Por Canuto  

La Fiscalía Federal de Bélgica detuvo en mayo a un exinvestigador de BELGAN cuando se disponía a viajar a Pekín y abrió una pesquisa por presunto espionaje industrial. El caso examina si tecnología especializada en chips de nitruro de galio fue transferida ilícitamente a China tras la quiebra de la compañía, mientras las autoridades buscan a un segundo sospechoso.
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  • El sospechoso, de 52 años y nacionalidad belga-china, fue detenido en mayo antes de abordar un vuelo a Pekín.
  • La investigación contempla espionaje, organización criminal, uso indebido de activos y divulgación ilícita de secretos comerciales.
  • Las autoridades sospechan que licencias y tecnología de BELGAN pudieron llegar a la empresa china GaNkool.


La Fiscalía Federal de Bélgica detuvo en mayo a un exinvestigador de una fabricante de semiconductores en quiebra y abrió una investigación por un presunto caso de espionaje vinculado con China. El sospechoso, un nacional belga-chino de 52 años, fue arrestado cuando estaba a punto de abordar un vuelo con destino a Pekín, aunque las autoridades mantuvieron la detención en reserva hasta ahora.

La pesquisa se concentra en BELGAN BV, una empresa belga que quebró en 2024 y dejó a aproximadamente 400 empleados sin trabajo. Los investigadores analizan si información sobre la fabricación de chips de nitruro de galio salió ilegalmente del país, en un expediente que también incluye posibles delitos corporativos y la participación de un segundo sospechoso todavía buscado.

Una detención vinculada con tecnología estratégica

Según la información difundida sobre el expediente, el detenido ocupaba un puesto de investigación de alto nivel en BELGAN mientras ejercía como director de una empresa china dedicada a actividades de fabricación similares. Esa compañía, de acuerdo con las autoridades, recibía financiación de un fondo de inversión chino, una conexión que elevó las dudas sobre posibles conflictos de interés y transferencia de conocimientos.

El caso no se limita a una disputa laboral o comercial entre compañías de distintos países. La Fiscalía Federal investiga una posible transferencia ilícita al extranjero de propiedad intelectual especializada y secretos comerciales relacionados con la producción de chips de nitruro de galio, materiales que tienen aplicaciones en vehículos eléctricos, sistemas aeroespaciales y sectores militares.

El nitruro de galio permite fabricar componentes de potencia y radiofrecuencia con características relevantes para equipos que necesitan eficiencia, velocidad y resistencia. Por esa razón, el control de sus procesos industriales puede tener consecuencias que van más allá del balance de una empresa, especialmente cuando la tecnología está relacionada con movilidad eléctrica, comunicaciones avanzadas o capacidades de defensa.

Las autoridades belgas realizaron registros y confiscaron dispositivos de almacenamiento de datos como parte de las diligencias. La información publicada sobre el caso indicó que los fiscales también confirmaron la búsqueda de un segundo sospechoso, mientras que la emisora pública belga RTBF reportó que el hombre detenido niega los cargos en su contra.

Las acusaciones alrededor de BELGAN

La investigación contempla cargos de espionaje, participación en una organización criminal, uso indebido de activos de la empresa y divulgación ilícita de secretos comerciales. Cada una de esas líneas apunta a una posible combinación de acceso interno, aprovechamiento de recursos corporativos y salida de información técnica, aunque la existencia de una investigación no equivale todavía a una condena.

BELGAN había estado desarrollando una nueva generación de chips antes de declararse en quiebra en 2024. El colapso dejó a aproximadamente 400 empleados sin trabajo y llevó a las autoridades a examinar la estructura de propiedad, las decisiones de gestión y el destino de los activos tecnológicos acumulados durante el proyecto.

De acuerdo con los antecedentes del caso, la empresa había sido adquirida parcialmente por inversores chinos con sede en Hong Kong, quienes designaron directivos para la firma belga. Esa participación accionaria no demuestra por sí misma una conducta ilegal, pero se volvió relevante para los investigadores debido a los vínculos posteriores con una compañía creada en China.

Los mismos inversores habrían creado GaNkool, una empresa con un enfoque similar al de BELGAN, y le habrían transferido licencias y tecnologías sensibles. Las autoridades intentan establecer si esas operaciones fueron autorizadas, si respetaron las obligaciones contractuales y si pudieron contribuir a vaciar de valor a la compañía belga antes de su quiebra.

Qué busca determinar la investigación

La pesquisa deberá reconstruir qué información podía consultar el exinvestigador, cuándo accedió a ella y qué relación tuvo con las decisiones adoptadas por BELGAN. También tendrá que determinar si los dispositivos incautados contienen documentos, diseños, códigos, licencias o comunicaciones que vinculen el conocimiento técnico de la empresa belga con actividades desarrolladas en China.

El hecho de que el detenido fuera capturado antes de viajar a Pekín añade una dimensión inmediata al expediente, aunque no prueba por sí solo que el trayecto estuviera relacionado con una transferencia de secretos. La Fiscalía tendrá que conectar la intención de viaje con evidencias materiales y con las responsabilidades específicas que atribuye al sospechoso.

La búsqueda de una segunda persona sugiere que los investigadores examinan una posible red de colaboración y no únicamente la conducta individual del antiguo empleado. Para avanzar, las autoridades deberán precisar qué funciones cumplía ese segundo sospechoso, qué acceso tenía a BELGAN y si participó en la relación con la empresa china o con los inversores.

El detenido niega los cargos, por lo que el caso seguirá sujeto a las garantías del proceso penal y a la valoración de las pruebas por parte de los tribunales. Hasta que exista una decisión judicial, las referencias a espionaje, organización criminal o divulgación de secretos deben entenderse como hipótesis investigadas por la Fiscalía, no como hechos definitivamente probados.

Una preocupación que se extiende por Europa

El expediente de BELGAN aparece en un momento de mayor atención europea sobre la protección de tecnologías estratégicas y la influencia extranjera en sectores industriales sensibles. Los semiconductores ocupan un lugar central en la fabricación de automóviles, dispositivos electrónicos, sistemas de comunicación y equipamiento militar, por lo que las transferencias de conocimiento pueden convertirse en un asunto de seguridad nacional.

En los últimos meses también se iniciaron otras investigaciones relacionadas con China en distintos países europeos. En junio, una pasante canadiense de origen chino fue detenida en Bélgica por su trabajo informático en el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa de la OTAN, donde tenía acceso a datos sensibles. Ese expediente es independiente del caso BELGAN.

El expediente europeo incluye además el caso de Jian Guo, un exasistente de origen chino del legislador alemán de extrema derecha Maximilian Krah en el Parlamento Europeo. En 2025, Guo fue condenado a cinco años de prisión por pasar documentos sensibles de la Unión Europea a Pekín, según los antecedentes citados en la información de origen.

En el Reino Unido, dos nacionales con doble ciudadanía británica y china fueron condenados y encarcelados durante el verano por vigilar a disidentes exiliados de Hong Kong en territorio británico. Estos casos no prueban que exista una conexión operativa con BELGAN, pero explican el contexto de vigilancia reforzada en el que Bélgica examina ahora los vínculos entre investigación, inversión extranjera y tecnología de semiconductores.

El impacto para la industria de chips

La quiebra de una empresa tecnológica puede provocar pérdidas financieras y empleos desaparecidos, pero también puede dispersar equipos, licencias y conocimientos acumulados durante años. Cuando una firma mantiene una tecnología especializada, los cambios de propiedad y los acuerdos de licencia adquieren una importancia adicional porque pueden definir quién controla sus capacidades después del colapso.

En BELGAN, la combinación de una empresa insolvente, inversores extranjeros y una compañía china con objetivos similares alimentó las sospechas que ahora examina la Fiscalía. El desafío para los investigadores consistirá en separar las decisiones comerciales legítimas de cualquier maniobra destinada a extraer propiedad intelectual o trasladar capacidades industriales fuera de Bélgica.

El caso también puede influir en la forma en que los países europeos revisan inversiones y nombramientos directivos en compañías de tecnología avanzada. Una participación extranjera o la colaboración internacional no constituyen automáticamente espionaje, pero los controles pueden endurecerse cuando un ejecutivo mantiene responsabilidades simultáneas en empresas que compiten por conocimientos similares.

Por ahora, las autoridades no han informado públicamente el alcance total de la información incautada ni han detallado cuándo podrían presentar nuevas acusaciones. El siguiente paso dependerá del análisis de los dispositivos, de las declaraciones de los involucrados y de la capacidad de los fiscales para demostrar si hubo una transferencia ilícita de secretos relacionados con los chips de nitruro de galio.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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