Piezas de un F-35 australiano, recubiertas con material para absorber radares, fueron desviadas durante un envío hacia Estados Unidos y terminaron bajo control chino en Hong Kong. El Pentágono busca recuperarlas mientras comités del Congreso examinan cómo ocurrió el incidente.
***
- Una cubierta de cabina y una puerta de bahía de armas del F-35 fueron desviadas a Hong Kong durante un traslado desde Australia hacia Estados Unidos.
- El Pentágono confirmó que investiga el envío y trabaja con autoridades estadounidenses y empresas involucradas para recuperar los componentes.
- Los comités de Asuntos Exteriores y Servicios Armados de la Cámara de Representantes revisan el caso por el posible riesgo para tecnología militar sensible.
🚨 F-35: piezas sensibles terminan en Hong Kong
Una cubierta de cabina y una puerta de bahía de armas fueron desviadas durante un envío desde Australia a EE. UU.
China retuvo los componentes. El Pentágono investiga y el Congreso revisa el caso. pic.twitter.com/JarXyNPUT3
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 24, 2026
Un envío desviado hacia Hong Kong
El gobierno chino tomó posesión de dos componentes potencialmente sensibles de un F-35 australiano después de que fueran desviados a Hong Kong durante su traslado hacia Estados Unidos, según personas informadas sobre el incidente. Las piezas, una cubierta de cabina y una puerta de bahía de armas, viajaban a finales de mayo para someterse a inspección y evaluar si serían reparadas o retiradas del servicio.
El avión hizo escala en Corea del Sur antes de que el envío continuara hacia Hong Kong, aunque todavía no existe una explicación pública sobre esa parada ni sobre el posterior cambio de destino. Tampoco está claro si la desviación ocurrió por un error logístico o si fue intencional, una incertidumbre que ahora complica la investigación de las autoridades estadounidenses, australianas y de la industria de defensa.
Dos personas familiarizadas con el caso dijeron que ambas piezas fueron fabricadas por Lockheed Martin y estaban recubiertas con material absorbente de radar. Ese revestimiento contribuye a las capacidades furtivas del F-35, por lo que incluso componentes que ya no forman parte de una aeronave operativa pueden revelar información útil sobre los materiales y métodos empleados para reducir su detección.
El gobierno chino retuvo posteriormente las piezas y no las había devuelto hasta el momento de la publicación del reporte. Un portavoz de la embajada china declinó comentar de inmediato, mientras el Pentágono señaló que trabaja para recuperar los componentes y determinar con precisión cómo llegaron a territorio bajo administración de Hong Kong.
La respuesta del Pentágono y de las empresas
El Pentágono describió el caso como un problema de envío relacionado con componentes inservibles del F-35, pero confirmó que abrió una revisión del incidente. En un comunicado, indicó que sus funcionarios colaboran con autoridades estadounidenses y socios industriales para recuperar las piezas, investigar lo ocurrido y establecer salvaguardas que eviten una situación similar.
La descripción oficial de componentes inservibles no elimina la preocupación por su posible valor informativo. JJ Gertler, antiguo analista de aviación del Servicio de Investigación del Congreso y actual director de The Defense Concepts Organization, afirmó que siempre es preferible que los adversarios tengan que deducir las capacidades militares de otro país, en lugar de recibir evidencia directa sobre ellas.
UPS informó el incidente a la Dirección de Controles de Comercio de Defensa del Departamento de Estado como medida preventiva, debido a que esa oficina hace cumplir las leyes estadounidenses sobre control de exportaciones. Malcolm Berkley, portavoz de la empresa, declinó ofrecer comentarios adicionales sobre el traslado o sobre las circunstancias en que el paquete terminó en Hong Kong.
Lockheed Martin sostuvo que el Departamento de Defensa había definido las opciones de transporte y que la compañía seleccionó al transportista conforme a los parámetros establecidos por el gobierno. La empresa no identificó al operador que llevó las piezas, aunque dijo que trabaja con él para desarrollar medidas preventivas y reforzar la supervisión conjunta de futuros envíos.
Investigaciones en Washington y Canberra
Al menos dos comités del Congreso de Estados Unidos examinan cómo los componentes terminaron bajo control chino. La Cámara de Representantes revisa el caso a través de sus comités de Asuntos Exteriores y Servicios Armados, mientras funcionarios del programa F-35 ya expresaron durante una audiencia reservada del Senado, celebrada el 23 de junio, su esperanza de que las piezas fueran devueltas.
