Por Canuto  

Documentos judiciales describen cómo empleados del DOGE utilizaron ChatGPT para identificar contenido DEI en subvenciones del National Endowment for the Humanities, incluida una ayuda de USD $349.000 destinada a mejorar la climatización de un museo.
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  • Empleados del DOGE pidieron a ChatGPT que clasificara propuestas del NEH según su relación con diversidad, equidad e inclusión.
  • La demanda sostiene que el chatbot etiquetó como DEI una subvención para reemplazar el sistema HVAC del High Point Museum, en Carolina del Norte.
  • El DOGE marcó 1.057 de 1.163 propuestas y recortó más de USD $100 millones del financiamiento del NEH.


Documentos incorporados a una demanda federal muestran que empleados del Department of Government Efficiency, conocido como DOGE, utilizaron ChatGPT para revisar subvenciones del National Endowment for the Humanities y detectar proyectos vinculados con diversidad, equidad e inclusión. Entre los casos señalados aparece una ayuda de USD $349.000 para sustituir el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado de un museo, una decisión que ahora forma parte del debate judicial sobre el alcance de esos recortes.

La controversia no se limita a la clasificación de una propuesta concreta, porque los documentos describen un proceso en el que una herramienta de inteligencia artificial habría influido en decisiones sobre fondos públicos. Según la información publicada por BeInCrypto, cuatro organizaciones académicas y literarias demandaron por los recortes y alegan que el DOGE vulneró derechos relacionados con la Primera Enmienda y la protección igualitaria.

El mandato de ahorro del DOGE

El DOGE comenzó como un grupo asesor de la Casa Blanca, no como una agencia federal formal, durante el primer día de Trump en el cargo. Elon Musk actuó como su líder de facto hasta su salida en mayo de 2025, cuando afirmó que su periodo programado como empleado gubernamental especial llegaba a su fin y agradeció la oportunidad de reducir el gasto que consideraba desperdiciado.

En el mensaje difundido el 29 de mayo de 2025, Musk sostuvo que la misión del DOGE se fortalecería con el tiempo y se convertiría en una forma de trabajo para todo el Gobierno. Sin embargo, para noviembre de 2025, el director de la Office of Personnel Management, Scott Kupor, indicó que el DOGE había dejado de operar como una entidad centralizada, un cambio institucional relevante para interpretar quién tomaba las decisiones y bajo qué estructura.

La revisión de las subvenciones del NEH se produjo dentro de una campaña más amplia de reducción del gasto público, pero los demandantes sostienen que los criterios aplicados también tuvieron consecuencias ideológicas. La disputa gira, entre otros puntos, en torno a si un organismo puede cancelar ayudas basándose en una clasificación sobre DEI y si puede delegar ese juicio en un sistema automatizado sin una evaluación humana suficiente.

El caso también pone de relieve una tensión habitual en el uso gubernamental de modelos de inteligencia artificial: las herramientas pueden procesar numerosos documentos con rapidez, pero sus respuestas dependen de las instrucciones, el contexto entregado y los criterios con los que se interpreta cada resultado. En este episodio, una etiqueta generada por ChatGPT habría tenido consecuencias financieras para instituciones culturales que no describían sus proyectos como iniciativas de diversidad.

Una calefacción convertida en asunto de DEI

De acuerdo con una hoja de cálculo presentada como evidencia, los empleados del DOGE Justin Fox y Nate Cavanaugh solicitaron a ChatGPT que determinara si las propuestas del NEH estaban relacionadas con DEI. Posteriormente, actuaron con base en las respuestas del chatbot, una secuencia que los demandantes consideran problemática porque transforma una evaluación automatizada en un elemento operativo de la política de subvenciones.

El High Point Museum, ubicado en Carolina del Norte, había solicitado fondos para reemplazar un sistema envejecido encargado de mantener condiciones adecuadas para sus colecciones. Según la demanda, ChatGPT concluyó que la mejora permitiría ayudar a más visitantes y clasificó la propuesta como relacionada con DEI, aunque el objetivo descrito era preservar el acervo mediante una actualización del sistema HVAC.

Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses, el DOGE canceló la subvención, pero la directora del museo, Edith Brady, declaró a Fortune que la institución logró recuperar aproximadamente el 70% del premio mediante una cláusula de terminación. El episodio ilustra la diferencia entre la cancelación formal de una ayuda y el dinero que finalmente puede conservar una organización cuando existen mecanismos contractuales para cerrar el proyecto.

La etiqueta no afectó únicamente al High Point Museum dentro de las propuestas de climatización examinadas. El DOGE revisó 11 solicitudes relacionadas con HVAC y marcó dos como DEI; la otra correspondía al Shelburne Museum de Vermont, que buscaba apoyo para enfrentar riesgos climáticos en sus edificios y preservar su patrimonio.

En el caso del museo de Vermont, ChatGPT vinculó la propuesta con DEI debido a su enfoque en la sostenibilidad ambiental y la conservación del patrimonio. Esa interpretación amplía el alcance de la categoría utilizada por los revisores, pues conecta una medida de protección de edificios y colecciones con un concepto que el Gobierno estaba empleando para decidir qué subvenciones debían mantenerse o cancelarse.

El alcance de la revisión automatizada

Los documentos indican que el DOGE procesó 1.163 propuestas de subvenciones del NEH mediante ChatGPT, marcó 1.057 y conservó únicamente 42. La diferencia entre las propuestas revisadas, las clasificadas y las preservadas muestra la magnitud del filtro aplicado, aunque el material descrito en la demanda no presenta la inteligencia artificial como el único factor de cada decisión individual.

Los recortes eliminaron aproximadamente la mitad del presupuesto anual del NEH y superaron los USD $100 millones, según la información del caso. La reducción convirtió una discusión sobre prioridades presupuestarias en una controversia constitucional y administrativa, porque las organizaciones afectadas cuestionan tanto el resultado como el procedimiento utilizado para llegar a él.

El presidente interino del NEH, Michael McDonald, afirmó que muchos de los proyectos seleccionados eran inofensivos en términos de promover DEI. Su observación sugiere que el recorte pudo responder parcialmente a un objetivo de reducción del déficit y no solo a una búsqueda ideológica de iniciativas relacionadas con diversidad, equidad e inclusión.

La diferencia entre el propósito declarado de una subvención y la interpretación producida por un modelo de lenguaje resulta central en la demanda. Un sistema capaz de asociar la atención a visitantes, la sostenibilidad ambiental o la preservación de un museo con DEI puede generar clasificaciones amplias, especialmente cuando esas respuestas se usan para adoptar decisiones con efectos económicos concretos.

La disputa legal por las decisiones de una IA

La American Historical Association, el Authors Guild y otras dos organizaciones académicas y literarias demandaron por los recortes de las subvenciones del NEH. Sus argumentos plantean que la política puede afectar derechos de la Primera Enmienda y la garantía de protección igualitaria, mientras el proceso descrito en los documentos abre una pregunta adicional sobre la responsabilidad institucional por las respuestas de un chatbot.

La Primera Enmienda ocupa un lugar relevante en la disputa porque las subvenciones de humanidades financian proyectos vinculados con investigación, historia, literatura y preservación cultural. Si las autoridades cancelan fondos por la relación percibida de un proyecto con una categoría ideológica, los tribunales podrían examinar si el criterio castiga determinadas ideas o expresiones protegidas.

El uso de ChatGPT también puede convertirse en un punto específico de escrutinio judicial, aunque la demanda no convierte automáticamente cada respuesta del modelo en una decisión final. La cuestión será determinar qué grado de revisión humana existió, qué instrucciones recibieron los empleados y si el Gobierno aplicó estándares claros, consistentes y verificables a las 1.163 propuestas.

La controversia ofrece un ejemplo concreto de los riesgos que aparecen cuando la inteligencia artificial se integra en procesos públicos sin que los ciudadanos conozcan cómo se ponderan sus resultados. Un chatbot puede resumir solicitudes y señalar patrones, pero una clasificación no equivale por sí misma a una conclusión legal, presupuestaria o constitucional.

El resultado del caso podría influir en la forma en que las agencias utilizan herramientas de IA para evaluar ayudas públicas, sobre todo cuando las decisiones afectan instituciones culturales y derechos vinculados con la expresión. Por ahora, los documentos exponen una cadena de hechos que combina recortes, criterios sobre DEI y respuestas automatizadas, mientras los tribunales deberán valorar si ese procedimiento respetó las garantías aplicables.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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