Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

Las criptomonedas pueden reducir fricciones en pagos internacionales, mejorar la trazabilidad y facilitar operaciones para pequeñas empresas, pero su utilidad real aparece solo cuando resuelven un problema concreto. Durante el Cripto Latin Fest, especialistas coincidieron en que el valor empresarial de Blockchain no está en “usar cripto” por moda, sino en aprovechar infraestructura que pueda ahorrar tiempo, costos y capital, manteniendo controles de cumplimiento, seguridad y contabilidad.

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  • Pagos transfronterizos, acceso a liquidez y reducción de fricciones aparecen entre los casos de uso más claros para las empresas.
  • Las Pymes pueden beneficiarse especialmente cuando la banca tradicional dificulta importaciones, pagos internacionales o acceso a determinados servicios financieros.
  • Stablecoins ofrecen ventajas frente a activos volátiles para operaciones empresariales, aunque requieren controles de custodia, tributación y cumplimiento.
  • La tecnología ya existe; el principal cuello de botella para una adopción más amplia sigue siendo la confianza.

 

El segundo día de conferencias y conversatorios del Cripto Latin Fest continúa este 28 de agosto en Bogotá, con una agenda centrada en adopción, regulación, pagos, seguridad e integración entre las finanzas tradicionales y el ecosistema de activos digitales.

Uno de los conversatorios de la jornada llevó por título Del Hype a Herramientas de utilidad: ¿Son realmente las criptomonedas útiles para los negocios?”. Camilo Romero moderó la discusión, que contó con la participación de Bernardo Bermúdez, Raúl Berón, Jan Domínguez y Andrés Fonseca.

La conversación partió de una premisa que ha ganado terreno incluso entre autoridades financieras: que una tecnología no debe evaluarse únicamente por los usos ilícitos que puedan darse sobre ella. Si el efectivo también puede utilizarse para lavar dinero, eso no implica que deba prohibirse por completo. Bajo esa lógica, el debate relevante para el sector empresarial es otro: si Blockchain y los activos digitales pueden resolver problemas que hoy la infraestructura tradicional atiende de manera lenta, costosa o poco eficiente.

La utilidad aparece cuando Blockchain deja de ser el protagonista

Bermúdez sostuvo que parte del sistema financiero ya incorpora tecnologías relacionadas con Blockchain sin que el usuario necesariamente lo perciba. Mencionó desarrollos vinculados con Ripple y la tokenización de infraestructura asociada con pagos como ejemplo de una tendencia más amplia: bancos y proveedores tradicionales están explorando herramientas de este tipo para mejorar procesos internos, especialmente en operaciones transfronterizas.

Uno de los problemas más evidentes aparece precisamente cuando una institución necesita mover dinero entre países. En determinados modelos bancarios, las entidades deben mantener capital prefondeado en cuentas de distintas jurisdicciones para garantizar que las transferencias puedan liquidarse, lo que inmoviliza recursos y genera costos adicionales. Soluciones basadas en infraestructura Blockchain pueden reducir algunas de esas necesidades al permitir una liquidación más rápida y directa entre participantes.

Berón coincidió en que el ahorro no debe medirse únicamente por la comisión que cobra una plataforma. Una empresa también debe contabilizar tiempos de espera, intermediarios, conversiones de moneda, capital inmovilizado y procesos administrativos. Cuando se suman esos factores, ventajas como mayor trazabilidad, velocidad y menor fricción pueden transformar a las criptomonedas de un producto impulsado por expectativas de precio en una auténtica infraestructura empresarial.

Ese cambio de perspectiva fue uno de los puntos centrales del panel. Para una compañía, que una solución utilice Blockchain debería ser secundario. Lo relevante es que permita completar una operación mejor que la alternativa existente. Si no reduce costos, elimina barreras o mejora la experiencia, entonces la tecnología por sí sola no justifica su adopción.

