Por Canuto  

Charles Hoskinson sostuvo que la industria cripto está dejando atrás la obsesión por las transacciones por segundo para construir una infraestructura financiera global, con privacidad, identidad, contratos legales y activos interoperables.
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  • Hoskinson describió una evolución desde Bitcoin y los contratos inteligentes hacia transacciones con contexto legal, pruebas verificables y privacidad.
  • El fundador de Cardano estimó que una infraestructura financiera basada en tokens podría reducir entre USD $300.000 millones y USD $500.000 millones anuales en costos de cumplimiento y confianza.
  • También destacó a Midnight, la identidad digital, los teléfonos inteligentes y la interoperabilidad como piezas de una posible revolución Web 2.5.

 

El pasado sábado 11 de julio tuvo lugar una nueva edición del Perú Blockchain Conference, evento que se realizó en los espacios del JW Marriott de la ciudad de Lima, donde importantes oradores compartieron perspectivas sobre criptomonedas, Blockchain, inteligencia artificial y nuevas tecnologías, explorando oportunidades y desafíos tanto para Perú como para el resto de América Latina.

Uno de los eventos principales fue la participación de Charles Hoskinson, CEO de IOG y principal desarrollador de Cardano, quien compartió con los asistentes algunas consideraciones sobre el futuro de Blockchain y las criptomonedas durante una conferencia virtual, en la que afirmó que el sector continúa expandiéndose pese a la evolución de las monedas digitales en los principales mercados, por lo que es importante mirar más allá de las cifras y evaluar los avances de la tecnología y las posibilidades que abren

De la velocidad al comercio real

Durante su participación, Hoskinson afirmó que la conversación sobre blockchain suele concentrarse en la escalabilidad y las transacciones por segundo. Mencionó como ejemplo las comparaciones sobre la velocidad de Solana y Sui, pero sostuvo que esa métrica representa solo una parte del problema. Según su planteamiento, la pregunta central ya no es cuántos movimientos puede procesar una red. El debate debería enfocarse en qué problemas resuelve la tecnología, cómo los resuelve, para quién lo hace y qué impacto genera en el mundo.

Para explicar su idea, describió una transacción entre Bob y Alice. El primer elemento corresponde a los activos transferidos, que pueden ser dinero, un NFT o una confirmación contractual. El segundo elemento está relacionado con las entidades involucradas. Una transferencia no siempre ocurre entre dos personas, pues también puede representar pagos de nómina, operaciones de varias organizaciones o movimientos entre grupos de remitentes y destinatarios.

Hoskinson añadió que una transacción comercial incluye un entendimiento contractual. Bob podría pagarle a Alice por limpiar su casa, realizar trabajos de jardinería o editar un libro, con acuerdos simples o de gran complejidad.

El contexto legal entra en la cadena

Hoskinson también señaló la importancia de los metadatos. La fecha, la ubicación y otras características de una operación pueden resultar esenciales cuando existen plazos, penalizaciones o condiciones vinculadas al cumplimiento de una obligación. A esos elementos se suma el marco legal. Las partes pueden acordar un mecanismo de arbitraje o someter la operación a las leyes de una jurisdicción determinada, como Nueva York.

En su opinión, el comercio real combina activos, entidades, contratos, metadatos y normas jurídicas. Blockchain incorpora una sexta propiedad: la posibilidad de demostrar determinados hechos sin depender por completo de un tercero de confianza. Entre los ejemplos planteados, Bob podría demostrar que sus activos existen sin que Alice tenga que llamar a un banco. También podría probar la identidad de Alice, la existencia de un contrato o ciertas condiciones de una operación.

Hoskinson presentó el protocolo de contexto legal como una herramienta para insertar dentro de las transacciones la intención jurídica de cada movimiento. La propuesta busca acercar la infraestructura blockchain a operaciones comerciales con consecuencias legales concretas.

Transacciones parciales y liquidación condicionada

La exposición también abordó las transacciones parciales. En el modelo tradicional, una persona construye la operación completa y luego la transmite, por lo que debe conocer todos los detalles antes de enviarla.

