Por Canuto  

Las opciones de Bitcoin mostraban una prima de volatilidad electoral muy inferior a la observada antes de la elección presidencial de 2024. La comparación, sin embargo, no anticipa por sí sola un repunte: el comportamiento de las tasas de interés y la capacidad de BTC para sostener compras por encima de niveles de adquisición recientes también estarán bajo observación.

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  • En la instantánea del 26 de octubre, la volatilidad de la ventana electoral superaba en apenas 0,1 puntos la de los días 30 a 60; en 2024, la diferencia fue de 10,8 puntos.
  • La Reserva Federal mantuvo las tasas en un rango de 3,75% a 4% el 28 de octubre, después de elevarlas en septiembre, un entorno distinto al recorte previo a la elección presidencial de 2024.
  • Una sorpresa electoral no bastaría para confirmar una recuperación de BTC: el mercado tendría que mostrar compras sostenidas y considerar también las perspectivas de tasas.

 


 

La señal de las opciones es más moderada que en 2024, pero no despeja las dudas sobre la recuperación de Bitcoin.

Las opciones de Bitcoin llegaron a las elecciones intermedias de Estados Unidos con una prima de volatilidad electoral mucho menor que la registrada antes de la elección presidencial de 2024. En la medición del 26 de octubre de 2026, la volatilidad implícita para la ventana que contiene la votación superaba en solo 0,1 puntos la de los días 30 a 60, una diferencia que contrasta con los 10,8 puntos observados en la comparación de 2024.

La lectura no equivale a un pronóstico de precio ni permite concluir que los inversionistas descarten una reacción política. Más bien, plantea que el mercado de opciones asignaba un sobreprecio relativamente pequeño a esa ventana específica, mientras el desempeño de Bitcoin (BTC) seguía condicionado por las tasas y la capacidad de sostener compras por encima de niveles recientes.

Una prima electoral más estrecha en las opciones

Un informe de la firma de investigación de derivados Block Scholes comparó las opciones de Bitcoin ocho días antes de dos votaciones: la elección presidencial de 2024 y las elecciones intermedias al Congreso previstas para el 3 de noviembre de 2026. La instantánea más reciente, tomada el 26 de octubre a las 09:00 UTC, situó la volatilidad implícita forward anualizada de la ventana de siete a catorce días en 37,8%.

Para los periodos posteriores, la lectura fue de 35% en el tramo de 14 a 30 días y de 37,7% en el intervalo de 30 a 60 días. Por eso, la prima de la ventana electoral alcanzaba 2,8 puntos de volatilidad frente al primer tramo y apenas 0,1 puntos frente al segundo, una diferencia particularmente pequeña en esta última comparación.

La fotografía de 2024 mostró una curva distinta: la volatilidad de la ventana electoral llegó a 62,7%, frente a 48,3% para los días 14 a 30 y 51,9% para los días 30 a 60. Esas cifras dejaron primas de 14,4 y 10,8 puntos, respectivamente, de modo que los precios de las opciones reflejaban entonces una concentración mucho más marcada de incertidumbre alrededor de la elección.

La volatilidad forward estima la variabilidad que los precios de las opciones incorporan para un intervalo concreto de su duración, no el movimiento que necesariamente tendrá el activo durante ese periodo. La explicación metodológica de Cboe sobre opciones del S&P 500 ilustra cómo se separa un tramo corto del resto de la vida del contrato; por eso, el 37,8% anualizado no significa que Bitcoin vaya a subir o bajar 37,8% en la semana electoral.

Tampoco representa una probabilidad de victoria para un partido ni una señal direccional sobre BTC. La prima reducida describe una diferencia entre ventanas de volatilidad valorada por el mercado, pero las ventanas posteriores incluyen sus propios riesgos y la comparación no permite aislar todo el efecto de la votación.

Una elección distinta y poca relación diaria con BTC

La votación del 3 de noviembre define la representación en el Congreso y las mayorías legislativas, mientras que la elección de 2024 fue presidencial. Esa diferencia limita el valor de usar la reacción anterior como una plantilla para anticipar el comportamiento de Bitcoin, incluso cuando ambas observaciones de opciones se tomaron ocho días antes de la respectiva votación.