Las Pymes necesitan soluciones, no discursos sobre tecnología

Fonseca llevó el debate hacia las pequeñas y medianas empresas, que representan la inmensa mayoría del tejido empresarial latinoamericano pero participan de forma mucho más limitada en el capital y en el comercio internacional. Para estas compañías, procesos que una gran corporación puede absorber fácilmente —cuentas internacionales, requisitos bancarios, pagos a proveedores o trámites de importación— pueden convertirse en obstáculos importantes.

El problema, explicó, es que esas barreras pueden terminar empujando a algunas empresas hacia esquemas informales simplemente porque necesitan continuar operando. En este contexto, las herramientas basadas en activos digitales pueden servir como una capa adicional que facilite movimientos internacionales y acceso a liquidez, siempre que exista una estructura legal y operativa adecuada detrás.

Fonseca insistió además en que la innovación fintech no debería construirse desde una oposición automática a los bancos. Por muy disruptiva que sea una empresa, buena parte de la economía continúa dependiendo de infraestructura tradicional, por lo que el escenario más realista es uno de integración. Desde VIIO, explicó, el objetivo es facilitar la operación transaccional de pequeñas empresas utilizando cripto como apoyo dentro de un sistema más amplio.

Su planteamiento resumió buena parte de la discusión: una empresa no debe enamorarse de Blockchain, de una criptomoneda ni de ningún producto en particular; debe enamorarse de las soluciones al problema que intenta resolver. La tecnología pasa a segundo plano cuando efectivamente cumple esa función.

Venezuela demuestra que la practicidad puede sobrevivir a la necesidad inicial

Por su parte, Domínguez utilizó el caso venezolano para mostrar cómo una tecnología puede consolidarse incluso cuando cambian las condiciones que inicialmente impulsaron su adopción. Durante años de restricciones monetarias, empresas y particulares recurrieron a criptomonedas para acceder a divisas, realizar pagos y mantener operaciones comerciales que resultaban difíciles mediante canales tradicionales.

Posteriormente se produjo una mayor apertura al uso de monedas internacionales y mayor claridad en algunas áreas tributarias. Sin embargo, muchas empresas continuaron utilizando activos digitales porque ya habían descubierto sus ventajas operativas. Cuando una herramienta resulta práctica, rápida y disponible, los usuarios no necesariamente regresan al mecanismo anterior solo porque este vuelva a estar disponible.

Ese comportamiento es significativo porque ayuda a diferenciar adopción estructural de adopción circunstancial. Si una empresa continúa usando cripto después de que desaparece parte de la emergencia que justificó su entrada inicial, la razón deja de ser exclusivamente económica o política y pasa a estar relacionada con eficiencia y usabilidad.

Stablecoins para operar; Bitcoin implica otro tipo de riesgo

Cuando la discusión pasó hacia estrategias concretas para empresas, Bermúdez diferenció claramente entre activos volátiles y stablecoins. Una compañía que utiliza Bitcoin para pagar obligaciones de corto plazo, como la nómina, asume un riesgo relevante: una caída en el precio puede reducir los fondos disponibles justo antes de que deba realizar el pago.

Las stablecoins reducen ese componente de volatilidad al mantener una referencia más estable frente al dólar u otra moneda, lo que las vuelve más apropiadas para ciertos flujos corporativos. Sin embargo, eso no elimina otros riesgos. Una empresa debe evaluar la calidad del emisor, la custodia de los activos, las medidas de seguridad, las consecuencias fiscales y la forma en que registra contablemente las operaciones.

Bermúdez recomendó considerar soluciones como cold wallets o proveedores especializados dependiendo del tamaño y las necesidades de cada organización. También advirtió que la falta de una legislación suficientemente consolidada en Colombia genera incertidumbre adicional, ya que interpretaciones administrativas o condiciones actualmente permisivas podrían cambiar si no existe un marco legal robusto que dé continuidad a las reglas.

Adoptar cripto no significa construir una Blockchain dentro de la empresa

Otro punto importante fue que las compañías no necesitan desarrollar toda la infraestructura por cuenta propia. Existen proveedores que ya ofrecen custodia, pagos, conversión entre activos y herramientas de cumplimiento, por lo que una empresa puede integrar estas capacidades de manera similar a como contrata otros servicios financieros.

Pero externalizar la infraestructura no elimina la responsabilidad de saber con quién se está operando. Berón destacó que una compañía que utiliza activos digitales para transferencias internacionales debe mantener controles suficientes sobre sus clientes y contrapartes. La rapidez de una transacción no compensa los riesgos derivados de procesar fondos sin conocer su origen o destino.

En otras palabras, la verdadera adopción empresarial ocurre cuando el usuario final puede completar una operación de manera sencilla sin preocuparse por la complejidad técnica que existe detrás, mientras el proveedor mantiene procesos sólidos de KYC, AML, monitoreo y gestión de riesgo. Para el cliente, el sistema debería sentirse simple; para la empresa que lo opera, la infraestructura interna debe ser rigurosa.

La confianza sigue siendo el principal obstáculo

Ante la pregunta sobre cuál es el mayor cuello de botella para una empresa que quiere incorporar activos digitales, Fonseca descartó que el problema principal sea la infraestructura. Hoy existen custodios institucionales, proveedores especializados y tecnología suficiente para implementar buena parte de estos servicios.

El verdadero obstáculo, a su juicio, es la confianza.

Una empresa necesita saber que el proveedor con el que trabaja puede custodiar correctamente los fondos, responder ante una falla, demostrar el origen de las operaciones y cumplir con los estándares regulatorios aplicables. Los bancos, los auditores y las autoridades también necesitan esa confianza antes de integrar estas nuevas soluciones dentro de sus propios procesos.

Por eso, la adopción empresarial de Blockchain no puede separarse del cumplimiento. Una infraestructura puede ser rápida y barata, pero si después resulta imposible explicar una operación ante una auditoría o demostrar la procedencia del dinero, su utilidad para una compañía disminuye considerablemente.

Blockchain registra movimientos; la contabilidad explica el negocio

Domínguez cerró parte del debate recordando un aspecto menos atractivo que las stablecoins o los pagos instantáneos, pero fundamental para cualquier empresa: la contabilidad. En términos simples, Blockchain puede mostrar que un activo pasó de una dirección a otra, pero no explica por sí sola por qué ocurrió la transferencia.

Para transformar ese registro técnico en información empresarial se necesitan facturas, contratos, comprobantes, registros de clientes y una estructura contable que permita identificar la naturaleza económica de cada movimiento. Esa documentación es la que permite demostrar que una transferencia correspondió al pago de una importación, a una nómina, a un servicio o a cualquier otra operación comercial legítima.

Por eso, la trazabilidad de Blockchain y la contabilidad no son herramientas competidoras, sino complementarias. Una aporta evidencia técnica sobre el recorrido de los activos; la otra proporciona el contexto necesario para entender qué significó ese movimiento dentro del negocio.

Del hype a una infraestructura que el usuario apenas nota

El conversatorio terminó dibujando una definición bastante concreta de lo que significa utilidad empresarial. Un importador no quiere aprender cómo funciona una Blockchain; quiere pagar a su proveedor. Una Pyme no necesita comprender la arquitectura de una stablecoin; necesita mover dinero de manera rápida, económica y segura. Una empresa que paga nóminas internacionales busca que el proceso funcione, no convertirse en experta en criptografía.

Cuando la tecnología resuelve esos problemas sin añadir nuevas fricciones, comienza realmente la adopción.

De hecho, la señal más clara de madurez podría ser precisamente que el cliente deje de pensar que está utilizando cripto. Blockchain quedaría funcionando como una capa invisible detrás de pagos, transferencias, custodia y liquidación, del mismo modo que hoy millones de usuarios utilizan complejas redes financieras sin conocer la infraestructura que hace posible cada operación.

Ese es el punto donde las criptomonedas dejan de depender del hype y comienzan a demostrar una utilidad empresarial sostenible.


Artículo de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen original de DiarioBitcoin


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