Por Canuto  

El astrofísico Eric Davis asegura que revisó fotografías y registros clasificados que documentarían cuerpos de cuatro supuestas razas alienígenas recuperados tras accidentes de OVNIs. Sus declaraciones, todavía no verificadas por el Pentágono, chocan con la postura oficial de Washington y reavivan el debate sobre qué esconden los archivos de fenómenos anómalos.
***

  • Eric Davis afirma que vio registros y fotografías clasificados sobre cuerpos de cuatro supuestas especies extraterrestres.
  • El científico menciona a los Grises, los Nórdicos, los Insectoides y los Reptilianos como las razas conocidas.
  • La Casa Blanca y el ejército sostienen que nunca recuperaron pruebas físicas de vida alienígena.


Un científico que trabajó durante décadas con programas de investigación de fenómenos anómalos no identificados asegura que el Gobierno de Estados Unidos mantiene ocultos los cuerpos de cuatro supuestas razas alienígenas. El Dr. Eric Davis, astrofísico especializado en propulsión aeroespacial avanzada, declaró que vio personalmente fotografías y registros clasificados que, según su interpretación, documentan vida extraterrestre recuperada de objetos voladores no identificados estrellados en la Tierra.

Davis sostuvo que esos materiales permanecen bajo reserva y que la ubicación de los cuerpos habría cambiado durante la Administración de Barack Obama. Sus afirmaciones no han sido verificadas públicamente por el Pentágono y contradicen la posición oficial de la Casa Blanca y de las Fuerzas Armadas, que han negado haber recuperado evidencia física concluyente de vida alienígena.

Durante una entrevista con el programa Katie Pavlich Tonight, de NewsNation, Davis afirmó: “Hay un mínimo de cuatro que conocemos. He visto las pruebas, he visto los registros”. El científico no presentó las imágenes ni los documentos durante la conversación, pues aseguró que continúan clasificados y que su acceso público podría tardar varias décadas.

Según su descripción, las cuatro categorías incluirían a los Grises, los Nórdicos, una especie de insectoides con apariencia similar a mantis religiosas del tamaño de un humano y los llamados Reptilianos. Estas denominaciones pertenecen principalmente al imaginario ufológico y a relatos de supuestos testigos, por lo que no constituyen clasificaciones reconocidas por la biología o la comunidad científica.

Qué afirma haber visto Davis

Davis comparó a los Grises con los seres popularizados por la película de ciencia ficción Encuentros en la tercera fase: humanoides pequeños, de piel gris, cabeza grande y ojos negros. Los Nórdicos, en cambio, suelen describirse en relatos ufológicos como seres extremadamente altos, rubios y de apariencia escandinava, con rasgos más cercanos a los humanos que las demás categorías mencionadas.

La tercera descripción corresponde a una supuesta raza de insectoides con cuerpo humanoide y rasgos parecidos a los de una mantis religiosa. Davis también aludió a los Reptilianos, una teoría conspirativa que presenta a seres humanoides con características de lagarto como entidades capaces de controlar secretamente la Tierra, una idea difundida especialmente por el teórico David Icke a finales del siglo XX.

El astrofísico dijo que los registros que revisó documentaban incidentes en los que militares o contratistas habrían extraído cuerpos de vehículos estrellados. Sin embargo, aclaró que no vio información sobre seres extraterrestres capturados con vida por las autoridades estadounidenses, una distinción relevante porque limita el alcance concreto de su testimonio.

“No sé qué comen. La mayoría de los que tengo constancia fueron encontrados muertos”, explicó Davis, quien añadió que había escuchado a David Grusch mencionar un caso de un supuesto ser capturado vivo. El científico precisó que desconoce los detalles de ese episodio y que no puede confirmar personalmente que haya ocurrido.

Davis trabajó como consultor del programa de OVNIs del Pentágono desde 2007 y actualmente forma parte de Disclosure Foundation, una organización sin fines de lucro que promueve la divulgación pública de información relacionada con estos fenómenos. También habló previamente sobre naves estrelladas y supuestos restos extraterrestres durante una audiencia del Congreso celebrada el año anterior.

Archivos clasificados y petición de inmunidad

El investigador explicó que las fotografías, los informes y los registros militares que consultó siguen protegidos por normas de secreto nacional. A su juicio, algunos materiales podrían permanecer clasificados durante períodos de entre 50 y 70 años, e incluso hasta 75, lo que impediría su publicación inmediata mediante la Ley de Libertad de Información.

“Esos siguen clasificados y no están sujetos a la Ley de Libertad de Información porque probablemente están clasificados por un período de 50 a 70 años; 75 años, creo”, afirmó Davis. Esa explicación no identifica qué agencia mantiene cada archivo ni ofrece un calendario verificable para una eventual desclasificación, pero muestra la magnitud de la reserva que, según él, rodea los supuestos cuerpos.

El científico dijo que ya no se encontraba dentro del Departamento de Guerra y expresó frustración por la velocidad con la que el equipo del Pentágono encargado de los documentos sobre OVNIs ha divulgado información. También cuestionó el contenido de los primeros cinco lotes publicados desde mayo, porque considera que las autoridades solo han mostrado una fracción menor de los materiales disponibles.