Block Scholes también examinó la relación entre los cambios en las expectativas electorales y los rendimientos diarios de Bitcoin. Para los cambios en la probabilidad de control demócrata del Senado en Kalshi, la firma reportó una correlación promedio de -0,02 durante 2026 hasta el 26 de octubre, un resultado acotado a ese contrato y a ese periodo.

Una correlación tan cercana a cero ofrece poca evidencia de que las variaciones diarias en esas expectativas senatoriales estuvieran acompañando de manera estrecha los movimientos diarios de BTC. No descarta, sin embargo, una reacción abrupta ante un resultado inesperado, porque mide la relación observada en una serie concreta y no todas las posibles sorpresas políticas.

La distinción importante es entre un sobresalto de corto plazo y una recuperación sostenida. Para que una sorpresa política respaldara una lectura alcista más convincente, el cambio de expectativas tendría que venir seguido de compras capaces de sostener las ganancias, en lugar de depender únicamente de la narrativa del día electoral.

La cotización mostraba un reto adicional para esa recuperación. La página de precios de CryptoSlate situaba a Bitcoin cerca de USD $80.069 en una instantánea del 29 de octubre, con una caída de 4,9% en 30 días y un precio 36,6% por debajo de su máximo histórico.

Las tasas y la prueba de precio siguen en el centro

El contexto de política monetaria también difiere del que precedió a la elección presidencial de 2024. El 18 de septiembre de ese año, la Reserva Federal redujo en medio punto porcentual su rango objetivo para los fondos federales, hasta 4,75%-5%; en cambio, el 16 de septiembre de 2026 elevó el rango en un cuarto de punto, hasta 3,75%-4%.

El rango de 2026 era inferior en términos absolutos al de 2024, pero el último movimiento fue una subida y no un recorte. Un nivel de tasas más bajo no transforma una decisión de aumento en una señal de flexibilización, del mismo modo que una subida aislada no prueba por sí misma la existencia de un ciclo sostenido de endurecimiento.

El 28 de octubre, la Fed mantuvo el rango entre 3,75% y 4% mediante una votación de 10 a 2. Lisa D. Cook y Beth M. Hammack prefirieron un aumento de un cuarto de punto, mientras la próxima reunión quedó programada para el 8 y 9 de diciembre; la instantánea de opciones del 26 de octubre precedió a la decisión de mantener.

La política monetaria constituye una prueba separada del resultado electoral, porque cualquier variación futura en las perspectivas de tasas puede alterar el contexto en que los inversionistas evalúan los activos de riesgo. La comparación de las primas, por tanto, no resuelve cómo reaccionará BTC si cambian simultáneamente las expectativas sobre el Congreso y la trayectoria de la Fed.

En cuanto a niveles de precio, una cobertura de CryptoSlate del 27 de octubre, que citó a Bitfinex, describió un rebote fallido hacia USD $84.930 y una concentración de precios de adquisición de tenedores entre USD $81.000 y USD $82.500. La cotización cercana a USD $80.069 registrada dos días después quedaba por debajo de ese rango, aunque esos precios de adquisición no son órdenes de venta confirmadas ni permiten afirmar que exista un rechazo inevitable.

Quienes compraron cerca de esos niveles podrían reaccionar de distintas maneras si el precio regresa a ellos, pero la información disponible no permite asegurar que todos venderán ni que el rango vaya a frenar un avance. Una recuperación ligada a las elecciones ganaría credibilidad si las compras sostuvieran las ganancias al atravesar esa zona; si el precio vuelve a ser rechazado, la tesis de recuperación seguiría abierta.

En un informe separado, CoinDesk señaló que Bitcoin ha subido en promedio más de 50% durante los 12 meses posteriores a elecciones intermedias, frente a una ganancia promedio de 15% para el S&P 500, según su análisis histórico. Ese dato no permite atribuir el rendimiento a las elecciones ni garantiza que el patrón se repita: las recuperaciones anteriores coincidieron con el ciclo del activo y otros acontecimientos de mercado, lo que dificulta separar el efecto electoral de los demás factores. La diferencia entre las primas de 2024 y 2026 tampoco ofrece una respuesta automática sobre el próximo movimiento de BTC.

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Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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