Heather Vaughan, portavoz del Comité de Servicios Armados de la Cámara, confirmó que el panel conoce el asunto y ha recibido varias sesiones informativas. La investigación legislativa busca aclarar la responsabilidad de cada participante, desde la selección del trayecto y el transportista hasta los controles aplicados cuando el envío pasó por Corea del Sur y llegó a Hong Kong.
Australia también revisa su participación en la operación. Richard Marles, ministro de Defensa australiano, declaró a periodistas que el país examina todo lo ocurrido en el extremo australiano y aseguró que Canberra confía en la forma en que ha participado en el programa, junto con el contratista principal estadounidense, Lockheed Martin.
El episodio se conoció en un momento diplomático particularmente delicado, cuando Xi Jinping tenía previsto viajar a Estados Unidos el jueves 24 de septiembre para una visita de Estado con Donald Trump. La publicación de Bloomberg señaló que la posesión china de las piezas, la escala en Corea del Sur y el uso de UPS para el traslado no habían sido reportados previamente, aunque Politico ya había informado sobre la desviación inesperada hacia Hong Kong.
Por qué el F-35 es un objetivo de espionaje
El F-35 Lightning II es uno de los aviones de combate más avanzados del mundo y cerca de 20 países han comprado la aeronave. Entre sus operadores figuran Australia, Corea del Sur, Japón y Singapur, lo que convierte al programa en una red multinacional de producción, mantenimiento, entrenamiento y circulación de componentes sensibles.
Australia funciona como centro de inventario y mantenimiento de piezas del F-35 para aeronaves operadas por aliados en la región del Indo-Pacífico. Esa posición convierte al país en un punto logístico estratégico, pero también aumenta la importancia de los controles de exportación, los registros de transporte y la protección de materiales que pueden aportar información sobre las capacidades del avión.
China ha dirigido durante años esfuerzos de espionaje hacia el F-35, de acuerdo con los antecedentes citados en el reporte. El temor a que Pekín obtuviera inteligencia relevante sobre la aeronave fue una de las razones por las que fracasó posteriormente una propuesta anunciada durante el primer mandato de Trump para vender F-35 a Emiratos Árabes Unidos.
El Congreso también ha advertido que una eventual venta del F-35 a Arabia Saudita podría exponer tecnología militar avanzada de Estados Unidos ante China. En ese contexto, una cubierta de cabina o una puerta de bahía de armas recubierta con material absorbente de radar adquiere una importancia que supera el valor de un simple repuesto, aunque las autoridades describan las piezas como inservibles.
Qué queda por aclarar
La investigación deberá establecer quién autorizó cada tramo del transporte y por qué el envío terminó en Hong Kong después de pasar por Corea del Sur. También tendrá que determinar si el desvío fue consecuencia de una falla administrativa, un error del transportista o una acción deliberada, ya que la información disponible no permite concluir cuál de esas posibilidades prevalece.
Otro punto pendiente es precisar qué información técnica podrían aportar las piezas y si fueron examinadas durante el periodo en que permanecieron bajo control chino. La fuente no indicó que China hubiera obtenido datos clasificados ni que los componentes hubieran sido utilizados para reproducir tecnología, por lo que cualquier conclusión sobre espionaje debe mantenerse como una posibilidad investigada, no como un hecho demostrado.
El Pentágono todavía intenta recuperar los componentes, mientras Lockheed Martin y el transportista trabajan en medidas preventivas. La respuesta final podría incluir cambios en las rutas, requisitos más estrictos para el traslado internacional y una revisión de los procedimientos aplicados a piezas retiradas, aunque las autoridades no han detallado nuevas reglas.
El caso expone la tensión entre la complejidad logística de un programa multinacional y la necesidad de proteger tecnologías militares avanzadas. Mientras continúan las sesiones informativas y las pesquisas en Washington y Canberra, la pregunta central sigue siendo cómo dos piezas de un avión furtivo llegaron a Hong Kong sin que los controles existentes impidieran su desvío.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
China
EE.UU. busca ampliar su lista negra tecnológica mientras Lenovo enfrenta una investigación de patentes
AltCoins
XRP se acerca a un hito de USD $2.000 millones en ETF pese a la caída del precio
Bitcoin
La UE advierte que el Q-Day podría llegar antes de que la computación cuántica sea útil
Energía