Davis sostiene que todavía existen imágenes y videos que podrían demostrar encuentros legítimos con fenómenos anómalos no identificados. Según su versión, esos archivos no contienen información perjudicial para la seguridad nacional ni revelarían los métodos utilizados por Estados Unidos para recopilar inteligencia, una razón por la que reclama una publicación más rápida.

El astrofísico pidió directamente al presidente Donald Trump que le concediera inmunidad para hablar sin temor a ser procesado por divulgar secretos clasificados. En un mensaje público, afirmó que investigó los fenómenos anómalos no identificados durante 30 años y que tuvo acceso a evidencia exclusiva de la industria de inteligencia de defensa.

“Señor presidente, con su firma podría renunciar al acuerdo de confidencialidad SF-312 para proteger a los denunciantes de UAP como yo”, expresó Davis. El acuerdo SF-312 establece obligaciones de confidencialidad para quienes tienen acceso a información clasificada, por lo que una exención presidencial tendría implicaciones legales y administrativas que no aparecen resueltas en sus declaraciones.

El contraste con la versión oficial

Durante este año, el Pentágono ha publicado miles de fotografías, videos y archivos antiguos vinculados con avistamientos de OVNIs, incluidos materiales distribuidos en cinco lotes iniciales. Hasta ahora, esas divulgaciones no han aportado pruebas definitivas de que existan extraterrestres o de que seres de otro planeta hayan visitado la Tierra.

Entre las imágenes divulgadas aparece una nave con forma de medusa, mientras que un experto interno citado en el reporte considera que el Gobierno podría estar compartiendo únicamente “lo peor de lo peor” con el público. Esa crítica apunta a que los documentos publicados quizá representen los casos menos sensibles o menos informativos, aunque tampoco demuestra que existan pruebas de cuerpos alienígenas.

La Casa Blanca y las autoridades militares han mantenido que no recuperaron evidencia física de vida extraterrestre. La discrepancia entre esa posición institucional y los testimonios de Davis y otros denunciantes deja el debate apoyado en declaraciones individuales, documentos inaccesibles y materiales visuales que, hasta el momento, admiten explicaciones alternativas.

La revelación pública de archivos clasificados no equivale por sí misma a una confirmación científica, especialmente cuando las imágenes carecen de contexto técnico, cadena de custodia o análisis independiente reproducible. Para validar una afirmación de esta magnitud se necesitarían muestras verificables, documentación completa y revisiones de especialistas sin vínculos con los programas investigados.

Davis, por ahora, no ha mostrado los registros que dice haber visto ni ha identificado públicamente las instalaciones donde supuestamente se almacenaron los cuerpos. Sus declaraciones, por tanto, describen una posible operación secreta, pero no permiten comprobar cuántos incidentes ocurrieron, qué materiales se recuperaron o si las entidades correspondían realmente a organismos extraterrestres.

Grusch, Puthoff y el caso Roswell

Las afirmaciones de Davis coinciden parcialmente con las de David Grusch, un exmilitar y exoficial de inteligencia que se convirtió en uno de los denunciantes más visibles sobre OVNIs y supuesta vida alienígena. Grusch sirvió durante 14 años en la Fuerza Aérea y después trabajó como oficial de inteligencia en la Oficina Nacional de Reconocimiento, la agencia que construye y lanza satélites de vigilancia para el Pentágono.

Entre 2019 y 2021, Grusch representó a la Oficina Nacional de Reconocimiento en el Grupo de Trabajo sobre UAP. Más tarde denunció que algunos elementos del Gobierno estadounidense habrían impedido la supervisión del Congreso en asuntos relacionados con programas extraterrestres, aunque sus acusaciones tampoco han producido una prueba física pública que permita confirmarlas.

Grusch también pidió inmunidad presidencial para los denunciantes de OVNIs, con el argumento de que quienes trabajaron en proyectos clasificados sobre propulsión avanzada y seguridad nacional deberían poder revelar lo que supuestamente observaron. Davis comparte esa demanda y sostiene que los testigos necesitan protección antes de describir información que podría estar cubierta por acuerdos de confidencialidad.

El excientífico de la CIA Hal Puthoff respaldó públicamente parte de las afirmaciones de Davis. Puthoff ha dicho que el Gobierno estadounidense tendría al menos diez naves espaciales que se estrellaron o fueron abandonadas en la Tierra durante los últimos 80 años, pero esa cifra tampoco ha sido acompañada por materiales verificables disponibles para el público.

Davis añadió que habló con el comandante de la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson, en Ohio, quien supuestamente confirmó que los restos del incidente de Roswell de 1947 llegaron a esa instalación poco después del accidente. La versión vuelve a vincular sus declaraciones con uno de los episodios más famosos de la cultura ufológica, aunque el caso sigue rodeado de explicaciones oficiales, disputas históricas y ausencia de evidencia extraterrestre comprobada.

El interés por estos testimonios crece mientras las instituciones estadounidenses avanzan con la divulgación de archivos sobre fenómenos anómalos. Sin embargo, mientras no aparezcan registros completos, muestras examinables y confirmaciones independientes, la existencia de cuatro razas alienígenas ocultas continúa siendo una afirmación extraordinaria sin demostración pública.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín