Google y McKinsey acordaron comprar 320.000 toneladas métricas de créditos de eliminación de carbono durante una década para apoyar un proyecto silvopastoril de Working Trees en Brasil. La iniciativa prevé restaurar 8.700 hectáreas de pastizales degradados y combina árboles, ganadería y producción de madera.
***
- Google y McKinsey comprarán 320.000 toneladas métricas de créditos de eliminación de carbono a lo largo de 10 años.
- El acuerdo contribuirá a restaurar 8.700 hectáreas dentro de un proyecto silvopastoril más amplio de 50.000 hectáreas.
- Working Trees integra árboles y ganado, mientras persisten cuestionamientos sobre el uso de compensaciones de carbono.
🌳🇧🇷 Google y McKinsey comprarán créditos de carbono en Brasil
Adquirirán conjuntamente 320.000 toneladas en 10 años para apoyar la restauración de 8.700 hectáreas.
El proyecto combina árboles y ganadería. No se informó el precio de los créditos ni el volumen de compra de cada… pic.twitter.com/8mgpXgAUu8
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 19, 2026
Google y McKinsey financiarán un proyecto silvopastoril en Brasil con créditos de carbono
Google y McKinsey acordaron comprar 320.000 toneladas métricas de créditos de eliminación de carbono durante 10 años para respaldar un proyecto silvopastoril en Brasil. La iniciativa, desarrollada por la empresa de tecnología climática Working Trees, busca restaurar pastizales degradados en zonas del sureste de la Amazonía y el Cerrado, según informó Reuters el 19 de octubre de 2026.
Los acuerdos de compra a largo plazo ayudarán a financiar la restauración de 8.700 hectáreas, equivalentes a unos 21.500 acres, dentro de un proyecto más amplio de 50.000 hectáreas. El plan propone mantener la actividad ganadera mientras incorpora árboles a los pastos, una fórmula que sus impulsores consideran capaz de capturar carbono y reducir la presión por la deforestación.
Un modelo que combina árboles y ganadería
El silvopastoreo integra árboles en terrenos destinados al pastoreo, en lugar de reemplazar completamente la actividad ganadera por una plantación forestal. En el proyecto brasileño, Working Trees planta filas de especies nativas y maderas comerciales dentro de pastizales que ya existen, con espacio suficiente para que el ganado continúe alimentándose en el terreno.
La lógica del modelo es combinar usos productivos de la tierra con el almacenamiento de carbono en árboles. La coalición Symbiosis, que anunció los acuerdos el lunes, señaló que el financiamiento ayudará a respaldar una de las primeras iniciativas que intenta desplegar el silvopastoreo financiado con créditos de carbono a una escala mayor.
Julia Strong, directora ejecutiva de Symbiosis, describió esta práctica como una de las alternativas con mayor potencial para ampliar la captura de carbono mediante sistemas naturales. También sostuvo que el financiamiento proveniente del carbono puede contribuir a hacer viable esa solución, aunque el desempeño del proyecto dependerá de que la restauración y la actividad ganadera puedan coexistir en la práctica.
El diseño de Working Trees incluye además una posible fuente de ingresos futura: la madera de los árboles comerciales. La empresa afirma que esa producción podría mejorar la productividad ganadera y ofrecer un incentivo a los propietarios para conservar el sistema incluso cuando disminuyan los ingresos asociados a los créditos de carbono.
Contratos de largo plazo para atraer inversión
Los compradores se comprometieron a adquirir conjuntamente 320.000 toneladas métricas de créditos durante un periodo de 10 años, pero la información disponible no detalla qué volumen corresponderá a Google ni cuánto comprará McKinsey por separado. El elemento central del acuerdo es su horizonte prolongado, que ofrece al proyecto una perspectiva de demanda antes de que la restauración alcance su escala prevista.
Leif Gonzales-Kramer, director ejecutivo de Working Trees, afirmó que los compromisos de compra a largo plazo son fundamentales para desbloquear inversiones en proyectos de este tipo. En su argumento, el mecanismo vincula la expectativa de una demanda continuada de carne de res con la necesidad de avanzar en acciones climáticas, dos objetivos que, según dijo, el silvopastoreo puede ayudar a conciliar.
Ese vínculo financiero resulta relevante porque la instalación de árboles y el mantenimiento de sistemas productivos exigen capital antes de que los beneficios climáticos y comerciales se materialicen. Los acuerdos no revelan el precio de los créditos ni las condiciones financieras completas, por lo que la noticia no permite calcular cuánto dinero recibirá Working Trees ni qué rendimiento obtendrán los compradores.
Symbiosis reúne a empresas como Google, que pertenece a Alphabet, además de Microsoft, Meta y Salesforce, y se concentra en contratos de compensación de carbono a largo plazo. La coalición ha expresado compromisos por más de 20 millones de toneladas de compensaciones para 2030, una meta que ofrece contexto al acuerdo brasileño, pero no significa que todas esas toneladas provengan de este proyecto.
Oportunidad climática y límites de las compensaciones
La iniciativa aparece en medio del creciente interés de inversores y prestamistas por el mercado de carbono de Brasil. Las compañías buscan proyectos de eliminación que consideren de alta calidad para atender sus objetivos climáticos, mientras el silvopastoreo ofrece una alternativa que intenta integrar restauración de suelos, árboles y producción ganadera sin abandonar por completo el uso productivo de los terrenos.
El proyecto también coincide con la expansión de infraestructura de inteligencia artificial, que requiere grandes cantidades de energía. Reuters señaló que las empresas tecnológicas buscan maneras de compensar emisiones relacionadas con ese crecimiento, aunque el acuerdo anunciado no especifica qué emisiones de Google o McKinsey se asociarán a los créditos ni cómo se asignarán dentro de sus objetivos climáticos.
El potencial de ampliar el modelo sigue siendo una expectativa, no un resultado ya alcanzado. Strong dijo que la posibilidad de escalar la iniciativa a millones de hectáreas en esta parte de Brasil representa una oportunidad para mostrar cómo podría funcionar el silvopastoreo, y añadió que Working Trees ya había probado el modelo mediante un proyecto piloto.
La propuesta también enfrenta una objeción más amplia contra los mercados de compensaciones: algunos críticos sostienen que estos instrumentos permiten a las empresas contaminantes evitar reducciones directas de sus emisiones. Ese cuestionamiento no demuestra por sí solo que el proyecto brasileño carezca de beneficios, pero pone el foco en la necesidad de distinguir entre remover carbono y sustituir medidas para reducir emisiones en su origen.
Qué está comprometido y qué queda por demostrar
Por ahora, los elementos concretos anunciados son la compra conjunta de 320.000 toneladas métricas a lo largo de una década y el apoyo a la restauración de 8.700 hectáreas dentro de un plan de 50.000. La noticia no incluye un calendario detallado de plantación, una estimación de cuántas toneladas se atribuirán a cada comprador ni información sobre el método utilizado para verificar la captura de carbono.
La diferencia entre la superficie respaldada por el acuerdo y el alcance total del proyecto importa para evaluar sus siguientes etapas. Las 8.700 hectáreas representan una parte de la iniciativa más amplia, de modo que el anuncio no equivale a la restauración inmediata de las 50.000 hectáreas ni confirma que toda esa extensión tendrá financiación asegurada.
El planteamiento de Working Trees depende de que el sistema mantenga su atractivo para los propietarios cuando cambien los incentivos económicos. La compañía sostiene que los ingresos futuros por madera, junto con una mayor productividad ganadera, podrían favorecer la continuidad del modelo después de que caigan los ingresos por créditos, pero esa afirmación todavía debe probarse a medida que avance el proyecto.
El acuerdo ofrece una señal de que compradores corporativos están dispuestos a respaldar compromisos prolongados para financiar soluciones basadas en la naturaleza. Su impacto climático y económico, sin embargo, dependerá de la implementación, la permanencia de los árboles y la capacidad de demostrar que las toneladas vendidas corresponden a una eliminación verificable, sin confundir compensación con reducción directa de emisiones.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Bitcoin
Strive supera los 36.800 BTC tras una compra de USD $100 millones
Adopción
Sceye prueba una torre celular estratosférica con señal directa a teléfonos en Japón
Empresas
Meta se juega el ánimo de Wall Street con el costo de su apuesta por la IA
Criptomonedas