Con una transacción parcial, algunos campos permanecen abiertos. Otra persona, una contraparte o un tercero puede completar la información faltante y transmitir posteriormente la operación final. Este modelo permitiría crear liquidaciones condicionadas. Por ejemplo, Bob podría enviar dinero a Alice, pero ella solo recibiría los fondos después de firmar un contrato.

El mismo principio podría aplicarse a una donación. Una organización recibiría el dinero únicamente después de firmar el documento correspondiente a la donación. Hoskinson también mencionó un envío de dinero desde Toronto hacia Lima. En ese caso, la liquidación podría depender de que la madre del remitente confirme la recepción de los fondos.

Pruebas, identidad y privacidad

Las transacciones parciales pueden incorporar pruebas criptográficas, una capacidad que vinculó con Midnight. El protocolo utiliza sistemas de conocimiento cero (ZK) para demostrar propiedades sin revelar necesariamente toda la información subyacente.

Mediante esas pruebas, una operación podría demostrar la identidad de Bob y Alice, la existencia de los activos o determinadas características del contrato. El objetivo consiste en verificar hechos sin exponer datos innecesarios.

Hoskinson describió esta capacidad como reflexividad demostrable. La propia transacción puede transportar una prueba sobre sus propiedades, en lugar de obligar a los participantes a consultar continuamente a instituciones externas.

La privacidad ocupa un lugar central en ese modelo. La pregunta no es solo si una operación puede verificarse, sino también quién puede observarla y cuánto puede conocer sobre los pagos realizados.

El planteamiento contrasta con un sistema donde todas las personas pueden ver el monto pagado por un producto o servicio. En su lugar, propone operaciones protegidas que mantengan la verificabilidad sin convertir cada transacción en información pública.

Interoperabilidad y la cuarta generación

Hoskinson afirmó que existen más de 18.000 proyectos blockchain y más de 50 millones de activos emitidos. Esa diversidad crea un ecosistema complejo, con múltiples redes, instituciones financieras y sistemas que deben comunicarse. En su descripción, bancos como JPMorgan Chase, empresas de Wall Street como BlackRock y redes como Bitcoin, Ethereum y Cardano forman parte del mismo entorno. El usuario, sin embargo, no debería tener que preocuparse por las fronteras entre esos sistemas.

La experiencia ideal permitiría mover activos de manera sencilla entre diferentes redes y plataformas. El usuario gestionaría la operación desde una billetera, aunque el movimiento involucre stablecoins, activos del mundo real, bancos y varias cadenas.

El fundador de Cardano explicó que la tercera generación blockchain buscó redes rápidas, sostenibles, estables, capaces de actualizarse y compatibles entre sí. La cuarta generación, según su visión, pretende reunir esas capacidades en un ecosistema más amplio.

Ese ecosistema integraría activos universales, contratos, metadatos, marcos legales, pruebas y privacidad. La meta sería construir una especie de sistema operativo financiero mundial con componentes interoperables.

El token como herramienta de descentralización

Hoskinson defendió la utilidad de los tokens frente a quienes los consideran instrumentos sin propósito. A su juicio, su función principal consiste en financiar la operación de redes descentralizadas.

Una red global requiere recursos para almacenamiento, ancho de banda, computación, seguridad y mantenimiento. Si una empresa centralizada asumiera todo ese trabajo, también tendría una influencia decisiva sobre el funcionamiento del sistema.

El expositor planteó un escenario en el que Google o Microsoft administraran la infraestructura financiera de Perú. Esas compañías podrían establecer las reglas, aunque la población no las hubiera elegido ni tuviera control directo sobre sus decisiones. La alternativa sería una red descentralizada en la que ninguna empresa controle por completo el sistema. En ese contexto, el token serviría para pagar los recursos necesarios y sostener la participación de los operadores.

El discurso también reconoció que existen miles de proyectos fallidos y algunos esquemas fraudulentos. Sin embargo, Hoskinson pidió no confundir esa realidad con el potencial de la tecnología blockchain como infraestructura abierta.

Una infraestructura financiera abierta

Durante la presentación, Hoskinson estimó que la infraestructura cripto podría ahorrar entre USD $300.000 millones y USD $500.000 millones anuales en costos de cumplimiento. El cálculo incluye auditorías, abogados, contadores y otros servicios vinculados con la confianza.

También mencionó redes y organismos tradicionales, como Swift y el Banco de Pagos Internacionales, dentro de las capas institucionales que participan en el sistema financiero actual. Esas estructuras ayudan a coordinar operaciones, pero elevan los costos de intermediación.

Sostuvo que los sistemas existentes se dividen entre bloques políticos y económicos. Estados Unidos, China y Rusia operan con reglas distintas, lo que obliga a países como Perú a navegar entre marcos incompatibles. Blockchain, en su opinión, ofrece una infraestructura neutral. En lugar de escoger entre equipos geopolíticos, los participantes podrían operar bajo un sistema global orientado a la cooperación entre personas.

El código abierto sería otro componente relevante. Si una empresa invierte miles de millones de dólares en investigación y publica sus avances, otros participantes pueden utilizar esas herramientas como bienes públicos, sin replicar el mismo gasto.

Web 2.5, teléfonos inteligentes y adopción

Hoskinson describió 2026 como un momento de transición hacia una revolución Web 2.5. En esa etapa, compañías reguladas como Ripple, Tether y Circle aportarían usuarios, productos y estructuras empresariales.

Sus activos, XRP, USDT y USDC, representarían la conexión con el componente blockchain. Binance y su red también formarían parte de este proceso de integración entre compañías tradicionales y activos digitales.

El ponente afirmó que existen más de 550 millones de usuarios de criptomonedas en el mundo. Desde su perspectiva, la siguiente fase consiste en incorporar a esas personas dentro de sistemas más sencillos, interoperables y útiles.

Los teléfonos inteligentes podrían facilitar esa adopción. Hoskinson destacó que los dispositivos actuales incluyen núcleos de ejecución confiable, servicios administrados y passkeys, capacidades que pueden complementar a las billeteras digitales.

La combinación de teléfono y billetera permitiría transportar activos e identidad. Con una identidad verificable, el costo de hacer negocios con una persona podría disminuir y aumentaría el número de participantes con quienes puede relacionarse.

Cardano, Midnight y una visión global

Hoskinson presentó a Midnight como una red orientada a capacidades de privacidad y pruebas verificables. También invitó a los asistentes a conocer Midnight Network y mencionó una capa de control vinculada con inteligencia artificial.

La visión expuesta no se limita a una blockchain específica. Propone una arquitectura donde múltiples proyectos, bancos, empresas y usuarios puedan interactuar mediante estándares comunes.

El fundador de Cardano vinculó esa infraestructura con la reducción de costos comerciales. Si las partes pueden demostrar identidad, activos, contratos y condiciones legales, dependerían menos de intermediarios para validar cada operación.

También sostuvo que las transacciones internacionales podrían beneficiarse de reglas más uniformes. La interoperabilidad permitiría operar sin que el usuario deba comprender todos los detalles técnicos de cada red.

Como ejemplo de cooperación internacional, mencionó la Constitución de Cardano. De acuerdo con su exposición, más de 50 países participaron en su redacción y el documento fue firmado en más de 100 países.

Comercio, cooperación y paz

La tesis final de Hoskinson tuvo un componente político y social. Afirmó que las personas que comercian y mantienen vínculos financieros suelen tener menos incentivos para entrar en conflicto.

Una infraestructura global podría facilitar negocios entre comunidades que hoy están separadas por fronteras, idiomas y tensiones geopolíticas. En su visión, esa interdependencia ayudaría a reducir los costos de la confrontación.

El discurso presentó la descentralización como una herramienta para construir un sistema más neutral y universal. La promesa incluye comercio más rápido, menores costos y mayor control individual sobre los activos y la identidad.

La propuesta también enfrenta desafíos. La privacidad, el cumplimiento legal, la recuperación de identidades, la interoperabilidad y la seguridad deberán resolverse sin crear nuevos puntos de control centralizado.

Hoskinson concluyó que la revolución apenas comienza. Su mensaje para la audiencia peruana fue que la tecnología blockchain pretende crear una infraestructura financiera abierta, donde los participantes tengan condiciones más equitativas frente a las instituciones tradicionales.


DiarioBitcoin figura como Media Partner del Perú Blockchain Conference

Artículo de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.


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