Por Canuto  

El centro de datos DataOne, construido en Vineland para atender capacidad de cómputo contratada por Microsoft a través de Nebius, enfrenta denuncias comunitarias por 62 turbinas de gas presuntamente instaladas sin los permisos correspondientes, un tanque de GNL de 1,5 millones de galones, ruido nocturno y posibles fallas ambientales.
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  • Vecinos y organizaciones ambientales denuncian que al menos 45 de las 62 turbinas de gas funcionarían de manera continua.
  • El proyecto también enfrenta acusaciones por la construcción no autorizada de un tanque de GNL y niveles de ruido que afectan a residentes cercanos.
  • Una revisión de ingeniería advirtió posibles riesgos de inundación y una subestimación de la recarga anual de agua subterránea.
  • El municipio emitió órdenes de paralización para partes de las obras, mientras un portavoz del NJDEP confirmó que la agencia no había emitido permisos para el proyecto, según reportes de prensa.

 


El centro de datos DataOne, ubicado en Vineland, Nueva Jersey, enfrenta una creciente oposición comunitaria por presuntas obras sin autorización, contaminación acústica y posibles impactos sobre el aire y el agua. La instalación está vinculada a un acuerdo mediante el cual Nebius entregará capacidad dedicada a Microsoft, en un proyecto cuyo valor anunciado asciende a USD $19.400 millones.

Las denuncias aparecen mientras las grandes empresas tecnológicas aceleran la construcción de infraestructura para inteligencia artificial, una expansión que exige enormes cantidades de energía, refrigeración y conectividad. En este caso, residentes y organizaciones ambientales cuestionan que el crecimiento de la capacidad informática haya avanzado más rápido que la información entregada a la comunidad y los controles municipales.

Un proyecto que la comunidad conoció tarde

Las obras del centro de datos ya estaban en marcha en 2025, según Matt Williams, presidente del grupo Sustain South Jersey, antes de que Nebius hiciera público el acuerdo para entregar capacidad dedicada a Microsoft desde la nueva instalación de Vineland. Williams aseguró que los residentes solo identificaron claramente el proyecto como un centro de datos cuando se conoció el contrato para asegurar aproximadamente 100.000 GPU Nvidia GB300.

El valor y la escala del acuerdo hicieron visible una obra que ya había empezado, pero varias personas de la localidad también encontraron referencias al centro en documentos del gobierno municipal. Esa combinación generó preguntas sobre los permisos, la planificación y el momento en que la ciudad debía informar o consultar a los vecinos directamente afectados por la construcción.

Ante la presión local, Vineland convocó una reunión del ayuntamiento el 21 de enero de 2026, varios meses después del inicio de las obras. Charles-Antoine Beyney, director ejecutivo de DataOne, reconoció durante el encuentro que la reunión debió celebrarse varios meses antes, una admisión que alimentó la percepción de que la comunidad recibió explicaciones cuando el proyecto ya estaba avanzado.

La controversia no se limita a la relación entre la ciudad y el desarrollador, porque también involucra a las empresas que contrataron la capacidad informática. Aunque Microsoft no es propietaria directa ni operadora del centro de datos, Nathan Taft, estratega sénior de Stand.earth, sostuvo que debería actuar debido a que su demanda de cómputo contribuyó a impulsar la construcción.

Turbinas, ruido y acusaciones de incumplimiento

Semanas antes de la reunión municipal, residentes ubicados dentro de un radio de media milla comenzaron a reportar un ruido persistente procedente del área del proyecto. Los vecinos lo describieron como un zumbido grave parecido al de un generador, aunque inicialmente no podían confirmar cuál era la fuente exacta ni si se trataba de maquinaria de construcción u otro equipo energético.

Una investigación posterior citada por Tom’s Hardware identificó 62 turbinas de gas desplegadas en el sitio, con al menos 45 unidades funcionando en todo momento, según las denuncias presentadas. Stand.earth sostiene que las turbinas habrían operado sin los permisos correspondientes y que sus emisiones podrían afectar el aire en una zona próxima a dos escuelas locales.

En marzo de 2026, el municipio emitió órdenes de paralización para partes de las obras del centro de datos, incluidas labores relacionadas con un tanque de gas natural licuado, según informó WHYY. Por separado, The Guardian reportó el 27 de agosto que un portavoz del Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey confirmó que la agencia no había emitido permisos para el proyecto. Estas acciones y declaraciones no prueban por sí solas todas las acusaciones formuladas por los grupos comunitarios, pero muestran que las autorizaciones se convirtieron en un punto central del conflicto.

El caso recuerda el conflicto que SpaceXAI ha enfrentado en Memphis, Tennessee, donde la empresa instaló 69 turbinas de gas natural sin autorización para alimentar sus centros de datos. Aunque esa compañía anunció que comenzaría a retirarlas en agosto de 2026, la eliminación completa está prevista para julio de 2027, según actualizaciones de la propia empresa y reportes de prensa.

En Vineland, las quejas vecinales también apuntan a niveles de ruido inaceptables durante la noche, una situación que habría afectado a residentes dentro del radio de media milla. Williams describió la conducta de los desarrolladores como una estrategia de actuar primero, pagar la multa y pedir perdón después, una crítica que resume la frustración por la presunta falta de permisos y la escasa comunicación pública.

Riesgos para el agua y la respuesta de Microsoft

Otra fuente de preocupación es el sistema de gestión de aguas pluviales del terreno, que ocupa 55 acres y podría incumplir regulaciones estatales, de acuerdo con una revisión de ingeniería de terceros. El análisis advirtió que, si los problemas no se corrigen, podrían producirse inundaciones tanto dentro como fuera de la propiedad, especialmente durante episodios de lluvias intensas.

Los expertos consultados también señalaron que el centro habría subestimado la recarga anual de agua subterránea en al menos 20 millones de galones por año. Esa diferencia podría reducir los niveles de los acuíferos y afectar la disponibilidad o la calidad del agua para las personas que viven en el área, aunque la denuncia describe un riesgo potencial y no un daño ya comprobado.

El proyecto incluye además acusaciones relacionadas con la construcción de un tanque de almacenamiento de gas natural licuado de 1,5 millones de galones sin el permiso correspondiente. La presencia de esa infraestructura, sumada a las turbinas y al consumo energético esperado de las GPU para inteligencia artificial, ha convertido el desarrollo en un punto de discusión sobre los costos ambientales de ampliar la computación avanzada.

Nathan Taft afirmó que el episodio debería terminar con la imagen de Microsoft como un buen vecino o como una empresa más responsable que otras grandes tecnológicas. En un comunicado, dijo que la investigación mostraba que la compañía no estaba haciendo las cosas de manera diferente, sino que seguía un modelo parecido al de xAI, con la idea de causar el daño primero y pedir permiso después.

Una cadena de responsabilidades empresariales

Taft reconoció que DataOne es el proveedor responsable de la operación en Nueva Jersey, pero consideró razonable que Microsoft responda ante las quejas porque Nebius contrató la capacidad para atender sus necesidades de cómputo. Comparó la situación con la de un contratista que desordena la propiedad de un vecino mientras trabaja para el cliente que lo contrató, una analogía que desplaza la discusión desde la propiedad legal hacia la responsabilidad comercial.

La conexión empresarial es relevante porque el centro no surgió como una instalación aislada, sino como parte de una cadena de demanda tecnológica que incluye a DataOne, Nebius y Microsoft. Para los residentes, esa estructura no debería permitir que cada compañía limite su responsabilidad al contrato inmediato mientras los efectos del ruido, las emisiones o las obras recaen sobre la misma comunidad.

Las acciones atribuidas a DataOne también contradicen la promesa de Microsoft realizada en enero de 2026, cuando la empresa presentó compromisos orientados a mantener relaciones favorables con las comunidades. Aunque esos compromisos no mencionan específicamente la contaminación del aire ni el ruido, las organizaciones locales sostienen que ambos asuntos afectan directamente la calidad de vida y deberían formar parte de cualquier estándar de buena vecindad.

El siguiente paso dependerá de la revisión de los permisos municipales y estatales, de la respuesta de DataOne y Nebius y de la presión que Microsoft decida ejercer sobre sus proveedores. Mientras esas respuestas llegan, el caso de Vineland muestra cómo la expansión de la infraestructura para IA puede enfrentar una reacción social intensa cuando la capacidad informática crece antes que la transparencia, la supervisión y el diálogo con los habitantes.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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